⸻Adoro esta época del año donde el amor y prosperidad se esparce entre todos los habitantes; su tan deseada paz y armonía.
¡Ahh!. Disfruto tanto ver las dagas en la espalda de sus seres queridos que no puedo evitar llenarme de gozo. Mientan más, miéntanse más.
⸻Adoro esta época del año donde el amor y prosperidad se esparce entre todos los habitantes; su tan deseada paz y armonía.
¡Ahh!. Disfruto tanto ver las dagas en la espalda de sus seres queridos que no puedo evitar llenarme de gozo. Mientan más, miéntanse más.
❝¿Porque para la cena navideña nos tenemos que vestir así?❞
Reflexionaba el joven refiriéndose, con molestias, la obligación de ir de traje a la Fiesta Navideña que organizo la agencia. De hecho, un toque muy sutil e interesante es que todos deben ir con bufandas rojas. Recordando no solo la navidad si no también el objetivo de la Agencia:
Asesinatos
Dorian, nuestro Grinch navideño, estaba ansioso porque termine la fiesta e ir a su casa. No está acostumbrado a este entorno tan... ¿feliz? ni a los regalos ni a nada que le cueste sonreír, nunca en su vida sintió la calidez de un abrazo en épocas decembrinas....
Pero no le tengamos lastima al joven peliblanco, se las ha apañado solo en un mundo cada vez más desesperado por depender emocionalmente de otros....
De momento el sigue allí. Ansioso, aburrido y sobretodo solo... Esperando que termine la fiesta.
¿Te has sentido igual?
─────𝙋𝙖𝙧𝙖𝙣𝙤𝙭 𝘾𝙝𝙧𝙞𝙨𝙩𝙢𝙖𝙨 𝙎𝙘𝙚𝙣𝙚
❝¿Porque para la cena navideña nos tenemos que vestir así?❞
Reflexionaba el joven refiriéndose, con molestias, la obligación de ir de traje a la Fiesta Navideña que organizo la agencia. De hecho, un toque muy sutil e interesante es que todos deben ir con bufandas rojas. Recordando no solo la navidad si no también el objetivo de la Agencia:
Asesinatos
Dorian, nuestro Grinch navideño, estaba ansioso porque termine la fiesta e ir a su casa. No está acostumbrado a este entorno tan... ¿feliz? ni a los regalos ni a nada que le cueste sonreír, nunca en su vida sintió la calidez de un abrazo en épocas decembrinas....
Pero no le tengamos lastima al joven peliblanco, se las ha apañado solo en un mundo cada vez más desesperado por depender emocionalmente de otros....
De momento el sigue allí. Ansioso, aburrido y sobretodo solo... Esperando que termine la fiesta.
¿Te has sentido igual?
En los albores del tiempo prohibido, cuando los dioses aún discutían el destino de los mundos y la energía primordial no tenía forma, el Clan Ishtar descendió sobre una grieta sagrada entre dimensiones. Aquel lugar, conocido como el Ombligo del Vacío, latía con una fuerza capaz de destruir realidades… o forjar leyendas.
Fue allí donde nació el coliseo.
Los Forjadores Ishtar, entidades mitad deidad, mitad sombra, trazaron runas arcanas en el aire con sangre estelar y voluntad absoluta. Cada símbolo no solo sellaba materia, sino conceptos: tiempo, destino, muerte y omnipotencia. El suelo fue moldeado con Obsidiana del Infinito, una roca extraída del colapso de universos extintos, capaz de absorber, resistir y reflejar cualquier poder, incluso aquellos nacidos de la omnipotencia Ishtar.
Las columnas no fueron construidas… fueron invocadas. Surgieron desde planos superiores, encadenadas por juramentos eternos. En su interior fluían corrientes de Energía Arcana Primigenia, regulada por sellos que impedían que un combate de nivel divino desgarrara la realidad. El coliseo no se rompía: aprendía, adaptándose a cada enfrentamiento, fortaleciéndose con cada choque de poderes absolutos.
En el centro de la arena, el Núcleo del Juicio, un cristal vivo del tamaño de un corazón, late aún. Este núcleo reconoce a los miembros del Clan Ishtar y ajusta el campo de batalla para que ni siquiera un ser omnipotente pueda destruir el recinto sin antes ser juzgado digno. Aquí, la omnipotencia no es ventaja… es prueba.
Cuando un guerrero Ishtar pisa la arena, el coliseo despierta. Las gradas espectrales se llenan de ecos ancestrales: antiguos reyes, asesinos oscuros, licántropos, súcubos y entidades que trascendieron la muerte observan en silencio. No hay público común; solo testigos eternos.
El Coliseo del Juicio Eterno no existe para el entretenimiento.
Existe para recordar una sola verdad:
“En Ishtar, incluso los dioses sangran… y solo los dignos permanecen.”
El Coliseo del Juicio Eterno de Ishtar
En los albores del tiempo prohibido, cuando los dioses aún discutían el destino de los mundos y la energía primordial no tenía forma, el Clan Ishtar descendió sobre una grieta sagrada entre dimensiones. Aquel lugar, conocido como el Ombligo del Vacío, latía con una fuerza capaz de destruir realidades… o forjar leyendas.
Fue allí donde nació el coliseo.
Los Forjadores Ishtar, entidades mitad deidad, mitad sombra, trazaron runas arcanas en el aire con sangre estelar y voluntad absoluta. Cada símbolo no solo sellaba materia, sino conceptos: tiempo, destino, muerte y omnipotencia. El suelo fue moldeado con Obsidiana del Infinito, una roca extraída del colapso de universos extintos, capaz de absorber, resistir y reflejar cualquier poder, incluso aquellos nacidos de la omnipotencia Ishtar.
Las columnas no fueron construidas… fueron invocadas. Surgieron desde planos superiores, encadenadas por juramentos eternos. En su interior fluían corrientes de Energía Arcana Primigenia, regulada por sellos que impedían que un combate de nivel divino desgarrara la realidad. El coliseo no se rompía: aprendía, adaptándose a cada enfrentamiento, fortaleciéndose con cada choque de poderes absolutos.
En el centro de la arena, el Núcleo del Juicio, un cristal vivo del tamaño de un corazón, late aún. Este núcleo reconoce a los miembros del Clan Ishtar y ajusta el campo de batalla para que ni siquiera un ser omnipotente pueda destruir el recinto sin antes ser juzgado digno. Aquí, la omnipotencia no es ventaja… es prueba.
Cuando un guerrero Ishtar pisa la arena, el coliseo despierta. Las gradas espectrales se llenan de ecos ancestrales: antiguos reyes, asesinos oscuros, licántropos, súcubos y entidades que trascendieron la muerte observan en silencio. No hay público común; solo testigos eternos.
El Coliseo del Juicio Eterno no existe para el entretenimiento.
Existe para recordar una sola verdad:
“En Ishtar, incluso los dioses sangran… y solo los dignos permanecen.”
♧ Cuando yaga tres metros bajo tierra y los insectos devoren mi cuerpo, mis entrañas serán un campo de mariposas, nacidas de las que sentí al verte por primera vez. Así que no llores mi ausencia si algún día me toca partir, porque en ti siempre habrá algo de mí -
♧ Cuando yaga tres metros bajo tierra y los insectos devoren mi cuerpo, mis entrañas serán un campo de mariposas, nacidas de las que sentí al verte por primera vez. Así que no llores mi ausencia si algún día me toca partir, porque en ti siempre habrá algo de mí -