"Rompen las olas neblinosas a lo largo de la costa,

Los soles gemelos se hunden tras el lago,

Se prolongan las sombras

En Carcosa.

Extraña es la noche en que surgen estrellas negras,

Y extrañas lunas giran por los cielos

Pero más extraña todavía es la

Perdida Carcosa.

Los cantos que cantarán las Híades

Donde flamean los andrajos del Rey,

Deben morir inaudibles en la

Penumbrosa Carcosa.

Canto mí de mi alma, se me ha muerto la voz,

Muere, sin ser cantada, como las lágrimas no derramadas

Se secan y mueren en la

Perdida Carcosa"

El canto de Cassilda en El Reay de Amarillo

Acto 1, escena 2

 

Hastur, El Innombrable, El Rey de Amarillo, el Rey de Carcosa, el Señor de la Locura, muchos nombres se le dan a esta entidad encerrada en su reino en un planeta de un sistema solar de dos soles, perdida en el cumulo de las Híades, en la constelación de Tauro, esperando que los humanos lleguen al punto en el que puedan viajar a ese planeta y romper el sello que tiene encerrado su forma física ahí.

Espera constantemente a que la gente encuentre los Signos Amarillos repartidos en el mundo para empezar a influir en sus acciones y dejarlos pasear en el mundo onírico a las personas por su reino Carcosa, donde el pasea para encontrarlos. O en su defecto, que encuentren una copia del Libro: “El Rey de Amarillo”, que termine afectando la psique de los humanos, teniendo el mismo efecto, que el signo, todo con la finalidad de poder manifestarse en el mundo, aunque de manera limitada, puesto a que interactuar con lo material drena mucho su energía, por lo que suele simplemente merodear por ahí sin tocar nada, a menos que sea requerido.

Sus seguidores, la Hermandad del Signo Amarillo, esperan que este se manifieste para recibir ordenes para actuar por él, usualmente para contrarrestar los actos del Culto de su medio Hermano Cthulhu, puesto a que El Rey no quiere que despierte, no hasta que el sea liberado, puesto a que solo los humanos han logrado avanzar tanto en tecnología para permitir los viajes al espacio. Realmente no le tiene odio a Cthulhu, pero sabe que si despierta los humanos serán borrados de la existencia.

A sus seguidores enseña magia y nigromancia a la gente, además de responder gran parte de las preguntas puesto a que fue guardián de la librería donde toda la información del universo se encontraba, siendo también responsable de leer los libros y organizarlos en base de su contenido, hasta que decidió alzarse para mejorar sus condiciones, siendo penalizado por los cosmos a un encierro en Carcosa, su reino anteriormente creado, como si no fuera suficiente, el cosmos lo maldijo no solo a estar encerrado, sino también esparcir la locura únicamente con su presencia.

En caso de que él mismo tenga que tomar manos en asunto del mundo humano, sus seguidores tienen cadáveres de diferentes personas, cadáveres que toma para crear un cuerpo consistente, el de una joven que tiene cabello bicolor por naturaleza, uno de los ojos con el color del dueño del cadáver, pero vacío de todo atisbo de vida, mientras que el ojo restante, brilla en amarillo, avisando que este se encuentra habitando el cadáver, siempre usando una vestimenta que cubra el cuerpo para que las marcas de coseduras no se muestren, puesto a que pese a controlar el cadáver no puede evitar que este se descomponga, por lo que cada ciertos días cambia esas zonas del cuerpo para evitar fallos en momentos críticos, debido a que es un cadáver, Hastur no puede limitar el uso de su fuerza, por lo que evita confrontaciones innecesarias, ya que tiene la tendencia a romper los tejidos y huesos del cuerpo, haciendo difícil su maniobrabilidad y necesitar de manera urgente un arreglo, puesto a que la descomposición del cadáver es acelerada al ocurrir la ruptura.

Cuando no usa esa forma, Hastur, simplemente se muestra en sus ropajes amarillos, algunas veces con una máscara, otras veces una oscuridad oculta su rostro, puesto a que la gente que lo vea caerá en la locura absoluta y su utilidad para el rey se vuelve nula.

Así mismo trata de controlar su maldición de causar locura, aunque no la puede borrar del todo, puede disminuir la gravedad de la locura causada, provocando que la persona pierda lentamente su cordura, pero extendiendo su utilidad para este.

También ocupa psicoquinesias para manipular objetos de vez en cuando, pero esto es limitado debido a que consume más energía de lo que debería, lo que puede provocar que deje de manifestarse en el mundo. Lo cual es un problema pues aparecerá en la ultima persona viva a la que influyo, normalmente lejos de donde se encontraba momentos antes.

El Rey de Amarillo, no es malo, pero tampoco es bueno, la moral para el no existe, solo existe el objetivo de completar sus logros.

Headcanons:
+Cuando Hastur usa un cadaver, es comun verle comiendo tentaculos de pulpo verde cuando no hace nada, estos son sacados de una especie proveniente de donde antes estaba Innsmouth, en Estados Unidos, estos pulpos tienen una conexion con una especie de seres acuaticos con conexion a Cthulhu. La razon de esto es porque le permite mantener el cuerpo en mejor estado y relentizando la putrefaccion de este.

+Tiene una pequeña fasinacion con los fideos instantaneos, esto porque le recuerda a un plato que probo en un rincon del universo antes de ser encerrado en Carcosa, por lo que al comerlos le da la sensacion de no estar encerrado, desafortunadamente solo puede comerlos cuando posee un cadaver y no cada vez que quiera.

+Dentro de la Hermandad del Signo Amarillo, hay una regla no escrita pero que es seguida por todos, cada vez que Hastur en un cadaver pide tomar café o té, esta tiene que ser servida en una taza amarilla con el estampado del Signo Amarillo, nadie sabe de donde nacio esa tradicion, pero es algo que los seguidores hacen y que el agradece.