• -mi tio al igual que mi madre y tias ama a los humanos pero especialmente ama su tecnologia, y desde su ultima visita empezo a adorar el estilo steampunk y solarpunk por loq ue empezo a usar magia para crear estas cositas, a que son adorables?-
    -mi tio al igual que mi madre y tias ama a los humanos pero especialmente ama su tecnologia, y desde su ultima visita empezo a adorar el estilo steampunk y solarpunk por loq ue empezo a usar magia para crear estas cositas, a que son adorables?-
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  • -tuve que rogarle a mi manager pero finalmente me dejo cantar esta- solto unas risitas contentas -gallade, gardevoir gothitelle, ya saben los pasos, gallade sera mi compañero de baile los primeros versos luego cambio con gothitelle- sonrio contento, sus pokemon algo avergonzados no solo por la clase de cancion si no por que su entrenador llevaba ropa mas reveladora de lo normal, tan solo salir la musica empezo y con ello el show.

    -Ah, nuestra ropa volará
    Por encima de la cama
    A través de la ventana
    Ah, tu dulzura sin parar
    En la noche, en la mañana
    Quitándonos las ganas
    Oh, todo aquí se alborotó
    Oh, te lo pido por favor
    No te me quites de acá- el trio tipo psiquico creaban ondan en el escenario ayudando al ambiente de "sueño despierto" que deseaban dar

    https://youtu.be/jpPbi7N7gb0?si=drgw2DYRiDhEuupz
    -tuve que rogarle a mi manager pero finalmente me dejo cantar esta- solto unas risitas contentas -gallade, gardevoir gothitelle, ya saben los pasos, gallade sera mi compañero de baile los primeros versos luego cambio con gothitelle- sonrio contento, sus pokemon algo avergonzados no solo por la clase de cancion si no por que su entrenador llevaba ropa mas reveladora de lo normal, tan solo salir la musica empezo y con ello el show. -Ah, nuestra ropa volará Por encima de la cama A través de la ventana Ah, tu dulzura sin parar En la noche, en la mañana Quitándonos las ganas Oh, todo aquí se alborotó Oh, te lo pido por favor No te me quites de acá- el trio tipo psiquico creaban ondan en el escenario ayudando al ambiente de "sueño despierto" que deseaban dar https://youtu.be/jpPbi7N7gb0?si=drgw2DYRiDhEuupz
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  • El nacimiento de las bestias del Caos no fue un alumbramiento, sino una fractura.
    Cuando aquellas criaturas irrumpieron en la existencia, el alma de Lili se quebró en demasiados fragmentos para sostenerse a sí misma. Demasiadas bocas, demasiada hambre, demasiada presión sobre un espíritu que aún necesitaba sustento y tiempo para regenerarse.
    Hasta entonces, no podía permanecer al mando.
    Y así, por pura necesidad —no por deseo—, Veythra tomó el cuerpo.
    Le resultó tedioso. Una pérdida de tiempo intolerable.
    Ella no ansiaba equilibrio ni reposo: ansiaba su ejército, y lo ansiaba ya.
    Pero si abandonaba el cuerpo, Lili colapsaría. Y aunque jamás lo admitiría en voz alta, eso no era una opción.
    No eran dos.
    Nunca lo habían sido.

    "Ni ella existe sin mí, ni yo sin ella."

    El sol descendía lentamente cuando Veythra se encontró, casi por instinto, en uno de los paisajes favoritos de Lili: la playa al atardecer. El mar ardía en tonos de oro y sangre, como si el cielo presintiera la inestabilidad que caminaba sobre la arena.
    Allí estaba Caceus Mori.
    Al verla, su rostro se iluminó con alivio. Creyó reconocer a su amiga… pero la corrección fue inmediata.

    —No te confundas —dijo ella, con voz afilada—. Soy la reina Veythra.

    La preocupación de Caceus era sincera. La tomó de la mano, la abrazó incluso, sin comprender del todo el abismo que tenía delante. Le pidió que cuidara de Lili, que intentara ayudarla, que ambas estuvieran bien.
    Veythra lo observó con una mezcla de fastidio y curiosidad.
    —¿Qué te hace pensar que no nos llevamos bien? —respondió—. Yo solo trato a las personas de tres maneras: ignorándolas, con sangre… o con cordialidad.
    —Y esto —añadió con una mueca— se supone que es cordial.
    Caceus sonrió, dulce, obstinadamente humano. La llamó amiga. Celebró la idea de llevarse bien con ella.
    Aquello fue… irritante.

    —¡No me sobes! —espetó—. Soy una reina. Ríndeme pleitesía.

    Aun así, cuando el hambre rugió desde lo más profundo del vientre —un rugido antiguo, ajeno, múltiple—, Veythra chasqueó la lengua, molesta.

    —Bah… estupideces... Bobadas...

    Pero el cuerpo no mentía.
    Ordenó. Exigió. Un gesto de la mano abrió un portal oscuro y plateado, lunar como su herencia. En un instante, ambos cruzaron a un pequeño pueblo japonés, frente a un yatai de madera que humeaba bajo la noche.

    —Ramen —dictó—. Haz que ese humano lo prepare.
    Caceus intentó suavizar la escena, pedir con amabilidad. Corregirla. Decirle que no podía tratar así a alguien que iba a cocinar para ellos.
    Veythra lo miró con seriedad absoluta.

    —¿Tú quieres morir?
    Cuando él insistió, cuando volvió a hablar de respeto, la paciencia de la autoproclamada reina se agotó.
    La sombra del camarero se alzó del suelo, viva, armada con un cuchillo imposible. Lo sujetó por el cabello y lo degolló sin ceremonia. La sangre empapó la tierra mientras la sombra, obediente, terminaba de preparar el ramen.

    Veythra bebió del caldo.
    Sus ojos se entrecerraron.
    —…No está mal.
    Luego sonrió.
    —Mira lo que has hecho. Ha muerto un hombre que hacía algo bueno. Tal vez tenía familia. ¿Quieres averiguarlo? La sombra podría llevarnos.

    Caceus cayó de rodillas, las manos manchadas de sangre, temblando, incapaz de comprender cómo una corrección trivial había terminado en muerte.

    —Cruel… —murmuró entre lágrimas—. Eso fue cruel.
    Veythra lo miró por última vez.
    —Tú no sabes lo que es cruel.
    Abrió un portal y lo cruzó sin añadir nada más.

    El portal comenzó a cerrarse.
    Veythra ya no estaba.
    Caceus gritó el nombre de Lili, desesperado, y corrió tras ella… pero al atravesarlo solo encontró la playa. El mismo lugar. El mismo atardecer.
    Vacío.
    La brisa movía la arena. El mar seguía respirando como si nada hubiera ocurrido.

    —No está… —susurró.
    Y en algún lugar, muy dentro del cuerpo que compartían, Lili comenzaba lentamente a volver, recomponiendo su alma fragmentada, mientras Veythra aguardaba, impaciente, hambrienta… contando el tiempo que le faltaba para reclamarlo todo.

    Caceus Mori
    El nacimiento de las bestias del Caos no fue un alumbramiento, sino una fractura. Cuando aquellas criaturas irrumpieron en la existencia, el alma de Lili se quebró en demasiados fragmentos para sostenerse a sí misma. Demasiadas bocas, demasiada hambre, demasiada presión sobre un espíritu que aún necesitaba sustento y tiempo para regenerarse. Hasta entonces, no podía permanecer al mando. Y así, por pura necesidad —no por deseo—, Veythra tomó el cuerpo. Le resultó tedioso. Una pérdida de tiempo intolerable. Ella no ansiaba equilibrio ni reposo: ansiaba su ejército, y lo ansiaba ya. Pero si abandonaba el cuerpo, Lili colapsaría. Y aunque jamás lo admitiría en voz alta, eso no era una opción. No eran dos. Nunca lo habían sido. "Ni ella existe sin mí, ni yo sin ella." El sol descendía lentamente cuando Veythra se encontró, casi por instinto, en uno de los paisajes favoritos de Lili: la playa al atardecer. El mar ardía en tonos de oro y sangre, como si el cielo presintiera la inestabilidad que caminaba sobre la arena. Allí estaba Caceus Mori. Al verla, su rostro se iluminó con alivio. Creyó reconocer a su amiga… pero la corrección fue inmediata. —No te confundas —dijo ella, con voz afilada—. Soy la reina Veythra. La preocupación de Caceus era sincera. La tomó de la mano, la abrazó incluso, sin comprender del todo el abismo que tenía delante. Le pidió que cuidara de Lili, que intentara ayudarla, que ambas estuvieran bien. Veythra lo observó con una mezcla de fastidio y curiosidad. —¿Qué te hace pensar que no nos llevamos bien? —respondió—. Yo solo trato a las personas de tres maneras: ignorándolas, con sangre… o con cordialidad. —Y esto —añadió con una mueca— se supone que es cordial. Caceus sonrió, dulce, obstinadamente humano. La llamó amiga. Celebró la idea de llevarse bien con ella. Aquello fue… irritante. —¡No me sobes! —espetó—. Soy una reina. Ríndeme pleitesía. Aun así, cuando el hambre rugió desde lo más profundo del vientre —un rugido antiguo, ajeno, múltiple—, Veythra chasqueó la lengua, molesta. —Bah… estupideces... Bobadas... Pero el cuerpo no mentía. Ordenó. Exigió. Un gesto de la mano abrió un portal oscuro y plateado, lunar como su herencia. En un instante, ambos cruzaron a un pequeño pueblo japonés, frente a un yatai de madera que humeaba bajo la noche. —Ramen —dictó—. Haz que ese humano lo prepare. Caceus intentó suavizar la escena, pedir con amabilidad. Corregirla. Decirle que no podía tratar así a alguien que iba a cocinar para ellos. Veythra lo miró con seriedad absoluta. —¿Tú quieres morir? Cuando él insistió, cuando volvió a hablar de respeto, la paciencia de la autoproclamada reina se agotó. La sombra del camarero se alzó del suelo, viva, armada con un cuchillo imposible. Lo sujetó por el cabello y lo degolló sin ceremonia. La sangre empapó la tierra mientras la sombra, obediente, terminaba de preparar el ramen. Veythra bebió del caldo. Sus ojos se entrecerraron. —…No está mal. Luego sonrió. —Mira lo que has hecho. Ha muerto un hombre que hacía algo bueno. Tal vez tenía familia. ¿Quieres averiguarlo? La sombra podría llevarnos. Caceus cayó de rodillas, las manos manchadas de sangre, temblando, incapaz de comprender cómo una corrección trivial había terminado en muerte. —Cruel… —murmuró entre lágrimas—. Eso fue cruel. Veythra lo miró por última vez. —Tú no sabes lo que es cruel. Abrió un portal y lo cruzó sin añadir nada más. El portal comenzó a cerrarse. Veythra ya no estaba. Caceus gritó el nombre de Lili, desesperado, y corrió tras ella… pero al atravesarlo solo encontró la playa. El mismo lugar. El mismo atardecer. Vacío. La brisa movía la arena. El mar seguía respirando como si nada hubiera ocurrido. —No está… —susurró. Y en algún lugar, muy dentro del cuerpo que compartían, Lili comenzaba lentamente a volver, recomponiendo su alma fragmentada, mientras Veythra aguardaba, impaciente, hambrienta… contando el tiempo que le faltaba para reclamarlo todo. [tempest_platinum_tiger_912]
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  • -Ya que he sido una chica muy buena... por qué no una recompensa?~























    //Si quieren seguir con el rol al privado porfa y mandan la foto o dicen algo de recompensa pa yo saber cuál es el rol
    -Ya que he sido una chica muy buena... por qué no una recompensa?~ //Si quieren seguir con el rol al privado porfa y mandan la foto o dicen algo de recompensa pa yo saber cuál es el rol 🙃
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  • — Un brindis de jugo espumoso de manzana por todas las personas a las que extraño. ~ —
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  • Pero ese escándalo de los vecinos, están haciendo que me aprenda de memoria sus frustraciones amorosas digo, tampoco es que yo tenga mucha experiencia pero... ¡Hay más culos que estrellas!.
    Pero ese escándalo de los vecinos, están haciendo que me aprenda de memoria sus frustraciones amorosas digo, tampoco es que yo tenga mucha experiencia pero... ¡Hay más culos que estrellas!.
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  • Lan Wangji ya no me dejes solo.. ya me esta dsndo miedo las personas..
    [LanWangji] ya no me dejes solo.. ya me esta dsndo miedo las personas.. :STK-48:
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  • — No mentían, es buen ejercicio esto.
    (El domingo subo la versión no chibi porque ya estuve enseñando mucho ultimamente) (?)
    — No mentían, es buen ejercicio esto. (El domingo subo la versión no chibi porque ya estuve enseñando mucho ultimamente) (?)
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  • Tu, tienes que decirme, cuales son tus secretos de belleza, no entiendo como te ouedes ver tan perfecto, si acababas de salir de la cama, y viniste aqui.

    -sentandome en el borde, metiendo solo los pies, teniendo una toalla doblada en mis piernas lara secar, su cabello despues-

    Eres magico o que?

    Alessandro Scarlatti
    Tu, tienes que decirme, cuales son tus secretos de belleza, no entiendo como te ouedes ver tan perfecto, si acababas de salir de la cama, y viniste aqui. -sentandome en el borde, metiendo solo los pies, teniendo una toalla doblada en mis piernas lara secar, su cabello despues- Eres magico o que? [shade_magenta_hare_445]
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  • - Aquel Emperador de toda china estaba tranquilo , aun que siempre estaba animado siempre con una sonrisa -

    Dare , lo mejor por mi reino y mejor rey para todos.
    - Aquel Emperador de toda china estaba tranquilo , aun que siempre estaba animado siempre con una sonrisa - Dare , lo mejor por mi reino y mejor rey para todos.
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