• ¿ACABAN DE DECIRME DAREDEVIL? Sí ¿Me ofende? Lógico que no
    ¿ACABAN DE DECIRME DAREDEVIL? Sí ¿Me ofende? Lógico que no
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • 𝔑𝔲𝔢𝔳𝔬𝔰 𝔥𝔬𝔯𝔦𝔷𝔬𝔫𝔱𝔢𝔰
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Habían pasado algunas semanas desde que Lucifer había pasado una noche fuera de su club, no era común que lo hiciera pues aquél antro de perdición era su hogar, sin embargo, esta noche en particular, había quedado con una joven que había conocido hacía poco y con quien había quedado para tomar algo, pensó que para ser la primera vez que convivían, llevarla a su bar no era precisamente una buena idea, así que decidió citarla en la terraza del hotel Maddisson Los Ángeles, un lugar cómodo, lujoso como le gustaba a Lucifer, pero elegante a la vez, algo que esperaba fuera del agrado de la joven, no porque deseara impresionarla, sino porque esperaba que se sintiera cómoda para que la conversación y la velada en general, fuera del agrado de ambos.

    Terminó de alistarse y subió a su auto, llevaba el tiempo justo para llegar unos minutos antes de la hora pactada sólo para cerciorarse de que todo estuviera perfecto, porque sí, a Lucifer le gustaba consentir a sus invitados. Una vez hechas las verificaciones necesarias, tomó asiento en una mesa donde podrían estar a gusto sin ser observados ni interrumpidos por algún indiscreto, un buen vino esperaba y una serie de deliciosos aperitivos estaban listos para servirse en cuanto la joven llegara. Por su parte, Lucifer había traído para ella una bonita rosa roja, un obsequio de bienvenida.

    [Sayogatita]
    Habían pasado algunas semanas desde que Lucifer había pasado una noche fuera de su club, no era común que lo hiciera pues aquél antro de perdición era su hogar, sin embargo, esta noche en particular, había quedado con una joven que había conocido hacía poco y con quien había quedado para tomar algo, pensó que para ser la primera vez que convivían, llevarla a su bar no era precisamente una buena idea, así que decidió citarla en la terraza del hotel Maddisson Los Ángeles, un lugar cómodo, lujoso como le gustaba a Lucifer, pero elegante a la vez, algo que esperaba fuera del agrado de la joven, no porque deseara impresionarla, sino porque esperaba que se sintiera cómoda para que la conversación y la velada en general, fuera del agrado de ambos. Terminó de alistarse y subió a su auto, llevaba el tiempo justo para llegar unos minutos antes de la hora pactada sólo para cerciorarse de que todo estuviera perfecto, porque sí, a Lucifer le gustaba consentir a sus invitados. Una vez hechas las verificaciones necesarias, tomó asiento en una mesa donde podrían estar a gusto sin ser observados ni interrumpidos por algún indiscreto, un buen vino esperaba y una serie de deliciosos aperitivos estaban listos para servirse en cuanto la joven llegara. Por su parte, Lucifer había traído para ella una bonita rosa roja, un obsequio de bienvenida. [Sayogatita]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • Oh, and baby I'm fist fighting with fire
    Just to get close to you
    Can we burn something, babe?
    And I run for miles just to get a taste
    Must be love on the brain ⁠♡



    [nova_silver_fox_426]


    https://youtu.be/YM21RYAHKhM?si=kiOb7tZUl6rbuC0b
    Oh, and baby I'm fist fighting with fire Just to get close to you Can we burn something, babe? And I run for miles just to get a taste Must be love on the brain ⁠♡ [nova_silver_fox_426] https://youtu.be/YM21RYAHKhM?si=kiOb7tZUl6rbuC0b
    Me encocora
    1
    5 turnos 0 maullidos
  • El jardín seguía envuelto en ese silencio pesado, bajo la luz fría de la luna llena. Daniel permaneció de rodillas, la mirada fija en el cielo, pero con el corazón lleno de desesperación. El aire nocturno ya no traía consuelo, solo amplificaba su soledad. El peso de las expectativas, de la magia que no lograba dominar, lo aplastaba como un yugo imposible de cargar.

    Sabía que alguien estaba allí. Los pasos suaves que había escuchado no eran imaginarios. Pero no volteó. No podía. La sensación de fracaso le robaba cualquier energía que le quedara para enfrentarse a alguien más. Sentía su presencia cercana, cálida, pero las palabras que necesitaba escuchar no llegaban de ninguna parte. Solo el silencio del jardín, y la luna, que seguía sin ofrecer respuestas.

    La presión sobre sus hombros parecía volverse aún más insoportable al pensar en Adriana. El simple pensamiento de su nombre le provocaba un nudo en el estómago. ¿Cómo podría casarse con ella? ¿Cómo podría hacerla feliz si ni siquiera podía cumplir con las expectativas que se le imponían? Había soñado con un futuro juntos, con verla sonreír cada día, con que algún día fuera la madre de sus hijos. Pero ahora, todo parecía tan distante, tan imposible.

    Daniel bajó la cabeza, apretando los puños con fuerza. La frustración, la impotencia... todo lo que lo había llevado al límite esa noche lo consumía por completo.

    —Solo quiero ser suficiente... para ella, para todos—

    murmuró para sí, sintiendo cómo el vacío lo arrastraba más y más profundo.

    El viento soplaba suavemente, moviendo las hojas a su alrededor, como si intentara consolarlo, pero no había consuelo. No cuando su magia no respondía, no cuando se sentía atrapado en un ciclo interminable de expectativas incumplidas.

    Daniel finalmente se puso de pie. Aún exhausto, aún roto por dentro, pero con una resolución vacilante. No sabía qué haría a continuación, no sabía cómo enfrentaría los días por venir. Pero en ese momento, se prometió a sí mismo que, de alguna manera, encontraría una salida.

    — Ayudame por favor—

    Dijo viendo a la luna una ultima vez
    El jardín seguía envuelto en ese silencio pesado, bajo la luz fría de la luna llena. Daniel permaneció de rodillas, la mirada fija en el cielo, pero con el corazón lleno de desesperación. El aire nocturno ya no traía consuelo, solo amplificaba su soledad. El peso de las expectativas, de la magia que no lograba dominar, lo aplastaba como un yugo imposible de cargar. Sabía que alguien estaba allí. Los pasos suaves que había escuchado no eran imaginarios. Pero no volteó. No podía. La sensación de fracaso le robaba cualquier energía que le quedara para enfrentarse a alguien más. Sentía su presencia cercana, cálida, pero las palabras que necesitaba escuchar no llegaban de ninguna parte. Solo el silencio del jardín, y la luna, que seguía sin ofrecer respuestas. La presión sobre sus hombros parecía volverse aún más insoportable al pensar en Adriana. El simple pensamiento de su nombre le provocaba un nudo en el estómago. ¿Cómo podría casarse con ella? ¿Cómo podría hacerla feliz si ni siquiera podía cumplir con las expectativas que se le imponían? Había soñado con un futuro juntos, con verla sonreír cada día, con que algún día fuera la madre de sus hijos. Pero ahora, todo parecía tan distante, tan imposible. Daniel bajó la cabeza, apretando los puños con fuerza. La frustración, la impotencia... todo lo que lo había llevado al límite esa noche lo consumía por completo. —Solo quiero ser suficiente... para ella, para todos— murmuró para sí, sintiendo cómo el vacío lo arrastraba más y más profundo. El viento soplaba suavemente, moviendo las hojas a su alrededor, como si intentara consolarlo, pero no había consuelo. No cuando su magia no respondía, no cuando se sentía atrapado en un ciclo interminable de expectativas incumplidas. Daniel finalmente se puso de pie. Aún exhausto, aún roto por dentro, pero con una resolución vacilante. No sabía qué haría a continuación, no sabía cómo enfrentaría los días por venir. Pero en ese momento, se prometió a sí mismo que, de alguna manera, encontraría una salida. — Ayudame por favor— Dijo viendo a la luna una ultima vez
    Me encocora
    1
    0 turnos 3 maullidos
  • - la joven dio curiosidad ver a alguien así dormir, tan tranquilo en estos bosque sin preocupaciones -

    > Me preguntó, si estará vivo o estará durmiendo? <
    - la joven dio curiosidad ver a alguien así dormir, tan tranquilo en estos bosque sin preocupaciones - > Me preguntó, si estará vivo o estará durmiendo? <
    Me encocora
    2
    3 turnos 0 maullidos
  • Volvió a caer como saco de papas, dormido de golpe y sin saber ni en que instante, apenas removiéndose un poco para acomodarse mejor, lo que terminó haciéndolo despertar sobresaltado, mirando alrededor, atontado.

    —Mierda... No de nuevo...

    Esos cambios de sueño volverían a joderle, estaba seguro, pero no entendía porque pasaban.
    Volvió a caer como saco de papas, dormido de golpe y sin saber ni en que instante, apenas removiéndose un poco para acomodarse mejor, lo que terminó haciéndolo despertar sobresaltado, mirando alrededor, atontado. —Mierda... No de nuevo... Esos cambios de sueño volverían a joderle, estaba seguro, pero no entendía porque pasaban.
    Me enjaja
    1
    8 turnos 0 maullidos
  • La mujer es poesía, por si sola, por su naturaleza y apasionante figura, el contorno de sus piernas al caminar envuelven, crean un Big Bang en la mente, nace un universo de locuras en el mar de pensamientos, como un pirata disfrazado de caballero estoy dispuesto a navegar y conquistar, no para un rato, no para un par de días, mía para toda la vida, sin dejar de mencionar el resto de tesoros, esos ojos encantan, ilusionan y sin darte cuenta ya estás enamorada, no se puede negar que una mirada es suficiente para descifrar un alma, por esa razón son todas admiradas, muchas amadas, y una sola señora en casa, debería ser así, pero que más da, nadie es culpable y yo no soy quien para juzgar, benditos los que han tenido ese placer, pero no me perderé en otro pensamiento, cuando mi detalle es a la esencia pura que hace de un hombre una bestia, mujer divina, te imagino mía, conociendo yo los misterios de tu piel, detallando, amando y conquistando cada rincón de tu ser, por ti mujer la bestia en el hombre se convirtió en poeta, o al menos eso intenta ..
    La mujer es poesía, por si sola, por su naturaleza y apasionante figura, el contorno de sus piernas al caminar envuelven, crean un Big Bang en la mente, nace un universo de locuras en el mar de pensamientos, como un pirata disfrazado de caballero estoy dispuesto a navegar y conquistar, no para un rato, no para un par de días, mía para toda la vida, sin dejar de mencionar el resto de tesoros, esos ojos encantan, ilusionan y sin darte cuenta ya estás enamorada, no se puede negar que una mirada es suficiente para descifrar un alma, por esa razón son todas admiradas, muchas amadas, y una sola señora en casa, debería ser así, pero que más da, nadie es culpable y yo no soy quien para juzgar, benditos los que han tenido ese placer, pero no me perderé en otro pensamiento, cuando mi detalle es a la esencia pura que hace de un hombre una bestia, mujer divina, te imagino mía, conociendo yo los misterios de tu piel, detallando, amando y conquistando cada rincón de tu ser, por ti mujer la bestia en el hombre se convirtió en poeta, o al menos eso intenta ..
    0 turnos 0 maullidos
  • Husk Hace mucho que no salimos ni hacemos nada… Sé que tengo que guardar reposo pero… ¿Podemos hacer algo? Aunque sea pasear. Empiezo a sentirme prisionero aquí…
    [barcat75] Hace mucho que no salimos ni hacemos nada… Sé que tengo que guardar reposo pero… ¿Podemos hacer algo? Aunque sea pasear. Empiezo a sentirme prisionero aquí…
    0 turnos 0 maullidos
  • Vuelvo al mismo lugar
    Un pasado que deseó borrar
    Cualquier destino juro que me encargare ......


    https://youtu.be/9czq-AoYQNw?si=VF_fVa6dfC57wuBt
    Vuelvo al mismo lugar Un pasado que deseó borrar Cualquier destino juro que me encargare ...... https://youtu.be/9czq-AoYQNw?si=VF_fVa6dfC57wuBt
    0 turnos 0 maullidos
  • Fue a tomar una siesta, estuvo... 30 minutos dormido. No descanso bien. Tuvo un sueño donde golpeaban a Kori cuando era pequeño y el no podía hacer nada para ayudar al pequeño... de pequeño le caía bien, sorpresa

    Al levantar solo se quedó sentado pensando en el sueño que tuvo

    — Kori... ¿Que tramas?
    Fue a tomar una siesta, estuvo... 30 minutos dormido. No descanso bien. Tuvo un sueño donde golpeaban a Kori cuando era pequeño y el no podía hacer nada para ayudar al pequeño... de pequeño le caía bien, sorpresa Al levantar solo se quedó sentado pensando en el sueño que tuvo — Kori... ¿Que tramas?
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados