Cuando Percy supo que tendría una hija no dejó en paz a Audrey hasta que está accedió a ponerle el nombre de su madre como un homenaje a la matriarca. Molly II Weasley nació un 12 de abril del año 2002, a las diez de la noche.
Desde el primer momento que llegó a este mundo fue la consentida de Percy, cosa que perduró a lo largo de los años. Aunque no lo parecía cargar con el nombre de su abuela fue algo que marcó la vida de la bruja puesto que quería llevar ese nombre con orgullo, y a menudo trabaja muy arduamente para que así fuese.
Durante algunos años la pequeña Molly rogó y suplicó por un hermanito, y para cuando Lucy nació se había vuelto el tesoro más valioso de su vida. Ambas tuvieron una infancia feliz pese a crecer con la rectitud y el amor por las reglas de su padre, que se compensaba con una crianza mucho más laxa por parte de Audrey, aunque a final de cuentas podría decirse que las enseñanzas del pelirrojo pesaron más.
A Molly le gustaban las artes, mientras su hermana se dedicaba a la música ella se avocó a la fotografía , pasatiempo que en la actualidad disfruta. Cuando ingresó a Hogwarts siguió con la tradición familiar, fue admitida en Gryffindor como la gran mayoría de sus ancestros. Fue una alumna ejemplar, sus mejores amigos dentro del colegio eran Alice II y Frank Longbotton II, con quienes todavía se sigue viendo aunque no tan seguido como le gustaría. También es buena amiga de Teddy Lupin, con quién tuvo un flechazo en algún momento de la adolescencia que se le fue cuando comprendió que él estaba enamorado de su prima Victoire.
Al graduarse de Hogwarts inmediatamente comenzó a estudiar, especializándose en la creación de varitas, trabajando en sus últimos años de carrera en la tienda de Ollivander como aprendiz.
( trama pendiente de desarrollo )