~ E v a n g e l i n e  W h i t e ~

۰•● O ●•۰

Edad: 26 años

Género: Femenino

Residencia: Desconocida

 Ocupación: Sacerdotisa, cazadora

 


 

Aspecto:

Mide 174 cm y posee un cuerpo delgado con ligera figura de reloj de arena, piel pálida y presencia serena, casi fantasmal.
Su cabello es largo, albino y ligeramente ondulado en las puntas, aunque normalmente lo mantiene recogido en una trenza para evitar molestias durante sus viajes.
Sobre sus ojos lleva una venda ritual oscura adornada con detalles metálicos, similar a una corona sellada. Rara vez se la quita. Debajo de esta oculta unos ojos celestes extremadamente sensibles a la visión común. Desde cierto incidente años atrás, observar el mundo de forma normal le provoca un dolor intenso, migrañas e incluso sangrado ocular. Debido a ello, evita usar la vista convencional y se guía por otros sentidos o por aquello que percibe más allá de lo humano.
Rostro ligeramente ovalado, nariz pequeña y labios de un rosa pálido.
Desde las clavículas hasta el bajo abdomen atraviesa una cicatriz en forma de Y, semejante a una realizada durante una autopsia. Nunca permite que otros la vean.

 



 

Personalidad:

Evangeline es tranquila, reservada y profundamente disciplinada. Fue criada bajo estrictas enseñanzas religiosas y entrenada desde pequeña para obedecer a la Iglesia, por lo que gran parte de sus acciones nacen más del hábito y el deber que de deseos propios. Aun así, posee una naturaleza compasiva imposible de ignorar. Siempre se desviará de su camino si alguien necesita ayuda, incluso aunque eso contradiga órdenes directas.
Tiene facilidad para analizar situaciones y percibir cambios sutiles en el comportamiento ajeno. Habla poco, prefiriendo escoger cuidadosamente sus palabras o permanecer en silencio.
No suele mostrar emociones intensas, aunque pequeñas sonrisas suaves aparecen ocasionalmente para tranquilizar a otros. Sin embargo, existe algo extraño en ella. Momentos donde parece desconectarse del entorno, quedarse demasiado quieta o reaccionar a cosas que usualmente las personas no perciben.

 



 

Historia:

La iglesia la acogió cuando tan sólo era una bebé, habiendo sido abandonada por sus progenitores por alguna razón. O al menos, eso fue lo que le dijeron.
Desde pequeña fue criada dentro de una división secreta dedicada al estudio y eliminación de anomalías: criaturas sobrenaturales, entidades, maldiciones, presencias espirituales y fenómenos considerados peligrosos para la humanidad. Pero no fue la única. Durante años, la Iglesia reunió numerosos niños y niñas con ciertas afinidades espirituales o mágicas, entrenándolos para convertirlos en cazadores perfectos. Muchos murieron durante el proceso y otros desaparecieron. Evangeline fue una de las pocas que sobrevivió.
Con el tiempo destacó entre todos los demás debido a su disciplina, habilidades y extraña sensibilidad hacia lo sobrenatural. Fue enviada constantemente a distintas regiones bajo la fachada de simple sacerdotisa itinerante.
A los veinte años murió durante una misión. La Iglesia jamás aceptó perderla. Desesperados, recurrieron a prácticas prohibidas que públicamente condenaban: rituales de nigromancia y manipulación espiritual. Contra toda lógica, Evangeline regresó (o al menos, algo regresó).
La Iglesia le hizo creer que únicamente había quedado en coma tras resultar gravemente herida. Alteraron registros, ocultaron información y borraron cualquier rastro de la verdad cada vez que ella comenzaba a sospechar. Desde entonces continuó sirviendo como cazadora, sin saber que su propia existencia es una anomalía.

 



 

Habilidades:

+ Entrenamiento avanzado en combate cuerpo a cuerpo y armas ocultas.
+ Conocimiento sobre rituales religiosos, exorcismos y entidades sobrenaturales.
+ Capacidad para detectar anomalías y rastros espirituales.
+ Uso limitado de magia, especialmente manipulación ígnea.
+ Alta resistencia física y mental producto de años de entrenamiento.
+ Gran tolerancia al dolor.

 

Visión:

Tras regresar, la percepción de Evangeline cambió por completo: la visión humana convencional le resulta insoportable; la luz hiere sus ojos y observar el mundo físico durante demasiado tiempo le provoca fuertes dolores, por ello utiliza constantemente la venda ritual que cubre sus ojos. A través de esta no percibe el mundo de manera normal, sino algo distinto: rastros espirituales, residuos emocionales, presencias, anomalías, almas adheridas a lugares u objetos y marcas invisibles para otros humanos.
Puede detectar alteraciones en espacios, sentir entidades cercanas o seguir “ecos” dejados por sucesos traumáticos. Sin embargo, abusar de esta percepción deteriora su estado físico y mental: migrañas, agotamiento extremo, sangrado ocular e incluso episodios de desorientación.

 


 

Extras:

- Muchos guerreros y viajeros solicitan su bendición antes de enfrentamientos o travesías peligrosas.
- La Iglesia conserva oculto su corazón real como método de control y contención.
- Existen otros sujetos fallidos creados por la Iglesia mediante rituales similares. La mayoría terminó convertida en aberraciones inestables.
- Evangeline desconoce casi por completo la verdad sobre sí misma.
- Algunas anomalías reaccionan de manera extraña ante su presencia, como si pudieran reconocer lo que es.
- En ocasiones siente que algo la observa cuando utiliza demasiado tiempo su percepción espiritual.