ஜ۩۞۩ஜ 𝘼𝙗𝙤𝙪𝙩 𝙈𝙚 ஜ۩۞۩ஜ

➢ 𝙰𝚋𝚘𝚞𝚝 𝚄𝚜𝚎𝚛
Debido a mis altas horas laborales en la semana, poseo escaso tiempo libre para entrar a Rolear aunque suelo mantener una actividad media alta a muy alta si la cuenta que uso, o los roles que llevo, son algo que me mantienen entusiasmada o inspirada.
En el caso de esta cuenta (Karabi) es un proyecto que me tiene emocionada por lo que mi actividad probablemente sea constante aunque esto puede llegar a cambiar si un día vengo demasiado cansada del trabajo como para entrar a la cuenta a responder roles o postear. De igual forma, tengo tendencia a rolear más por la pc que por el móvil (una cuestión de comodidad) por lo que es muy seguro que responda en la tarde noche o fin de semana que no trabajo de forma constante que, en esos momentos, puedo entrar desde la pc a la plataforma.

Soy una persona amigable y muy charlatana, si me hablan de un tema que me gusta (o me fanatiza) puedo estar horas hablando de ello. También suelo aportar ideas para roles o temáticas. Soy una persona abierta a charlar aunque respeto si alguien no quiere formar una amistad y sólo quedarnos en rol. Soy paciente; lo que significa que puedo esperar meses por una respuesta así que, si no respondes un rol, no insistiré! Comprendo que uno puede estar ocupado o sin ganas por lo que no insisto por respuestas y tan solo espero pacientemente, aunque siempre agradezco que me avisen si no pueden hacerlo así sea de forma ocasional

➢ 𝙰𝚋𝚘𝚞𝚝 𝚁𝚘𝚕
Roleo en tercera persona y la cantidad de líneas que escribo pueden ir desde unas pocas hasta biblias, dependiendo de la inspiración y respuesta de la otra persona.
En cuanto a géneros de rol, aunque no me cierro a ninguna temática realmente, disfruto mucho del drama y el romance que es mi tendencia a rolear aunque, debo confesar, mi experiencia en rp de tipo battle es prácticamente Nula por lo que sería mi talón de aquiles al momento de rolear y suelo evitarlo.

➢ 𝙽𝚂𝙵𝚆
Más allá de ser el único género que NO me interesa rolear, no será una temática a llevar en esta cuenta bajo ningún concepto.
Se recuerda el hecho de que, Karabi, es 100% un animal. Específicamente una leona. NO es una antropomórfica, por lo que el NSFW no estará siquiera contemplado ni será una posibilidad a rolear bajo ningún concepto existente. Se puede rolear algún tipo de romance SÓLO entre otro animal pero NO se aceptará llevar a cabo ningún tipo de rol de contenido sexual con los personajes.

 

 

・‥…━━━━━━━☆𝘈𝘣𝘰𝘶𝘵 𝘊𝘩𝘢𝘳𝘢𝘤𝘵𝘦𝘳☆━━━━━━━…‥・

 

┕━━☽【𝐍𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞】☾━━┙
Karabi

┕━━☽【𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝】☾━━┙
Leal, orgullosa y cautelosa. La tragedia ocurrida con su hermano ocasionó que se la criara de forma que, en la actualidad, fuera mucho más cautelosa y también mucho más desconfiada con desconocidos. Más una vez que se la conoce, Karabi resulta ser alguien amable, fiel e, incluso, un poco traviesa en ocasiones.
Aunque tiende a tener cuidado, hubieron ocasiones en las que se vio metida en problemas gracias a su mejor amiga de manada; Boga, quien tiene una personalidad mucho mas extrovertida y hasta caótica a diferencia de ella.

┕━━☽【𝐂𝐚𝐫𝐚𝐜𝐭𝐞𝐫í𝐬𝐭𝐢𝐜𝐚𝐬】☾━━┙
Karabi es una leona de pelaje marrón-rojizo y ojos verdes. Su apariencia física es más similar a la de su padre, Ahadi, a diferencia de su hermano, Kovu, que se parece más a su madre; Uru, aunque tanto ella como su hermano comparten el mismo color de pelaje y ojos que su padre.

┕━━☽【𝐂𝐮𝐫𝐢𝐨𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬】☾━━┙
Es una hábil cazadora, incluso una de las mejores en su manada y una hábil rastreadora. 
Desde cachorra se la ha entrenado para el combate y defensa por lo que suele ofrecerse, también, para ir en las patrullas.
Una de sus particularidades es que también se ha vuelto, en el transcurso de los años, una gran trepadora por lo que, a menudo, se la suele encontrar descansando en la cima de la rama de un árbol.
►Es bisexual, aunque en su manada nunca sintió atracción romántica por nadie

 

꧁༆•❤️༒☬Áʀɮօʟ ɢɛռɛǟʟóɢɨƈօ☬༒❤️•༆꧂


Para la realización de los árboles genalógicos, que ayudan a comprender la historia del lore de Karabi, he decidido utilizar el lore actual de El Rey León, incluyendo los live action y la historia de Mufasa. Aunque no he tomado todos los hechos por lo que algunas cosas, como el motivo de enojo de Taka hacia Mufasa, puedan ser modificados a mi estilo. 
Si bien esto corresponde a la historia de Karabi, he de aclarar, no se obligará a nadie a formar parte de este lore en caso de llevar algún personaje canónico.

 

⫷ 𝙆𝙖𝙧𝙖𝙗𝙞'𝙨 𝙁𝙖𝙢𝙞𝙡𝙮 ⫸

Ahadi y Uru son los líderes principales de una pequeña manada fuera de las tierras del reino, ambos tuvieron tan solo dos hijos; un león (actualmente conocido como Kovu) y una leona a la que llamaron Karabi.

 

⫷ 𝙈𝙪𝙛𝙖𝙨𝙖'𝙨 𝙁𝙖𝙢𝙞𝙡𝙮 ⫸

Mufasa no nació siendo un príncipe, ni mucho menos en un orgullo (manada). Sus padres, Masego y Afia, habían estado viajando para poder llegar a Milele (futuras tierras del reino) y fue en el transcurso de aquel casi interminable viaje que Mufasa había nacido antes de que su camino se viera desviado acabando así en la manada de Taka.
Tras una tragedia fue que acabó conociendo a Sarabi quien se volvería su compañera y con quien tendría a su único hijo; Simba. Simbra, quien nació como príncipe, creció junto a Nala, hija de Sarafina, y fue en su adultez que se acabaron convirtiendo en una pareja.

Kopa fue el primer hijo de ellos, con un desenlace trágico que no debió suceder y que lo llevó a su muerte. Tiempo después, tuvieron dos nuevos cachorros; Kiara y Kion, siendo Kiara la primera en nacer y la sucesora del trono.

 

⫷ 𝙎𝙘𝙖𝙧'𝙨 𝙁𝙖𝙢𝙞𝙡𝙮 ⫸

Nacido como príncipe, Taka (posteriormente conocido como Scar), es hijo de Obasi y Eshe; los dos líderes de una manada ya extinta. 
Se crío con Mufasa como su hermano luego de que él mismo de cachorro lo salvara, una relación que los mantuvo muy unidos hasta trágicos sucesos que los acabó por distanciar aunque ambos residieron en las tierras del reino (ex Milele), aunque Taka acabó perdiendo su derecho al trono.

Fue en las tierras del reino que conoció, y se emparejó, junto a una leona llamada Zira con quien tuvo un único cachorro; Nuka.

 

╰┈➤ ❝ [𝓗𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪] ❞

.·:*¨E̶l̶ ̶n̶a̶c̶i̶m̶i̶e̶n̶t̶o̶ ̶d̶e̶ ̶u̶n̶ ̶R̶e̶y̶¨*:·. 

Mufasa on pride rock | Lion king art, Lion king pictures, Lion king movie Mientras que algunos nacen con las coronas puestas sobre su cabeza otros nacen destinados a ella aunque su sangre no sea de la realeza. Este fue el caso de Mufasa quien nació de dos leones solitarios viajeros que buscaban un hogar llamado Milele; Masego y Afia aunque fue el destino quien quiso no llegaran al lugar de forma deseada.
Tras un accidente que separó a la familia en varios sentidos, Mufasa acabó perdido y lejos de su camino, finalmente siendo adoptado por una manada lejana tras la insistencia por su permanencia del príncipe de aquel orgullo; Taka. Hijo de Obasi y Eshe. Aunque Mufasa residía principalmente con las leonas, Taka y él se criaron como hermanos formando, incluso, un vínculo más fuerte que los lazos de sangre.

Fue tras el ataque de una manada de leones que se vieron forzados a escapar de su hogar, alejarse de las tierras en las que crecieron para emprender su viaje. Fue en aquel camino que se cruzaron con una leona, Sarabi, también afectada por el ataque de la misma manada de leones y única sobreviviente de su orgullo junto con Zazu, un ave que por mucho había trabajado como los ojos en el cielo de su manada. 
Rafiki fue otro miembro que se había sumado al particular grupo de viaje; un mandril muy particular que les había indicado un destino a llegar que Mufasa reconoció: Milele.
Sin dudarlo, el grupo había emprendido viaje mientras eran acechados por una manada de leones que no perdonaban supervivientes. Un viaje que podría haber prometido una unión más cercana entre sus miembros acabó por formar lo contrario; una ruptura irremediable. Los hermanos con un lazo que parecía irrompible, comenzó a agrietarse.

Taka, consumido por el dolor de la pérdida de su hogar, su familia y lo que alguna vez por derecho tendría, había viajado con un mandril que guiaba el viaje... Pero con otro león que parecía actuar como líder. En silencio, no sólo había visto el nato instinto de liderazgo que Mufasa poseía sino también había comenzado a percatarse cómo conquistaba el corazón de la única leona que a él le había interesado; Sarabi.
Un eslabón débil que la manada que los cazaba no dudó en aprovechar, esperando el momento de poder ir a por Taka en solitario y haciendo germinar la flor de la duda y la envidia que ya se había plantado en su corazón. Los celos y la ira de quien todo lo había perdido y de quien había sido criado con el pensamiento de que, por su nacimiento, todo debía ser suyo.

Conspirando con quien se suponía era su enemigo, al cabo de llegar a Milele ayudó en el enfrentamiento que se suponía era letal hacia quien alguna vez consideró su hermano pero el plan falló. Ayudado por las manadas de animales que habitaban en Milele gracias a un discurso digno de un rey que momentos antes había dado, inspirando al resto de animales a pelear en conjunto, la pelea acabó por dar un giro drástico dejándolo a Mufasa como ganador y a Taka con una cicatriz que lo acompañaría hasta el día de su muerte como un recordatorio de aquel día y la traición cometida.
Taka, quien jamás había sido realmente alguien valiente o peleador, no hizo más que bajar la cabeza pidiendo clemencia, algo que Mufasa consintió por el vínculo que alguna vez los unió pero bajo el castigo de que jamás volvería a ser llamado por su nombre sino por Scar, recordándole cada día la cicatriz que marcó su derrota y el día que traicionó a quien alguna vez lo había querido como a un hermano de sangre. Desde entonces, lo que alguna vez fue Milele, pasó a convertirse en las tierras del reino con Mufasa y Sarabi como sus gobernantes y símbolo de unidad y el ciclo de la vida.

 

.·:*¨L͢a͢ c͢a͢íd͢a͢ d͢e͢l͢ R͢e͢y͢¨*:·.

Vendrá la muerte y tendrá melena: “El rey león” y su remake ...

Scar por mucho tiempo pareció sumiso más todos sabían el desprecio que guardaba por Mufasa; un desagrado no disimulado, algo incluso demostrado cuando su hijo, Simba, nació y el león no apareció cuando el mismo se presentó a las tierras del reino como futuro gobernante.
Simba, para Scar, significaba mucho más que "su sobrino". El cachorro resultaba la prueba vívida de que, la esperanza de algún día conseguir el trono, no era más que un sueño inalcanzable. Con un heredero ya en la línea sucesora, Scar supo que ya no había posibilidad alguna de que el trono alguna vez fuera suyo... No al menos mientras ambos siguieran con vida.

Fue por ello que, en silencio y con cautela, buscó aliados en los menos queridos; las hienas, pues lo que Scar no poseía de fuerza siempre lo tuvo de ingenio. Fue paciente y esperó... Días, semanas... Incluso meses. Aguardó por la oportunidad adecuada que se presentara para elaborar un plan sin fallas y que aseguraría la muerte de rey y heredero.
Con las hienas como sus cómplices, organizó una estampida que acabó con la muerte del rey para luego culpar al travieso cachorro como el causante de la desgracia antes de ordenarle a las hienas matarlo y así asegurar que nadie jamás vendría a reclamar el trono. Más aquel día Scar tuvo un error; no acabar el trabajo por su cuenta.

Confiado ciegamente en que las hienas cumplirían sus ordenes, no contó con que las mismas acabaran por permitir que escapara con vida poniendo así en peligro su permanencia en el trono.

 

.·:*¨E͢l͢ r͢e͢t͢o͢r͢n͢o͢ d͢e͢l͢ R͢e͢y͢¨*:·.

Simba somehow defeating Scar without any combat experience and lion years  of eating bugs should be studied. How did he pull that W : r/lionking El reinado de Scar fue la decadencia de las tierras del reino. Lo que alguna vez fue un paraíso regido bajo el orden del ciclo de la vida; acabó por convertirse en un desierto desolado donde la vida había desaparecido.

Sin respetar el ciclo de la vida, las hienas comían a diestra y siniestra, incluso matando por deporte. Aquella matanza desmedida que Scar había permitido acabó por empujar a las manadas de animales a huir de Milele para buscar un lugar mejor y más seguro. El ciclo de la vida, ya peligrando, acabó por volver el paraíso en un páramo de muerte donde incluso las leonas debieron verse forzadas en abandonar las tierras del reino para intentar conseguir comida; una comida que apenas probarían ellas pues Scar había sido claro. Él sería el primero en comer, luego, lo que quedara de aquella presa, sería para todas las leonas pues la mayoría de la comida era para las hienas que rodaban de regordetas mientras las leonas lucían delgadas.

Más la vida siempre busca la justicia, pues sería algunos años después que un león que se confundió con Mufasa apareció para reclamar un trono que decía le correspondía por derecho; Simba.
Alertado de la condición del reino y la tiranía de su tío gracias a una leona que, a escondidas, se había ido de las tierras del reino para buscar comida y había dado con él por casualidad; Nala. Una leona con la que se había criado como su mejor amiga cuando él era un cachorro. No fue sino en aquella pelea que salió a la luz la verdad de la muerte de Mufasa desatando una guerra entre leonas y hienas donde Simba batallaría con su propio tío que acabaría en la muerte del traidor y, Simba, como nuevo gobernante del reino.

 

.·:*¨R͢o͢t͢u͢r͢a͢ d͢e͢ C͢i͢c͢l͢o͢s͢¨*:·.

 Zira | Disney Wiki | Fandom 

Simba había regresado pero entonces no era el único heredero aunque sí el legítimo pues, Scar, aunque no contaba con su retorno sí que había estado en la búsqueda de un digno sucesor. Fue así como llegó a tener un único cachorro; Nuka. Un pequeño león que una leona de nombre Zira había dado a luz aunque Scar no se había visto complacido.
El cachorro era escúalido, débil. Él juró no iba a pasar la primera noche, aún así, por tratarse de su sangre, permitió que las hienas no se lo comieran aunque decidió aquel no sería su sucesor pues él deseaba un león fuerte y capaz que fuera a gobernar después de él. Zira, cegada de amor y devota por Scar, aunque se sintió dolida por su rechazo y aún más celosa al verlo rondar a Sarabi, no lo odió. Aunque crió a Nuka no pudo sino sentirse decepcionada por haber parido un cachorro tan débil aunque no negaría su sorpresa de verlo sobrevivir las siguientes noches.

Cuando Simba regresó, ella no estuvo en la batalla, demasiado ocupada teniendo que criar un cachorro tan débil no fue sino hasta escuchar pasos, creyendo que se trataba de Scar yendo a verla, que descubrió que un nuevo león había llegado.
La noticia de la muerte de quien ella había amado la cegó de ira pero no atacó. Sabía que debía ser inteligente como Scar siempre lo había sido. 
Naturalmente, y aunque ni ella lo consideraba un digno sucesor, se interpuso entre Nuka y Simba creyendo mataría al único recuerdo que le quedaba del león. Aunque Simba mostró sorpresa ante el pequeño cachorro, se negó a la idea de derramar más sangre de aquel día pues un pequeño no debía de pagar los errores de su padre... Ni las leonas que, él creía, habían sido obligadas a servir bajo su reinado. Fue por ello que permitió a cada leona y al primogénito de Scar, continuar viviendo en las tierras del reino considerando que lo mismo habría hecho su padre, Mufasa, en su lugar. 

Tal vez si él hubiera sido como Taka, habría matado a Nuka sin dudarlo; eliminando cualquier peligro que amenazara su permanencia en el trono. Pero él sabía que eso no era lo que su padre hubiera hecho o deseado.
Inspirado en el recuerdo de su padre, decidió romper el ciclo de matanza dejando a su hijo vivir bajo sus propias decisiones y no castigándolo por los pecados de su padre.

 

.·:*¨H͢e͢r͢e͢d͢e͢r͢o¨*:·.

Kopa | Wiki de El Rey León | Fandom

Llevó más tiempo del, tal vez, deseado, pues la sabana no podría recuperarse de los rastros de muerte dejados por Scar de la noche a la mañana. Aunque las lluvias, tras una abrumadora temporada de fuerte sequía, habían ayudado a que la tierra se recompusiera, llevó mucho tiempo que las tierras del reino comenzaran a volverse lo que alguna vez fueron.
El orgullo trabajó de forma ardua durante todo ese tiempo, buscando formas de conseguir alimento y, al mismo tiempo, no afectar el ciclo de la vida. Cada leona e incluso cada animal trabajó arduamente durante ese tiempo... O al menos la mayoría. Pues había una leona en particular que se había mostrado más reacia a seguir las órdenes de Simba y de mala gana había estado obedeciendo los primeros meses; Zira.

Cuando comenzaron a llegar, nuevamente, las manadas de animales de nuevo a las tierras del reino lo hicieron a tiempo para una celebración; los reyes habían tenido un heredero. Un pequeño león al que Simba y Nala habían llamado Kopa.
Aunque escasas, las manadas de diversos animales recibieron y festejaron la llegada del heredero junto con el orgullo... O al menos con la mayoría de sus miembros pues Zira no mostró felicidad alguna. Incluso Simba creyó sentir una mirada oscura dirigida de la leona a su cachorro que llegó a provocarle escalofríos y aquello no pasó desapercibido para Rafiki quien advirtió, en privado a Simba, que sólo oscuridad rodeaba a aquella leona y que debía ir con cuidado.

 

.·:*¨L͢a͢ T͢r͢a͢g͢e͢d͢i͢a͢¨*:·.

Las tierras del reino una vez más comenzaban a verse como Simba lo recordaba en su infancia y la paz parecía haber regresado; como si el reinado tirano de Scar nunca hubiese sucedido.
Kopa resultaba ser tan travieso como recordaba serlo él en su infancia, igual de curioso y aventurero. Simba, aunque feliz, también se sentía cada día más preocupado.... Más asustado pues la advertencia de Rafiki jamás se le había borrado de la cabeza llegando a sentir inseguridad cuando Zira rondaba. Y razones no le faltaban.

Zira no había visto más que una amenaza el nacimiento de Kopa. El heredero que venía a desplazar el linaje de Scar, tomando un trono que realmente no le pertenecía.
Cada vez que las leonas no la veían, no perdía oportunidad de contarle a su hijo que en su sangre corría la realeza y que Simba no era más que el asesino y usurpador del trono de su padre. Poco a poco había logrado que su sangre rechazara el reinado de Simba y su descendencia. Ella sabía que aquel cachorro no era más que una amenaza para sus planes y que debía ser eliminado; tal como Scar lo hubiera deseado. Aunque a diferencia del león, ella no pensaba encargarle el trabajo a alguien más.

Fue así que vigiló con cuidado al cachorro y esperó, esperó por el momento adecuado hasta que logró atraerlo. Alejarlo de la seguridad de la roca del rey y cualquiera que pudiese interrumpirle para atacar sin piedad al joven príncipe, más su plan no saldría tan bien como ella hubiera querido aunque su cometido sí se había cumplido; bajo sus propias garras, el pequeño heredero había fallecido.

The End of Kopa by Tanamalioness on DeviantArt

 

.·:*¨E͢l͢ j͢u͢i͢c͢i͢o͢¨*:·.

Zira's exile by Kivuli on DeviantArtZazu había sido un factor que Zira no había considerado. El ave, siempre atenta, se había percatado de la ausencia del príncipe alertando a Simba antes de empezar a buscarlo por las tierras del reino... E incluso fuera.

Cuando lo encontró, solo pudo ver los rastros de sangre en el suelo y en las garras de la única culpable; Zira.
Aún cuando Zazu se apresuró en ir a buscar a Simba y los demás, guiándolos hacia el cuerpo del cachorro, ya había sido demasiado tarde. Nala había corrido hacia el cuerpo de su pequeño hijo pero su costado no se movía; no había respiración ni latidos y fue un milagro que en ese momento Simba no se abalanzara sobre la leona causante de su muerte, aunque fue inminente que no se formara un juicio en ese mismo momento reuniendo a Zira bajo la roca del rey.

La sentencia era clara; el exilio bajo la clara amenaza de que si se la veía por las tierras del reino podría correr la misma suerte de Scar, pero mas grande fue la sorpresa del rey cuando algunas leonas se acercaron a Zira para acompañarla en el exilio y es que, con orgullo engreído que entonces mostró con su sonrisa, la leona había estado trabajando desde las sombras convenciendo a algunas leonas para ponerse de su lado; viendo a Simba como un tirano que había asesinado a sangre fría al verdadero rey, desacreditando su verdadero derecho al trono.
Furioso por no haber visto la deslealtad en las leonas y haber sido tan ingenuo de haberles tenido piedad dejándolas vivir en sus tierras, Simba acabó enviando al exilio al grupo de leonas junto con el cachorro de Zira, a quien no podía ver a más que Scar en él; ya suponiendo, visto lo que veía, que probablemente la leona había metido ideas en su cabeza también. La  advertencia de una sentencia de muerte si se les ocurría volver a pisar sus tierras fue lo único que les dio al grupo antes de que algunas leonas, fieles a él, escoltaran a Zira y su séquito fuera del reino.

 

.·:*¨C͢a͢c͢h͢o͢r͢r͢o͢s͢¨*:·.

Una profecía llegó a Rafiki la noche anterior a una gran celebración; dos leones, un destino. Y es que la sabana africana aquel día, aunque en lugares distintos, celebró el nacimiento de nuevos cachorros.
Fue apenas la siguiente mañana, en las tierras del reino, que la noticia corrió como el viento; reuniendo a cada manada animal que en aquellas tierras vivían bajo la roca del rey, mismo lugar al que fue Rafiki, pues una celebración se festejaba aquel día. Los reyes habían tenido un nuevo heredero, y no sólo un cachorro, sino dos.

kiara y kion : r/lionking

Kiara, la futura reina y sucesora de Simba, la leona primogénita que había nacido primero y su hermano menor, nacido apenas minutos después, un león llamado Kion. Ambos fueron presentados a los animales del reino para celebrar su nacimiento devolviendo parte de la alegría y esperanza perdida con la muerte de Kopa tiempo atrás, aunque Simba y Nala no podían ver a aquello dos nuevos cachorros como los reemplazos del anterior pues sabían que eso sería algo imposible.

Por otro lado, en las lejanías, había una leona que sí había estado buscando un reemplazo que aún no conseguía.
Baby Vitani - FREE MANIP (Change the lioness) - YouTube Zira, aún empecinada en recuperar lo que según por derecho era de Scar, aún buscaba un digno sucesor para continuar su legado pues le era bien conciente que Nuka no era el apropiado para ello. Fue así que, yendo incluso más lejos que las lejanías, embaucó a varios leones en reiteradas ocasiones buscando de ellos un cachorro que pudiera servir como heredero de Scar. Más no todo salió como lo planeó. 
Desde su exilio, tuvo varios embarazos pero ninguno exitoso. Sufriendo abortos e incluso cachorros muriendo enfermos... Aunque no era de extrañar teniendo en cuenta que ya no vivía en las comodidades que había tenido en las tierras del reino; rodeada en abundancia de comida y agua. Incluso pudiendo acceder a las curaciones de Rafiki de ser necesario. Más al menos, aquel día, había logrado dar a luz a una cachorra que parecía fuerte.

Si, veía el potencial en aquella leoncita a la que llamó Vitani, más seguía sin ser lo que buscaba pues ella tenía claro sus deseos; un león. Un cachorro macho en el que pudiera ver a su difunto amado y que pudiera seguir los pasos de Scar.
Aunque Nuka pareció feliz con el nacimiento de su nueva hermana, al igual que algunas de las leonas que la habían acompañado, Zira sintió frustración por no ser lo que realmente quería aunque, rendirse, no era opción para ella.

Aquellos no fueron los únicos nacimiento que la sabana recibió aquel día. 
Lejos, mucho más lejos que incluso las lejanías y tal vez más allá, había una pequeña manada. Un pequeño orgullo conformado por dos leones y apenas algunas varias hembras; fue una leona, la pareja del líder principal, quien aquella mañana había logrado dar a luz a dos pequeños cachorros que recibió con orgullo y felicidad.

Ahadi era el león que lideraba aquel pequeño y tradicional orgullo, su pareja, Uru, le había conocido en su adolescencia enamorándose profundamente de él antes de que fuera parte de la manada. Ahora, ambos, recibieron junto con los primeros rayos del sol a sus primeros hijos nacidos; ambos portando el color de pelaje de su padre aunque fue evidente a primera vista que el pequeño león, al que llamaron Mohatu, se veía como su madre mientras que la pequeña leoncita, a la que llamaron Karabi, era idéntica a su padre.

Tres manadas, tres nacimientos y tres destinos que estarían inevitablemente cruzados en su camino compartiendo una historia, algunos antes y otros después. Pero sólo la vida misma sabía, en ese momento, que una gran historia le esperaba a cada uno de aquellos cachorros.

 

.·:*¨F͢a͢n͢t͢a͢s͢m͢a͢¨*:·.

Aún pese a sus deseos de venganza, Zira sabía que sería inútil si ella o sus leonas en las lejanías morían por el hambre a causa de la falta de presas en las tierras que habitaban. Fue así como, un día, dejando a Nuka y Vitani bajo el cuidado de sus seguidoras, decidió aventurarse mucho más allá de las lejanías donde las presas pudieran abundar; decidida a traer una presa grande que pudiera alimentar a todas por un tiempo. Por supuesto, no fue sola, apenas 1 o 2 leonas más la acompañaron en su travesía.

Caminaron y trotaron, olfatearon el aire dejando que el suelo que pisaban comenzara a volverse cada vez más verde a medida que se alejaban y, no, no estaban entrando en las tierras de Simba, pero estaban yendo mucho más allá; a algún lugar remoto donde la sabana pudiera proveerles de algún alimento.

Fue así como el pequeño equipo de caza, liderado por Zira, acabó en alguna tierra lejana. Apenas a unos días de distancia realmente. Eran cautelosas, no solo porque desconociesen el lugar sino porque además, el olor a leones, no les demoró en llegar. Aún así no pensaban echarse atrás. 
Decididas a encontrar algo que llevarse fue que se separaron temporalmente hasta que alguna diera con una presa. Fue así que Zira, en búsqueda de comida, acabó congelada por la visión de lo que creía un fantasma. Un pelaje rojizo que enseguida reconoció, incluso la luz de unos ojos verdes. Zira se quedó de pie, oculta detrás de un árbol y agazapada para que los altos pastos la cubrieran; no mucho más lejos, una leona y sus dos cachorros, sola. Más Zira ignoraba a las dos hembras, estupefacta por la visión del jovencito león que apenas debía de tener unos pocos meses o menos.

Scar debía de haberle enviado una señal, de eso estaba segura, y es que en aquel cachorro no veía a otro que sino a su difunto amado; el verdadero rey. Así lo supo, el heredero que Zira tanto había buscado se hallaba ahora frente a sus ojos, el cachorro deseado incluso por el mismísimo Scar.
No era la misión, no era el motivo, pero Zira sabía que no podía irse sola ese día y fue por ello que, aprovechando la distracción y soledad de la leona, no se lo pensó. Enseguida la acechó cual presa y cuando vio la oportunidad indicada atacó. Aquella era Uru quien, tomada desprevenida, apenas si había podido reaccionar, sin tiempo a rugir por ayuda más que para intentar defenderse del ataque y, principalmente a sus dos cachorros que aún eran demasiado pequeños para que, tal vez, a futuro recordaran aquel fatídico encuentro.

Uru peleó y batalló mientras sus dos pequeños hijos torpemente habían intentado ocultarse entre pastizales, con el miedo haciendo temblar sus cuerpos mientras el sonido de rugidos y gruñidos detallaban la batalla librada entre dos leonas que manchaban los pastizales de carmín... Segundos y luego un minuto de puro silencio. Pisadas decididas y, aunque aquello no lo recordaría, en aquel momento Karabi pudo reconocer los maullidos asustados de su hermano quien había sido tomado por aquella misteriosa leona.
La pelea había culminado con el peor de los descenlaces, los maullidos angustiados de Mohatu delataban que la misteriosa leona se lo estaba llevando sin que nadie la detuviera y es que Uru ya no podía hacerlo. Tendida, en el suelo, su costado había dejado de moverse. La leona ya no respiraba, ya no se movía; su corazón se había detenido tras un ataque mortal que la había arrebatado de aquel mundo y, sin ningún león cerca que hubiera podido escuchar la pelea, tal vez fuera cuestión de horas antes de que los miembros de aquel pequeño orgullo encontraran la fatal escena y sólo una cachorra como superviviente... Mientras, Zira, aquel día volvería con el orgullo de haber encontrado a su tan deseado heredero.

 

.·:*¨M͢i͢l͢a͢g͢r͢o͢¨*:·.
 
El pequeño orgullo que vivía lejos de las tierras del reino había llorado a su leona perdida aquel día y Ahadi se había visto destrozado tras la pérdida de su compañera y su hijo... Deseoso de venganza, había intentado encontrar al responsable de aquello. Había, incluso, hecho correr la voz sobre su hijo desaparecido con la esperanza de al menos recuperarlo. En el tiempo siguiente, los meses e incluso años, el devastado león había recibido innumerables avisos de supuestos leones que podrían tratarse de su hijo; pero todas habían sido falsas esperanzas pues jamás logró dar con él.
Karabi, conociendo la historia cuando fue lo suficientemente mayor para que se la contaran pues carecía de recuerdos de aquel día, había acabado volviéndose el pilar de su padre, manteniéndose a su lado y ayudándole a no rendirse para seguir adelante. Karabi había visto en los ojos de su padre innumerables veces las lágrimas acumularse, no era ajena de las lágrimas derramadas cuando alguien mencionaba a su madre o incluso cuando las falsas esperanzas sobre un posible avistamiento de su hermano perdido resultaban en fracaso.

No recordaba a su hermano, pero lo quería como si lo hiciera. Había crecido con historias sobre su familia rota; la gentileza y la valentía de su madre, y lo que pudo haber sido su hermano. Pensaba en quienes no recordaba con cariño.
Gracias a aquel incidente su padre acabó volviéndose sobreprotector con ella temiendo que le esperara el mismo destino que Uru, fue así que, desde que tenía memoria, jamás se le permitió alejarse del orgullo en soledad. De la misma forma se le enseñó a pelear y a desconfiar de cualquier cosa o animal que no conociera.
En su infanca creció con miedo, miedo que en la actualidad podía ser una agresiva inseguridad a lo desconocido o lo que se hallase fuera de su zona de confort.
Aún así, no era infeliz. Por el contrario, su crianza la había vuelto no sólo una cazadora nata sino también una hábil luchadora y protectora de su hogar. Era una leona fuerte pero también cautelosa, rehacia a lo que hubiera más allá de las tierras en las que ella había crecido. Pero el destino tenía una sorpresa distinta para ella.

Fue un ave, una especie de mensajero de su padre, quien se apareció un día con agitada urgencia. Una noticia de una gran manada de leones, ya conocida por rumores, que vivían mucho más lejos de sus tierras.
Aquellas noticias por lo general no le interesaban y era por ello que no era de prestar atención a lo que tuviese que contar. Más aquel día fue particular, pues la expresión de confusión, perplejidad y sorpresa de su padre lograron encender sus alarmas y alzar sus orejas, incluso desviando la atención de lo que su mejor amiga en aquella manada pudiera decirle. Más nada captó.
Sería apenas horas más tarde que su padre se acercaría; cansado, angustiado. Con la pesadez de quien había sido ilusionado tantas veces hasta el punto de ya no creer en nada más y es que fue entonces que se lo contó; el ave que a él había venido le había contado las novedades de aquella manada lejana. Una guerra que habría estallado entre dos manadas y que ahora habían logrado la paz gracias a dos herederos de ambas manadas... Y aunque eso le pareció irrelevante fue lo que le dijo después lo que le hizo alzar las orejas en una expresión de sorpresa.

Según el ave, uno de los dos leones de nombre Kovu, en realidad un heredero adoptivo de una de las manadas y ahora futuro rey de aquellas tierras, podría en realidad tratarse de su desaparecido hermano; Mohatu.
Mientras Karabi quiso correr y saltar ante la felicidad de la esperanza de una nueva posibilidad de hallar a su hermano; su padre no tuvo expresión positiva alguna. Resignado a que, tal vez, pudiese tratarse de otra falsa ilusión el león no mostró el entusiasmo o las ganas de corroborar la información. Ahadi estaba cansado y su corazón había dolido cada vez un poco más con cada desilusión y, aunque le había contado la noticia a su hija, su decisión era irreversible; no iría a averiguar si aquel león podría ser Mohatu pues aseguraba su corazón no podría tolerar una falsa esperanza más... Con la tristeza en los ojos de Karabi al ver a su padre de aquella forma, tan sólo le vio marcharse con el corazón dolorido de ver a su padre así.

 

.·:*¨L͢a͢ d͢e͢c͢i͢s͢i͢ón͢¨*:·.

Fue aquella misma noche que Karabi, con determinación, tomó la decisión de abandonar la manada en la que nació. Un presentimiento, tal vez un sexto instinto, le decía que debía viajar a aquellas lejanas tierras del rumor y corroborar su veracidad. Tal vez fuera la esperanza que ella no había perdido lo que le decía que aquel león era su hermano perdido pero no obligaría a su padre, además más mayor, a realizar un viaje para acabar en una desilusión que podría matarlo.

Pese a jamás considerar poner una pata fuera de su territorio y mucho menos alejarse de la manada en soledad, aguardó a que la noche cayera y todos se durmieran antes de escabullirse silenciosamente.
No le pediría a nadie que la acompañara, era un viaje que debía realizar en solitario; sólo ella portaría la esperanza y cargaría con la desilusión si es que acaso sucedía. Le encargaría, en un deseo silencioso a sus compañeros mientras se alejaba, que cuidasen de su padre en su ausencia.

Fue así como en el silencio de la noche comenzó su travesía, una que jamás deseó ni consideró pero que estaba dispuesta a realizar con el afán de recuperar parte de su rota familia viajando en soledad por la sabana africana, afrontando sus peligros sola o, quién sabía, haciendo amigos en el camino. Pero todo con un destino determinado; las tierras del reino alguna vez conocido como Milele.