. . โ‡ขใ€Œ N o m b r e โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท  SษชสŸแด€s

 

. . โ‡ขใ€Œ A p e l l i d o โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท BสŸแด€แด„แด‹แดกแด‡สŸสŸ

. . โ‡ขใ€Œ E d a d โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท   36 แด€ษดฬƒแดs

 

. . โ‡ขใ€Œ N a c i m i e n t o โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท   ๐Ÿ๐Ÿ“ ๐’…๐’† ๐‘ต๐’๐’—๐’Š๐’†๐’Ž๐’ƒ๐’“๐’†

 

. . โ‡ขใ€Œ G e n e r o โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท  Mแด€sแด„แดœสŸษชษดแด

 

. . โ‡ขใ€Œ  แด ส€ ษช แด‡ ษด แด› แด€ แด„ ษช ó ษด s แด‡ x แดœ แด€ สŸ โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บ Pแด€ษดsแด‡xแดœแด€สŸ

 

 

. . โ‡ขใ€Œ S i g n o โž หŽหŠห—

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท ๐‘ฌ๐’”๐’„๐’๐’“๐’‘๐’Š๐’

 

โ•ญโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• โ˜ช โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ฎ
โ”€โ”€โ”€โ”€ ๐’€๐’๐’–
๐’„๐’‚๐’ ๐’„๐’‚๐’๐’ ๐’Š๐’• ๐’˜๐’‰๐’‚๐’•๐’†๐’—๐’†๐’“ ๐’š๐’๐’– ๐’˜๐’‚๐’๐’•: ๐’“๐’†๐’”๐’†๐’๐’•๐’Ž๐’†๐’๐’•, ๐’ƒ๐’Š๐’•๐’•๐’†๐’“๐’๐’†๐’”๐’”, ๐’†๐’—๐’†๐’ ๐’”๐’‘๐’Š๐’•๐’†... ๐‘ฉ๐’–๐’• ๐’Š๐’•'๐’” ๐’‹๐’–๐’”๐’• ๐’Ž๐’†๐’Ž๐’๐’“๐’š. ๐‘ต๐’๐’• ๐’‡๐’๐’“๐’ˆ๐’†๐’•๐’•๐’Š๐’๐’ˆ, ๐’๐’๐’• ๐’‡๐’๐’“๐’ˆ๐’Š๐’—๐’Š๐’๐’ˆ.

โ•ฐโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• โ˜ช โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ฏ

 

๏น€ ๏น€ ๏น€ ๏น€ ๏น€ ๏น€

- อ€ฬ— โ P e r s o n a l i d a d โ”โ‡  . .

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท  Silas es la quietud, la tormenta y la desesperanza después de esta.
A primera vista, su presencia impone silencio: un tipo reservado, de mirada fija y voz baja, que parece analizar cada palabra antes de hablar. Pero bajo esa calma contenida hay una intensidad casi violenta, una corriente de emociones profundas que rara vez deja salir. Escorpio, en él, se manifiesta como obsesión por la verdad, por el control y por los vínculos que lo trascienden todo.

No confía fácilmente. Su lealtad, una vez ganada, es absoluta, rayando en lo peligrosa. Silas ama con la misma fuerza con la que destruye: su devoción roza la obsesión, su entrega raya en la condena. Tiene una mente estratégica, analítica, y un temperamento que alterna entre el hielo y el fuego: puede ser impasible durante horas… y en un segundo, arder con la furia de un dios traicionado.

Guarda una percepción aguda de lo espiritual. No teme a la muerte, porque la ha conocido demasiadas veces; más bien la entiende como parte del ciclo que juró proteger. Pero tras siglos sin rumbo, su fe se ha erosionado

Silas es ese gran aliado que deseas que jamás se vuelva tu enemigo. No perdona, ni tampoco olvida y si alguna vez sintió que no correspondiste de la manera que él esperaba, ten por seguro que se lo cobrará. Abiertamente vengativo y rencoroso, no descansará hasta que hayas saldado la deuda con él.

Seductor por naturaleza, entregado y apasionado a sus amantes, Silas es esa pareja que haría que cualquiera se sintiera inalcanzable después de estar con él. Endiosa y protege a aquellos que se relacionan íntimamente con él. Se aburre rápido y tiende a cambiar sus intereses de un día para otro, así que sí, también  tiene problemas para establecer vínculos largos.

- อ€ฬ— โ G u s t o s โ”โ‡  . .

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท
     โžค Le gustan los secretos, tanto como investigarlos, como guardarlos.

     โžค El café, nunca amargo, siempre con por lo menos tres cucharadas de azúcar.
     โžค Las tormentas, suele salir a caminar cuando hay lluvia.
     โžคLos lugares vacíos. ¿Por qué va al supermercado en la madrugada?

     โžค La música. Nada más que explicar.

- อ€ฬ— โ D i s g u s t o s โ”โ‡  . .

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท
 
  โžค Sí, ama los secretos, pero no las mentiras. Creer que pueden mentirle sería el peor error de alguien.
   โžค Las multitudes lo agobian.

   โžค La hipocresía mal ejecutada.
   โžค No tolera de forma alguna a las personas que quieren “arreglarlo”. No está roto, ni descompuesto. Solo los odia a todos.
   โžค Las promesas rotas. Mejor escúpele en la cara.


โ•ญโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• โ˜ช โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ฎ
โ”€โ”€โ”€โ”€ ๐‘ป๐’‰๐’† ๐’”๐’‰๐’‚๐’…๐’๐’˜๐’” ๐’“๐’†๐’„๐’๐’ˆ๐’๐’Š๐’›๐’† ๐’Ž๐’† ๐’‚๐’” ๐’๐’๐’† ๐’๐’‡ ๐’•๐’‰๐’†๐’Š๐’“ ๐’๐’˜๐’. ๐‘ฐ ๐’๐’Š๐’—๐’† ๐’‚๐’Ž๐’๐’๐’ˆ ๐’•๐’‰๐’†๐’Ž, ๐’‚๐’๐’… ๐‘ฐ ๐’˜๐’‚๐’๐’• ๐’•๐’ ๐’…๐’Š๐’† ๐’•๐’‰๐’†๐’“๐’† ๐’•๐’๐’.

โ•ฐโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• โ˜ช โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ฏ

- อ€ฬ— โ O c u p a c i ó n โ”โ‡  . .

๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ๏ธถ

โ•ฐโ–บฬท  Actualmente, es investigador privado.


- อ€ฬ— โ H i s t o r i aโ”โ‡  . .

โ•ฐโ–บฬท  Fue una vez un guardián de los cielos, una de las veinticuatro almas enviadas por la Luna para mantener el equilibrio entre las fuerzas del universo. Silas fue moldeado con el propósito de custodiar los límites entre la vida y la muerte, el renacimiento y la extinción. En la era de los antiguos, su presencia era temida y respetada: donde otros veían fin, él veía transformación.

Pero cuando Ofiuco se rebeló contra el orden estelar, todo cambió.
El equilibrio se quebró, los guardianes cayeron a la Tierra, y el firmamento quedó dividido. En medio del caos, cada signo fue arrastrado a su propia condena: algunos olvidaron su misión, otros se corrompieron… y Silas quedó atrapado entre ambos extremos.

Descendió con la convicción de cumplir su tarea: vigilar, esperar, mantener el ciclo.
Pero el tiempo lo fue consumiendo.

Durante siglos, Silas no halló rastro alguno de los demás. Caminó entre humanos adoptando nombres falsos, profesiones efímeras, rostros que se desvanecían con las décadas. Vio imperios nacer y morir. Aprendió a amar, a perder y a no sentir.
Y con cada siglo, su fe se apagaba un poco más.

Ahora, el guardián que alguna vez simbolizó la transformación vive atrapado en su propia inmovilidad, en la rutina de lo que se supone debería hacer, aunque ya ni siquiera espera que lograrlo algún día.

Hace poco, algo cambió; Una presencia perturbó la calma de su existencia.
Sintió una energía antigua, una chispa que reconoció antes incluso de entenderla.
El rugido del fuego que había perdido siglos atrás.

Desde ese día, Silas la busca.