• 𝔖é 𝔮𝔲𝔢 𝔪𝔢 𝔣𝔲𝔫𝔡𝔢 𝔢𝔩 𝔠𝔞𝔩𝔬𝔯
    𝔖é 𝔡𝔢𝔰𝔞𝔭𝔞𝔯𝔢𝔠𝔢𝔯
    ℭ𝔲𝔞𝔫𝔡𝔬 𝔱ú 𝔳𝔦𝔢𝔫𝔢𝔰 𝔢𝔰 𝔠𝔲𝔞𝔫𝔡𝔬 𝔪𝔢 𝔳𝔬𝔶...
    𝔖é 𝔮𝔲𝔢 𝔪𝔢 𝔣𝔲𝔫𝔡𝔢 𝔢𝔩 𝔠𝔞𝔩𝔬𝔯 𝔖é 𝔡𝔢𝔰𝔞𝔭𝔞𝔯𝔢𝔠𝔢𝔯 ℭ𝔲𝔞𝔫𝔡𝔬 𝔱ú 𝔳𝔦𝔢𝔫𝔢𝔰 𝔢𝔰 𝔠𝔲𝔞𝔫𝔡𝔬 𝔪𝔢 𝔳𝔬𝔶...
    0 turnos 0 maullidos
  • ❝ 𝐎𝐣𝐚𝐥𝐚́ 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐭𝐚́𝐫𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐥𝐯𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐞𝐫𝐭𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐦𝐢𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐨, 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐫𝐮𝐞𝐥𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐩𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐥𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐦𝐨𝐬. ❞
    ❝ 𝐎𝐣𝐚𝐥𝐚́ 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐭𝐚́𝐫𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐥𝐯𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐞𝐫𝐭𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐦𝐢𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐨, 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐫𝐮𝐞𝐥𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐩𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐥𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐦𝐨𝐬. ❞
    Me encocora
    1
    1 turno 0 maullidos
  • ❝ 𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐢𝐨́ 𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐭𝐨𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐳𝐮𝐥. 𝐐𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫, 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐯𝐞𝛊́𝐚 𝐝𝐢𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮𝐞́𝐬, 𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐪𝐮𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐚𝐜𝐞𝐜𝐡𝐚𝐛𝐚 𝐥𝐚 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐧𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐟𝐫𝐚𝐠𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧𝐳𝐚. ❞
    ❝ 𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐢𝐨́ 𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐭𝐨𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐳𝐮𝐥. 𝐐𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫, 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐯𝐞𝛊́𝐚 𝐝𝐢𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮𝐞́𝐬, 𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐪𝐮𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐚𝐜𝐞𝐜𝐡𝐚𝐛𝐚 𝐥𝐚 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐧𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐟𝐫𝐚𝐠𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧𝐳𝐚. ❞
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ALICE SNOW

    𝓣𝓸𝓭𝓸𝓼 𝓽𝓮𝓷𝓮𝓶𝓸𝓼 𝓷𝓾𝓮𝓼𝓽𝓻𝓪 𝓹𝓻𝓸𝓹𝓲𝓪 𝓯𝓮𝓬𝓱𝓪 𝓭𝓮 𝓬𝓪𝓭𝓾𝓬𝓲𝓭𝓪𝓭
    ALICE SNOW 𝓣𝓸𝓭𝓸𝓼 𝓽𝓮𝓷𝓮𝓶𝓸𝓼 𝓷𝓾𝓮𝓼𝓽𝓻𝓪 𝓹𝓻𝓸𝓹𝓲𝓪 𝓯𝓮𝓬𝓱𝓪 𝓭𝓮 𝓬𝓪𝓭𝓾𝓬𝓲𝓭𝓪𝓭
    0 comentarios 0 compartidos
  • 𝐴𝑖𝑛𝑠... 𝑂𝑡𝑟𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑚𝑒 ℎ𝑎𝑛 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑡𝑎𝑑𝑎... 𝑆𝑒𝑟á 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑖 𝑚𝑎𝑑𝑟𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑟𝑎𝑧ó𝑛 𝑦 𝑛𝑜 𝑠𝑒 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑓𝑖𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 ℎ𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠...
    𝐴𝑖𝑛𝑠... 𝑂𝑡𝑟𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑚𝑒 ℎ𝑎𝑛 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑡𝑎𝑑𝑎... 𝑆𝑒𝑟á 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑖 𝑚𝑎𝑑𝑟𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑟𝑎𝑧ó𝑛 𝑦 𝑛𝑜 𝑠𝑒 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑓𝑖𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 ℎ𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠...
    Me encocora
    Me entristece
    4
    18 turnos 0 maullidos
  • ──── ¿𝘜𝘩? 𝘏𝘰𝘭𝘢. 𝘘𝘶𝘦 𝘨𝘶𝘴𝘵𝘰 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘦𝘳𝘵𝘦 𝘢 𝘷𝘦𝘳. . . 𝘠 𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘢𝘭 𝘵𝘢𝘮𝘣𝘪é𝘯 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘦𝘣𝘢𝘴 𝘷𝘦𝘳𝘮𝘦 𝘦𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰; 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘴 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘵𝘶𝘮𝘣𝘳𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘥í𝘢 𝘢 𝘥í𝘢. 𝘕𝘰 𝘮𝘦 𝘱𝘳𝘦𝘨𝘶𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘩𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰 ú𝘭𝘵𝘪𝘮𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘴𝘪𝘨𝘶𝘦 𝘪𝘨𝘶𝘢𝘭, 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦. 𝘔𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘤𝘶é𝘯𝘵𝘢𝘮𝘦 𝘥𝘦 𝘵𝘪 𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘭 𝘵𝘳𝘢𝘯𝘴𝘱𝘰𝘳𝘵𝘦 𝘱ú𝘣𝘭𝘪𝘤𝘰. ──── #𝙼𝚘𝚘𝚍
    ──── ¿𝘜𝘩? 𝘏𝘰𝘭𝘢. 𝘘𝘶𝘦 𝘨𝘶𝘴𝘵𝘰 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘦𝘳𝘵𝘦 𝘢 𝘷𝘦𝘳. . . 𝘠 𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘢𝘭 𝘵𝘢𝘮𝘣𝘪é𝘯 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘦𝘣𝘢𝘴 𝘷𝘦𝘳𝘮𝘦 𝘦𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰; 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘴 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘵𝘶𝘮𝘣𝘳𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘥í𝘢 𝘢 𝘥í𝘢. 𝘕𝘰 𝘮𝘦 𝘱𝘳𝘦𝘨𝘶𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘩𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰 ú𝘭𝘵𝘪𝘮𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘴𝘪𝘨𝘶𝘦 𝘪𝘨𝘶𝘢𝘭, 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦. 𝘔𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘤𝘶é𝘯𝘵𝘢𝘮𝘦 𝘥𝘦 𝘵𝘪 𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘭 𝘵𝘳𝘢𝘯𝘴𝘱𝘰𝘳𝘵𝘦 𝘱ú𝘣𝘭𝘪𝘤𝘰. ──── #𝙼𝚘𝚘𝚍
    Me shockea
    Me entristece
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    𝒜𝐿𝐼𝒞𝐸 𝒮𝒩𝒪𝒲

    1- Siempre ha sido muy perfeccionista
    2- No soporta el desorden
    3- Es una aficionada de las novelas de romance, terror y fantasía
    4- Se marea al ver sangre
    5- Es muy leal con todas las personas que quiere
    6- Es alérgica al pelo de los gatos y lo peor es que le encantan
    7- Espera algún día conocer a su alma gemela
    8- No se le da muy bien cocinar
    9- A los trece años empezó aprender a tocar la guitarra
    10- Tiene miedo a volar
    CURIOSIDADES DE 𝒜𝐿𝐼𝒞𝐸 𝒮𝒩𝒪𝒲 1- Siempre ha sido muy perfeccionista 2- No soporta el desorden 3- Es una aficionada de las novelas de romance, terror y fantasía 4- Se marea al ver sangre 5- Es muy leal con todas las personas que quiere 6- Es alérgica al pelo de los gatos y lo peor es que le encantan 7- Espera algún día conocer a su alma gemela 8- No se le da muy bien cocinar 9- A los trece años empezó aprender a tocar la guitarra 10- Tiene miedo a volar
    0 comentarios 0 compartidos
  • – ¡𝐑𝐮𝐟𝐢𝐚𝐧𝐞𝐬!, 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐚𝐫𝐚𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚. 𝐘 𝐥𝐚 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚... ¡𝐄𝐬 𝐦𝐢 𝐩𝐮ñ𝐨 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐜𝐚𝐫𝐚!
    – ¡𝐑𝐮𝐟𝐢𝐚𝐧𝐞𝐬!, 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐚𝐫𝐚𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚. 𝐘 𝐥𝐚 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚... ¡𝐄𝐬 𝐦𝐢 𝐩𝐮ñ𝐨 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐜𝐚𝐫𝐚!
    Me shockea
    1
    11 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    𝒮𝐻𝐼𝒩𝒥𝐼𝑅𝒪 𝒜𝑅𝒜𝒢𝒜𝒦𝐼

    1- Detesta las matemáticas
    2- No soporta las mentiras, ni que le tomen por tonto
    3- Comenzó a fumar a los quince años
    4- Cada vez que cocina se siente más cerca de su difunta madre
    5- Quiere viajar por todo el mundo
    6- Es muy goloso
    7- Puede pasarse más de ocho horas seguidas, entrenando
    8- Hace poco se sacó el carnet de moto
    9- Tiene un humor bastante peculiar
    10- Solo tiene una debilidad que tiene nombre y apellido
    CURIOSIDADES DE 𝒮𝐻𝐼𝒩𝒥𝐼𝑅𝒪 𝒜𝑅𝒜𝒢𝒜𝒦𝐼 1- Detesta las matemáticas 2- No soporta las mentiras, ni que le tomen por tonto 3- Comenzó a fumar a los quince años 4- Cada vez que cocina se siente más cerca de su difunta madre 5- Quiere viajar por todo el mundo 6- Es muy goloso 7- Puede pasarse más de ocho horas seguidas, entrenando 8- Hace poco se sacó el carnet de moto 9- Tiene un humor bastante peculiar 10- Solo tiene una debilidad que tiene nombre y apellido
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa.

    En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma.

    Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible.

    Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación.

    Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros.

    Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento.

    Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local.

    La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral.

    Y entonces la volvió a ver...

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    Co: Jane
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa. En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma. Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible. Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación. Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros. Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento. Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local. La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral. Y entonces la volvió a ver... ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Co: [solar_sapphire_turtle_967]
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados