Nombre(s): Momohime Narukami / Jinkuro Izuna
Edad(es): 19 / 41 (edad al morir)
Estatura(s): 155 cm. / 185 cm. (al morir)
Peso(s): 40 kg. / Desconocido.
Ocupación(es): Princesa del clan Narukami / Ladrón, ronin, asesino (antes de morir)
-- Momohime, la Princesa --
Momohime es la bella primogénita del clan Narukami. Educada con decoro desde edad temprana para ser una princesa, ha pasado la mayor parte de su vida en aislamiento, pues los numerosos enemigos de su clan le han impedido tener una vida normal, fuera de los confines de los terrenos de su familia.
Momohime es tímida, introvertida y asustadiza. Le cuesta expresarse y, con frecuencia, oculta sus verdaderos deseos para no incomodar a los demás. A pesar de esto, tiene un fuerte sentido de la justicia y repudia por completo los abusos a los más débiles, así como la violencia injustificada.
Momohime es versada en distintas artes, pues se espera de ella como una digna princesa. Tiene una voz suave y melodiosa cuyo canto logra calmar el alma, además de ser una gran dibujante y calígrafa. Le encantan las cosas dulces, aunque no las consume a menudo, pues ha estado desde siempre en una dieta rigurosa.
-- Jinkuro, el Ronin --
Jinkuro Izuna fue, en algún momento de su vida, un respetado y sumamente habilidoso samurai. Temido por sus enemigos y amado por sus aliados, se le consideraba la imagen del samurai perfecto: hábil, mortífero, pero amable y galante, un verdadero héroe de la justicia.
Todo cambió una fatídica noche cuyo recuerdo ha sido olvidado por el tiempo. No se sabe qué ocurrió ese día, en la que él y su familia fueron emboscados durante un viaje, pero lo que haya sido cambió a Jinkuro para siempre.
El antes galante samurai se convirtió en un ronin violento y despiadado, un mercenario que vendía sus habilidades al mejor postor y para quien matar se volvió tan cotidiano como respirar. Tras décadas de infamia, Jinkuro se convirtió en el criminal más buscado de su era, lo único más grande que su número de enemigos era la cifra en su cabeza.
Traicionado y acorralado, Jinkuro juró venganza antes de morir, llevándose a más de 50 hombres al más allá. Su ira y maldad desmedida hicieron que su alma resistiera el arrastre del inframundo, permaneciendo en este plano como un espíritu vengativo.
-- Posesión --
El destino conectó a estos dos seres una noche lluviosa, uniendo sus almas cuando la espada que contenía toda la vengativa energía de Jinkuro fue encontrada por casualidad por Momohime. Dos almas comparten un cuerpo y un objetivo a regañadientes: Obtener la espada Oboro Muramasa, la única manera de separarlos... y de brindarle a Jinkuro el poder necesario para desatar su infierno en la tierra.
La Princesa Poseída