• [platinum_FF] Me da mucho gusto haberte encontrado y ya seamos tres chicos de HTF aquí. Mi querido amigo, espero que todo este bien.
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  • -Arañó con profundidad una de las paredes cerca de su habitación antes de entrar, cerrando la puerta detrás de él.
    Su torso aún cubierto de sangre y la herida aún dolía, incluso más que cuando Adán se la hizo.
    Caminó con una mano ensangrentada en el pecho hasta llegar a su tocador donde se sostuvo con ambas manos. Levantando su mirada para ver su reflejo en el espejo, notando su aspecto desaliñado y la sangre sobre su ropa, sus garras se clavaron sobre la madera del mueble dejando profundos arañazos antes de lanzar todo lo que hubiera encima con evidente furia.

    El sonido de alguna botella de licor fuerte que tenía sobre el tocador al estrellarse contra el suelo resonando en la amplia habitación.-

    Si es que acaso cree que lo dejaré así...

    -Comenzó farfullando entre dientes, usando su magia para volver a cocer la herida hasta que se detuvo de repente. Una sensación, medio conocida medio desconocida lo detuvo desconcertandolo.
    La pérdida de algo que le pertenecía.

    La estática de radio se escuchó por un momento, incluso los diales en sus ojos aparecieron mientras él se quedaba como piedra.
    La habitación parecía repentinamente hundida en una penumbra sepulcral, un silencio estremecedor. La calma antes de la tormenta.

    Se percató enseguida. Lo notó. Una pequeña mascota suya se había librado de sus cadenas sin su consentimiento....-
    -Arañó con profundidad una de las paredes cerca de su habitación antes de entrar, cerrando la puerta detrás de él. Su torso aún cubierto de sangre y la herida aún dolía, incluso más que cuando Adán se la hizo. Caminó con una mano ensangrentada en el pecho hasta llegar a su tocador donde se sostuvo con ambas manos. Levantando su mirada para ver su reflejo en el espejo, notando su aspecto desaliñado y la sangre sobre su ropa, sus garras se clavaron sobre la madera del mueble dejando profundos arañazos antes de lanzar todo lo que hubiera encima con evidente furia. El sonido de alguna botella de licor fuerte que tenía sobre el tocador al estrellarse contra el suelo resonando en la amplia habitación.- Si es que acaso cree que lo dejaré así... -Comenzó farfullando entre dientes, usando su magia para volver a cocer la herida hasta que se detuvo de repente. Una sensación, medio conocida medio desconocida lo detuvo desconcertandolo. La pérdida de algo que le pertenecía. La estática de radio se escuchó por un momento, incluso los diales en sus ojos aparecieron mientras él se quedaba como piedra. La habitación parecía repentinamente hundida en una penumbra sepulcral, un silencio estremecedor. La calma antes de la tormenta. Se percató enseguida. Lo notó. Una pequeña mascota suya se había librado de sus cadenas sin su consentimiento....-
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  • Tengo aún mucho miedo.
    Pero cada noche, las pesadillas duran menos.
    Aún cuando despierto de sobresalto, abro los ojos y estas ahi para reafirmarme que nadie puede hacerme daño.
    Perdón por no ser la mejor versión de mi, lucho todos los dias por ser mejor que ayer.
    Gracias por amarme, incluso cuando ni yo me puedo querer.
    𝐉𝐢𝐧 𝐊𝐢𝐦𝐮𝐫𝐚
    Tengo aún mucho miedo. Pero cada noche, las pesadillas duran menos. Aún cuando despierto de sobresalto, abro los ojos y estas ahi para reafirmarme que nadie puede hacerme daño. Perdón por no ser la mejor versión de mi, lucho todos los dias por ser mejor que ayer. Gracias por amarme, incluso cuando ni yo me puedo querer. [eclipse_pearl_wolf_880]
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  • Soomin Park
    𝖺𝗇𝗇𝗒𝖾𝗈𝗇𝗀𝗁𝖺𝗌𝖾𝗒𝗈﹗
    𝖻𝗂𝖾𝗇𝗏𝖾𝗇𝗂𝖽𝖺﹗
    [The_Perverse_Muse] 𝖺𝗇𝗇𝗒𝖾𝗈𝗇𝗀𝗁𝖺𝗌𝖾𝗒𝗈﹗ 𝖻𝗂𝖾𝗇𝗏𝖾𝗇𝗂𝖽𝖺﹗
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  • ¿Por qué crees que quiero discutir? Solo quiero entrenar e irme a casa.
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  • La única llama que no se puede extinguir, es la de mi pasión por el arte de la belleza del mundo. Tengo envidia.. pues los humanos no lo aprecian lo suficiente, no merecen tal regalo en sus vidas.
    La única llama que no se puede extinguir, es la de mi pasión por el arte de la belleza del mundo. Tengo envidia.. pues los humanos no lo aprecian lo suficiente, no merecen tal regalo en sus vidas.
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  • «¿Me seguirás amando cuando ya no sea joven ni hermosa?
    ¿Me seguirás amando cuando no tenga nada más que mi alma dolorida?
    Sé que lo harás, sé que lo harás.»
    - ♡ 𝐒𝐭𝐞𝐟𝐚𝐧𝐨 𝐂𝐨𝐫𝐥𝐞𝐨𝐧𝐞
    ---
    「私がもう若くも美しくもなくなっても、あなたはまだ私を愛してくれますか?
    何も持たず、ただ痛む魂だけになっても、あなたはまだ私を愛してくれますか?
    あなたならきっと愛してくれると、私は信じています。」
    «¿Me seguirás amando cuando ya no sea joven ni hermosa? ¿Me seguirás amando cuando no tenga nada más que mi alma dolorida? Sé que lo harás, sé que lo harás.» - ♡ [Cor.leone] --- 「私がもう若くも美しくもなくなっても、あなたはまだ私を愛してくれますか? 何も持たず、ただ痛む魂だけになっても、あなたはまだ私を愛してくれますか? あなたならきっと愛してくれると、私は信じています。」
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  • Vaya aburrimiento, nada que hacer..
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  • JAPON 11.11.2025

    Me desplomé entre los estantes de cereales y sopas instantáneas irónico que cayera justo en el pasillo más colorido de toda la pequeña tienda de conveniencia, podía sentir la sangre caer por mi brazo rasguños provocados por la explosión de un vidrio, el olor metálico de mi sangre mezclándose con el detergente barato del pasillo de un lado. La herida en mi hombro seguía sangrando, pero no lo suficiente como para justificar el temblor en mis manos. No era el dolor físico.
    Hace mucho que no siento eso.
    Era la descarga de la misión. El vacío que llega cuando sobrevives a poco centímetros de la muerte .

    El chaleco táctico aún pesaba sobre mi pecho como plomo, como una condena. Me lo quité con rabia, aventando aún lado. La empleada del turno nocturno me miró desde la caja registradora, demasiado asustada para acercarse, demasiado curiosa para mirar hacia otro lado, talvez sería lo único de lo que hablaría un par de días.

    La operación había sido declarada un fracaso: el objetivo escapó, la extracción de los rehenes se retrasó, y dos agentes inactivos. Pero yo sabía la verdad, una verdad que ellos odiaban admitir, el cargamento nunca llegó a manos del comprador. El intercambio se rompió. La red que financiaba a medio Oriente quedó expuesta. Y era un éxito que se pagaba con cicatrices y silencio, con papeleo por 2 días y regaños por parte de "superiores" que solo hablan y regañan como si ellos fueran quienes arriesgan la vida aquí.

    Llegué a aquella pequeña tienda porque era el único lugar abierto en las afueras, el único sitio donde podía desaparecer entre luces fluorescentes y pasillos llenos de comida empaquetada. El punto de extracción estaba comprometido, y la ciudad aún ardía con patrullas buscando fantasmas. Yo era uno de ellos. Necesitaba agua, necesitaba tiempo, necesitaba un rincón donde mi cuerpo pudiera recordar que seguía vivo y la adrenalina bajara tanto que el dolor se comenzará a hacer presente.

    Me quedé allí, jadeando, con los nudillos rotos y la mandíbula entumecida. No por la pelea. Por lo que siempre viene después. Porque en este trabajo apuestas la vida.
    JAPON 11.11.2025 Me desplomé entre los estantes de cereales y sopas instantáneas irónico que cayera justo en el pasillo más colorido de toda la pequeña tienda de conveniencia, podía sentir la sangre caer por mi brazo rasguños provocados por la explosión de un vidrio, el olor metálico de mi sangre mezclándose con el detergente barato del pasillo de un lado. La herida en mi hombro seguía sangrando, pero no lo suficiente como para justificar el temblor en mis manos. No era el dolor físico. Hace mucho que no siento eso. Era la descarga de la misión. El vacío que llega cuando sobrevives a poco centímetros de la muerte . El chaleco táctico aún pesaba sobre mi pecho como plomo, como una condena. Me lo quité con rabia, aventando aún lado. La empleada del turno nocturno me miró desde la caja registradora, demasiado asustada para acercarse, demasiado curiosa para mirar hacia otro lado, talvez sería lo único de lo que hablaría un par de días. La operación había sido declarada un fracaso: el objetivo escapó, la extracción de los rehenes se retrasó, y dos agentes inactivos. Pero yo sabía la verdad, una verdad que ellos odiaban admitir, el cargamento nunca llegó a manos del comprador. El intercambio se rompió. La red que financiaba a medio Oriente quedó expuesta. Y era un éxito que se pagaba con cicatrices y silencio, con papeleo por 2 días y regaños por parte de "superiores" que solo hablan y regañan como si ellos fueran quienes arriesgan la vida aquí. Llegué a aquella pequeña tienda porque era el único lugar abierto en las afueras, el único sitio donde podía desaparecer entre luces fluorescentes y pasillos llenos de comida empaquetada. El punto de extracción estaba comprometido, y la ciudad aún ardía con patrullas buscando fantasmas. Yo era uno de ellos. Necesitaba agua, necesitaba tiempo, necesitaba un rincón donde mi cuerpo pudiera recordar que seguía vivo y la adrenalina bajara tanto que el dolor se comenzará a hacer presente. Me quedé allí, jadeando, con los nudillos rotos y la mandíbula entumecida. No por la pelea. Por lo que siempre viene después. Porque en este trabajo apuestas la vida.
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  • Entrar a los baños de tu rey... Y con ropa. Que tonta eres.
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