—Finalmente, la noche anterior acabó por caer rendido al sueño, sobre los documentos en los que estuvo trabajando, sin si quiera percatarse lo que sucedía a su alrededor por qué, cuanto antes terminase, antes tendrís tiempo para quien amaba más que a su propia vida. Lástima que no era consciente de lo que sucedía de lo contrario habría dejado el trabajo a un lado y habría exprimido hasta el último segundo que les quedase juntos.
Abrió lentamente los ojos y lo primero que sintió, fue un terrible dolor de espalda y un el entumecimiento de su cuello dada la mala posición. Incluso uno de los folios se le había quedado pegado a la frente por la electricidad estática. Se despetezó estirando la espalda y los brazos, ambos crujieron como galletas al partirse
—Me cago en mi puta vida...—se quejó por la molestia, para finalmente quitarse el papel de la cara.
—¿Que..?— se preguntó enarcando una ceja al ver el muñeco. Por supuesto que lo reconocía y por supuesto que sabía lo que aquel objeto significaba para su pareja. Inevitable fue al comenzar a sentir el nerviosismo tomar una de sus pociones para que su aflicción no se extendiera.
Pero lo más preocupante era que notaba un peso de más en el objeto. Había algo dentro, e inspeccionando el muñeco vivo unas costuras que antes no estaban, con cuidado las descosió y... De ser su rostro de carne habría palidecido, era un pedazo de la gema de [Valentino01]. No necesitó más.
Enseguida lo supo, no había nada que hacer, acababa de perder su única razón para vivir.
—Finalmente, la noche anterior acabó por caer rendido al sueño, sobre los documentos en los que estuvo trabajando, sin si quiera percatarse lo que sucedía a su alrededor por qué, cuanto antes terminase, antes tendrís tiempo para quien amaba más que a su propia vida. Lástima que no era consciente de lo que sucedía de lo contrario habría dejado el trabajo a un lado y habría exprimido hasta el último segundo que les quedase juntos.
Abrió lentamente los ojos y lo primero que sintió, fue un terrible dolor de espalda y un el entumecimiento de su cuello dada la mala posición. Incluso uno de los folios se le había quedado pegado a la frente por la electricidad estática. Se despetezó estirando la espalda y los brazos, ambos crujieron como galletas al partirse
—Me cago en mi puta vida...—se quejó por la molestia, para finalmente quitarse el papel de la cara.
—¿Que..?— se preguntó enarcando una ceja al ver el muñeco. Por supuesto que lo reconocía y por supuesto que sabía lo que aquel objeto significaba para su pareja. Inevitable fue al comenzar a sentir el nerviosismo tomar una de sus pociones para que su aflicción no se extendiera.
Pero lo más preocupante era que notaba un peso de más en el objeto. Había algo dentro, e inspeccionando el muñeco vivo unas costuras que antes no estaban, con cuidado las descosió y... De ser su rostro de carne habría palidecido, era un pedazo de la gema de [Valentino01]. No necesitó más.
Enseguida lo supo, no había nada que hacer, acababa de perder su única razón para vivir.