Hablan las leyendas de un lugar en el cual
Quienes son ahora extraños, hermanos serán.
Ya no sé qué es real y qué no,
Pero juré buscar
Sin parar
Por ese que es nuestro hogar. 

Dicen las leyendas que nuestro pesar,
Al final, sentido siempre tendrá.
La sangre derramada,
Las almas desgarradas,
Ahí su paz encontrarán.

Aunque el mundo entero nos quiera olvidar,
Juro que seguiré de pie luchando.
Es incandescente
El valor de mi gente.

Que el mar infinito sea mi testigo,
Aunque muera, he de recuperar
El Paraíso que perdimos.