—No crees que ya es muy tarde para deambular por estas zonas?— Dijo el pelilargo, acomodándose la camisa mientras el cielo nocturno iluminaba con un tímido fulgor su silueta.
—No crees que ya es muy tarde para deambular por estas zonas?— Dijo el pelilargo, acomodándose la camisa mientras el cielo nocturno iluminaba con un tímido fulgor su silueta.



