• — Somos temerosos de lo que nos hace diferentes.—



    || Si algún día ven a un Titus o Claus por ahí háblenle seguramente es el yo de otro mundo paralelo xD
    — Somos temerosos de lo que nos hace diferentes.— || Si algún día ven a un Titus o Claus por ahí háblenle seguramente es el yo de otro mundo paralelo xD
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    Me endiabla
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • #SeductiveSunday

    ¿Que tanto miras agachado? ¿Se te cayo algo? Te ayudaré a buscar.
    #SeductiveSunday ¿Que tanto miras agachado? ¿Se te cayo algo? Te ayudaré a buscar.
    0 turnos 0 maullidos
  • ⸻ Parece que las cosas se comenzarán a mover. Solo espero que no se desate mucho el caos.


    Suspira con un poco de pesadez. Solo espera que sus predicciones no se hagan veridicas.
    ⸻ Parece que las cosas se comenzarán a mover. Solo espero que no se desate mucho el caos. Suspira con un poco de pesadez. Solo espera que sus predicciones no se hagan veridicas.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Creó que esta posición es algo..
    °un leve rubor se muestra en sus mejillas°
    — Creó que esta posición es algo.. °un leve rubor se muestra en sus mejillas°
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Si voy a comer, voy a comer con todo calentito
    Si voy a comer, voy a comer con todo calentito
    Me enjaja
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Come baby, let it fill you completely ~
    Come baby, let it fill you completely ~
    Me encocora
    Me shockea
    Me endiabla
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • — Darlin', can I be your favorite?
    I'll be your girl, let you taste it
    I know what you want, yeah, just take it
    Darlin', can I be your favorite?
    Want you to tell me you crave it
    My name's whatever you make it.—
    — Darlin', can I be your favorite? I'll be your girl, let you taste it I know what you want, yeah, just take it Darlin', can I be your favorite? Want you to tell me you crave it My name's whatever you make it.— 🎶🎤
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Vaya , Principe/caballero resulte así como voy a poder salvar todos ni siquiera soy tan fuerte como mi padre y mucho menos , siento que los estoy desesperado todos .
    Vaya , Principe/caballero resulte así como voy a poder salvar todos ni siquiera soy tan fuerte como mi padre y mucho menos , siento que los estoy desesperado todos .
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Carmina estaba acurrucada en su sillón favorito, envuelta en una manta mientras la lluvia golpeaba suavemente la ventana. En una mano sostenía su celular y en la otra un chocolate caliente que comenzaba a enfriarse. Decidió usar la tranquila noche para buscar algo especial para la fiesta de fin de año a la que sus amigos la habían arrastrado.

    Deslizó su dedo por la pantalla, revisando vestidos brillantes, ajustados y llenos de lentejuelas. Demasiado exagerado. Esto parece una bola de disco. ¿Quién se pondría algo tan corto en diciembre? pensaba mientras descartaba una opción tras otra.

    En su distracción, un toque mal calculado la llevó a otra sección de la tienda. Carmina frunció el ceño al ver que la pantalla se llenó de pequeños mamelucos pastel, gorritos con orejitas y zapatitos diminutos.

    —¿Ropa para bebés? ¿Cómo terminé aquí? —murmuró, lista para retroceder. Pero entonces sus ojos se posaron en un enterizo blanco con un bordado de conejo, y algo dentro de ella se detuvo. Contra todo pronóstico, amplió la imagen. ¿Cómo pueden hacer algo tan adorable?

    Sin darse cuenta, empezó a explorar más opciones. Había vestidos con volantes, bufanditas diminutas y hasta unas botitas que parecían hechas para muñecos. Una sonrisa involuntaria apareció en sus labios mientras su mente empezaba a divagar.

    De pronto, se imaginó sosteniendo a un bebé con ojos brillantes y una risita contagiosa, envuelto en una manta de lana. Visualizó pequeñas manos aferrándose a su dedo, y una vocecita que algún día podría llamarla “mamá”.

    Carmina se sobresaltó, sacudiendo la cabeza como si quisiera borrar aquella imagen. —¡Por Dios! Ni novio tengo, ¿qué voy a andar pensando en bebés? —dijo en voz alta, riéndose de sí misma mientras un leve rubor teñía sus mejillas.

    Aun así, no pudo evitar deslizar un poco más, mirando los zapatitos y los gorritos con una mezcla de ternura y desconcierto. Había algo reconfortante en imaginar un futuro que hasta ahora nunca se había planteado seriamente.

    Finalmente, cerró la sección y volvió a los vestidos para la fiesta de fin de año, pero su mente no dejaba de volver al pequeño mameluco de conejo. Esa noche, antes de dormir, se sorprendió sonriendo ante la idea de que, quizá, algún día, ese pensamiento no sería tan descabellado como parecía ahora.

    Carmina estaba acurrucada en su sillón favorito, envuelta en una manta mientras la lluvia golpeaba suavemente la ventana. En una mano sostenía su celular y en la otra un chocolate caliente que comenzaba a enfriarse. Decidió usar la tranquila noche para buscar algo especial para la fiesta de fin de año a la que sus amigos la habían arrastrado. Deslizó su dedo por la pantalla, revisando vestidos brillantes, ajustados y llenos de lentejuelas. Demasiado exagerado. Esto parece una bola de disco. ¿Quién se pondría algo tan corto en diciembre? pensaba mientras descartaba una opción tras otra. En su distracción, un toque mal calculado la llevó a otra sección de la tienda. Carmina frunció el ceño al ver que la pantalla se llenó de pequeños mamelucos pastel, gorritos con orejitas y zapatitos diminutos. —¿Ropa para bebés? ¿Cómo terminé aquí? —murmuró, lista para retroceder. Pero entonces sus ojos se posaron en un enterizo blanco con un bordado de conejo, y algo dentro de ella se detuvo. Contra todo pronóstico, amplió la imagen. ¿Cómo pueden hacer algo tan adorable? Sin darse cuenta, empezó a explorar más opciones. Había vestidos con volantes, bufanditas diminutas y hasta unas botitas que parecían hechas para muñecos. Una sonrisa involuntaria apareció en sus labios mientras su mente empezaba a divagar. De pronto, se imaginó sosteniendo a un bebé con ojos brillantes y una risita contagiosa, envuelto en una manta de lana. Visualizó pequeñas manos aferrándose a su dedo, y una vocecita que algún día podría llamarla “mamá”. Carmina se sobresaltó, sacudiendo la cabeza como si quisiera borrar aquella imagen. —¡Por Dios! Ni novio tengo, ¿qué voy a andar pensando en bebés? —dijo en voz alta, riéndose de sí misma mientras un leve rubor teñía sus mejillas. Aun así, no pudo evitar deslizar un poco más, mirando los zapatitos y los gorritos con una mezcla de ternura y desconcierto. Había algo reconfortante en imaginar un futuro que hasta ahora nunca se había planteado seriamente. Finalmente, cerró la sección y volvió a los vestidos para la fiesta de fin de año, pero su mente no dejaba de volver al pequeño mameluco de conejo. Esa noche, antes de dormir, se sorprendió sonriendo ante la idea de que, quizá, algún día, ese pensamiento no sería tan descabellado como parecía ahora.
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Es tu culpa por provocarme, ahora debes hacerte cargo y gozar ~
    Es tu culpa por provocarme, ahora debes hacerte cargo y gozar ~
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados