—Oh..max...ehm...porque tienes esa mascara?—
pregunto viendolo pero luego recordo
—cierto cierto..ehm...ella es mi..zafiro...eh...queria que se conocieran porque son las personas mas importantes que tengo! —
Sonreia ella inocentemente viendo a ambos
—Mi zafiro...el es El max El primer Goami que tuve cuando emergi! sabe muchas cosas de la tierra...y generalmente si no se algo le pregunto a el —
Y ve a max
— y max...como dije ella es mi zafiro...la conoci en el bosque y he estado con ella ultimamente!
[Maxi8] [Sapphire1]
—Si amarte fuera un pecado....no me cansaria en el infierno de gritar cuanto te amo—
[spark_violet_giraffe_485]
//me encontre esta frase y dije " Daniel 100% "
—Si amarte fuera un pecado....no me cansaria en el infierno de gritar cuanto te amo—
[spark_violet_giraffe_485]
//me encontre esta frase y dije " Daniel 100% "
Todo era una mentira, nada en este mundo podría ser real incluyendo la amistad que tuvo con Gregory, ese quien le pedía a gritos salvenme, un falso salvenme que engañaría incluso hasta una misma mosca cayendo en la trampa de alguien malvado, tras encontrarse con aquel ser que llevaba ocultado durante mucho tiempo.
Desde que la pizzería acabó en ruinas, deja el lugar irreconocible. Grietas por todas partes, las paredes cubiertas en agujero que fácilmente facilita alguien pasar y salir por ahí, pequeños trozos de cerámica de lo que fue el piso. Peluches destrozados, sin cabeza alguna.
Estaba atrapada en este infierno con esa máquina, que caminaba al frente suyo mientras retrocedía, nunca creyó que Gregory le había mentido a tal forma de poner su vida en peligro.
Lo ultimo que se escuchó fueron de gritos de Cassie antes de que se apagaran las luces.
Todo era una mentira, nada en este mundo podría ser real incluyendo la amistad que tuvo con Gregory, ese quien le pedía a gritos salvenme, un falso salvenme que engañaría incluso hasta una misma mosca cayendo en la trampa de alguien malvado, tras encontrarse con aquel ser que llevaba ocultado durante mucho tiempo.
Desde que la pizzería acabó en ruinas, deja el lugar irreconocible. Grietas por todas partes, las paredes cubiertas en agujero que fácilmente facilita alguien pasar y salir por ahí, pequeños trozos de cerámica de lo que fue el piso. Peluches destrozados, sin cabeza alguna.
Estaba atrapada en este infierno con esa máquina, que caminaba al frente suyo mientras retrocedía, nunca creyó que Gregory le había mentido a tal forma de poner su vida en peligro.
Lo ultimo que se escuchó fueron de gritos de Cassie antes de que se apagaran las luces.
> supongo que ha veces me dijo llevar por mis emociones o ser diferente los demás pero así soy ¿No tiene nada de malo? , aveces siento que no soy ni vampiro , ni demonio ninguno de los dos. <
-sacudo la cabeza -
Ya no pienses eso!
> supongo que ha veces me dijo llevar por mis emociones o ser diferente los demás pero así soy ¿No tiene nada de malo? , aveces siento que no soy ni vampiro , ni demonio ninguno de los dos. <
-sacudo la cabeza -
Ya no pienses eso!
Con la tranquilidad que parecía transcurrir desde el último gran problema y, tras todo el trabajo que ya había realizado para cambiar el infierno, unas merecidas vacaciones no estaban de más.
Claro era que no deseaba ir solo, quería compartir un tiempo de relajación con su familia, sus amigos y todo aquel conocido que deseara disfrutar de un fin de semana sin preocupaciones.
Alistó su equipaje, mandó un anuncio por todo el infierno e incluso a distintas dimensiones con aquella invitación libre, donde su propio poder abriría un portal desde cualquier punto a aquella playa paradisiaca que sería exclusiva para su disfrute.
Una vez con todo listo, chasqueó los dedos, dejando que sus diablillos llevaran su maleta, varias hieleras con bebidas y bocadillos, algunos juegos, flotadores, entre otras tantas cosas para cubrir cualquier necesidad que pudiera surgir.
—¡Bien, hora del show!~
Terminó colocándose las gafas de sol, acomodando su camisa (como no podía ser de otro modo) con patitos impresos y colocándose sandalias en las pezuñas antes de cruzar el portal, arreglando la playa con toallas, sombrillas y pequeños apartados de camping, incluso con redes de juego, todo sería perfecto.
Con la tranquilidad que parecía transcurrir desde el último gran problema y, tras todo el trabajo que ya había realizado para cambiar el infierno, unas merecidas vacaciones no estaban de más.
Claro era que no deseaba ir solo, quería compartir un tiempo de relajación con su familia, sus amigos y todo aquel conocido que deseara disfrutar de un fin de semana sin preocupaciones.
Alistó su equipaje, mandó un anuncio por todo el infierno e incluso a distintas dimensiones con aquella invitación libre, donde su propio poder abriría un portal desde cualquier punto a aquella playa paradisiaca que sería exclusiva para su disfrute.
Una vez con todo listo, chasqueó los dedos, dejando que sus diablillos llevaran su maleta, varias hieleras con bebidas y bocadillos, algunos juegos, flotadores, entre otras tantas cosas para cubrir cualquier necesidad que pudiera surgir.
—¡Bien, hora del show!~
Terminó colocándose las gafas de sol, acomodando su camisa (como no podía ser de otro modo) con patitos impresos y colocándose sandalias en las pezuñas antes de cruzar el portal, arreglando la playa con toallas, sombrillas y pequeños apartados de camping, incluso con redes de juego, todo sería perfecto.