• Después de horas de trabajo en una gasolinera, llega prácticamente en piloto automático a casa por el amanecer. Ni siquiera se molesta en fijarse si hay alguien entro para tratar de quitarse la camiseta, y llevarse a la boca un cigarro que cree tener en sus manos.

    #SeductiveSunday
    Después de horas de trabajo en una gasolinera, llega prácticamente en piloto automático a casa por el amanecer. Ni siquiera se molesta en fijarse si hay alguien entro para tratar de quitarse la camiseta, y llevarse a la boca un cigarro que cree tener en sus manos. #SeductiveSunday
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  • Podría golpearte todo el día. -Le dice a su oponente.-
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  • Al escuchar a todas las personas, a todas ellas, tienen miedo al igual que yo cuando estaba en Krypton y no tenía estos poderes. Los observo y pienso que podemos darle esperanza.
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  • Bueno ya que mis esposos están ocupados tendré que calmar estás nesecidades primitivas conportense y no espíen jxjxjxjx

    -Se va a dar una ducha -

    #seductivesunday


    https://youtu.be/Q8Y5PD953dw?si=eu5PihOdCCr6NLcS
    Bueno ya que mis esposos están ocupados tendré que calmar estás nesecidades primitivas conportense y no espíen jxjxjxjx -Se va a dar una ducha - #seductivesunday https://youtu.be/Q8Y5PD953dw?si=eu5PihOdCCr6NLcS
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  • Meses. Eso fue lo que tuve que aguantar. Fingiendo rezar, repitiendo letanías vacías y vistiendo túnicas que olían a polvo y miedo. Me infiltré en una secta religiosa en Europa del Este, un grupo que jugaba a ser santos mientras comerciaban con armas y compraban lealtades de oficiales corruptos. No podía entrar disparando, no podía desaparecerlos a todos… tenía que convertirme en uno de ellos.

    Me hice llamar “hermano Gabriel”. Sonaba irónico, pero funcionó. Me mostré disciplinado, callado, obediente. Ellos lo vieron como fe, cuando en realidad era paciencia. Gané terreno rápido, tanto que el propio líder empezó a confiar en mí. Pobre bastardo.

    En cada ceremonia, usaban un martillo como símbolo de purificación. Lo vi desde el primer día y supe que ese sería el final del falso profeta. Pesado, sólido… letal en las manos correctas. No podía usar armas de fuego, no podía arriesgarme a dejar rastro. Así que esperé.

    La noche llegó durante un ritual privado. Él me llevó a su cámara, rodeada de incienso y símbolos que pretendían inspirar devoción. Se arrodilló frente al altar, dándome la espalda. No dudé. Tomé el martillo y lo levanté. El primer golpe lo silenció. El segundo aseguró que no se levantaría.

    Salí de la sala como si nada hubiera pasado. Para ellos, “hermano Gabriel” había cumplido un acto de fe. Para mí, era solo otro trabajo sucio terminado.

    Nunca recé, nunca lo haré. Pero mientras dejaba atrás las ruinas de aquella secta, me dije lo que siempre he sabido...

    “A veces, un martillo es todo lo que necesitas para derrumbar un imperio.”
    Meses. Eso fue lo que tuve que aguantar. Fingiendo rezar, repitiendo letanías vacías y vistiendo túnicas que olían a polvo y miedo. Me infiltré en una secta religiosa en Europa del Este, un grupo que jugaba a ser santos mientras comerciaban con armas y compraban lealtades de oficiales corruptos. No podía entrar disparando, no podía desaparecerlos a todos… tenía que convertirme en uno de ellos. Me hice llamar “hermano Gabriel”. Sonaba irónico, pero funcionó. Me mostré disciplinado, callado, obediente. Ellos lo vieron como fe, cuando en realidad era paciencia. Gané terreno rápido, tanto que el propio líder empezó a confiar en mí. Pobre bastardo. En cada ceremonia, usaban un martillo como símbolo de purificación. Lo vi desde el primer día y supe que ese sería el final del falso profeta. Pesado, sólido… letal en las manos correctas. No podía usar armas de fuego, no podía arriesgarme a dejar rastro. Así que esperé. La noche llegó durante un ritual privado. Él me llevó a su cámara, rodeada de incienso y símbolos que pretendían inspirar devoción. Se arrodilló frente al altar, dándome la espalda. No dudé. Tomé el martillo y lo levanté. El primer golpe lo silenció. El segundo aseguró que no se levantaría. Salí de la sala como si nada hubiera pasado. Para ellos, “hermano Gabriel” había cumplido un acto de fe. Para mí, era solo otro trabajo sucio terminado. Nunca recé, nunca lo haré. Pero mientras dejaba atrás las ruinas de aquella secta, me dije lo que siempre he sabido... “A veces, un martillo es todo lo que necesitas para derrumbar un imperio.”
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  • - Es muy pequeño para valerse por si mismo en un mundo hostil y despiadado, bueno tendre que ponerme el mandil y sacar el biberón
    - Es muy pequeño para valerse por si mismo en un mundo hostil y despiadado, bueno tendre que ponerme el mandil y sacar el biberón
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  • https://twittrol.com/thread/881
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    Kurogane Elios Dunsworth en Twittrol
    No me agradan este tipo de situaciones. Debería mantenerme tranquilo.... Además, un montón de ejecutados y desaparecidos en ficrol. En cambio en este desierto... Nada, todo vacío y
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  • No me agradan este tipo de situaciones. Debería mantenerme tranquilo....
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  • Mmmm, veamos que cosas interesante puede pasar
    Mmmm, veamos que cosas interesante puede pasar
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  • —¿Qué son esos ruidos? No dejan descansar, es domingo...

    Bufó, volviendo a acurrucarse en la cama, no quería levantarse en absoluto.
    —¿Qué son esos ruidos? No dejan descansar, es domingo... Bufó, volviendo a acurrucarse en la cama, no quería levantarse en absoluto.
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