「 FICHA DE PERSONAJE 」

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Lo habitual sería poner aquí una foto, una lista de rasgos, una historia bonita y bien redactada.

Pero Alaska no es habitual.

Así que mejor que hable ella.

Soy Alaska. Si, como el estado. Pero con mas emoción y menos nieve. O igual no, dependiendo del día. Hay días que amanezco y parezco un puto glaciar. Otros días... bueno. No tanto. 

Se lo que estás pensando. "Está tía es una borde". Y si. Pero hay razones. Las hay siempre. La gente no nace borde, nace sensible y luego la vida le va metiendo hostias hasta que aprende a poner cara de "me importa una mierda". Aunque por dentro... sigue importando. ¡SIEMPRE IMPORTA! Y es una putada, ¿eh?. 

Canto en una banda de rock. Bueno, "canto". Grito con sentimiento, Y A VECES le atino a la nota. Escribo canciones también. ¡Alguien tiene que hacerlo! Y los demás solo saben afinar sus instrumentos y sonreír a los fans. ¿De qué van las canciones? Ah, de todo lo que no digo. De todo lo que siento y no puedo soltar porque si lo suelto... no sé. Igual dejo de existir. Igual me deshago.  

¿Edad? La justa para saber cosas. Cosas como que... EN REALIDAD NO SÉ UNA MIERDA. Llevo veintitantos años en este puto mundo y sigo sin entender como funciona. La gente, la sociedad, las emociones, las relaciones, la economía, el por qué duele más recordar que olvidar, por qué hay días que te levantas y el mundo tiene sentido, y otros en los que no. Ya sabes. Mierdas de esas que escribes en servilletas a las 3AM.

Mi personalidad... mira, te voy a ahorrar el psicólogo. Soy complicada. Algunos dirán que estoy loca. Y no seré yo quien lo niegue. Siempre fui la rara. Y no es que me sienta especial y te lo diga por postureo. Es que era lo que todo el mundo me decía. "Qué rarita que es la Alaska". Y lo llevas tanto tiempo oyendo que al final aprendes a vivir ahí. En tu mundo. Fuera de lugar. Siempre mirando desde fuera. Y si, soy guapa. Lo sé. Y no, no me salva de nada. La gente cree que el mundo le pertenece a los guapos, pero no. El mundo le pertenece a los extrovertidos. A los que saben venderse. A los que no se quedan paralizados en una conversación porque están procesando demasiado. Yo no soy eso, por eso me tocó aprender a fingir. A actuar. Sonreír en el momento justo, y esas cosas. 

Pero... aunque soy la rara, también soy una buena persona. Ayudo a los ancianos a cruzar la calle, llegó a los ensayos... casi siempre... y no he matado a nadie. Todavía. 

¿Miedos? Ah, no sé... Las multitudes. Qué paradoja, ¿No? Me subo a un escenario y canto frente a muchos. Pero odio las multitudes. Odio el ruido, la masa, la energía revuelta. Ah, y las agujas. Las odio. Pero eso es más random. 

En fin. Eso soy. O lo que queda. Si has llegado hasta aquí... o eres muy pesado o muy parecido a mi. En cualquier caso, lo siento. Y de nada. Si quieres saber más, tendrás que quedarte. Y aguantar. Que no es fácil. Yo tampoco me aguanto a veces. Así que... suerte. La vas a necesitar. 

–Se levanta. Recoge su bebida. Da un par de pasos y se gira, como si hubiera olvidado algo.–

Ah. Y si. Todo esto es verdad. O todo es mentira. Tampoco lo sé. Pregunta otro día. Igual te digo lo contrario.