16 de septiembre de 1984

La misión fracasó.

Tomaron como rehenes al capitán y a mí. Al resto del pelotón lo masacraron frente a nosotros, sin piedad. Los soviéticos nos separaron inmediatamente. No querían que supiéramos lo que le hacían al otro.

Nos torturaron. Nos usaron como conejillos de Indias. Querían encontrar el límite del cuerpo y la mente humana. Por desgracia para ellos… lo superamos.

 

4 de marzo de 1995

Escapé.

El capitán había muerto. Tuve que matarlo con mis propias manos. Nos obligaron a enfrentarnos en una pelea a muerte para medir nuestras capacidades. Gané. Y esa victoria fue mi boleto de salida.

Dejé atrás más de cien cadáveres en el camino.Mi cuerpo ya no era el mismo. Mi fuerza se había multiplicado, mi velocidad, mi agilidad y mis sentidos eran inhumanos. Ya no envejecía como antes. Me regeneraba con una rapidez aterradora y mi resistencia parecía no tener límites. 

Había crecido hasta superar los dos metros de altura.

Pero el precio fue monstruoso: mutaron mi rostro hasta dejarlo irreconocible. Ya no tenía mandíbula. Desde entonces, la máscara es lo único que me separa del mundo.

 

21 de octubre de 2004

Sigo buscando una forma de revertir lo que me hicieron.Hasta ahora… solo he fracasado.