• Aveces escucho el viento decir mi nombre ~ con palabras suaves como un murmullo 🩵
    Aveces escucho el viento decir mi nombre ~ con palabras suaves como un murmullo 🩵
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  • El eco resonaba por las paredes de la bóveda, no era su voz, eran los murmullos. Para la gente era más fácil hablar de supuestos, sin saber que aquel eco solo era el sonido de una corona cayendo al vacío. Eco... Eco...... Eco.

    El eco resonaba por las paredes de la bóveda, no era su voz, eran los murmullos. Para la gente era más fácil hablar de supuestos, sin saber que aquel eco solo era el sonido de una corona cayendo al vacío. Eco... Eco...... Eco.
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  • Se dejó caer con cuidado en la orilla del lago, apoyando la espalda contra una roca húmeda, el agua estaba inmóvil, como si el mundo entero hubiese decidido guardar silencio después de la violencia de la noche. A su lado, el hacha descansaba manchada de sangre oscura, y ella la limpiaba lentamente con un trozo de tela arrancado de su chaqueta.

    Sus brazos dolían, los hombros le ardían y cada músculo le recordaba las horas que pasó despejando caminantes uno por uno. Aun así, su postura seguía alerta, la mirada turquesa recorría los árboles, el reflejo del agua, cualquier sombra que pudiera moverse.

    El aire frío del amanecer le llenó los pulmones, y por primera vez desde hacía mucho, no escuchó gruñidos, ni pasos arrastrados, ni gritos humanos. Solo el leve murmullo del agua y el canto lejano de un ave, apoyó los codos sobre las rodillas, bajó un poco la cabeza y cerró los ojos unos segundos, no era descanso verdadero, pero era lo más cercano a la paz que ese mundo le permitía, por ahora era suficiente.
    Se dejó caer con cuidado en la orilla del lago, apoyando la espalda contra una roca húmeda, el agua estaba inmóvil, como si el mundo entero hubiese decidido guardar silencio después de la violencia de la noche. A su lado, el hacha descansaba manchada de sangre oscura, y ella la limpiaba lentamente con un trozo de tela arrancado de su chaqueta. Sus brazos dolían, los hombros le ardían y cada músculo le recordaba las horas que pasó despejando caminantes uno por uno. Aun así, su postura seguía alerta, la mirada turquesa recorría los árboles, el reflejo del agua, cualquier sombra que pudiera moverse. El aire frío del amanecer le llenó los pulmones, y por primera vez desde hacía mucho, no escuchó gruñidos, ni pasos arrastrados, ni gritos humanos. Solo el leve murmullo del agua y el canto lejano de un ave, apoyó los codos sobre las rodillas, bajó un poco la cabeza y cerró los ojos unos segundos, no era descanso verdadero, pero era lo más cercano a la paz que ese mundo le permitía, por ahora era suficiente.
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  • PADRE DE TODO: 1/2

    —Asriel durmió por mucho tiempo, y cuando despertó, se encontro en una habitación mas grande que la de su casa, rodeado de doctores que lo supervisaban—

    —¿Son demonios de la paralisis del sueño o qué?

    :—"Asmodeus Réquiem, Hijo de Azzazel Requiem, ¿es correcto?"

    —Pregunto uno de los medicos—

    —Seh

    —:"Joven, ¿sabe porqué vino aqui?

    —Pregunto una enfermera

    —Para encontrar el santuario del que mi padre hablaba, el santuario de los incubos y sucubos que aun vivian..

    :—"Bueno...Asmodeus, nosotros somos como tu, somos de tu especie...pero sabemos tu condición y como es que naciste, sabemos que hay magia que te mantiene vivo dentro de ti...y eso te vuelve muy especial para nosotros y para todo habitante de este santuario"

    —¿Soy especial por ser producto de un hombre que no encontro el amor de su vida y sacrifico parte de su poder para darme vida?

    —:"Jovencito, no te estas percatando de tu potencial, nuestra especie en estado puro puede procrear un descendiente a la vez...pero tu...tu tienes el poder de salvarnos de la extinción, tu fertilidad es incluso mas alta que todos nosotros puestos juntos"

    —Por favor no me digan que tengo que "encamarme" con cada Subcubo de aquí

    —"No es necesario, puedes donar tu esperma para nuestra causa, por ahora descansa"

    —Todos los medicos se retiraron de la habitación mientras Asriel se llevaba las manos a la frente—


    —Esto apesta...
    PADRE DE TODO: 1/2 —Asriel durmió por mucho tiempo, y cuando despertó, se encontro en una habitación mas grande que la de su casa, rodeado de doctores que lo supervisaban— —¿Son demonios de la paralisis del sueño o qué? 👤:—"Asmodeus Réquiem, Hijo de Azzazel Requiem, ¿es correcto?" —Pregunto uno de los medicos— —Seh 👤—:"Joven, ¿sabe porqué vino aqui? —Pregunto una enfermera —Para encontrar el santuario del que mi padre hablaba, el santuario de los incubos y sucubos que aun vivian.. 👤:—"Bueno...Asmodeus, nosotros somos como tu, somos de tu especie...pero sabemos tu condición y como es que naciste, sabemos que hay magia que te mantiene vivo dentro de ti...y eso te vuelve muy especial para nosotros y para todo habitante de este santuario" —¿Soy especial por ser producto de un hombre que no encontro el amor de su vida y sacrifico parte de su poder para darme vida? 👤—:"Jovencito, no te estas percatando de tu potencial, nuestra especie en estado puro puede procrear un descendiente a la vez...pero tu...tu tienes el poder de salvarnos de la extinción, tu fertilidad es incluso mas alta que todos nosotros puestos juntos" —Por favor no me digan que tengo que "encamarme" con cada Subcubo de aquí 👤—"No es necesario, puedes donar tu esperma para nuestra causa, por ahora descansa" —Todos los medicos se retiraron de la habitación mientras Asriel se llevaba las manos a la frente— —Esto apesta...
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  • Dean no había planeado terminar en un bar de Lebanon esa noche. En realidad, su idea original era “solo una cerveza rápida” después de una cacería particularmente asquerosa. Pero el Rusty Spur estaba más lleno de lo normal: luces de neón parpadeando, música country demasiado alta y un grupo de personas reunidas alrededor de algo que parecía… divertido.

    Un toro mecánico.

    Dean levantó una ceja.
    —Esto es nuevo —murmuró, entrando como si aquel fuera su territorio natural.

    Un cartel hecho con cartulina anunciaba: TORNEO DE TORO MECÁNICO – GANADOR: BEBIDAS GRATIS TODA LA NOCHE.

    Sus ojos brillaron con la intensidad de alguien que acababa de encontrar su propósito en la vida.

    Se apoyó en la barra y pidió una cerveza mientras observaba a los participantes: un tipo demasiado borracho cayó a los tres segundos, una chica aguantó casi veinte antes de salir volando entre risas, y otro terminó enredado con la cuerda como si el toro lo hubiera declarado enemigo personal.

    Dean sonrió de medio lado.
    —Vamos, cariño… tú y yo tenemos asuntos pendientes.

    Cuando anunciaron su turno, algunos lo miraron con curiosidad: camisa de franela, botas gastadas, expresión confiada. El operador del toro le explicó las reglas con voz aburrida.

    —El que dure más tiempo gana.

    Dean se subió al toro con una facilidad insultante y se ajustó el agarre.

    —Hazlo interesante —le dijo al operador—. No seas tímido.

    La música subió. El toro empezó lento, casi burlón. Dean se balanceaba con naturalidad, como si hubiera nacido para eso. La gente comenzó a animar. Luego el toro aceleró, giró con violencia, saltó de un lado a otro.
    Dean apretó los dientes cuando el toro hizo un giro brusco que habría lanzado a cualquiera al suelo. Pero él se mantuvo firme, una mano en alto, la otra aferrada como si fuera una cacería más.

    —¡Vamos! —gritó alguien desde la barra.

    El operador subió la dificultad al máximo. El toro parecía poseído por algo del infierno. Dean estuvo a punto de caer cuando el animal dio un latigazo final… pero logró recuperar el equilibrio con una risa salvaje.

    Y entonces… se detuvo.

    Silencio.

    Un segundo después, el bar explotó en aplausos y vítores.

    —¡Tenemos ganador! —anunció el camarero—. ¡El vaquero de cuadros!

    Dean se dejó caer al suelo, respirando agitado, con una sonrisa enorme.

    —Eso… ha sido lo mejor de la semana —dijo, levantándose.

    Alguien le puso una cerveza en la mano. Luego otra. Y otra más.

    Durante el resto de la noche fue tratado como una leyenda local: palmadas en la espalda, fotos con desconocidos y comentarios como “Ese tipo montó el toro como si fuera el Apocalipsis”.

    Cuando volvió al búnker horas después, oliendo a cerveza y gloria, Sam lo miró desde la mesa de mapas.

    —¿Dónde estabas?

    Dean dejó el trofeo sobre la mesa con orgullo.

    —Ganando el primero torneo de toro mecánico de Lebanon.

    Sam parpadeó.
    —…¿Por qué no me sorprende?

    Dean se encogió de hombros, sonriendo.

    —Hay cosas que simplemente están escritas en mi destino, Sammy.

    Y esa noche, el destino llevaba botas, música country y bebidas gratis.
    Dean no había planeado terminar en un bar de Lebanon esa noche. En realidad, su idea original era “solo una cerveza rápida” después de una cacería particularmente asquerosa. Pero el Rusty Spur estaba más lleno de lo normal: luces de neón parpadeando, música country demasiado alta y un grupo de personas reunidas alrededor de algo que parecía… divertido. Un toro mecánico. Dean levantó una ceja. —Esto es nuevo —murmuró, entrando como si aquel fuera su territorio natural. Un cartel hecho con cartulina anunciaba: TORNEO DE TORO MECÁNICO – GANADOR: BEBIDAS GRATIS TODA LA NOCHE. Sus ojos brillaron con la intensidad de alguien que acababa de encontrar su propósito en la vida. Se apoyó en la barra y pidió una cerveza mientras observaba a los participantes: un tipo demasiado borracho cayó a los tres segundos, una chica aguantó casi veinte antes de salir volando entre risas, y otro terminó enredado con la cuerda como si el toro lo hubiera declarado enemigo personal. Dean sonrió de medio lado. —Vamos, cariño… tú y yo tenemos asuntos pendientes. Cuando anunciaron su turno, algunos lo miraron con curiosidad: camisa de franela, botas gastadas, expresión confiada. El operador del toro le explicó las reglas con voz aburrida. —El que dure más tiempo gana. Dean se subió al toro con una facilidad insultante y se ajustó el agarre. —Hazlo interesante —le dijo al operador—. No seas tímido. La música subió. El toro empezó lento, casi burlón. Dean se balanceaba con naturalidad, como si hubiera nacido para eso. La gente comenzó a animar. Luego el toro aceleró, giró con violencia, saltó de un lado a otro. Dean apretó los dientes cuando el toro hizo un giro brusco que habría lanzado a cualquiera al suelo. Pero él se mantuvo firme, una mano en alto, la otra aferrada como si fuera una cacería más. —¡Vamos! —gritó alguien desde la barra. El operador subió la dificultad al máximo. El toro parecía poseído por algo del infierno. Dean estuvo a punto de caer cuando el animal dio un latigazo final… pero logró recuperar el equilibrio con una risa salvaje. Y entonces… se detuvo. Silencio. Un segundo después, el bar explotó en aplausos y vítores. —¡Tenemos ganador! —anunció el camarero—. ¡El vaquero de cuadros! Dean se dejó caer al suelo, respirando agitado, con una sonrisa enorme. —Eso… ha sido lo mejor de la semana —dijo, levantándose. Alguien le puso una cerveza en la mano. Luego otra. Y otra más. Durante el resto de la noche fue tratado como una leyenda local: palmadas en la espalda, fotos con desconocidos y comentarios como “Ese tipo montó el toro como si fuera el Apocalipsis”. Cuando volvió al búnker horas después, oliendo a cerveza y gloria, Sam lo miró desde la mesa de mapas. —¿Dónde estabas? Dean dejó el trofeo sobre la mesa con orgullo. —Ganando el primero torneo de toro mecánico de Lebanon. Sam parpadeó. —…¿Por qué no me sorprende? Dean se encogió de hombros, sonriendo. —Hay cosas que simplemente están escritas en mi destino, Sammy. Y esa noche, el destino llevaba botas, música country y bebidas gratis.
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  • Ha llegado el momento adecuado de despertar a la bella durmiente.
    Ha llegado el momento adecuado de despertar a la bella durmiente.
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  • Es tarde y debería estar durmiendo, pero quería pasar un rato por aquí, igualmente no tardaré en acostarme, espero que tengáis una buena noche y mi amor, si lees este mensaje te amo mucho y me debes un masaje, si no me enfadare
    Es tarde y debería estar durmiendo, pero quería pasar un rato por aquí, igualmente no tardaré en acostarme, espero que tengáis una buena noche y mi amor, si lees este mensaje te amo mucho y me debes un masaje, si no me enfadare :STK-34: :STK-94:
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  • -Después de una tediosa jornada asistiendo a Charlie y viéndome obligada a sepultarme bajo una montaña interminable de papeleo monótono, sentía cómo mi paciencia se evaporaba, dejando un rastro de irritación ácida en mi pecho. Necesitaba un escape, un refugio de paz que el hotel no parecía querer ofrecerme... hasta que la solución vibró en mi garganta. -

    ¿Qué mejor catarsis existe que el dulce veneno de la melodía?

    -Mis pasos me guiaron hasta el salón del restaurante, donde el aroma a licor y el murmullo de los condenados flotaba en el aire. En cuanto mis tacones golpearon las tablas del escenario, el lugar pareció cobrar vida propia; silbidos de admiración y aplausos eufóricos estallaron al reconocer mi silueta bajo el reflector. Con una sonrisa cargada de elegancia y un brillo travieso en los ojos, me acerqué al micrófono-

    'Oh, caballeros, me abruman con tan exquisita bienvenida... ¿Qué les parece si les pago el favor con una pequeña sintonía?'

    -Tras un chasquido de mis dedos que resonó como un disparo de mando, los músicos arrancaron con el primer acorde, y mi voz, como un hechizo líquido, comenzó a llenar los rincones vacíos, atrayendo a las almas errantes desde los pasillos hacia mi propia frecuencia.-


    https://youtu.be/jTwBQ0H5SsM?si=HnlF6ozRb6cRJNOj
    -Después de una tediosa jornada asistiendo a Charlie y viéndome obligada a sepultarme bajo una montaña interminable de papeleo monótono, sentía cómo mi paciencia se evaporaba, dejando un rastro de irritación ácida en mi pecho. Necesitaba un escape, un refugio de paz que el hotel no parecía querer ofrecerme... hasta que la solución vibró en mi garganta. - ¿Qué mejor catarsis existe que el dulce veneno de la melodía? -Mis pasos me guiaron hasta el salón del restaurante, donde el aroma a licor y el murmullo de los condenados flotaba en el aire. En cuanto mis tacones golpearon las tablas del escenario, el lugar pareció cobrar vida propia; silbidos de admiración y aplausos eufóricos estallaron al reconocer mi silueta bajo el reflector. Con una sonrisa cargada de elegancia y un brillo travieso en los ojos, me acerqué al micrófono- 'Oh, caballeros, me abruman con tan exquisita bienvenida... ¿Qué les parece si les pago el favor con una pequeña sintonía?' -Tras un chasquido de mis dedos que resonó como un disparo de mando, los músicos arrancaron con el primer acorde, y mi voz, como un hechizo líquido, comenzó a llenar los rincones vacíos, atrayendo a las almas errantes desde los pasillos hacia mi propia frecuencia.- https://youtu.be/jTwBQ0H5SsM?si=HnlF6ozRb6cRJNOj
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  • ¡Libertino!
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Drama
    Abro la puerta después de que el carruaje frenará en frente de la entrada, el lacayo se sorprendió pero debió de ver lo enfadado que me encuentro que simplemente se echo a un lado.
    He venido después del desayuno, esta mañana fui el primero en levantarme por eso desayune solo.
    Tenía tanta prisa que olvide escribirle una carta a mi esposa, espero que mi cuñado Anthony me cubra.

    En Street Green, uno de los barrios más exclusivos, influyentes y importante como Mayfair.
    Mi familia posee una mansión que solo usábamos las pequeñas temporadas que viajábamos a Londres.
    Quién más uso le da desde hace unos cuantos meses es mi primo, el señor Wold nuestro mayordomo le pillo por sorpresa mi visita y no será él único.

    ⸻Buenos días Wold, ¿se encuentra mi primo despierto?.
    Pregunto observando las escaleras situadas en frente de la entrada principal.

    ⸻Desafortunadamente el señor Stirling se encuentra aún acostado, pidió que nadie le molestará.

    ⸻No se preocupe Wold, yo me encargaré de él.

    Subo los escalones todo lo deprisa que mis piernas me permiten, al llegar hasta la puerta la abro de golpe apenas se ve nada ya que las cortinas están tapadas.
    Es hora de que el bello durmiente se despierte, quiera él o no.

    Michael Stirling
    Abro la puerta después de que el carruaje frenará en frente de la entrada, el lacayo se sorprendió pero debió de ver lo enfadado que me encuentro que simplemente se echo a un lado. He venido después del desayuno, esta mañana fui el primero en levantarme por eso desayune solo. Tenía tanta prisa que olvide escribirle una carta a mi esposa, espero que mi cuñado Anthony me cubra. En Street Green, uno de los barrios más exclusivos, influyentes y importante como Mayfair. Mi familia posee una mansión que solo usábamos las pequeñas temporadas que viajábamos a Londres. Quién más uso le da desde hace unos cuantos meses es mi primo, el señor Wold nuestro mayordomo le pillo por sorpresa mi visita y no será él único. ⸻Buenos días Wold, ¿se encuentra mi primo despierto?. Pregunto observando las escaleras situadas en frente de la entrada principal. ⸻Desafortunadamente el señor Stirling se encuentra aún acostado, pidió que nadie le molestará. ⸻No se preocupe Wold, yo me encargaré de él. Subo los escalones todo lo deprisa que mis piernas me permiten, al llegar hasta la puerta la abro de golpe apenas se ve nada ya que las cortinas están tapadas. Es hora de que el bello durmiente se despierte, quiera él o no. [WStirling]
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    Individual
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    Cualquier línea
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  • -Sigyn estaba en Helheim reino de hel aun que hela era una reina alli y todos los que estaban su reino , Hela odiaba a los dioses de asgard por lo que hicieron ella y sus hermanos pero conmigo era distinta.-

    Lo se , Hela de gustara ademas son pefecta para su trono no Es como mi hermana ella me cagio aqui

    -mientras esas almas le hablan con murmullos.-
    -Sigyn estaba en Helheim reino de hel aun que hela era una reina alli y todos los que estaban su reino , Hela odiaba a los dioses de asgard por lo que hicieron ella y sus hermanos pero conmigo era distinta.- Lo se , Hela de gustara ademas son pefecta para su trono no Es como mi hermana ella me cagio aqui -mientras esas almas le hablan con murmullos.-
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