• Y saber qué Eunwoo Kim es mío sin tan siquiera haber podido tocar su piel...

    Quién advierte no es traidor; Se mira... Pero no sé toca. ¿No te enseñaron eso en casa?.

    Las manos donde yo pueda verlas; no vaya a ser que me despiste y al final recibas una caricia de las mías por "error" .
    Y saber qué [whisper_scarlet_hawk_977] es mío sin tan siquiera haber podido tocar su piel... Quién advierte no es traidor; Se mira... Pero no sé toca. ¿No te enseñaron eso en casa?. Las manos donde yo pueda verlas; no vaya a ser que me despiste y al final recibas una caricia de las mías por "error" 💛.
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  • *Ese dia, Belle opto por dejarse crecer el cabello, paso tiempo de eso y ya lo tenía muy largo.

    Se acercó al espejo para mirarse*

    Bueno, me gusta, me queda de maravilla.

    *Comentó a jugar con uno de los mechones de su cabello *
    *Ese dia, Belle opto por dejarse crecer el cabello, paso tiempo de eso y ya lo tenía muy largo. Se acercó al espejo para mirarse* Bueno, me gusta, me queda de maravilla. *Comentó a jugar con uno de los mechones de su cabello *
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  • Últimamente le salen muchos videos en instagram de "POV: Sales con la señora de treinta/cuarenta."

    No puede evitar reírse porque son sumamente exactos, por lo menos con HyuHyu
    Últimamente le salen muchos videos en instagram de "POV: Sales con la señora de treinta/cuarenta." No puede evitar reírse porque son sumamente exactos, por lo menos con HyuHyu
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  • Friend or Foe?
    Categoría Fantasía
    | Rol Abierto a cualquiera. |

    Hacía tiempo el invierno cayó en el reino de Livien. El blanco adornaba las calles, senderos, tejados y cualquier otra superficie en donde pudiera descansar sin perturbación. Cubría muchos de los colores que, en épocas de mucho sol, resplandecían incluso desde lo lejos. Ahora, hasta las aguas que rodeaban el imperio estaban congeladas.

    Cassion, sin embargo, estaba más ocupado en contemplar la belleza del bosque que rodeaba su territorio. Escuchaba con atención los sonidos alrededor, o más bien, la ausencia de ellos. Solo la leve brisa silbaba de tanto en tanto entre los árboles, moviendo las ramas más delgadas. También escuchaba sus propios pasos en la nieve que se hacía con capas más gruesas a medida que avanzaba.

    Su armadura negra y capa azul resaltaban bastante entre el blanco, aunque si se mantenía cerca de los troncos podía pasar más desapercibido y, en lo profundo, la luz del sol apenas se colaba, dificultando la visión para seres que no tuvieran ese sentido demasiado desarrollado.

    No estaba allí por una caminata cualquiera para tomar aire. La realidad era que tuvo que salir porque detectó algo extraño, una presencia que no se presentó siquiera en la ciudadela, si no que se mantuvo allí, en el bosque. La razón era incierta para él, por eso quiso descubrirlo.

    Enviar soldados para hacer el reconocimiento pudo haber sido una buena movida, pero en casos donde no tenía la seguridad de saber si el peligro era demasiado grande o no prefería hacerlo por cuenta propia (muy en contra de lo que en Consejo le pedía e imploraba que hiciera). Esto para evitar accidentes que él creía innecesario si simplemente iba solo.

    Su ojo se fue ajustando mientras la luz empezaba a disminuir, observando cada rincón con atención. Cada vez sentía más cerca la presencia. Tenía en su mano derecha su lanza lista en caso de algún ataque en emboscada.
    | Rol Abierto a cualquiera. | Hacía tiempo el invierno cayó en el reino de Livien. El blanco adornaba las calles, senderos, tejados y cualquier otra superficie en donde pudiera descansar sin perturbación. Cubría muchos de los colores que, en épocas de mucho sol, resplandecían incluso desde lo lejos. Ahora, hasta las aguas que rodeaban el imperio estaban congeladas. Cassion, sin embargo, estaba más ocupado en contemplar la belleza del bosque que rodeaba su territorio. Escuchaba con atención los sonidos alrededor, o más bien, la ausencia de ellos. Solo la leve brisa silbaba de tanto en tanto entre los árboles, moviendo las ramas más delgadas. También escuchaba sus propios pasos en la nieve que se hacía con capas más gruesas a medida que avanzaba. Su armadura negra y capa azul resaltaban bastante entre el blanco, aunque si se mantenía cerca de los troncos podía pasar más desapercibido y, en lo profundo, la luz del sol apenas se colaba, dificultando la visión para seres que no tuvieran ese sentido demasiado desarrollado. No estaba allí por una caminata cualquiera para tomar aire. La realidad era que tuvo que salir porque detectó algo extraño, una presencia que no se presentó siquiera en la ciudadela, si no que se mantuvo allí, en el bosque. La razón era incierta para él, por eso quiso descubrirlo. Enviar soldados para hacer el reconocimiento pudo haber sido una buena movida, pero en casos donde no tenía la seguridad de saber si el peligro era demasiado grande o no prefería hacerlo por cuenta propia (muy en contra de lo que en Consejo le pedía e imploraba que hiciera). Esto para evitar accidentes que él creía innecesario si simplemente iba solo. Su ojo se fue ajustando mientras la luz empezaba a disminuir, observando cada rincón con atención. Cada vez sentía más cerca la presencia. Tenía en su mano derecha su lanza lista en caso de algún ataque en emboscada.
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  • ¡Hao! , buenos dias
    A todos por aqui , que tengan gran dia.
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  • Muy buen día a todos los presentes.
    Que tengan un excelente día.

    Daozhang Xiao Xingchen
    Muy buen día a todos los presentes. Que tengan un excelente día. Daozhang Xiao Xingchen
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  • Buenos dias!
    Les deseo un bello dia a todos ~
    Buenos dias! Les deseo un bello dia a todos ~
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  • Buenos dias
    Les deseo un bello , dia a los presentes ~
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    Fandom
    Studio Ghibli
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    ‎┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈
    ‎𝗚énero 𝗱𝗲𝗹 𝗥𝗼𝗹𝗲𝗽𝗹𝗮𝘆: slice of life, aventura,
    ‎misterio,  Studio  Ghibli:   Kiki,  fantasía.
    ‎┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈

    ‎➥  𝗧𝗿𝗮𝗺𝗮: Kiki es una brujita que vive en
    ‎una isla muy lejana, y como todos los
    ‎años, deberá viajar  hacia una  ciudad
    ‎grande para seguir con su camino de
    ‎bruja y  hallar su  talento   especial.
    ‎Esta vez decide visitar la ciudad de
    ‎[Tu Personaje], donde nuevas
    ‎aventuras se abrirán paso mientras se
    ‎va   formando   una    bonita   amistad.


    𝐀𝐂𝐋A𝐑𝐀𝐂𝐈ÓN

    ‎- La ciudad protagonista puede ser una inventada o puede ser de algún anime, película, manga, etc. Puedes utilizar el personaje que gustes (siempre y cuando sea un personaje FEMENINO). No hace falta que conozcas a mi personaje, de todas formas, tienes su ficha en mi perfil.

    ‎- El rol planea ser bastante aleatorio, es una trama sin rumbo donde todo puede suceder, donde puede nacer más de una historia a medida que vayamos roleando. El rol termina cuando te aburras o decidas que ya puede tener su final luego de "x" situación.

    ‎𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗶𝗱𝗼: Ganas por querer rolear una trama sencilla, que te lleve a cualquier parte dentro o fuera de una gran ciudad. Puedes contestar al rol cuando tengas tiempo. Ortografía decente, las líneas que gustes.

    ‎𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝗳𝗿𝗲𝘇𝗰𝗼: Buena ortografía, respuestas variadas a lo largo del día, imágenes para representar ciertos escenarios. Tengo bastante imaginación para mantener el rol vivo durante muuuuuuuucho tiempo!
    ‎┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈ ‎𝗚énero 𝗱𝗲𝗹 𝗥𝗼𝗹𝗲𝗽𝗹𝗮𝘆: slice of life, aventura, ‎misterio,  Studio  Ghibli:   Kiki,  fantasía. ‎┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈ ‎ ‎➥  𝗧𝗿𝗮𝗺𝗮: Kiki es una brujita que vive en ‎una isla muy lejana, y como todos los ‎años, deberá viajar  hacia una  ciudad ‎grande para seguir con su camino de ‎bruja y  hallar su  talento   especial. ‎Esta vez decide visitar la ciudad de ‎[Tu Personaje], donde nuevas ‎aventuras se abrirán paso mientras se ‎va   formando   una    bonita   amistad. ‎ ‎ ‎🧹 𝐀𝐂𝐋A𝐑𝐀𝐂𝐈ÓN 🧹 ‎ ‎- La ciudad protagonista puede ser una inventada o puede ser de algún anime, película, manga, etc. Puedes utilizar el personaje que gustes (siempre y cuando sea un personaje FEMENINO). No hace falta que conozcas a mi personaje, de todas formas, tienes su ficha en mi perfil. ‎ ‎- El rol planea ser bastante aleatorio, es una trama sin rumbo donde todo puede suceder, donde puede nacer más de una historia a medida que vayamos roleando. El rol termina cuando te aburras o decidas que ya puede tener su final luego de "x" situación. ‎ ‎𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗶𝗱𝗼: Ganas por querer rolear una trama sencilla, que te lleve a cualquier parte dentro o fuera de una gran ciudad. Puedes contestar al rol cuando tengas tiempo. Ortografía decente, las líneas que gustes. ‎ ‎𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝗳𝗿𝗲𝘇𝗰𝗼: Buena ortografía, respuestas variadas a lo largo del día, imágenes para representar ciertos escenarios. Tengo bastante imaginación para mantener el rol vivo durante muuuuuuuucho tiempo! ‎
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  • ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ
    ​Irina tosió, el aire rancio del pasado raspándole la garganta, mientras se arrodillaba sobre la tierra seca y agrietada. La aparición había sido violenta - como siempre-
    Un estallido de luz fría en medio del día, seguido por el silencio ensordecedor de la nada.

    ​Se llevó la muñeca al rostro, el guante de cuero negro absorbiendo el hilo de sangre caliente que resbalaba de su nariz...Mareo, náuseas, visión borrosa el precio por viajar a través del espacio-tiempo. Pero esta vez la sensación era más profunda, un frío pegajoso que no provenía de la fatiga, sino de la misión. Sus clientes ya no pedían la mera recuperación de artefactos, ahora la exigencia era más siniestra, más… final.

    ​Levantó la cabeza. El sol se cernía como un ojo amarillo y enfermizo sobre un paisaje monocromático de tonos ocres y pardos. A cien metros de distancia, la granja o un intento de ella, era un esqueleto de madera una choza tambaleante, un granero inclinado y un molino de viento estático que parecía un crucifijo roto.

    ​Entonces los notó.
    ​Una bandada inmensa de cuervos se levantó del tejado desvencijado de la choza. No volaron hacia el cielo. En su lugar, comenzaron a describir círculos lentos y metódicos justo sobre la cabeza de Irina.
    Eran más de veinte, plumas negras como obsidiana, y sus graznidos no eran los sonidos casuales de las aves. Eran gritos roncos profundos que resonaban en el pecho de Irina, un coro de advertencia primitiva.

    ​Se detuvo en medio de la explanada, sin fuerzas ni convicción para dar el siguiente paso. La angustia le oprimía el pecho como una prensa de hierro fundido. Sabía que los cuervos no la estaban ahuyentando a ella estaban avisándole a él...​El viejo granjero, el objetivo.

    ​Mientras observaba a los cuervos girar, sintiendo sus ojos avizores sobre su nuca. ​Uno descendió y se posó en el hombro de Irina, sus pequeñas garras penetrando el tejido de su chaqueta de viaje. El pájaro no picoteó; simplemente la miró fijamente con un ojo brillante y maligno.

    ​En ese instante, la puerta de la choza se abrió lentamente, con el gemido de unas bisagras oxidadas. Un hombre de silueta curvada y piel curtida por el sol se asomó, sosteniendo una escopeta de doble cañón. No había sorpresa en sus ojos viejos, solo una paciencia infinita.

    ​──Sabía que venías —dijo el granjero. Su voz era un susurro seco, apenas audible por encima del graznido de la bandada—. Mis guardianes te trajeron el mensaje.
    ​Irina sintió cómo el corazón se le encogía, los clientes siempre le habían dicho que el objetivo no sabría que venía. Que sería un golpe limpio. El granjero, su víctima, no solo lo sabía, sino que la estaba esperando.
    ​El cuervo en su hombro levantó el pico y soltó un último y estridente graznido, como si estuviera dando la señal de ataque justo cuando el granjero levantaba lentamente la escopeta.
    Irina no se movió la repentina y punzante claridad chocaba contra su cara... había fallado antes de empezar. La misión estaba contaminada. El objetivo no era un peón ignorante, sino alguien que estaba, de alguna manera, conectado al flujo temporal, quizás incluso protegido por él.

    ​La vida de Irina dependía de ser eficiente, invisible y letal. En este momento, era visible, acorralada y completamente sin intención de cumplir la orden.
    ​El granjero dio un paso fuera de la choza. A pesar de su postura encorvada, su movimiento era deliberado.

    ​Irina sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el viento frío de ese desolado páramo. Sus clientes le habían mentido. Omitieron que este hombre era consciente de su destino y de los intentos por alterarlo. Matarlo ahora sería un acto sucio, un asesinato innecesario de un hombre que ya estaba viviendo bajo una condena.
    ​La mujer tomó una decisión en una fracción de segundo, una que equivaldría a su propia sentencia de muerte si sus empleadores la descubrían

    ​──No vengo a hacerte daño —logró decir Irina, su voz era ronca por la sequedad y la tensión.
    ​Una risa seca y breve salió de la garganta del granjero.

    ​──Ya lo sé. Pero la intención no limpia la sangre, viajera. Y tú ya tienes suficiente en la nariz.

    ​Ignorando el cañón del arma que la apuntaba, Irina Intentó correr, dar la espalda al granjero, pero la desorientación fue inmediata. Dio un paso hacia adelante y se encontró girando, tropezando con una roca inexistente en la tierra. Cayó de rodillas, el impacto enviando un chispazo de dolor por sus rótulas. Los cuervos, que habían estado sobre ellos, se elevaron en el aire graznando con más intensidad, como un coro de despedida infernal.
    ​Irina se levantó tambaleante, la cabeza latiéndole al ritmo de una máquina averiada.

    ​Escuchó el sonido distante del granjero gritando algo, quizás una advertencia, pero ella ya estaba muy lejos, la voz del hombre se deshacía en la distancia

    ​Corrió ciegamente hacia ninguna parte, apenas consciente de que sus pies golpeaban el suelo. Cada zancada era un acto de voluntad bruta contra el cuerpo que había colpasado por el viaje, no supo como pero logró alejarse lo suficiente para no ver la choza desde su ubicación actual. Irina deshidratada y cansada se dejó caer en tierra seca, no había sombra ni agua, sólo el intenso sol quemando sus retinas aún desenfocadas

    ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ ​Irina tosió, el aire rancio del pasado raspándole la garganta, mientras se arrodillaba sobre la tierra seca y agrietada. La aparición había sido violenta - como siempre- Un estallido de luz fría en medio del día, seguido por el silencio ensordecedor de la nada. ​Se llevó la muñeca al rostro, el guante de cuero negro absorbiendo el hilo de sangre caliente que resbalaba de su nariz...Mareo, náuseas, visión borrosa el precio por viajar a través del espacio-tiempo. Pero esta vez la sensación era más profunda, un frío pegajoso que no provenía de la fatiga, sino de la misión. Sus clientes ya no pedían la mera recuperación de artefactos, ahora la exigencia era más siniestra, más… final. ​Levantó la cabeza. El sol se cernía como un ojo amarillo y enfermizo sobre un paisaje monocromático de tonos ocres y pardos. A cien metros de distancia, la granja o un intento de ella, era un esqueleto de madera una choza tambaleante, un granero inclinado y un molino de viento estático que parecía un crucifijo roto. ​Entonces los notó. ​Una bandada inmensa de cuervos se levantó del tejado desvencijado de la choza. No volaron hacia el cielo. En su lugar, comenzaron a describir círculos lentos y metódicos justo sobre la cabeza de Irina. Eran más de veinte, plumas negras como obsidiana, y sus graznidos no eran los sonidos casuales de las aves. Eran gritos roncos profundos que resonaban en el pecho de Irina, un coro de advertencia primitiva. ​Se detuvo en medio de la explanada, sin fuerzas ni convicción para dar el siguiente paso. La angustia le oprimía el pecho como una prensa de hierro fundido. Sabía que los cuervos no la estaban ahuyentando a ella estaban avisándole a él...​El viejo granjero, el objetivo. ​Mientras observaba a los cuervos girar, sintiendo sus ojos avizores sobre su nuca. ​Uno descendió y se posó en el hombro de Irina, sus pequeñas garras penetrando el tejido de su chaqueta de viaje. El pájaro no picoteó; simplemente la miró fijamente con un ojo brillante y maligno. ​En ese instante, la puerta de la choza se abrió lentamente, con el gemido de unas bisagras oxidadas. Un hombre de silueta curvada y piel curtida por el sol se asomó, sosteniendo una escopeta de doble cañón. No había sorpresa en sus ojos viejos, solo una paciencia infinita. ​──Sabía que venías —dijo el granjero. Su voz era un susurro seco, apenas audible por encima del graznido de la bandada—. Mis guardianes te trajeron el mensaje. ​Irina sintió cómo el corazón se le encogía, los clientes siempre le habían dicho que el objetivo no sabría que venía. Que sería un golpe limpio. El granjero, su víctima, no solo lo sabía, sino que la estaba esperando. ​El cuervo en su hombro levantó el pico y soltó un último y estridente graznido, como si estuviera dando la señal de ataque justo cuando el granjero levantaba lentamente la escopeta. Irina no se movió la repentina y punzante claridad chocaba contra su cara... había fallado antes de empezar. La misión estaba contaminada. El objetivo no era un peón ignorante, sino alguien que estaba, de alguna manera, conectado al flujo temporal, quizás incluso protegido por él. ​La vida de Irina dependía de ser eficiente, invisible y letal. En este momento, era visible, acorralada y completamente sin intención de cumplir la orden. ​El granjero dio un paso fuera de la choza. A pesar de su postura encorvada, su movimiento era deliberado. ​ ​Irina sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el viento frío de ese desolado páramo. Sus clientes le habían mentido. Omitieron que este hombre era consciente de su destino y de los intentos por alterarlo. Matarlo ahora sería un acto sucio, un asesinato innecesario de un hombre que ya estaba viviendo bajo una condena. ​La mujer tomó una decisión en una fracción de segundo, una que equivaldría a su propia sentencia de muerte si sus empleadores la descubrían ​──No vengo a hacerte daño —logró decir Irina, su voz era ronca por la sequedad y la tensión. ​Una risa seca y breve salió de la garganta del granjero. ​──Ya lo sé. Pero la intención no limpia la sangre, viajera. Y tú ya tienes suficiente en la nariz. ​Ignorando el cañón del arma que la apuntaba, Irina Intentó correr, dar la espalda al granjero, pero la desorientación fue inmediata. Dio un paso hacia adelante y se encontró girando, tropezando con una roca inexistente en la tierra. Cayó de rodillas, el impacto enviando un chispazo de dolor por sus rótulas. Los cuervos, que habían estado sobre ellos, se elevaron en el aire graznando con más intensidad, como un coro de despedida infernal. ​Irina se levantó tambaleante, la cabeza latiéndole al ritmo de una máquina averiada. ​Escuchó el sonido distante del granjero gritando algo, quizás una advertencia, pero ella ya estaba muy lejos, la voz del hombre se deshacía en la distancia ​Corrió ciegamente hacia ninguna parte, apenas consciente de que sus pies golpeaban el suelo. Cada zancada era un acto de voluntad bruta contra el cuerpo que había colpasado por el viaje, no supo como pero logró alejarse lo suficiente para no ver la choza desde su ubicación actual. Irina deshidratada y cansada se dejó caer en tierra seca, no había sombra ni agua, sólo el intenso sol quemando sus retinas aún desenfocadas ​ ​
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