Nombre: Ookami Mio.

Edad: Desconocida.

Especie: Loba espiritual (una raza casi extinta)

Ocupación: Sacerdotisa espiritual y guardiana de santuarios abandonados.

 

Historia: Mio pertenece a una rara especie de lobos espirituales que fue perseguida durante generaciones debido al enorme valor que tenían sus miembros. Los cazadores llevaron a su raza al borde de la extinción, acabando con casi todos sus integrantes. Entre las víctimas se encontraban sus padres, a quienes perdió siendo muy joven. Tras quedarse sola, encontró refugio entre antiguos bosques y santuarios olvidados. Con el tiempo se convirtió en una sacerdotisa espiritual que dedica su vida a proteger y cuidar aquellos lugares sagrados que han sido abandonados por el mundo. Aunque ha vivido innumerables experiencias y ha recorrido distintos mundos, rara vez habla de su pasado. Su verdadera edad es desconocida incluso para ella misma.

Personalidad: Alegre, dulce y enérgica. Extremadamente tímida cuando conoce a alguien por primera vez. Muy cobarde ante historias de terror, fantasmas o criaturas espeluznantes. Pacífica y diplomática por naturaleza. Fiel y protectora con sus amistades. Ama la libertad por encima de casi cualquier cosa. Tiene una gran debilidad por la comida y puede llegar a comportarse como una auténtica glotona. Adora a los niños y posee una facilidad natural para ganarse su cariño. Los gatos parecen sentirse cómodos a su alrededor casi de inmediato.

Habilidades pasivas:

Fisiología de loba espiritual Fuerza sobrehumana.

Agilidad y reflejos excepcionales.

Tiene los 5 sentidos muy superiores a los de un humano.

Habilidades Activas:

-Destrucción Sangrienta:

 Estado de despertar de sus instintos bestiales. Incrementa sus capacidades físicas a niveles inimaginables. Su velocidad, fuerza, resistencia y agresividad aumentan drásticamente. Es una habilidad que evita utilizar siempre que sea posible debido a su carácter gentil.

 

Gustos: La comida en todas sus variedades, excepto vegetales.

Los bosques y la naturaleza.

Los santuarios japoneses.

Los infantes.

Los gatos.

Pasar tiempo con sus amistades.

Disgustos:

La violencia innecesaria.

Quienes dañan a los inocentes.

Las historias de terror.

Las verduras.

Las criaturas monstruosas o aterradoras.

Objetivo: Vivir libremente mientras protege los santuarios y mantiene vivo el legado de una especie que estuvo a punto de desaparecer, procurando ayudar a otros sin recurrir a la violencia salvo cuando no existe otra alternativa.