: Rol privado con [PrincessofHall02]
Fue dicho y hecho. Tal como prometió, fueron un par de llamadas y ya tenía reservado el spa el día entero. Todo incluido además, desde qué entró en el hotel nunca tuvo demasiado interés en conocer a nadie y era consciente que, nunca pareció importarle realmente todo lo qué la rubia hacía por todos, pese a qué si lo hacía. Más qué nunca de hecho, desde el incidente en el estudio con Val. Así qué aprovecharía la ocasión para conocerla mejor y de paso, devolverle algo de todo lo bueno qué ella le había dado.
Así qué no tardaron en ponerse en camino. Estaba un poco lejos ya qué era en un lugar apartado y especialmente tranquilo, de aquellos qué tanto escaseaban en el infierno. Y por lo tanto, si. Era un spa de lujo.
Cuando faltase poco para llegar, Ángel se detendría
—Alto ahí señorita.—ordenaria haciéndose el digno, para ponerse delante de ella y entre risillas, sacar un fular de uno de sus bolsillo y atarlo a la cabeza de la joven demonio para taparle los ojos—.Es hora de un ejercicio de confianza ¿Recuerdas? Como ese de decir algo personal y luego dejarse caer. —rememoró, ahora con cierto cariño pese a qué en su momento le pareció y seguía pareciendo una auténtica chorrada—. Pues esto es algo parecido. Te toca confiar en mi, por que es una sorpresa. —y es qué, sabía qué las vistas impresionarán a su amiga y quería qué disfrutase lo máximo posible, por lo qué decidió aplicar algo recurrente en las grabaciones, privarla de la vista para mantenerla en la incertidumbre.
❤️: Rol privado con [PrincessofHall02]
Fue dicho y hecho. Tal como prometió, fueron un par de llamadas y ya tenía reservado el spa el día entero. Todo incluido además, desde qué entró en el hotel nunca tuvo demasiado interés en conocer a nadie y era consciente que, nunca pareció importarle realmente todo lo qué la rubia hacía por todos, pese a qué si lo hacía. Más qué nunca de hecho, desde el incidente en el estudio con Val. Así qué aprovecharía la ocasión para conocerla mejor y de paso, devolverle algo de todo lo bueno qué ella le había dado.
Así qué no tardaron en ponerse en camino. Estaba un poco lejos ya qué era en un lugar apartado y especialmente tranquilo, de aquellos qué tanto escaseaban en el infierno. Y por lo tanto, si. Era un spa de lujo.
Cuando faltase poco para llegar, Ángel se detendría
—Alto ahí señorita.—ordenaria haciéndose el digno, para ponerse delante de ella y entre risillas, sacar un fular de uno de sus bolsillo y atarlo a la cabeza de la joven demonio para taparle los ojos—.Es hora de un ejercicio de confianza ¿Recuerdas? Como ese de decir algo personal y luego dejarse caer. —rememoró, ahora con cierto cariño pese a qué en su momento le pareció y seguía pareciendo una auténtica chorrada—. Pues esto es algo parecido. Te toca confiar en mi, por que es una sorpresa. —y es qué, sabía qué las vistas impresionarán a su amiga y quería qué disfrutase lo máximo posible, por lo qué decidió aplicar algo recurrente en las grabaciones, privarla de la vista para mantenerla en la incertidumbre.