Había pasado meses de duros entrenamientos, de esos que sientes tú pulso en cada parte de tu cuerpo, de días que notaba mi cuerpo llegar a su límite. Pero no me iba a rendir quería lograr mi sueño. Además de que había contado con la ayuda de mi buen amigo Gray. 

Tras dejar a Hannah en el campus Universitario me fui a la base de operaciones que me había citado un tal Hobbs, me sentía como un niño pequeño, no estaba solo había otros como yo. 

—Bienvenidos a todos hoy son las pruebas físicas, si estáis aquí eso significa solo una cosa y es que habéis pasado con creces la escrita además de la temida psicológica. Pero seamos sinceros es fácil, lo complicado viene ahora y os aseguro que solo un 5% pasan a la primera las pruebas—

Escuché lo que decía el tipo duro que casi era tan ancho como un armario, poco a poco iba evaluando al resto, mientras yo miraba mi reloj. 

—Craford Andrés Robert—

Me acerco a él y me pongo recto. 

—Soy yo..—

Me miro de arriba había abajo y asiente con la cabeza. 

—Empienza... 3... 2... 1 ¡ Ya !—

Empiezo a correr en la zona de carrera la cual no tuve problemas, pero además de correr tenía que llevar en mis espaldas una mochila que pesaba. Ya que dentro contenía varias municiones de todo tipo, pero no me costó mucho en hacerlo. 

Tras eso tenía que lidiar con varios obstáculos e incluso reptar por el suelo. Eso me fue un poco complejo pero nada que fuera de otro mundo. 

—Muy bien.. mm venga a la zona de tiro quiero ver cómo te desenvuelves ahí —

Fue allí deprisa cogiendo una de las metralletas que había en la mochila y la cargo para apuntar a varios paneles. Algunos estaban dibujados gente civil normal y otros no tanto. Al principio iban apareciendo lentamente y luego más rápido, era una prueba de reflejos. 

Tuve suerte de no dañar a los que eran los buenos, tras eso tenía que ir esquivando a varios que iban disparando bombas de pintura. 

—Pare—

Asiento respirando agitado, pensé que la había cagado, pero nada de eso. 

—Descanse un poco—

Asiento mientras tomo la botella que me ofrece y bebo con ansias. Tras eso me tiré agua en la nuca. El puto sol era horrible, pero yo ya estaba acostumbrado al clima de canarias. Pero este picaba como un maldito demonio. 

—Siga—

Me fui rápidamente a subir por la cuerda, está estaba más recia por el sol. Así que me costó un poco a no usar guantes, además del peso en mi espalda pero logré subir al edificio. Ahí me dió alguien una palmada en mi espalda, el cual era Gray. 

—Tu puedes tío—

Me susurra y luego me fui esquivando el fuego además de que tuve que tirar varias puertas ya sea con mi brazo o pierna. 

Al salir veo a Hobbs sonreír y me tiende un chaleco. 

—Felicidades chico has pasado todo y bienvenido a mí escuadrón—

Cuando agarró el chaleco miro al cielo soltando un grito de felicidad. Además de que no puedo evitar derramar unas lágrimas. Después de todo había cumplido mi promesa de hacerme SWAT, mi padre falleció cuando yo era niño en una misión de una operación anti droga. Y yo había hecho la promesa de eliminar a cualquier camello o persona que traficara con droga. 

Además también que tenía el trabajo de cazador de hombres lobo, pero eso nadie lo sabía ni mi familia. Gray se acerco y me dio un abrazo, para mí es como un hermano después de todo nos conocemos desde la universidad y nuestras chicas comparten la misma carrera universitaria. 

—Tienes que llamar a Hannah y ya lo celebraremos como dios manda—

Me río feliz y asiento para luego darle un codazo. 

—Antes que te cases capullo —

Nos fuimos a dentro de la base a por unas cervezas,no iba a llamar a Hannah ya que está en clases y quiero decirlo en persona.