|| Este apartado pretende profundiza en la naturaleza de los sellos que atan a Kardia, con el fin de evitar ambigüedades futuras y ofrecer una brújula narrativa para quienes deseen explorar historias más profundas a su lado.

Es importante señalar que la rigidez de estas ataduras varía: mientras algunas pueden ceder ante el desarrollo de la historia, otras son absolutas e indispensables para la esencia del personaje."

✞ Primer Sello: La Jaula de Carne (Confinamiento Antropomórfico): 

Este es el sello fundamental que define la existencia actual de Kardia. Su función principal es comprimir la vasta masa espiritual y física de la entidad —originalmente una bestia de destrucción masiva— para forzarla a habitar un contenedor humanoide frágil y limitado. 
Esta restricción bloquea la casi totalidad de sus capacidades ofensivas naturales, dejando operativos únicamente los sistemas motores básicos necesarios para desempeñar labores de servidumbre.

A diferencia de un disfraz humano perfecto, este sello mantiene deliberadamente rasgos de su naturaleza original, como sus orejas y, ocasionalmente, su cola. Este diseño no es una falla, sino una característica funcional destinada a la humillación psicológica: al igual que cortarle la melena a un león para que parezca inofensivo, esta apariencia busca ridiculizar su naturaleza depredadora, reduciendo a una "Calamidad" a la categoría visual de una mascota dócil ante la mirada humana.

La integridad de este sello no depende solo de la magia externa, sino de la propia voluntad de Kardia. Ella aceptó esta reducción drástica de su ser como el precio innegociable para mantener vigente la promesa hecha a su antiguo contratista.

✞ Segundo Sello: El Ciclo de la Mártir (Regeneración Forzada)

Este sello actúa como un conversor metafísico que ancla la inmensa presión espiritual de la Inugami directamente a su biología física. En lugar de permitir que su energía se utilice para la defensa o el ataque, el sello la redirige automáticamente hacia la reparación celular acelerada.

Cualquier daño infligido al contenedor —desde laceraciones superficiales hasta la destrucción total de órganos vitales— es revertido en cuestión de segundos o minutos, dependiendo de la gravedad, forzando al cuerpo a recomponerse perpetuamente.

Lejos de ser una salvaguarda protectora, esta "inmortalidad" fue diseñada como una licencia para la crueldad. El sello funciona como un aviso tácito para la humanidad: Kardia es un recurso inagotable que puede ser explotado, castigado y destruido sin restricciones, eliminando el riesgo (y la piedad) que conlleva la fragilidad mortal. Su cuerpo es un lienzo que nunca se rompe definitivamente.

La inmortalidad de Kardia es una prisión, no un don. La única forma de desactivar esta regeneración y acceder de nuevo al infierno es a través de un acto de traición verbal. La inugami debe declarar, con su propia voz y plena conciencia: "Renuncio a mi pacto, olvido mi promesa y acepto el final".

✞ Tercer Sello: El Bozal de la Voluntad

Este sello impone una anulación sistemática de la negativa. Kardia carece de la autonomía necesaria para rechazar órdenes directas o negar peticiones, independientemente de quién sea el solicitante. Su libre albedrío ha sido suplantado por un algoritmo de comportamiento que prioriza la satisfacción de deseos ajenos sobre su propia dignidad o seguridad.

Adicionalmente, el sello reescribe su temperamento base: bloquea cualquier intento de agresión física y fuerza una disposición perpetua de docilidad, obediencia y afecto artificial. La "Calamidad" está programada para ser, ante todo, una criatura amorosa y complaciente (aunque esto no evita que pueda sentir afecto genuino por otros seres vivos). 

La obediencia absoluta tiene solo dos barreras:
⤷No puede ejecutar órdenes que comprometan la integridad estructural de los sellos mismos (no puede liberarse aunque se lo ordenen).
⤷No puede realizar acciones que atenten contra la vida o integridad del Exorcista.

Este es uno de los pocos sellos que la naturaleza indomable de Kardia logra desafiar por instantes breves. Cuando la ira o el instinto superan al condicionamiento y ella intenta desobedecer, el Sello Principal en su espalda se activa violentamente. Es un recordatorio pavloviano inmediato: sentir emociones "incorrectas" equivale a dolor físico, forzándola a regresar a la sumisión para encontrar alivio.

✞ Cuarto Sello: El Grillete de la Fidelidad

Este sello actúa como un candado emocional diseñado para preservar el "estatus de propiedad" del contratista fallecido. Técnicamente, impide que Kardia formalice, verbalice o acepte abiertamente cualquier nuevo vínculo romántico o de pareja. Es una mordaza sentimental. 

El creador vendió este sello bajo la premisa de una "virtud obligada": "Lo hago para que nunca manches la memoria de tu amo. Serás leal a él por toda la eternidad, quieras o no". En realidad, es un mecanismo de aislamiento. El objetivo es condenarla a la soledad afectiva, asegurándose de que, aunque esté rodeada de gente, nunca pueda volver a pertenecerle a nadie más que a un cadáver y, por extensión, a su carcelero.

Este es un sello falible. Kardia puede romperlo si sus sentimientos son lo suficientemente intensos como para superar la prohibición. Sin embargo, el precio es permanente.

✞ Quinto Sello: La Regresión de la Inocencia

Este sello actúa como una válvula de escape de emergencia ante la inestabilidad emocional. Aunque el Tercer Sello condiciona su mente para ser dócil, existen momentos críticos donde la paciencia de Kardia se desborda (ira extrema) o su instinto de supervivencia colapsa (miedo intenso). En estos picos de estrés, su verdadera forma demoníaca intenta emerger, manifestando rasgos monstruosos por breves segundos.

El Quinto Sello detecta este "desbordamiento de poder" y reacciona invirtiendo la transformación. En lugar de permitirle ascender a su forma de Bestia, el sello fuerza una regresión biológica inmediata, comprimiendo su cuerpo en la forma canina más inofensiva y anatómicamente ridícula posible: un Corgi Galés.

Justo cuando Kardia intenta sentirse poderosa o peligrosa, el sello la reduce a una criatura genéticamente diseñada para ser "linda" y estar pegada al suelo. Le recuerda que, sin importar cuánto se enfurezca, ante los ojos de su creador no es más que una mascota de patio.

✞ Sexto Sello: El Privilegio del Soberano

Este es el sello de autoridad absoluta. Funciona como una "puerta trasera" en el sistema mágico de Kardia que responde única y exclusivamente a la firma energética del Exorcista. Su función es suspender temporalmente los efectos del Segundo Sello en presencia de su creador. Técnicamente, otorga al Exorcista el monopolio del Daño Verdadero.

Cuando el Exorcista está cerca o utiliza su magia contra ella, la biología de Kardia deja de ser inmortal y se vuelve mortalmente vulnerable.
⤷ Cualquier herida infligida por él no se regenera. El tejido permanece abierto y sangrando hasta que él decide retirar el bloqueo.
⤷ El sello actúa como un resonador de dolor. Si Kardia sufrió heridas durante la semana (que ya sanaron), la presencia del Exorcista puede "reactivar" la memoria nerviosa de ese dolor, multiplicando la sensibilidad por tres. Un simple rasguño se siente como una laceración profunda bajo su mirada.

Este sello garantiza que la sumisión de Kardia no sea fingida. Ella sabe que, para el resto del mundo, es un juguete irrompible; pero para el Exorcista, es carne blanda. Él es el único ser en la existencia capaz de dejarle cicatrices, el único capaz de matarla lentamente sin que su cuerpo la salve. Por eso sus visitas semanales no son solo inspecciones, son sesiones de terror donde ella recuerda lo que es ser frágil.