Face Claim: Tom Welling
• Nombre completo: Elias Lowell Silvaris
• Edad: 22 años
• Género: Masculino
• Orientación sexual: No la ha tenido muy en cuenta
• Especie: Lobizón (licántropo)
• Oficio: Albañil
• Familia: Tamara Silvaris (madre), Luke Lowell (padre); Chris (30), Adrian (29), Oliver (27), Sebastián (26), Tomas (25) y Mason (24) (hermanos mayores).
• Historia
Las leyendas o mitos están solo para entretener o asustar a las personas. Eso es lo que algunas personas piensan. Otras, creen que están como advertencias y que hay que evitarlas a toda costa.
La familia de Elias eran de los que pensaban que se trataban de cuentos. Desde padres, abuelos e incluso vecinos, todos les dijeron, cuando tuvieron al sexto hijo, que no tuvieran otro pues una maldición caería sobre ellos y, en especial, en el niño. No escucharon.
El niño nació sin problema alguno y, durante toda la infancia, nunca causó dificultades. De hecho, era quien mejor se portaba de todos los hermanos. Lo complicado llegó en su adolescencia. Fue una noche de luna llena, a sus 14 años, cuando lo terrible ocurrió.
Primero, desde la mañana de ese día no se estaba sintiendo bien, tenía dolores estomacales y de cabeza, además de sentir su cuerpo arder y huesos doler. También tenía la boca seca y le picaban los ojos. Su madre creyó que se estaba enfermando por lo que hizo que se quedara en casa a descansar, sin llevarlo al doctor aún. Y, cuando llegaron las once de la noche, el dolor en general fue insoportable y Elias comenzó a gritar y sacudirse violentamente en la cama.
Tanto sus padres como hermanos intentaron socorrerlo, pero la fuerza del muchacho aumentó de manera desproporcional antes que escucharan crujidos. Los huesos se rompían y su piel comenzó a desgarrarse para dar paso a pelo largo y oscuro. Un olor hediondo emanaba de él mientras su figura se transformaba. Todos observaron con horror al alejarse para, finalmente, ver que el menor se había transformado en algo que parecía un lobo enorme y delgado, de ojos brillantes rojos. Gruño con fuerza antes de lanzarse a atacar. O así pensaron, pero solo lo hizo para salir de allí a través de una de las ventanas, destruyéndola por completo.
No apareció durante toda la noche, solo lo encontraron al día siguiente cerca de un cementerio, confundido, con algunas heridas en el cuerpo, mirada triste y cansada. Además, sus ojos tenían un destello rojo aún. Solo con el paso de los días comenzó a recuperarse, pero cada viernes o noche de luna llena se volvía a transformar.
Ninguno en su familia quiso decir nada. Primero estaban horrorizados y sus padres sentían una gran culpa, pero ya no había vuelta atrás. Tuvieron que tomar medidas para evitar que Elias se fuera, porque, con el paso del tiempo, hasta notaron que empezó a matar personas.
La forma que encontraron fue en llevarlo a una casa en el campo cada vez que fuera necesario, donde lo mantendrían encadenado en el granero. Hasta día de hoy su hermano mayor, Chris, es quien más se encarga de vigilarlo. Aunque las restricciones no siempre funcionan, al menos algunas veces evitan que ande suelto por ahí.
• Físico
Es un joven adulto bastante alto, de 1.90 m, de hombros anchos y con una complexión musculosa. A veces, sobre todo los días después de sus transformaciones, se le notan heridas en el cuerpo, pero se desvanecen bastante rápido con el tiempo.
Su cabello es ondulado, ligeramente revoltoso si lo deja más largo que de costumbre: castaño oscuro. Este hace resaltar sus ojos celestes que, de vez en cuando, si tiñen de un ligero color rojo, pero se nota más si lo miran de cerca.
Por su rostro da la impresión de ser un sujeto bueno y humilde (que lo es), por lo cual algunas personas creen que pueden engañarlo fácilmente o pasar por encima de él.
Con una sonrisa blanca y encantadora, se le pueden notar los caninos superiores un poco más afilados que otras personas.
• Actitud
Como lo mencionado arriba, Elias fue criado para ser amable y no alardear de más. Siempre va dispuesto a ayudar, sin importar si conoce o no a la persona. Si está en sus posibilidades, lo hará. Es el candidato perfecto para pedirle una mano en cualquier momento.
Gusta de pasar tiempo en familia. De hecho, vive con sus padres y suele ayudarlos con las cuentas o cualquier arreglo que la casa necesite (básicamente se encarga de todo el trabajo duro para que ninguno se esfuerce) y a él le encanta eso. O, a lo mejor, le encanta el hecho de sentirse útil.
Sus límites llegan a ser blandos, dependiendo de la severidad del asunto, pero lo que jamás deja pasar son las injusticias o cuando se meten con quienes él ama.
En un principio no creía en nada, pero tras lo que le ocurrió comenzó a considerar cada historia como cierta, prefiere ser cauto en ese sentido a simplemente ignorarlo.
No recuerda mucho de lo que hace al estar transformado, son solo lagunas. Pero, por sobre todo, quedan sensaciones. Por eso se siente horrible, porque sabe que ha hecho cosas malas aunque no las recuerde con lujo de detalle, sabe que es un monstruo. También, por esa razón, en su estado humano trata de redimirse.
Vive con el temor constante de lastimar a otros (a pesar que lo haya hecho), por sobre todo, a su familia.
• Extras
-A pesar de tener la maldición, en realidad no todo fue negativo. Su fuerza mejoró con creces al igual que su olfato, vista y audición. Una vez supo controlar cada aspecto pudo sacarles provecho.
-Entre todos sus hermanos, es más cercano a Chris y Mason.
-Justamente por su miedo nunca tuvo una relación romántica ni encuentros esporádicos.
-En cada luna llena y/o cada viernes, su trasformación comienza desde las once de la noche (11 PM) hasta las cinco de la mañana (5 AM). Usualmente tarda dos o tres días en recuperarse por completo.
-Han intentado dormirlo con sedantes, pero no funcionaron.
-Algo curioso es que nunca se ha enfermado como tal.
-Se lleva muy bien con lo perros (cuando no esta transformado).