ACLARACIÓN: Este próximo mono rol es bastante importante para el desarrollo de Elisabeth, al principio me costó escribirlo me quedó muy melancólico.
Llevaba casu duez neses rehuyendo el momento para volver a visitarlo, antes iba al cementerio siempre que podía, quería hablar con él.
En mi última visita acabe confesando incluso lo que no anhelaba y deseaba que siguiera guardado en mi interior. Aún sigo confusa, en esta ocasión es completamente diferente.
Conozco a la perfección el camino hasta donde se encuentra su lápida, retiro con cuidado algunas flores muertas y las cambio por un nuevo ramo de rosas blancas.
Ahora que estoy frente a ella es como si de repente me hubiera quedado afonica, es una sensación que detesto.
Observo bien a mi alrededor no hay ni un alma viviente, hago aparecer un precioso jarrón lleno de agua y introduzco el ramo antes de dejarlo.
Antes de adentrarme en el interior de las profundidades del cementerio, apague mi teléfono para no tener ninguna interrupción.
Hola papa.
Tomo asiento sentándome como lo hacen los indios quedando frente a su lápida, este momento lo soñe siempre de otra manera, una en la que mi padre seguía vivo, con nosotras.
Tranquilo, no he venido para que me veas llorar.
Agacho la cabeza jugando con la hierba, es más duro de lo que me había llegado a imaginar.
Desconozco si desde el cielo lo llegaste a presenciar.
Del bolsillo derecho de mi chaqueta vaquera saco un pequeño estuche me pongo de nuevo el anillo y esta vez unas cuántas lágrimas empiezan a inundar mis ojos.
¡Si, Grayson me pidió ayer matrimonio! ¡Y le he dicho que sí!
Vuelvo a sonreír sintiéndome feliz a la vez que triste, pero no voy a hundirme, ayer fue un día perfecto y nunca olvidaré el modo tan original y único en que me lo pidió.
Desearía tanto que fuera diferente y siguieras con nosotras. No tengo ninguna duda de que os hubierais llevaso muy bien, Grayson es fantástico con él me siento amada y protegida.
Quiero que sepas que te quiero mucho.