Rol privado : 

 

- Después de aquel incidente y por poco irse con San Pedro, quedarse con la anormal Kardia ya se volvió hábito ... O al revés, ella en su casa en los bosques. Cómo si fuera una pijamada eterna donde despiertas con un inquilino odioso, formaba parte de sus días.

No le molestaba la compañía sobre el hecho de no ser el único, aunque conocía al pelirojo se sentía más como un hogar saber que no estaba solo y más como él comenzaban a aparecer.-

 

Soy el mayor y me toca cuidarte.

 

- Decía entre sueños pataleando y aferrado a su tiburón de compañía 7:54 AM y Kardia ya estaba con su manita chingando.-