Carmina deslizó el dedo por la pantalla de su teléfono, buscando el contacto de su amiga Jade. Hacía tanto tiempo que no salían juntas que apenas recordaba la última vez que se habían tomado una noche para ellas mismas, sin preocupaciones ni responsabilidades. Inspiró profundamente antes de comenzar a escribir el mensaje, como si el solo hecho de pensarlo ya le trajera un poco de emoción.

"¡Jade! ¿Qué tal estás? Espero que bien :)" comenzó, con un toque de formalidad divertida.

"Estaba pensando... ya tenemos siglos sin salir juntas a tomar algo, ¿no? ¡Es casi un pecado! Creo que ambas necesitamos un respiro de tanta rutina y tanta seriedad, ¿no crees?"

Carmina se detuvo un momento, imaginando la expresión de Jade mientras leía. En el fondo, se moría de ganas de que aceptara, de revivir esas salidas donde se reían a carcajadas de cualquier cosa y se olvidaban del mundo. Continuó escribiendo:

"¿Qué te parece si este fin de semana vamos a algún bar? Algo relajado, con buena música, donde podamos ponernos al día sin que el ruido nos vuelva locas."

Quiso tener un buen gesto con Jade, así que, con una sonrisa, añadió:

"Además, esta vez yo invito las primeras rondas… aunque tal vez sólo lo digo para convencerte más rápido."

Satisfecha con su mensaje, Carmina pulsó "Enviar" y dejó el teléfono a un lado. Su mente ya comenzaba a idear posibles lugares para la salida.
Carmina deslizó el dedo por la pantalla de su teléfono, buscando el contacto de su amiga Jade. Hacía tanto tiempo que no salían juntas que apenas recordaba la última vez que se habían tomado una noche para ellas mismas, sin preocupaciones ni responsabilidades. Inspiró profundamente antes de comenzar a escribir el mensaje, como si el solo hecho de pensarlo ya le trajera un poco de emoción. "¡Jade! ¿Qué tal estás? Espero que bien :)" comenzó, con un toque de formalidad divertida. "Estaba pensando... ya tenemos siglos sin salir juntas a tomar algo, ¿no? ¡Es casi un pecado! Creo que ambas necesitamos un respiro de tanta rutina y tanta seriedad, ¿no crees?" Carmina se detuvo un momento, imaginando la expresión de Jade mientras leía. En el fondo, se moría de ganas de que aceptara, de revivir esas salidas donde se reían a carcajadas de cualquier cosa y se olvidaban del mundo. Continuó escribiendo: "¿Qué te parece si este fin de semana vamos a algún bar? Algo relajado, con buena música, donde podamos ponernos al día sin que el ruido nos vuelva locas." Quiso tener un buen gesto con Jade, así que, con una sonrisa, añadió: "Además, esta vez yo invito las primeras rondas… aunque tal vez sólo lo digo para convencerte más rápido." Satisfecha con su mensaje, Carmina pulsó "Enviar" y dejó el teléfono a un lado. Su mente ya comenzaba a idear posibles lugares para la salida.
Me gusta
Me encocora
2
19 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados