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    ❄ ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE ❄
    Infernal Glamour · SAD DEMON Edition
    ╚══════════════════════════════════════╝

    ✦ PORTADA OFICIAL · SAD DEMON ✦

    Eterna soledad · Lágrimas de hielo · El último tributo

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MODELO PRINCIPAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🕯 Nombre: Sakura Ishtar
    Título editorial: El Demonio que Aprende a Vivir
    Estado emocional: De luto · Resistente · Silenciosamente fuerte
    Rol: El hombre de la casa

    Sakura Ishtar no posa para la cámara.
    Permanece. Resiste. Honra.

    Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (Sad Demon) representa el lado más crudo del universo Ishtar: cuando el glamour se apaga y solo queda la resistencia del alma.

    Esta portada no glorifica el dolor, lo dignifica. Sakura encarna al hijo que perdió a su madre, pero no perdió el propósito. El demonio triste no destruye… protege.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ NARRATIVA VISUAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    En un cementerio cubierto por niebla y luna pálida, Sakura se arrodilla frente a una tumba silenciosa. La capa roja, símbolo de su linaje, yace sobre la tierra como una promesa rota… y al mismo tiempo renovada.

    No llora.
    Sus lágrimas ya se congelaron.

    La noche escucha lo que él no dice.

    ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ Estilo: Gothic Emotional · Dark Narrative · Silent Power
    ✦ Inspiración: Duelo, pérdida materna, fortaleza masculina silenciosa
    ✦ Mood: Triste, solemne, honesto, humano

    Cada encuadre respira respeto.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ❄ Piel fría, sin brillo
    👁 Mirada cansada pero firme
    Ojeras suaves que hablan de noches largas

    El maquillaje es mínimo, casi invisible. El dolor no necesita exageración.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ILUMINACIÓN ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Luz lunar tenue
    🌫 Niebla constante
    🕯 Sombras largas que envuelven el silencio

    La luz no consuela… acompaña.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ⚰ Cementerio antiguo
    Árboles secos, ramas sin hojas
    Luna observando desde lo alto

    El mundo sigue girando.
    Sakura sigue de pie.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ SIMBOLOGÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La tumba: la ausencia eterna
    ❄ Lágrimas de hielo: dolor contenido
    La capa roja: herencia, sacrificio
    🌫 La niebla: confusión, duelo, transición

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    “No todos los demonios nacen del odio.
    Algunos nacen del amor que se perdió.”

    SAD DEMON no habla de muerte.
    Habla de seguir vivo cuando nadie te enseñó cómo.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🕯 Posiciona a SAD DEMON como revista emocional y narrativa
    Humaniza el concepto de demonio
    ❄ Convierte el dolor en identidad editorial
    ╔══════════════════════════════════════╗ 🖤❄ ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE ❄🖤 Infernal Glamour · SAD DEMON Edition ╚══════════════════════════════════════╝ ✦ PORTADA OFICIAL · SAD DEMON ✦ Eterna soledad · Lágrimas de hielo · El último tributo ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MODELO PRINCIPAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕯 Nombre: Sakura Ishtar 🖤 Título editorial: El Demonio que Aprende a Vivir 🌑 Estado emocional: De luto · Resistente · Silenciosamente fuerte 🏠 Rol: El hombre de la casa Sakura Ishtar no posa para la cámara. Permanece. Resiste. Honra. Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (Sad Demon) representa el lado más crudo del universo Ishtar: cuando el glamour se apaga y solo queda la resistencia del alma. Esta portada no glorifica el dolor, lo dignifica. Sakura encarna al hijo que perdió a su madre, pero no perdió el propósito. El demonio triste no destruye… protege. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ NARRATIVA VISUAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ En un cementerio cubierto por niebla y luna pálida, Sakura se arrodilla frente a una tumba silenciosa. La capa roja, símbolo de su linaje, yace sobre la tierra como una promesa rota… y al mismo tiempo renovada. No llora. Sus lágrimas ya se congelaron. La noche escucha lo que él no dice. ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Gothic Emotional · Dark Narrative · Silent Power ✦ Inspiración: Duelo, pérdida materna, fortaleza masculina silenciosa ✦ Mood: Triste, solemne, honesto, humano Cada encuadre respira respeto. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ❄ Piel fría, sin brillo 👁 Mirada cansada pero firme 🖤 Ojeras suaves que hablan de noches largas El maquillaje es mínimo, casi invisible. El dolor no necesita exageración. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ILUMINACIÓN ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🌕 Luz lunar tenue 🌫 Niebla constante 🕯 Sombras largas que envuelven el silencio La luz no consuela… acompaña. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ⚰ Cementerio antiguo 🌳 Árboles secos, ramas sin hojas 🌑 Luna observando desde lo alto El mundo sigue girando. Sakura sigue de pie. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🪦 La tumba: la ausencia eterna ❄ Lágrimas de hielo: dolor contenido 🩸 La capa roja: herencia, sacrificio 🌫 La niebla: confusión, duelo, transición ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🖤 “No todos los demonios nacen del odio. Algunos nacen del amor que se perdió.” SAD DEMON no habla de muerte. Habla de seguir vivo cuando nadie te enseñó cómo. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕯 Posiciona a SAD DEMON como revista emocional y narrativa 🖤 Humaniza el concepto de demonio ❄ Convierte el dolor en identidad editorial
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    ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE
    Infernal Glamour · VIP Edition
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    ✦ PORTADA OFICIAL · ISHTAR’S VIP ✦

    El poder del rojo · Dominio · Estilo real

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    ✦ MODELO PRINCIPAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Nombre: Ignia Ishtar
    Título editorial: El Rey del Glamour Infernal
    Estado: Soltero · Inalcanzable · Absoluto

    Ignia Ishtar pisa la alfombra roja no para ser visto… sino para ser recordado. Su sola presencia redefine el concepto de exclusividad, convirtiendo la noche en su reino personal.

    Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (VIP) representa la coronación de Ignia Ishtar como ícono de poder, deseo y elegancia oscura. Esta sesión mezcla moda real, mitología infernal y lujo nocturno, presentando a un rey moderno que no necesita compañía para dominar.

    El rojo no es un color.
    Es una advertencia.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ NARRATIVA VISUAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Bajo la luna llena, Ignia avanza por la alfombra roja mientras flashes lo rodean como relámpagos. No posa: avanza.
    Cada paso declara independencia, control y magnetismo.

    La ciudad observa.
    La prensa arde.
    El rey sonríe.

    ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ Estilo: Royal Infernal · Dark VIP · High Fantasy Fashion
    ✦ Inspiración: Realeza moderna, dioses del fuego, galas exclusivas
    ✦ Mood: Elegante, dominante, seductor, intocable

    Todo está diseñado para que Ignia sea el centro del universo visual.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Piel impecable, iluminada por flashes
    👁 Mirada segura, ligeramente desafiante
    Sonrisa de quien sabe que no necesita competir

    El maquillaje realza su aura: belleza peligrosa, carisma sobrenatural.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🏙 Ciudad nocturna de fondo
    Prensa internacional rodeándolo
    Alfombra roja: su territorio

    Ignia no asiste a la gala.
    La gala ocurre porque él llegó.

    ✦ SIMBOLOGÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    El rojo: dominio, deseo, linaje
    ⚔ La lanza: poder real, protección, conquista
    La luna: soberanía nocturna
    Los flashes: adoración pública

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    “El rey no busca pareja.
    Busca imperios.”

    ISHTAR’S VIP presenta a Ignia Ishtar como el nuevo estándar del glamour infernal: soltero, poderoso y absolutamente exclusivo.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Consolida a ISHTAR’S VIP como revista de élite
    Eleva la moda a narrativa mitológica
    Convierte el estado “soltero” en símbolo de poder
    ╔══════════════════════════════════════╗ 👑🔥 ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE 🔥👑 Infernal Glamour · VIP Edition ╚══════════════════════════════════════╝ ✦ PORTADA OFICIAL · ISHTAR’S VIP ✦ El poder del rojo · Dominio · Estilo real ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MODELO PRINCIPAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🩸 Nombre: Ignia Ishtar 👑 Título editorial: El Rey del Glamour Infernal 💔 Estado: Soltero · Inalcanzable · Absoluto Ignia Ishtar pisa la alfombra roja no para ser visto… sino para ser recordado. Su sola presencia redefine el concepto de exclusividad, convirtiendo la noche en su reino personal. Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (VIP) representa la coronación de Ignia Ishtar como ícono de poder, deseo y elegancia oscura. Esta sesión mezcla moda real, mitología infernal y lujo nocturno, presentando a un rey moderno que no necesita compañía para dominar. El rojo no es un color. Es una advertencia. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ NARRATIVA VISUAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Bajo la luna llena, Ignia avanza por la alfombra roja mientras flashes lo rodean como relámpagos. No posa: avanza. Cada paso declara independencia, control y magnetismo. La ciudad observa. La prensa arde. El rey sonríe. ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Royal Infernal · Dark VIP · High Fantasy Fashion ✦ Inspiración: Realeza moderna, dioses del fuego, galas exclusivas ✦ Mood: Elegante, dominante, seductor, intocable Todo está diseñado para que Ignia sea el centro del universo visual. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💄 Piel impecable, iluminada por flashes 👁 Mirada segura, ligeramente desafiante 😈 Sonrisa de quien sabe que no necesita competir El maquillaje realza su aura: belleza peligrosa, carisma sobrenatural. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🏙 Ciudad nocturna de fondo 🎥 Prensa internacional rodeándolo 🔴 Alfombra roja: su territorio Ignia no asiste a la gala. La gala ocurre porque él llegó. ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 El rojo: dominio, deseo, linaje ⚔ La lanza: poder real, protección, conquista 🌕 La luna: soberanía nocturna 📸 Los flashes: adoración pública ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🔥 “El rey no busca pareja. Busca imperios.” ISHTAR’S VIP presenta a Ignia Ishtar como el nuevo estándar del glamour infernal: soltero, poderoso y absolutamente exclusivo. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 Consolida a ISHTAR’S VIP como revista de élite 🔥 Eleva la moda a narrativa mitológica 🩸 Convierte el estado “soltero” en símbolo de poder
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  • Epoca Actual, China.-
    EL set de grabaciones estaba completo, cada actor tenia su reservacion en el hotel, asi como la comida, en oasiones había entrevistas o sesiones para promocionar el nuevo drama.
    Song Ji Yang era un joven actor y bailarin que estaba empezando a grabar sus escenas y en sus ratos libres procuraba tomarse un descanso para poder estudiar nuevamente el libreto aunque ya lo habia ensayado, algo introvertido y delicado.

    Necesito refrescarme un poco durante las grabaciones..
    Espero que Hao Xuan este bien...

    Epoca Actual, China.- EL set de grabaciones estaba completo, cada actor tenia su reservacion en el hotel, asi como la comida, en oasiones había entrevistas o sesiones para promocionar el nuevo drama. Song Ji Yang era un joven actor y bailarin que estaba empezando a grabar sus escenas y en sus ratos libres procuraba tomarse un descanso para poder estudiar nuevamente el libreto aunque ya lo habia ensayado, algo introvertido y delicado. Necesito refrescarme un poco durante las grabaciones.. Espero que Hao Xuan este bien...
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    ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE
    Infernal Glamour╝
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    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Poder · Fuego · Ambición · Música
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La sesión “Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour” encarna la unión perfecta entre el lujo corporativo, la estética infernal y el mito ancestral del poder absoluto. Esta portada no muestra simples ejecutivos: revela arquitectos del destino musical, respaldados por una fuerza divina y demoníaca.

    El glamour no es belleza: es dominio.

    En lo alto de la ciudad, dos líderes sellan un pacto eterno .
    Detrás de ellos, emergiendo entre fuego y sombras, Ishtar se manifiesta como un dragón infernal, guardiana del acuerdo.

    No observa… vigila.
    No amenaza… posee.

    El cielo arde, la ciudad obedece.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ Estilo: Infernal Glamour · Dark Luxury · Mythic Power
    ✦ Inspiración: Dioses antiguos, élites musicales, moda editorial de alto impacto
    ✦ Atmósfera: Seductora, dominante, peligrosa, triunfal

    Cada elemento está diseñado para imponer respeto y fascinación.
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    🕴 Sastrería de poder

    ✦ Trajes negros de corte impecable
    ✦ Líneas limpias que transmiten control y autoridad

    Detalles simbólicos
    ✦ Corbatas rojas: sangre, pasión y ambición
    ✦ Pañuelos carmesí: lujo y jerarquía
    ✦ Gafas oscuras: misterio y superioridad
    ✦ Las telas absorben la luz del fuego y la devuelven como prestigio.
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Piel pulida, perfecta, casi divina
    Sonrisas calculadas, seguras
    👁 Miradas que no piden permiso

    Un resplandor cálido envuelve los rostros, como si el fuego naciera desde el alma.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ ILUMINACIÓN ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Luz principal tipo atardecer infernal
    Sombras profundas que esculpen el poder
    Reflejos ardientes que envuelven la escena

    La luz no ilumina… corona.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    🏙 Oficina de lujo en un rascacielos
    Ciudad al fondo: el mundo bajo su control
    Dragón colosal: Ishtar, diosa del deseo y la destrucción creativa

    Todo comunica supremacía.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ SIMBOLOGÍA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Apretón de manos: pacto irreversible
    Fuego: creación, ambición, sacrificio
    Ishtar: poder absoluto, protección, tentación
    Ciudad: el imperio musical conquistado

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    “El verdadero poder no se firma… se invoca.”

    ISHTARMUSICY revela que la música moderna se gobierna desde el fuego, el mito y la voluntad inquebrantable.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Posiciona a ISHTARMUSICY como revista dominante y visionaria
    Eleva la industria musical a nivel divino
    Convierte el glamour en un acto de poder
    ╔══════════════════════════════════════ ╗🔥 ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE 🔥 Infernal Glamour╝ ╚══════════════════════════════════════ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Poder · Fuego · Ambición · Música ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ La sesión “Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour” encarna la unión perfecta entre el lujo corporativo, la estética infernal y el mito ancestral del poder absoluto. Esta portada no muestra simples ejecutivos: revela arquitectos del destino musical, respaldados por una fuerza divina y demoníaca. El glamour no es belleza: es dominio. En lo alto de la ciudad, dos líderes sellan un pacto eterno 🤝. Detrás de ellos, emergiendo entre fuego y sombras, Ishtar se manifiesta como un dragón infernal, guardiana del acuerdo. No observa… vigila. No amenaza… posee. El cielo arde, la ciudad obedece. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Infernal Glamour · Dark Luxury · Mythic Power ✦ Inspiración: Dioses antiguos, élites musicales, moda editorial de alto impacto ✦ Atmósfera: Seductora, dominante, peligrosa, triunfal Cada elemento está diseñado para imponer respeto y fascinación. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕴 Sastrería de poder ✦ Trajes negros de corte impecable ✦ Líneas limpias que transmiten control y autoridad 🔥 Detalles simbólicos ✦ Corbatas rojas: sangre, pasión y ambición ✦ Pañuelos carmesí: lujo y jerarquía ✦ Gafas oscuras: misterio y superioridad ✦ Las telas absorben la luz del fuego y la devuelven como prestigio. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💄 Piel pulida, perfecta, casi divina 😈 Sonrisas calculadas, seguras 👁 Miradas que no piden permiso Un resplandor cálido envuelve los rostros, como si el fuego naciera desde el alma. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ILUMINACIÓN ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🔥 Luz principal tipo atardecer infernal 🌑 Sombras profundas que esculpen el poder ✨ Reflejos ardientes que envuelven la escena La luz no ilumina… corona. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🏙 Oficina de lujo en un rascacielos 🌆 Ciudad al fondo: el mundo bajo su control 🐉 Dragón colosal: Ishtar, diosa del deseo y la destrucción creativa Todo comunica supremacía. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🤝 Apretón de manos: pacto irreversible 🔥 Fuego: creación, ambición, sacrificio 🐉 Ishtar: poder absoluto, protección, tentación 🌇 Ciudad: el imperio musical conquistado ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🩸 “El verdadero poder no se firma… se invoca.” ISHTARMUSICY revela que la música moderna se gobierna desde el fuego, el mito y la voluntad inquebrantable. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 Posiciona a ISHTARMUSICY como revista dominante y visionaria 🔥 Eleva la industria musical a nivel divino 🖤 Convierte el glamour en un acto de poder
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  • ~Pórtense bien que hoy no trabajo.~
    No aparta sus ojos de la revista.
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  • 𝐋𝐚 𝐩𝐢𝐳𝐳𝐚 𝑺𝑰𝑵 𝑨𝑪𝑬𝑰𝑻𝑼𝑵𝑨𝑺 𝐩𝐨𝐫 𝐟𝐚𝐯𝐨𝐫.
    Fandom DMC
    Categoría Acción
    Dante estaba dormido en su asiento, frente al escritorio de su despacho, con los pies sobre el escritorio y una revista de modelos ligeras de ropa sobre la cara.

    Respiraba tan profundamente que casi parecía que estaba roncando ¡Pero no!

    Sobre el escritorio había papeleo, más concretamente facturas por pagar, en una de ellas había un aviso de embargo, pronto cortarían la luz, también había una foto de una mujer rubia vestida de rojo, y un teléfono. Aquel teléfono era la razón por la que Dante estaba atravesando algunos problemas financieros, ya no llamaban al cazador de Demonios, estaba teniendo una muy mala racha.

    ¡PLAF! La luz se apagó de repente y el suave zumbido de la electricidad que recorría el despacho había desaparecido, pero había algo... algo más...

    Casi como un resorte Dante se levantó de un salto y de una patada lanzó el escritorio por los aire chocando contra algo que pareció morir al instante, un ser grotesco y horrible, un demonio.

    — ¿Ni echarme la siesta? ¿Enserio?

    Se quejó Dante que desenfundaba sus dos pistolas para apuntar a un nuevo demonio que había aparecido en la sala, no dudó ni un solo segundo en soltar una ráfaga de disparos que dejó al demonio quieto en el aire, en un movimiento elegante y extremadamente "Dante", hizo que su gabardina ondease al viento mientras desenvainaba su espada, Rebelion.

    — ¡Bailemos!

    Dijo el hombre de níveos cabellos que se disponía a saltar contra el demonio y partirlo por la mitad, y de hecho así lo hizo. Aquella vez había sido fácil, acabar con dos demonios a cambio de un escritorio de roble macizo, iba a tener que buscar dinero de donde fuera, pero entonces la puerta de su despacho se abrió, alguien necesitaba a Dante y a sus habilidades de cazador de demonios.

    — ¡Aguarda! Sea lo que sea, me lo cuentas con una pizza sin aceitunas, por favor.

    Una sonrisa socarrona se dibujó en los labios de Dante para seguidamente guiñarle el ojo a su interlocutor.
    Dante estaba dormido en su asiento, frente al escritorio de su despacho, con los pies sobre el escritorio y una revista de modelos ligeras de ropa sobre la cara. Respiraba tan profundamente que casi parecía que estaba roncando ¡Pero no! Sobre el escritorio había papeleo, más concretamente facturas por pagar, en una de ellas había un aviso de embargo, pronto cortarían la luz, también había una foto de una mujer rubia vestida de rojo, y un teléfono. Aquel teléfono era la razón por la que Dante estaba atravesando algunos problemas financieros, ya no llamaban al cazador de Demonios, estaba teniendo una muy mala racha. ¡PLAF! La luz se apagó de repente y el suave zumbido de la electricidad que recorría el despacho había desaparecido, pero había algo... algo más... Casi como un resorte Dante se levantó de un salto y de una patada lanzó el escritorio por los aire chocando contra algo que pareció morir al instante, un ser grotesco y horrible, un demonio. — ¿Ni echarme la siesta? ¿Enserio? Se quejó Dante que desenfundaba sus dos pistolas para apuntar a un nuevo demonio que había aparecido en la sala, no dudó ni un solo segundo en soltar una ráfaga de disparos que dejó al demonio quieto en el aire, en un movimiento elegante y extremadamente "Dante", hizo que su gabardina ondease al viento mientras desenvainaba su espada, Rebelion. — ¡Bailemos! Dijo el hombre de níveos cabellos que se disponía a saltar contra el demonio y partirlo por la mitad, y de hecho así lo hizo. Aquella vez había sido fácil, acabar con dos demonios a cambio de un escritorio de roble macizo, iba a tener que buscar dinero de donde fuera, pero entonces la puerta de su despacho se abrió, alguien necesitaba a Dante y a sus habilidades de cazador de demonios. — ¡Aguarda! Sea lo que sea, me lo cuentas con una pizza sin aceitunas, por favor. Una sonrisa socarrona se dibujó en los labios de Dante para seguidamente guiñarle el ojo a su interlocutor.
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  • ISHTAR’S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR

    Edición Navideña: Belleza que Renace en el Fuego Eterno

    En esta Edición Navideña Especial, Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour abre las puertas de su universo oscuro, elegante y seductor para celebrar la Navidad desde una perspectiva única: el glamour infernal que transforma, empodera y hechiza.

    Esta revista no es solo una publicación, es una experiencia visual y artística, donde el fuego, la elegancia y la sensualidad se fusionan con el espíritu navideño para dar vida a una estética poderosa, mística y absolutamente inolvidable.

    SOBRE LA AGENCIA
    Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour es una agencia de modelaje exclusiva que representa la belleza alternativa, la fuerza interior y la presencia dominante. Aquí, cada modelo es una deidad moderna: segura, intensa y auténtica.
    No seguimos tendencias… las invocamos.

    TEMÁTICA NAVIDEÑA

    Esta edición reinventa la Navidad con un enfoque oscuro y sofisticado:

    * Vestuarios rojos intensos, negros profundos y dorados ardientes

    * Estéticas demoníacas, góticas, infernales y de alta costura

    * Luces, sombras y fuego como símbolos de renacimiento y poder

    * Belleza que desafía lo tradicional y rompe lo común

    La Navidad no es inocente… es ardiente, elegante y poderosa.

    CONTENIDO DESTACADO
    Editoriales fotográficos de alto impacto
    Modelos élite con presencia dominante y estilo único
    Maquillaje artístico, moda oscura y glamour infernal
    Especial “Diosas del Fuego Navideño”
    Producciones visuales exclusivas de temporada
    Inspiración para marcas, diseñadores y creativos alternativos

    NUESTRA FILOSOFÍA

    Creemos en:
    La belleza sin límites
    La seguridad y el empoderamiento
    La expresión libre del arte y la identidad
    El glamour como arma, no como adorno

    Cada página transmite fuerza, misterio y seducción.

    MENSAJE FINAL
    Esta Navidad, Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour te invita a mirar más allá de lo convencional y abrazar tu lado más poderoso.
    Porque incluso en Navidad… el fuego también brilla.

    Bienvenidos al glamour infernal
    ✨ ISHTAR’S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR ✨ 🔥 Edición Navideña: Belleza que Renace en el Fuego Eterno 🔥 En esta Edición Navideña Especial, Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour abre las puertas de su universo oscuro, elegante y seductor para celebrar la Navidad desde una perspectiva única: el glamour infernal que transforma, empodera y hechiza. Esta revista no es solo una publicación, es una experiencia visual y artística, donde el fuego, la elegancia y la sensualidad se fusionan con el espíritu navideño para dar vida a una estética poderosa, mística y absolutamente inolvidable. 🩸 SOBRE LA AGENCIA Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour es una agencia de modelaje exclusiva que representa la belleza alternativa, la fuerza interior y la presencia dominante. Aquí, cada modelo es una deidad moderna: segura, intensa y auténtica. No seguimos tendencias… las invocamos. 🎄 TEMÁTICA NAVIDEÑA Esta edición reinventa la Navidad con un enfoque oscuro y sofisticado: * Vestuarios rojos intensos, negros profundos y dorados ardientes * Estéticas demoníacas, góticas, infernales y de alta costura * Luces, sombras y fuego como símbolos de renacimiento y poder * Belleza que desafía lo tradicional y rompe lo común La Navidad no es inocente… es ardiente, elegante y poderosa. 👑 CONTENIDO DESTACADO ✨ Editoriales fotográficos de alto impacto 🔥 Modelos élite con presencia dominante y estilo único 🖤 Maquillaje artístico, moda oscura y glamour infernal 🎁 Especial “Diosas del Fuego Navideño” 📸 Producciones visuales exclusivas de temporada 💄 Inspiración para marcas, diseñadores y creativos alternativos 🖤 NUESTRA FILOSOFÍA Creemos en: ✨ La belleza sin límites ✨ La seguridad y el empoderamiento ✨ La expresión libre del arte y la identidad ✨ El glamour como arma, no como adorno Cada página transmite fuerza, misterio y seducción. 🔥 MENSAJE FINAL Esta Navidad, Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour te invita a mirar más allá de lo convencional y abrazar tu lado más poderoso. Porque incluso en Navidad… el fuego también brilla. 🩸✨ Bienvenidos al glamour infernal ✨🩸
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  • Do you remember me? Remember all of that?
    Fandom IT
    Categoría Terror
    Los Ángeles, 2016.

    Aquel fin de semana no pudo ir a visitar a Nathan, estaba demasiado ocupada, su agenda estaba completa. Su teléfono no dejaba de sonar, Alice, su representante, estaba concertándole mil y una citas con agencias de actores, muchas ellas estaban buscando gente para micro teatros, otras para anuncios, y las que más le importaban a ella: las películas y las series. Llevaba años persiguiendo el papel de protagonista y hasta ahora no había pasado ninguno de los castings a los que se había presentado. ¿Tendría tal vez algo que ver con que ella jamás se marchó de Derry? ¿No del todo? Ese sitio te ataba, te estancaba, te hacía miserable en la vida. Si Ally hubiera coincidido con los que fueron en su día sus amigos, “los perdedores”, se hubiera asombrado de ver que cada uno de ellos había obtenido la fama y el trabajo de sus sueños. Sin embargo, ahí estaba ella, persiguiendo un sueño que parecía jamás lograr alcanzar. Alice le había conseguido, además de un casting como antagonista en una película de terror (de la cual aún no sabía el nombre), un piso en el centro a un buen precio.

    Las mudanzas nunca le habían gustado, y de no ser porque no tenía demasiadas cosas que transportar, se hubiera negado en rotundo, y hubiera continuado viviendo en ese cuchitril asqueroso al que llamaba casa.

    Eso le recordaba a Neibolt Street, a la casa de su hermano. Ella había pasado un año entero durmiendo en un sótano acondicionado como habitación, estaba acostumbrada al olor a humedad, a las telarañas… A todo eso que cualquiera que viviera en Los Ángeles detestaría.

    Ese día fue un día de lo más estresante: tuvo dos entrevistas de trabajo, tres castings y la dichosa mudanza. No le importaba que no le escogieran en ninguno de los dos ámbitos porque tanto los trabajos como los proyectos asignados a esos castings, eran aburridos, más de lo mismo que había hecho durante toda su vida; dependienta de una tienda de telefonía, y canguro. ¿Y más obras de teatro sobre la edad media? Estaba muy cansada de aquello. Necesitaba algo nuevo, romper con lo cuotidiano, salirse de su zona de confort.

    Lo que Ally no sabía, es que ese día, unos minutos antes de llegar al paseo de la fama, encontraría su respuesta en uno de los carteles del Hollywood Pantages Theatre. Llevaba consigo una de las últimas cajas de la mudanza, pues el apartamento estaba a unos 10 minutos desde allí, y menos mal que en el interior de ésta no había cosas demasiado pesadas, porque ésta se le cayó sobre los pies cuando vio aquello:

    LA DIVERSIÓN ACABA DE EMPEZAR, CON RICHIE TOZIER.
    ESTA NOCHE A LAS 22:00, EN EL PANTAGES THEATRE.

    La muchacha, en cuanto vio aquel nombre en pantalla y la foto que identificaba al protagonista de ese número, sintió cómo todo su cuerpo se tensaba. Pudo notar el corazón bombeándole en el interior del pecho con tanta intensidad, que incluso se preocupó. Una alerta en su reloj inteligente vibró en su muñeca: “Frecuencia cardiaca alta, date un respiro.”

    Tragó saliva, poniéndose nerviosa. En seguida se paró a recoger todo lo que se le había caído al suelo, sin mirar siquiera el interior de la caja, o si se dejaba algo sobre el suelo. No le importó, no podía dejar de mirar la enorme pantalla, con el rostro de su amigo. Corrió hacia la taquilla, ésta estaba a punto de cerrar, de hecho, la muchacha del interior, bajó la persiana delante de sus narices.
    —H-hola —dijo la chica, nerviosa, sintiendo que perdería aquella oportunidad—. Q-quería una entrada para —alzó la cabeza hacia la plantilla con todos los shows, para recordar el nombre—. La diversión ac-
    Pero la taquillera le interrumpió, con un tono borde y desganado. Se notaba que se había memorizado aquella frase, porque la dictaba como un robot.
    —Está cerrado. Abrimos de 10:00 a 14:00 y de 19:00 a 20:00 antes de la función. Gracias.
    —¡Eh! ¡Espera! Por favor, es un amigo mío.
    La muchacha de la cabina rodó los ojos.
    —Te pagaré la entrada doble, quédate con el resto, por favor…
    —Está cerrado, vuelva más tarde.
    —Escucha… Puedo pagarte una entrada y darte a ti el equivalente a tres entradas más. Tú te lo quedas, nadie se entera, y todos felices. ¿Qué me dices?
    —Abrimos de 19:00-
    Ally la interrumpió:
    —¡OH, POR FAVOR! ¡Ya sé a qué hora abrís, te estoy pidiendo por favor que-
    Pero la contraria cerró por completo la persiana, y la chica se quedó con la palabra en la boca.
    En aquel momento la hubiera estrangulado con sus propias manos. Ally era una persona impaciente, alguien que quería algo YA si se le antojaba.
    Acababa de encontrarle, a él, en Los Ángeles, después de 25 años sin verle. Al terminar con Eso, en agosto, Ally volvió con su familia a Ludlow, y no volvió hasta unos años más tarde, cuando Richie había dejado la ciudad de Derry, junto a sus padres. Desde entonces, Ally solo volvía para pasar fines de semana con su hermano, o alguna que otra festividad. Y ahora, después de tanto tiempo, la casualidad de la que hablaba cuando eran niños, la había llevado hasta allí.
    —Mira, entiendo lo que es que alguien venga a molestarte fuera de tu horario laboral, créeme… Pero de verdad que necesito esas entradas. Te daré lo que me pidas, de verdad.
    No supo cómo, pero la convenció. La muchacha del interior de la cabina tecleó en su ordenador dispuesta a imprimirle las entradas.
    —¿Asiento?
    —¡Gracias!... ¡Gracias! El que sea, de verdad que no me importa.
    —¿Hora?
    Ally frunció el ceño, confusa, y revisó de nuevo el cartel en el que aparecían los horarios de la función.
    —Solo hay un espectáculo…
    —¿Qué espectáculo desea ver? —realmente la voz cortante e inapetente de la contraria, la hacía parecer una máquina, un robot en el cuerpo de un humano.
    Ally chasqueó la lengua, molesta por tener que volver a revisar el título del show.
    —La diversión acaba de empezar.
    Después de un par de segundos, la chica respondió:
    —No quedan entradas para esta noche a la función de “La diversión acaba de empezar.”
    —¿Qué? Me tienes que estar tomando el pelo…
    —¿Quiere comprar una entrada para mañana?
    —C-claro… —respondió dubitativa. Ella no quería ir al día siguiente, quería verlo ese mismo día. Ya le iba a costar esperar 8 horas, como para esperar 32.
    —¿A qué hora?
    —A la… única maldita hora que hay —masculló entre dientes, esa mujer estaba acabando con su paciencia.
    —De acuerdo. Mañana a las 22:00 “La diversión acaba de empezar” —dijo antes de confirmar la compra.
    —Sí —respondió, hastiada.
    —Lo siento, no quedan entradas. ¿Quiere comprar una para pasado mañana?
    Ally soltó todo el aire de sus pulmones, completamente irritada.
    —No, déjalo. No importa.
    —De acuerdo, que tenga un buen día.
    Y una vez más la persiana volvió a cerrarse frente a ella.
    No podía tener tan mala suerte. O sí… Sí, por supuesto que podía.
    —¡EH! ¡OIGA! ¡VUELVA AQUÍ, SEÑOR!
    Cuando pensabas que las cosas no podían irte peor, era sin duda porque las cosas podían irte muchísimo peor. La caja de ropa que había dejado a un lado de la taquilla había desaparecido, y ahora estaba en los brazos de un anciano que no dejaba de correr, como si tuviera 15 años. Intentó ir tras él, pero estaba tan furiosa, que, en lugar de eso, se rindió, sentándose sobre los escalones que daban paso a la puerta del teatro.
    —Por dios, pero qué te he hecho… —preguntó mirando al cielo—. Dame una tregua, vamos…
    El teléfono sonó en el interior de su bolsillo, y sobre su muñeca, la pantalla del reloj se iluminó con el nombre de Alice. Ally se sacó el teléfono del bolsillo, deslizó el dedo hacia la derecha y contestó.
    —Alice, no es un buen momento.
    —Claro que lo es. Me han llamado del Journal para hacerte una entrevista.
    —¿Una entrevista? ¿En el Journal? ¿Necesitan secretaria? —preguntó con un tono sarcástico.
    —No, idiota. Quieren hacerte una prueba, un casting.
    —Joder, Alice, pues di las cosas bien si quieres que te entiendan a la primera. ¿Sobre qué es?
    —Te quieren como protagonista para una serie —dijo con ilusión la voz tras el teléfono.
    —¿De verdad?... —preguntó Ally, relajándose por fin.
    —¡Sí! Aún no sé cuál es la trama, pero pinta muy bien. Netflix ha comprado los derechos, ¡estarás en mil pantallas!
    —Eso si me cogen.
    —Ey, ¿qué te pasa? Acabo de conseguirte la entrevista de tu vida y estás con ese tonito todo el rato.
    —No es un buen momento…
    —¿Qué ha pasado?
    —¿Podemos vernos? Es demasiado fuerte como para contártelo por teléfono —dijo la chica, observando con admiración el rostro de su amigo en la gran pantalla sobre el teatro.

    3 horas después, en el Holly West Restaurant.

    —¡¿Qué?!
    —Baja la voz… —le pidió Ally, pero Alice no pudo contener la sorpresa ante lo que acababa de escuchar—.Y es una mierda porque no he conseguido entradas para verle. Era la única forma que tenía de volver a hablar con él, ¿sino cómo? Ahora que es famoso a poca gente le dejará acercarse.
    —¿Y cómo pensabas hacerlo si conseguías las entradas?
    —Conozco el Hollywood Pantages como la palma de mi mano. He hecho ahí unas cuantas obras, sé por dónde salen los actores.
    —¿Y por qué no le esperas a la entrada en lugar de a la salida?
    —No quiero ponerle nervioso antes del espectáculo. ¿Sabes cómo se pondrá cuando me vea? Hace 25 años que no le veo, los dos hemos cambiado.
    —Espera un segundo… ¿Has dicho que actúa en el Pantages?
    —Sí.
    —¿Esta noche?
    —¿Conoces a alguien que me pueda colar sin que nadie se entere? —preguntó con una sonrisa fingida, pues sabía que las cosas no serían tan sencillas como lo esperaba. ¿O sí?
    —¿Cómo se llama?
    —Richie. Richie Tozier —jamás olvidaría ese nombre.
    —No. Él no. Su show.
    —Ah. Oh… La diversión acaba de empezar.
    Alice sacó su teléfono, con el entrecejo fruncido, como si buscara algo.
    —No las vas a conseguir, yo también las he buscado pensando que esa zorra de la taquilla me la tenía jurada… —espetó Ally, dándole un sorbo a la coca-cola, sintiendo cómo el hielo le adormecía el labio superior. Pero cuando su amiga le mostró su correo en la pantalla, y en éste aparecieron las entradas, no logró contener el líquido en su boca, escupiéndoselo en la cara sin poder evitarlo, ante la sorpresa—. ¡Oh, joder! Mierda, lo siento, ¿estás bien? ¿Te he dado en el ojo?
    Alice apretó los ojos, cerrándolos con fuerza para que no le entrara el líquido y le provocara una tremenda irritación, limpiándose los restos de refresco y saliva, con la servilleta sobre la mesa.
    —¿Cómo cojones las has conseguido?
    —Sam…
    Sam era el tipo que estaba empezando a conocer, el mismo que Ally días antes había estado criticando, y no era porque el chico no fuera una buena persona, lo poco que le había contado de él era suficiente para saber que era un buen tío. Lo que verdaderamente le sucedió para detestarlo tanto, es que sabía que si Alice conseguía un novio, dejaría de tenerla disponible las 24 horas, así que, egoístamente, lo hizo por eso.
    —¡Sam! —dijo de pronto, como si le hubiera recordado— .¡Sam, claro! ¡Ese gran tipo! ¿Por qué nunca me lo has presentado?
    —Te lo presenté, y le llamaste raro a la cara…
    —¿Qué? ¿De verdad? Por dios, no me acuerdo de haber hecho eso, pero ya sabes que soy una bocazas, no me lo tomes en cuenta, sabes que me encanta ese chico —mintió.
    —Le detestas. Siempre me dices que lo mande a la mierda.
    —¡Yo nunca he dicho eso!
    —Si querías las entradas no hacía falta que me mintieras, sabes que te basta con pedírmelas.
    Ally subió los codos sobre le mesa, juntó sus manos, entrelazando sus dedos y le suplicó inclinándose hacia ella.
    —Por favor, necesito esa entrada…
    Alice suspiró, mirándola como una madre miraría a su hija, una mirada que decía: “no tiene remedio”. El único inconveniente era que Alice tenía 23 años, y Ally 38, así que nunca podría ser su madre.

    Por fin la suerte estaba de su parte, había conseguido la maldita entrada y ya tenía su plan bien detallado mentalmente. Disfrutaría de ver a su amigo hacer lo que mejor se le daba; hacer reír a la gente. Lo esperaría en el parking de coches, donde se situaba la puerta de la salida de los camerinos, perfectamente disimulada con un cartel que el bar de enfrente les había prestado, en el que podía leerse: SALA DE CONTADORES.
    A nadie le hubiera interesado entrar en una sala de contadores, así que era un buen método para mantener a los fans alejados. Ella en cambio, siempre habría deseado salir de allí después de un estreno y encontrarse a millones de personas esperándola, pidiéndole autógrafos y fotos que después publicarían en sus redes sociales. Pero ese día aún no había llegado, la gente no le reconocía por la calle, y con esa suerte, seguramente nunca lo harían.

    El tiempo pasó lento, despacio, excepto cuando tuvo que escoger qué ropa ponerse y de qué color pintar sus labios, en ese momento el reloj corrió dando la vuelta por completo. Había perdido una hora en arreglarse, y poco era para el reencuentro que estaría a punto de vivir…
    Al final se decantó por una blusa blanca, con un escote que dejaba apreciar su esternón y una pequeña parte de la curvatura de sus pechos, descotados. En la parte inferior de su cintura llevaba unos pantalones negros, pitillos, junto con unas converse de color negro y blanco. No se había cargado de maquillaje, únicamente había usado su lápiz de ojos negro, marcando la línea inferior de su párpado, un poco de rímel para acentuar sus pestañas, y un pintalabios rojo oscuro, de esos que aguantaban toda la noche y que luego te costaba quitarte.
    El cuchitril en el que vivía, de momento, quedaba a más de una hora de allí, y ya eran las 20:30, así que se dio prisa en llamar a un taxi.
    Para cuando éste la dejó en la puerta del Hollywood Pantages, eran las 21:40. El maldito tráfico de L.A.

    Estuvo a punto de llegar tarde, a punto de que le cerraran la puerta en las narices, pero al no tratarse de una obra como tal, al ser un espectáculo de humor, algo que en esos sitios infravaloraban muchísimo, la dejaron pasar. Su asiento estaba situado en Platea B, justo la zona superior derecha frente al escenario, la parte alta de las butacas. No era un mal sitio, mejor que haber estado en primera fila, pues no quería sorprenderle en mitad de un número, quería verle la cara de cerca, saber cuáles eran sus pensamientos, sus sensaciones…
    Estaba nerviosa, casi como si la que tuviera que subirse al escenario fuera ella. Cuando su nombre resonó en los altavoces de la sala, sintió un hormigueo en el estómago, la emoción apoderándose de ella. Y al verle… al contemplar cómo salía, con qué andares y qué seguridad se acercaba al centro del escenario, se sintió temblar sobre el asiento.
    Los recuerdos la bombardearon, y no solo lloró de la risa por sus comentarios jocosos y sus chistes durante todo el espectáculo, sino que lo hizo por la emoción, la ilusión de ese reencuentro, de verle una vez más, de encontrarse después de tantos años. Él había cambiado físicamente, pero sus rasgos eran los mismos, y su personalidad no había cambiado en absoluto. Seguía haciendo ese tipo de comentarios subiditos de tono…
    El sexo siempre había sido un tema que él trataba con humor, tal vez porque esa era su forma de normalizar algo que con el resto de sus amigos no tenía en común.

    La gente lo adoraba, aplaudían, reían, gritaban, era todo un ídolo allí. Y aquello la enorgulleció, la hizo sentir feliz del hombre en el que se había convertido, sobre todo por haber podido llegar hasta allí, cumpliendo su sueño, eso que tanto quería; hacer reír al mundo entero. Ally esperó impaciente a que terminara el espectáculo, no por aburrimiento, sino porque no aguantaba más tiempo allí sentada, imaginándose cómo sería el reencuentro. Necesitaba tenerle ya delante, y cuando eso sucedió… cuando divisó que la puerta del cartel de la sala de contadores falsa, se abría, viéndolo, saliendo de allí encendiéndose el cigarro con el mechero, se deshizo por dentro. Se sintió como una de esas adolescentes que acampaban en las entradas de los conciertos días y días, esperando ver únicamente el coche en el que iban montados sus ídolos, con los cristales tintados. Era absurdo, ¿verdad? Sí, por supuesto que lo era, al igual que esos estúpidos nervios que estaba sintiendo, ese temblor en sus piernas. Necesitaba acabar ya con ese momento de tensión. Richie se quedó ahí de pie, abrazando con la palma de su mano el cigarro y la llama, evitando así que el viento la apagara. Ally se acercó, despacio. Lo único que los alumbraba era una farola en medio de aquella calle, que daba al patio trasero del edificio, cerca del parking de coches.
    Cuando estaba lo suficientemente cerca, musitó:
    —Hola, Richie.
    —¡OH, MIERDA! — masculló con el tabaco entre los labios. Sobresaltándose tanto, que por poco se tragó el cigarro, cayéndoseles éste junto con mechero. En seguida se puso en posición de defensa, con las palmas de las manos por delante, y los brazos estirados hacia la chica—. ¿Quién coño eres? —le preguntó con cierta sospecha. Era habitual últimamente que la gente lo acosara, muchos de sus fans incluso habían averiguado dónde vivía, y su última experiencia con una fan loca dejó mucho que desear.
    —¿No te acuerdas de mí?...
    Richie miró hacia todas partes, por si aquella tía venía acompañada de sus amiguitas las locas. Se separó, poniéndose a andar, con las manos en los bolsillos, alejándose de ella.
    —No te conozco de nada, lo siento —le dijo, ceñudo.
    —Pues yo a ti sí que te conozco —respondió ella, desde donde estaba. No se había movido, pero sí había alzado el tono para qué este le escuchara.
    —Todas me conocéis demasiado —murmuró él entre dientes, sacando las llaves de su Mustang Cabrío, de color burdeos. La luz del vehículo parpadeó dos veces, haciéndose ver entre el resto. Era un cochazo, desde luego.
    —Jamás podría olvidar al chico que me salvó de una paliza —dijo entonces ella, esperando que él recordaba aquello.
    Richie se detuvo en seco, con el ceño fruncido, dándole aún la espalda.
    —Al chico que me llevó en su bicicleta hasta su casa, porque yo estaba aterrorizada…
    Los Ángeles, 2016. Aquel fin de semana no pudo ir a visitar a Nathan, estaba demasiado ocupada, su agenda estaba completa. Su teléfono no dejaba de sonar, Alice, su representante, estaba concertándole mil y una citas con agencias de actores, muchas ellas estaban buscando gente para micro teatros, otras para anuncios, y las que más le importaban a ella: las películas y las series. Llevaba años persiguiendo el papel de protagonista y hasta ahora no había pasado ninguno de los castings a los que se había presentado. ¿Tendría tal vez algo que ver con que ella jamás se marchó de Derry? ¿No del todo? Ese sitio te ataba, te estancaba, te hacía miserable en la vida. Si Ally hubiera coincidido con los que fueron en su día sus amigos, “los perdedores”, se hubiera asombrado de ver que cada uno de ellos había obtenido la fama y el trabajo de sus sueños. Sin embargo, ahí estaba ella, persiguiendo un sueño que parecía jamás lograr alcanzar. Alice le había conseguido, además de un casting como antagonista en una película de terror (de la cual aún no sabía el nombre), un piso en el centro a un buen precio. Las mudanzas nunca le habían gustado, y de no ser porque no tenía demasiadas cosas que transportar, se hubiera negado en rotundo, y hubiera continuado viviendo en ese cuchitril asqueroso al que llamaba casa. Eso le recordaba a Neibolt Street, a la casa de su hermano. Ella había pasado un año entero durmiendo en un sótano acondicionado como habitación, estaba acostumbrada al olor a humedad, a las telarañas… A todo eso que cualquiera que viviera en Los Ángeles detestaría. Ese día fue un día de lo más estresante: tuvo dos entrevistas de trabajo, tres castings y la dichosa mudanza. No le importaba que no le escogieran en ninguno de los dos ámbitos porque tanto los trabajos como los proyectos asignados a esos castings, eran aburridos, más de lo mismo que había hecho durante toda su vida; dependienta de una tienda de telefonía, y canguro. ¿Y más obras de teatro sobre la edad media? Estaba muy cansada de aquello. Necesitaba algo nuevo, romper con lo cuotidiano, salirse de su zona de confort. Lo que Ally no sabía, es que ese día, unos minutos antes de llegar al paseo de la fama, encontraría su respuesta en uno de los carteles del Hollywood Pantages Theatre. Llevaba consigo una de las últimas cajas de la mudanza, pues el apartamento estaba a unos 10 minutos desde allí, y menos mal que en el interior de ésta no había cosas demasiado pesadas, porque ésta se le cayó sobre los pies cuando vio aquello: LA DIVERSIÓN ACABA DE EMPEZAR, CON RICHIE TOZIER. ESTA NOCHE A LAS 22:00, EN EL PANTAGES THEATRE. La muchacha, en cuanto vio aquel nombre en pantalla y la foto que identificaba al protagonista de ese número, sintió cómo todo su cuerpo se tensaba. Pudo notar el corazón bombeándole en el interior del pecho con tanta intensidad, que incluso se preocupó. Una alerta en su reloj inteligente vibró en su muñeca: “Frecuencia cardiaca alta, date un respiro.” Tragó saliva, poniéndose nerviosa. En seguida se paró a recoger todo lo que se le había caído al suelo, sin mirar siquiera el interior de la caja, o si se dejaba algo sobre el suelo. No le importó, no podía dejar de mirar la enorme pantalla, con el rostro de su amigo. Corrió hacia la taquilla, ésta estaba a punto de cerrar, de hecho, la muchacha del interior, bajó la persiana delante de sus narices. —H-hola —dijo la chica, nerviosa, sintiendo que perdería aquella oportunidad—. Q-quería una entrada para —alzó la cabeza hacia la plantilla con todos los shows, para recordar el nombre—. La diversión ac- Pero la taquillera le interrumpió, con un tono borde y desganado. Se notaba que se había memorizado aquella frase, porque la dictaba como un robot. —Está cerrado. Abrimos de 10:00 a 14:00 y de 19:00 a 20:00 antes de la función. Gracias. —¡Eh! ¡Espera! Por favor, es un amigo mío. La muchacha de la cabina rodó los ojos. —Te pagaré la entrada doble, quédate con el resto, por favor… —Está cerrado, vuelva más tarde. —Escucha… Puedo pagarte una entrada y darte a ti el equivalente a tres entradas más. Tú te lo quedas, nadie se entera, y todos felices. ¿Qué me dices? —Abrimos de 19:00- Ally la interrumpió: —¡OH, POR FAVOR! ¡Ya sé a qué hora abrís, te estoy pidiendo por favor que- Pero la contraria cerró por completo la persiana, y la chica se quedó con la palabra en la boca. En aquel momento la hubiera estrangulado con sus propias manos. Ally era una persona impaciente, alguien que quería algo YA si se le antojaba. Acababa de encontrarle, a él, en Los Ángeles, después de 25 años sin verle. Al terminar con Eso, en agosto, Ally volvió con su familia a Ludlow, y no volvió hasta unos años más tarde, cuando Richie había dejado la ciudad de Derry, junto a sus padres. Desde entonces, Ally solo volvía para pasar fines de semana con su hermano, o alguna que otra festividad. Y ahora, después de tanto tiempo, la casualidad de la que hablaba cuando eran niños, la había llevado hasta allí. —Mira, entiendo lo que es que alguien venga a molestarte fuera de tu horario laboral, créeme… Pero de verdad que necesito esas entradas. Te daré lo que me pidas, de verdad. No supo cómo, pero la convenció. La muchacha del interior de la cabina tecleó en su ordenador dispuesta a imprimirle las entradas. —¿Asiento? —¡Gracias!... ¡Gracias! El que sea, de verdad que no me importa. —¿Hora? Ally frunció el ceño, confusa, y revisó de nuevo el cartel en el que aparecían los horarios de la función. —Solo hay un espectáculo… —¿Qué espectáculo desea ver? —realmente la voz cortante e inapetente de la contraria, la hacía parecer una máquina, un robot en el cuerpo de un humano. Ally chasqueó la lengua, molesta por tener que volver a revisar el título del show. —La diversión acaba de empezar. Después de un par de segundos, la chica respondió: —No quedan entradas para esta noche a la función de “La diversión acaba de empezar.” —¿Qué? Me tienes que estar tomando el pelo… —¿Quiere comprar una entrada para mañana? —C-claro… —respondió dubitativa. Ella no quería ir al día siguiente, quería verlo ese mismo día. Ya le iba a costar esperar 8 horas, como para esperar 32. —¿A qué hora? —A la… única maldita hora que hay —masculló entre dientes, esa mujer estaba acabando con su paciencia. —De acuerdo. Mañana a las 22:00 “La diversión acaba de empezar” —dijo antes de confirmar la compra. —Sí —respondió, hastiada. —Lo siento, no quedan entradas. ¿Quiere comprar una para pasado mañana? Ally soltó todo el aire de sus pulmones, completamente irritada. —No, déjalo. No importa. —De acuerdo, que tenga un buen día. Y una vez más la persiana volvió a cerrarse frente a ella. No podía tener tan mala suerte. O sí… Sí, por supuesto que podía. —¡EH! ¡OIGA! ¡VUELVA AQUÍ, SEÑOR! Cuando pensabas que las cosas no podían irte peor, era sin duda porque las cosas podían irte muchísimo peor. La caja de ropa que había dejado a un lado de la taquilla había desaparecido, y ahora estaba en los brazos de un anciano que no dejaba de correr, como si tuviera 15 años. Intentó ir tras él, pero estaba tan furiosa, que, en lugar de eso, se rindió, sentándose sobre los escalones que daban paso a la puerta del teatro. —Por dios, pero qué te he hecho… —preguntó mirando al cielo—. Dame una tregua, vamos… El teléfono sonó en el interior de su bolsillo, y sobre su muñeca, la pantalla del reloj se iluminó con el nombre de Alice. Ally se sacó el teléfono del bolsillo, deslizó el dedo hacia la derecha y contestó. —Alice, no es un buen momento. —Claro que lo es. Me han llamado del Journal para hacerte una entrevista. —¿Una entrevista? ¿En el Journal? ¿Necesitan secretaria? —preguntó con un tono sarcástico. —No, idiota. Quieren hacerte una prueba, un casting. —Joder, Alice, pues di las cosas bien si quieres que te entiendan a la primera. ¿Sobre qué es? —Te quieren como protagonista para una serie —dijo con ilusión la voz tras el teléfono. —¿De verdad?... —preguntó Ally, relajándose por fin. —¡Sí! Aún no sé cuál es la trama, pero pinta muy bien. Netflix ha comprado los derechos, ¡estarás en mil pantallas! —Eso si me cogen. —Ey, ¿qué te pasa? Acabo de conseguirte la entrevista de tu vida y estás con ese tonito todo el rato. —No es un buen momento… —¿Qué ha pasado? —¿Podemos vernos? Es demasiado fuerte como para contártelo por teléfono —dijo la chica, observando con admiración el rostro de su amigo en la gran pantalla sobre el teatro. 3 horas después, en el Holly West Restaurant. —¡¿Qué?! —Baja la voz… —le pidió Ally, pero Alice no pudo contener la sorpresa ante lo que acababa de escuchar—.Y es una mierda porque no he conseguido entradas para verle. Era la única forma que tenía de volver a hablar con él, ¿sino cómo? Ahora que es famoso a poca gente le dejará acercarse. —¿Y cómo pensabas hacerlo si conseguías las entradas? —Conozco el Hollywood Pantages como la palma de mi mano. He hecho ahí unas cuantas obras, sé por dónde salen los actores. —¿Y por qué no le esperas a la entrada en lugar de a la salida? —No quiero ponerle nervioso antes del espectáculo. ¿Sabes cómo se pondrá cuando me vea? Hace 25 años que no le veo, los dos hemos cambiado. —Espera un segundo… ¿Has dicho que actúa en el Pantages? —Sí. —¿Esta noche? —¿Conoces a alguien que me pueda colar sin que nadie se entere? —preguntó con una sonrisa fingida, pues sabía que las cosas no serían tan sencillas como lo esperaba. ¿O sí? —¿Cómo se llama? —Richie. Richie Tozier —jamás olvidaría ese nombre. —No. Él no. Su show. —Ah. Oh… La diversión acaba de empezar. Alice sacó su teléfono, con el entrecejo fruncido, como si buscara algo. —No las vas a conseguir, yo también las he buscado pensando que esa zorra de la taquilla me la tenía jurada… —espetó Ally, dándole un sorbo a la coca-cola, sintiendo cómo el hielo le adormecía el labio superior. Pero cuando su amiga le mostró su correo en la pantalla, y en éste aparecieron las entradas, no logró contener el líquido en su boca, escupiéndoselo en la cara sin poder evitarlo, ante la sorpresa—. ¡Oh, joder! Mierda, lo siento, ¿estás bien? ¿Te he dado en el ojo? Alice apretó los ojos, cerrándolos con fuerza para que no le entrara el líquido y le provocara una tremenda irritación, limpiándose los restos de refresco y saliva, con la servilleta sobre la mesa. —¿Cómo cojones las has conseguido? —Sam… Sam era el tipo que estaba empezando a conocer, el mismo que Ally días antes había estado criticando, y no era porque el chico no fuera una buena persona, lo poco que le había contado de él era suficiente para saber que era un buen tío. Lo que verdaderamente le sucedió para detestarlo tanto, es que sabía que si Alice conseguía un novio, dejaría de tenerla disponible las 24 horas, así que, egoístamente, lo hizo por eso. —¡Sam! —dijo de pronto, como si le hubiera recordado— .¡Sam, claro! ¡Ese gran tipo! ¿Por qué nunca me lo has presentado? —Te lo presenté, y le llamaste raro a la cara… —¿Qué? ¿De verdad? Por dios, no me acuerdo de haber hecho eso, pero ya sabes que soy una bocazas, no me lo tomes en cuenta, sabes que me encanta ese chico —mintió. —Le detestas. Siempre me dices que lo mande a la mierda. —¡Yo nunca he dicho eso! —Si querías las entradas no hacía falta que me mintieras, sabes que te basta con pedírmelas. Ally subió los codos sobre le mesa, juntó sus manos, entrelazando sus dedos y le suplicó inclinándose hacia ella. —Por favor, necesito esa entrada… Alice suspiró, mirándola como una madre miraría a su hija, una mirada que decía: “no tiene remedio”. El único inconveniente era que Alice tenía 23 años, y Ally 38, así que nunca podría ser su madre. Por fin la suerte estaba de su parte, había conseguido la maldita entrada y ya tenía su plan bien detallado mentalmente. Disfrutaría de ver a su amigo hacer lo que mejor se le daba; hacer reír a la gente. Lo esperaría en el parking de coches, donde se situaba la puerta de la salida de los camerinos, perfectamente disimulada con un cartel que el bar de enfrente les había prestado, en el que podía leerse: SALA DE CONTADORES. A nadie le hubiera interesado entrar en una sala de contadores, así que era un buen método para mantener a los fans alejados. Ella en cambio, siempre habría deseado salir de allí después de un estreno y encontrarse a millones de personas esperándola, pidiéndole autógrafos y fotos que después publicarían en sus redes sociales. Pero ese día aún no había llegado, la gente no le reconocía por la calle, y con esa suerte, seguramente nunca lo harían. El tiempo pasó lento, despacio, excepto cuando tuvo que escoger qué ropa ponerse y de qué color pintar sus labios, en ese momento el reloj corrió dando la vuelta por completo. Había perdido una hora en arreglarse, y poco era para el reencuentro que estaría a punto de vivir… Al final se decantó por una blusa blanca, con un escote que dejaba apreciar su esternón y una pequeña parte de la curvatura de sus pechos, descotados. En la parte inferior de su cintura llevaba unos pantalones negros, pitillos, junto con unas converse de color negro y blanco. No se había cargado de maquillaje, únicamente había usado su lápiz de ojos negro, marcando la línea inferior de su párpado, un poco de rímel para acentuar sus pestañas, y un pintalabios rojo oscuro, de esos que aguantaban toda la noche y que luego te costaba quitarte. El cuchitril en el que vivía, de momento, quedaba a más de una hora de allí, y ya eran las 20:30, así que se dio prisa en llamar a un taxi. Para cuando éste la dejó en la puerta del Hollywood Pantages, eran las 21:40. El maldito tráfico de L.A. Estuvo a punto de llegar tarde, a punto de que le cerraran la puerta en las narices, pero al no tratarse de una obra como tal, al ser un espectáculo de humor, algo que en esos sitios infravaloraban muchísimo, la dejaron pasar. Su asiento estaba situado en Platea B, justo la zona superior derecha frente al escenario, la parte alta de las butacas. No era un mal sitio, mejor que haber estado en primera fila, pues no quería sorprenderle en mitad de un número, quería verle la cara de cerca, saber cuáles eran sus pensamientos, sus sensaciones… Estaba nerviosa, casi como si la que tuviera que subirse al escenario fuera ella. Cuando su nombre resonó en los altavoces de la sala, sintió un hormigueo en el estómago, la emoción apoderándose de ella. Y al verle… al contemplar cómo salía, con qué andares y qué seguridad se acercaba al centro del escenario, se sintió temblar sobre el asiento. Los recuerdos la bombardearon, y no solo lloró de la risa por sus comentarios jocosos y sus chistes durante todo el espectáculo, sino que lo hizo por la emoción, la ilusión de ese reencuentro, de verle una vez más, de encontrarse después de tantos años. Él había cambiado físicamente, pero sus rasgos eran los mismos, y su personalidad no había cambiado en absoluto. Seguía haciendo ese tipo de comentarios subiditos de tono… El sexo siempre había sido un tema que él trataba con humor, tal vez porque esa era su forma de normalizar algo que con el resto de sus amigos no tenía en común. La gente lo adoraba, aplaudían, reían, gritaban, era todo un ídolo allí. Y aquello la enorgulleció, la hizo sentir feliz del hombre en el que se había convertido, sobre todo por haber podido llegar hasta allí, cumpliendo su sueño, eso que tanto quería; hacer reír al mundo entero. Ally esperó impaciente a que terminara el espectáculo, no por aburrimiento, sino porque no aguantaba más tiempo allí sentada, imaginándose cómo sería el reencuentro. Necesitaba tenerle ya delante, y cuando eso sucedió… cuando divisó que la puerta del cartel de la sala de contadores falsa, se abría, viéndolo, saliendo de allí encendiéndose el cigarro con el mechero, se deshizo por dentro. Se sintió como una de esas adolescentes que acampaban en las entradas de los conciertos días y días, esperando ver únicamente el coche en el que iban montados sus ídolos, con los cristales tintados. Era absurdo, ¿verdad? Sí, por supuesto que lo era, al igual que esos estúpidos nervios que estaba sintiendo, ese temblor en sus piernas. Necesitaba acabar ya con ese momento de tensión. Richie se quedó ahí de pie, abrazando con la palma de su mano el cigarro y la llama, evitando así que el viento la apagara. Ally se acercó, despacio. Lo único que los alumbraba era una farola en medio de aquella calle, que daba al patio trasero del edificio, cerca del parking de coches. Cuando estaba lo suficientemente cerca, musitó: —Hola, Richie. —¡OH, MIERDA! — masculló con el tabaco entre los labios. Sobresaltándose tanto, que por poco se tragó el cigarro, cayéndoseles éste junto con mechero. En seguida se puso en posición de defensa, con las palmas de las manos por delante, y los brazos estirados hacia la chica—. ¿Quién coño eres? —le preguntó con cierta sospecha. Era habitual últimamente que la gente lo acosara, muchos de sus fans incluso habían averiguado dónde vivía, y su última experiencia con una fan loca dejó mucho que desear. —¿No te acuerdas de mí?... Richie miró hacia todas partes, por si aquella tía venía acompañada de sus amiguitas las locas. Se separó, poniéndose a andar, con las manos en los bolsillos, alejándose de ella. —No te conozco de nada, lo siento —le dijo, ceñudo. —Pues yo a ti sí que te conozco —respondió ella, desde donde estaba. No se había movido, pero sí había alzado el tono para qué este le escuchara. —Todas me conocéis demasiado —murmuró él entre dientes, sacando las llaves de su Mustang Cabrío, de color burdeos. La luz del vehículo parpadeó dos veces, haciéndose ver entre el resto. Era un cochazo, desde luego. —Jamás podría olvidar al chico que me salvó de una paliza —dijo entonces ella, esperando que él recordaba aquello. Richie se detuvo en seco, con el ceño fruncido, dándole aún la espalda. —Al chico que me llevó en su bicicleta hasta su casa, porque yo estaba aterrorizada…
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  • 𝗡𝗘𝗪 𝗬𝗢𝗥𝗞 𝗙𝗔𝗦𝗛𝗜𝗢𝗡 𝗪𝗘𝗘𝗞
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    * Si había cosa que le encantaba a June era hacerse un hueco en la agenda y acudir a un evento de moda. La semana de la moda de Nueva York tenía un sitio especial en el corazón de la primera hija de los estados unidos y moviendo un par de hilos se las apañó para estar allí.

    Le habían concedido un sitio de privilegio en las primeras filas frente a la pasarela mientras su gente de seguridad, Cash y Amy, estaban a pocos metros procurando por el bienestar de la hija de su presidenta. La morena posó para algunas fotos, saludó cortésmente a todo aquel que quisiera un minuto de su atención, y cuando las luces se apagaron los ojos castaños de June fueron absorbidos por la maravillosa colección que se estaba presentando en dicha ocasión. Las diferentes pasadas eran un sueño para ella que se deshizo en aplausos cuando el desfile concluyó. No obstante la noche era joven, y tras un poco de persuasión, consiguió que Amy le acompañará a una de las fiestas que siempre se hacían al final de los eventos, la revista Vogue siempre le enviaba una invitación y casi nunca tenía tiempo para aceptarlo.

    Esa noche procuró pasárselo muy bien entre algunas celebridades con las que entabló entretenidas conversaciones.

    Cuando tuvo sed fue en búsqueda de una copa, y al parecer no fue la única con la misma intención. El mesero más cercano solo tenía una copa en su bandeja, cuando la morena estiró la mano para cogerla alguien más intentaba lo mismo. June se rió con buen ánimo y se la cedió.


    — Adelante, cogela tú.

    𝐕𝐞𝐧𝐢𝐜𝐞 𝐉𝐨𝐧𝐞𝐬
    * Si había cosa que le encantaba a June era hacerse un hueco en la agenda y acudir a un evento de moda. La semana de la moda de Nueva York tenía un sitio especial en el corazón de la primera hija de los estados unidos y moviendo un par de hilos se las apañó para estar allí. Le habían concedido un sitio de privilegio en las primeras filas frente a la pasarela mientras su gente de seguridad, Cash y Amy, estaban a pocos metros procurando por el bienestar de la hija de su presidenta. La morena posó para algunas fotos, saludó cortésmente a todo aquel que quisiera un minuto de su atención, y cuando las luces se apagaron los ojos castaños de June fueron absorbidos por la maravillosa colección que se estaba presentando en dicha ocasión. Las diferentes pasadas eran un sueño para ella que se deshizo en aplausos cuando el desfile concluyó. No obstante la noche era joven, y tras un poco de persuasión, consiguió que Amy le acompañará a una de las fiestas que siempre se hacían al final de los eventos, la revista Vogue siempre le enviaba una invitación y casi nunca tenía tiempo para aceptarlo. Esa noche procuró pasárselo muy bien entre algunas celebridades con las que entabló entretenidas conversaciones. Cuando tuvo sed fue en búsqueda de una copa, y al parecer no fue la única con la misma intención. El mesero más cercano solo tenía una copa en su bandeja, cuando la morena estiró la mano para cogerla alguien más intentaba lo mismo. June se rió con buen ánimo y se la cedió. — Adelante, cogela tú. [Jones_V]
    Tipo
    Grupal
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  • Al final, ha tenido que hacer horas extras. Valentino le ha pasado un contrato de última hora, por suerte es algo ligero. Simplemente hacer de modelo para una revista.
    Al final, ha tenido que hacer horas extras. Valentino le ha pasado un contrato de última hora, por suerte es algo ligero. Simplemente hacer de modelo para una revista.
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