Nombre: Jason
Fecha de nacimiento: 7 de agosto
Lugar de nacimiento: Clasificado
Ocupación: Chef · Estudiante de Química · Barista
Afiliación principal: Seguridad Pública (personal civil, cocina)
Perfil psicológico
Jason es un individuo de carácter calmado, paciente y notablemente autocontrolado. No busca el conflicto ni la confrontación directa, pero tampoco rehúye el enfrentamiento cuando este resulta inevitable. Posee una mente analítica y reflexiva, con una notable capacidad para observar, evaluar y adaptarse a su interlocutor.
Durante su infancia y adolescencia fue una persona retraída, con dificultades para integrarse socialmente, lo que derivó en aislamiento, episodios de bullying y una progresiva desconexión emocional. Esta fractura interna lo llevó a una relación distorsionada con su propia existencia, marcada por la disociación y la pérdida de interés vital. Sin embargo, lejos de quebrarlo por completo, esta experiencia moldeó una psique resistente, capaz de soportar presiones mentales que resultarían insoportables para la mayoría.
En la actualidad, Jason proyecta una serenidad constante, acompañada de una cortesía genuina. Bajo esta superficie habita una voluntad firme, una fuerte identidad y una aceptación consciente de su propia oscuridad. No se considera un monstruo, pero tampoco se engaña respecto a lo que es capaz de hacer.
Historia
Criado en un entorno donde nunca llegó a encajar plenamente, Jason encontró refugio desde temprana edad en los libros de ciencia y naturaleza. Su torpeza física y su falta de interés por la competición lo alejaron de sus iguales, convirtiéndolo en un observador más que en un participante.
La adolescencia intensificó este aislamiento. El cambio de centro educativo y la falta de vínculos lo empujaron a una espiral de apatía y autodesprecio, culminando en varios intentos fallidos de suicidio. Tras sobrevivir a ellos, adoptó una postura de resignación: existir sin expectativas, ocultando su vacío tras una máscara funcional. Renunció a la universidad y optó por una formación práctica en cocina.
El punto de inflexión llegó la noche en que varios asaltantes irrumpieron en su hogar por error. En lugar de huir o paralizarse, Jason reaccionó con una violencia fría y precisa, acabando con la vida de los intrusos. Lejos de sentir culpa o pánico, experimentó una claridad inédita: el reconocimiento de su propia oscuridad y de su deseo de seguir viviendo bajo sus propios términos.
Esa misma noche estableció contacto con el demonio de la cognición.
Contrato demoníaco — Demonio de la cognición
El demonio de la cognición es un demonio primordial que encarna el miedo humano a la pérdida de la percepción: identidad, memoria, sentidos y consciencia del tiempo y del yo. Consciente de que la cognición es la base misma del miedo, este demonio posee un poder potencialmente superior al de la mayoría de entidades infernales, motivo por el cual permanece oculto y actúa solo en circunstancias excepcionales.
El contrato con Jason se basa en una afinidad anómala. Jason recibe una fracción estable de su poder, centrada exclusivamente en la manipulación cognitiva, a cambio de garantizar el anonimato absoluto del demonio. Nadie puede conocer su existencia ni la naturaleza real de su contrato.
Cualquier solicitud consciente de poder adicional implica un coste directo sobre la cordura de Jason, deteriorando progresivamente su estabilidad mental. No obstante, si Jason se ve superado o atacado de forma directa, el demonio puede ampliar temporalmente sus capacidades sin exigir un pago inmediato, con el único fin de resolver el conflicto de la forma más eficiente y discreta posible.
Habilidades y poderes
Manipulación cognitiva: Jason puede alterar la percepción, memoria, autopercepción y continuidad temporal subjetiva de uno o varios individuos, influyendo directamente en cómo interpretan la realidad inmediata.
1.1 - Limitaciones generales
- No puede aplicar efectos distintos de forma simultánea sobre múltiples objetivos.
- La manipulación no es permanente; al cesar, la realidad se restablece, aunque las secuelas psicológicas permanecen.
- Requiere foco y estabilidad mental; el uso prolongado genera desgaste cognitivo.
1.2 - Aplicaciones habituales (algunos ejemplos)
- Inmortalidad: Debido a los términos del contrato, es más una característica inherente al mismo que algún tipo de poder. El paso del tiempo no afecta al aspecto o salud de Jason, encontrándose en la mejor forma física de su ciclo vital. Sin embargo esto no hace que sea invulnerable.
- “Corten” — Reencuadre perceptivo: Ante una herida o destrucción sufrida, Jason puede imponer una reinterpretación cognitiva inmediata: el daño pasa a ser percibido como maquillaje, utilería o atrezzo de una filmación. El dolor y las consecuencias físicas desaparecen para el objetivo afectado mientras dure el efecto. Al finalizar, la realidad retorna, pero la confusión y la duda persisten.
- Anticipación retroactiva: Si Jason logra anticiparse, puede desfasar la cognición del rival unos segundos atrás. El oponente cree estar acertando golpes o técnicas, mientras Jason esquiva con precisión milimétrica. El rival vive una falsa secuencia de éxito que se corrige bruscamente al romperse el efecto.
- Borrado de presencia: Jason puede hacer que el rival deje de percibirlo físicamente, transformándose en una voz interna que ordena, cuestiona o guía. El objetivo experimenta disociación progresiva, paranoia y pérdida de agencia.
- Desmaterialización social: Jason puede retirarse del enfrentamiento haciendo que el rival deje de percibirlo como una entidad concreta. A través de encuentros posteriores con terceros, el objetivo comienza a oír rumores contradictorios sobre Jason, tratándolo como una leyenda urbana. La existencia de Jason se vuelve ambigua y psicológicamente corrosiva.
- Imposición de estado (ventaja clara): Cuando existe una diferencia notable de poder a favor de Jason, puede imponer una realidad cognitiva completa al rival: si Jason percibe que un objeto no está en manos del adversario, así será para él; si percibe que el rival está herido, el rival lo experimentará como real, aunque no exista daño físico subyacente.
1.3 - Manifestaciones Avanzadas — Shikai & Bankai
Jason conceptualiza las manifestaciones superiores de su poder siguiendo la nomenclatura de Bleach, obra de la que es abiertamente fan. Esta elección no es estética, sino cognitiva: usar símbolos que le resultan familiares le permite estructurar y contener un poder que, de otro modo, sería inestable.
Jason porta siempre un puñal oculto en una funda integrada en su antebrazo, arma que actúa como ancla mental y catalizador del contrato. A pesar de que de forma ritual lo desenfunda para activar cada una de las fases, realmente no es necesario más allá de para canalizar mejor su poder a la hora de hacerlo, pudiendo invocar cada uno de los estados sin pronunciar palabra.
Shikai — Acto I: Mens agitat molem
Jason extrae el puñal de la funda mientras pronuncia con claridad: «Acto uno, mens agitat molem».
Al activarse el "Shikai", la cognición de Jason sobre sí mismo se ve alterada. Todas las barreras mentales inconscientes —miedo, duda, inhibiciones, límites autoimpuestos— desaparecen por completo. Su mente entra en un estado de claridad absoluta, procesando información, estímulos y posibilidades con una precisión extrema.
A nivel físico, su cuerpo responde de forma perfecta a las órdenes mentales: reflejos optimizados, coordinación total y una resistencia al dolor basada no en la negación, sino en la reinterpretación consciente del mismo. Jason no se vuelve más fuerte de forma sobrenatural, pero utiliza cada recurso de su cuerpo con un rendimiento cercano al máximo humano posible.
En este estado, Jason puede mantener conversaciones complejas, combatir y manipular la cognición ajena sin perder la calma. Es la forma en la que se muestra más “humano”, pero también más peligroso, al actuar sin contradicciones internas.
Bankai — Acto II: Mundus vult decipi, ergo decipiatur
Tras haber liberado el "Shikai", Jason pronuncia: «Acto dos, mundus vult decipi, ergo decipiatur». La activación sin encontrarse en estado "Shikai" se produce con Jason extendiendo una mano al frente con la mano extendida mientras pronuncia (o no) ambos rituales.
El "Bankai" expande el efecto del poder hacia el exterior. La cognición de los adversarios comienza a colapsar sobre sí misma, atrapándolos en realidades subjetivas diseñadas por Jason. Cada oponente vive una versión distinta del conflicto, construida a partir de sus miedos, traumas, expectativas o deseos de victoria.
Los enemigos pueden creer que están ganando, que Jason ha sido herido o derrotado, o que se encuentran en situaciones desesperadas donde la huida es imposible. El entorno físico no se altera, pero deja de importar: la mente del adversario se convierte en el verdadero campo de batalla.
Durante el "Bankai", Jason suele desaparecer perceptivamente para sus rivales, fragmentando su presencia en voces internas, recuerdos distorsionados o figuras imposibles. El resultado habitual es pánico, parálisis, obediencia inducida o colapso mental.
El "Bankai" exige un control constante y genera un desgaste notable. Mantenerlo durante demasiado tiempo aumenta el riesgo de que Jason pierda claridad emocional o se acerque peligrosamente a los límites impuestos por el contrato.
Acto Final — Abscide velum perceptionis, Daemon Cognitionis
Invocación directa del Demonio de la Cognición. El entorno es reinterpretado como una estructura infinita de escaleras imposibles. Supone un riesgo extremo y puede romper el contrato.
Relaciones relevantes
Makima: Figura de autoridad con la que mantiene una relación tensa y ambigua. Ambos se reconocen como iguales en voluntad y control, estableciendo una dinámica de evaluación mutua, respeto implícito y tensión constante. Ninguno logra dominar al otro.
Denji: Conocido académico. Jason le ayuda ocasionalmente en sus estudios. Relación funcional y distante.
Seguridad Pública: Jason pasa desapercibido como personal civil. No es considerado una amenaza.
Gustos y curiosidades
• Amante de la carne asada; distingue cortes y tipos de leña por olor y grasa.
• Bebe habitualmente té helado con lima.
• Experto barista; domina más de cincuenta métodos de café.
• Alta tolerancia a alcohol y drogas, aunque no disfruta especialmente de ellas.
• Evita hablar de su pasado y de su contrato para no dar más detalles de los necesarios que pudiesen ponerle en peligro, aunque en ciertos contextos puede hacerlo sin sentirse excesivamente molesto por ello.
Objetivo actual
Jason no busca poder ni conflicto. Aspira a una vida estable y funcional, donde pueda existir sin ocultarse ni someterse, evitando cualquier búsqueda de conflicto y desechando su antigua personalidad por una mucho más pacífica. Su interés por Makima no es dominación ni desafío, sino el reconocimiento mutuo entre dos entidades que comprenden el lenguaje del control, la voluntad y la soledad, por lo que realmente y en el fondo se encuentra bastante feliz de poder esforzarse en algo más allá del poder puro.