• ๐ถ๐‘Ÿ๐‘œฬ๐‘›๐‘–๐‘๐‘Ž ๐‘‘๐‘’ ๐‘†๐‘–๐‘’๐‘”๐‘š๐‘’๐‘ฆ๐‘’๐‘Ÿ — ๐‘†๐‘Ž๐‘›๐‘”๐‘Ÿ๐‘’ ๐‘‰๐‘–๐‘’๐‘—๐‘Ž ๐‘ฆ ๐‘๐‘ข๐‘’๐‘ฃ๐‘Ž.

    Ya habían pasado casi cincuenta años desde aquella mañana en que tenía catorce y vi morir a toda mi familia. Cincuenta años de batallas, de heridas que cerraban solas, de despertar entre cadáveres mientras otros se pudrían a mi lado. Para entonces todos los que alguna vez me conocieron ya sabían lo que era, el inmortal, el maldito. El que la muerte escupía una y otra vez.

    Esa noche lo intentaron de verdad. Habíamos tomado la catedral dos días antes. Mis hombres, en ese entonces, un ejército harapiento de doscientos veteranos que me habían seguido durante la última guerra civil, acamparon entre los escombros. Yo entré solo a las criptas, como siempre. Salí cubierto de más sangre. Cuando me vieron, ya no había disimulo en sus ojos.

    El capitán Draven, que había luchado a mi lado durante quince años, fue el primero en hablar claro alrededor de la hoguera.

    "Mientras tú sigas vivo, nosotros nunca tendremos paz. Los sacerdotes dicen que eres una aberración. Que mientras camines, la maldición cae sobre todos los que te seguimos. Tenemos que acabar con esto."

    No discutí. Solo me quedé mirando las llamas. Esa misma noche vinieron por mí, cien hombres, todo un pelotón. Los que más me debían la vida fueron los que más afilaron sus cuchillos. Me despertaron con acero, una espada en la garganta, tres lanzas en el pecho, antorchas prendiendo mi capa. Sentí cómo me cortaban, me atravesaban, me quemaban. El dolor era el de siempre, profundo, interminable, caí y morí otra vez.

    Y desperté, Estaba en medio del patio principal de la catedral, rodeado de ruinas blancas ahora teñidas de rojo. Mi armadura negra estaba abollada y rota en mil lugares, pero mi cuerpo ya se había recompuesto. La capa roja y chamuscada, colgaba pesada, empapada, chorreando. Mi espada, simple y mellada por décadas de uso, yacía a unos metros, ma recogí. Ellos me miraron horrorizados, cien hombres armados, con lanzas, espadas y ballestas, retrocediendo como si yo fuera el demonio que creían.

    Draven gritó, "¡Matadlo otra vez! ¡Tiene que morir de verdad!"

    Cargaron. Fue una carnicería que duró toda la noche. Yo solo contra cien, no pedí piedad, ni di tregua. Cada vez que me derribaban, me levantaba minutos después. Cada vez que me abrían el vientre o me partían el cráneo, volvía a ponerme de pie. Corté gargantas, atravesé corazones, rompí rodillas. La sangre de mis antiguos hermanos salpicaba las paredes blancas de la catedral y se mezclaba con la mía.

    Al amanecer solo quedaban unos pocos vivos, retrocediendo entre los escombros. Draven estaba de rodillas frente a mí, con el brazo izquierdo colgando de un hilo y los ojos llenos de terror.

    "Perdónanos..." susurró.

    No respondí. Solo limpié mi espada en su capa y lo dejé allí, vivo, para que cargara con lo que había hecho.
    ๐ถ๐‘Ÿ๐‘œฬ๐‘›๐‘–๐‘๐‘Ž ๐‘‘๐‘’ ๐‘†๐‘–๐‘’๐‘”๐‘š๐‘’๐‘ฆ๐‘’๐‘Ÿ — ๐‘†๐‘Ž๐‘›๐‘”๐‘Ÿ๐‘’ ๐‘‰๐‘–๐‘’๐‘—๐‘Ž ๐‘ฆ ๐‘๐‘ข๐‘’๐‘ฃ๐‘Ž. Ya habían pasado casi cincuenta años desde aquella mañana en que tenía catorce y vi morir a toda mi familia. Cincuenta años de batallas, de heridas que cerraban solas, de despertar entre cadáveres mientras otros se pudrían a mi lado. Para entonces todos los que alguna vez me conocieron ya sabían lo que era, el inmortal, el maldito. El que la muerte escupía una y otra vez. Esa noche lo intentaron de verdad. Habíamos tomado la catedral dos días antes. Mis hombres, en ese entonces, un ejército harapiento de doscientos veteranos que me habían seguido durante la última guerra civil, acamparon entre los escombros. Yo entré solo a las criptas, como siempre. Salí cubierto de más sangre. Cuando me vieron, ya no había disimulo en sus ojos. El capitán Draven, que había luchado a mi lado durante quince años, fue el primero en hablar claro alrededor de la hoguera. "Mientras tú sigas vivo, nosotros nunca tendremos paz. Los sacerdotes dicen que eres una aberración. Que mientras camines, la maldición cae sobre todos los que te seguimos. Tenemos que acabar con esto." No discutí. Solo me quedé mirando las llamas. Esa misma noche vinieron por mí, cien hombres, todo un pelotón. Los que más me debían la vida fueron los que más afilaron sus cuchillos. Me despertaron con acero, una espada en la garganta, tres lanzas en el pecho, antorchas prendiendo mi capa. Sentí cómo me cortaban, me atravesaban, me quemaban. El dolor era el de siempre, profundo, interminable, caí y morí otra vez. Y desperté, Estaba en medio del patio principal de la catedral, rodeado de ruinas blancas ahora teñidas de rojo. Mi armadura negra estaba abollada y rota en mil lugares, pero mi cuerpo ya se había recompuesto. La capa roja y chamuscada, colgaba pesada, empapada, chorreando. Mi espada, simple y mellada por décadas de uso, yacía a unos metros, ma recogí. Ellos me miraron horrorizados, cien hombres armados, con lanzas, espadas y ballestas, retrocediendo como si yo fuera el demonio que creían. Draven gritó, "¡Matadlo otra vez! ¡Tiene que morir de verdad!" Cargaron. Fue una carnicería que duró toda la noche. Yo solo contra cien, no pedí piedad, ni di tregua. Cada vez que me derribaban, me levantaba minutos después. Cada vez que me abrían el vientre o me partían el cráneo, volvía a ponerme de pie. Corté gargantas, atravesé corazones, rompí rodillas. La sangre de mis antiguos hermanos salpicaba las paredes blancas de la catedral y se mezclaba con la mía. Al amanecer solo quedaban unos pocos vivos, retrocediendo entre los escombros. Draven estaba de rodillas frente a mí, con el brazo izquierdo colgando de un hilo y los ojos llenos de terror. "Perdónanos..." susurró. No respondí. Solo limpié mi espada en su capa y lo dejé allí, vivo, para que cargara con lo que había hecho.
    Me gusta
    Me entristece
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ๐—œ๐—ป๐˜€๐˜๐—ฎ๐—ด๐—ฟ๐—ฎ๐—บ ๐—ฃ๐—ผ๐˜€๐˜ « @.MKirijo

    Lista para la boda de una buen amiga Soomin Park
    ‍ ‍ ‍‍ ‍
    Vestido diseñado por Lillith Swan
    Tacones : Louboutin
    ๏ธŽโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€
    ๏ธŽ≡ โ†ด โŒ‚ โŒ• โŠž โ™ก
    ๐—œ๐—ป๐˜€๐˜๐—ฎ๐—ด๐—ฟ๐—ฎ๐—บ ๐—ฃ๐—ผ๐˜€๐˜ « @.MKirijo Lista para la boda de una buen amiga [The_Perverse_Muse] ‍ ‍ ‍‍ ‍ Vestido diseñado por [CxLillith] Tacones : Louboutin ๏ธŽโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ ๏ธŽ≡ โ†ด โŒ‚ โŒ• โŠž โ™ก
    Me encocora
    1
    2 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ๐—ก๐—˜๐—ช ๐—ฃ๐—ข๐—ฆ๐—ง ๐—œ๐—ก๐—ฆ๐—ง๐—”๐—š๐—ฅ๐—”๐— 

    Uno de los mejores días de toda mi vida, algunas de las increíbles y únicas fotos que nos hicieron
    Te amo señora Sanada Mitsuru Kirijo
    ๐—ก๐—˜๐—ช ๐—ฃ๐—ข๐—ฆ๐—ง ๐—œ๐—ก๐—ฆ๐—ง๐—”๐—š๐—ฅ๐—”๐—  Uno de los mejores días de toda mi vida, algunas de las increíbles y únicas fotos que nos hicieron Te amo señora Sanada [Thxicewoman]
    Me encocora
    10
    1 comentario 0 compartidos
  • El señor Seang en su prime, cuando estaba en sus treinta
    El señor Seang en su prime, cuando estaba en sus treinta ๐Ÿ˜Ž๐Ÿ’ช๐Ÿ‘Š๐Ÿ”ช๐Ÿฉธ
    0 turnos 0 maullidos
  • ๐‘ณ๐’‚ ๐’‹๐’‚๐’–๐’๐’‚ ๐’‰๐’†๐’„๐’‰๐’‚ ๐’…๐’† ๐’Š๐’…๐’†๐’‚๐’๐’†๐’”: ๐‘ณ๐’‚ ๐’—๐’๐’› ๐’’๐’–๐’† ๐’…๐’†๐’‹๐’†ฬ ๐’…๐’† ๐’๐’ƒ๐’†๐’…๐’†๐’„๐’†๐’“.



    ๐–ค๐—… ๐—‰๐—‹๐—ˆ๐–ป๐—…๐–พ๐—†๐–บ ๐–ฝ๐–พ ๐—Œ๐—ˆ๐–ป๐—‹๐–พ๐—๐—‚๐—๐—‚๐—‹ ๐—๐–บ๐—‡๐—๐—ˆ ๐—๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—ˆ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—Œ ๐–พ๐—… ๐–ฝ๐—ˆ๐—…๐—ˆ๐—‹. ๐–ค๐—Œ ๐—…๐–บ ๐–ผ๐—ˆ๐—Œ๐—๐—Ž๐—†๐–ป๐—‹๐–พ; ๐–บ ๐–ฟ๐—Ž๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆ๐—‡๐–บ๐—‹ ๐–ฝ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–พฬ๐—…, ๐–ฝ๐–พ ๐—…๐—ˆ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—…๐—…๐–พ๐—๐–บ.

    ๐–ค๐—… ๐—๐—Ž๐—†๐—ˆ ๐–ผ๐—Ž๐–ป๐—‹๐–พ ๐—†๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–บ ๐–บ๐—๐–พ๐—‡๐—‚๐–ฝ๐–บ, ๐—‰๐–พ๐–ฝ๐–บ๐—“๐—ˆ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—†๐–พ๐—๐–บ๐—… ๐—๐—ˆ๐–ฝ๐–บ๐—ฤฑฬ๐–บ ๐–ผ๐–บ๐–พ๐—‡ ๐–บ๐—…๐—‹๐–พ๐–ฝ๐–พ๐–ฝ๐—ˆ๐—‹ ๐—†๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–บ๐—Œ ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—Œ๐—‚๐—Œ๐—๐–พ๐—†๐–บ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—…๐–บ๐—Œ ๐—†๐–บฬ๐—Š๐—Ž๐—‚๐—‡๐–บ๐—Œ ๐—Œ๐—‚๐—€๐—Ž๐–พ๐—‡ ๐—‚๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐—๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐—…๐–พ๐—๐–บ๐—‡๐—๐–บ๐—‹๐—Œ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—… ๐—Œ๐—Ž๐–พ๐—…๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—†๐—ˆ ๐–บ๐—‡๐—‚๐—†๐–บ๐—…๐–พ๐—Œ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐—๐—‚๐–พ๐—‡๐–ฝ๐–พ๐—‡ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—’๐–บ ๐—†๐—Ž๐—‹๐—‚๐–พ๐—‹๐—ˆ๐—‡. ๐–ธ ๐–บ๐—Ž๐—‡ ๐–บ๐—Œฤฑฬ, ๐—†๐—‚ ๐—‰๐—‹๐—‚๐—†๐–พ๐—‹๐–บ ๐—‹๐–พ๐–บ๐–ผ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—Œ ๐—‹๐–บ๐–ป๐—‚๐–บ... ๐–ค๐—Œ ๐–บ๐—…๐—€๐—ˆ ๐—†๐–บฬ๐—Œ.

    ๐– ฬ๐—‡๐—€๐—Ž๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—’ ๐–ฝ๐—‚๐—Œ๐—๐–บ๐—‡๐–ผ๐—‚๐–บ, ๐—’ ๐–พ๐—… ๐–ฝ๐–บ๐—‡ฬƒ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—…๐–บ๐—๐–พ๐—‹๐–บ๐—… ๐–บ ๐–ผ๐–บ๐—…๐–ผ๐—Ž๐—…๐–บ๐—‹. ๐–ฒ๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—‹๐–พ ๐–พ๐—‡ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐—‹๐—ˆ๐—…, ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—‹๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡. ๐–ธ ๐–บ๐—…๐—€๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐–ฟ๐–พ๐—‹๐—†๐—‚๐—“๐—ˆ ๐–พ๐—‡ ๐—‰๐–บ๐—Œ๐–บ๐—‹ ๐—…๐–บ ๐—๐—‚๐–ฝ๐–บ ๐–พ๐—‡๐—๐–พ๐—‹๐–บ ๐–พ๐—๐—‚๐—๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐–พ๐—‹๐—๐—‚๐—‹๐—†๐–พ ๐–พ๐—‡ ๐—…๐—ˆ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—ˆ๐—๐—‹๐—ˆ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ๐–ผ๐—‚๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‹๐—ˆ๐—‡ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–พ๐—‹๐–พ๐—Œ. ๐–ข๐—ˆ๐—†๐—ˆ ๐—Œ๐—‚ ๐–ผ๐–บ๐–ฝ๐–บ ๐—Œ๐–พ๐—€๐—Ž๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—Œ๐–ผ๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐–พ ๐–ฟ๐—Ž๐–พ๐—‹๐–บ ๐—Ž๐—‡๐–บ ๐—‡๐–พ๐—€๐—ˆ๐–ผ๐—‚๐–บ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—Œ๐—‚๐—…๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆ๐—Œ๐–บ ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–พ ๐—†๐—‚๐—Œ ๐—†๐–บ๐—‡๐—ˆ๐—Œ, ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–พ ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—†ฤฑฬ๐—ˆ๐—Œ... ๐—’ ๐—…๐–บ ๐–ฝ๐–พ๐—Œ๐—๐—‹๐—Ž๐–ผ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—Œ๐—ˆ๐—…๐—ˆ ๐–พ๐—Œ๐—‰๐–พ๐—‹๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ๐—๐—‹๐–บฬ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—†๐—‚๐—Œ ๐—ˆ๐—ƒ๐—ˆ๐—Œ.

    ๐–  ๐—๐–พ๐–ผ๐–พ๐—Œ ๐—†๐–พ ๐—‰๐—‹๐–พ๐—€๐—Ž๐—‡๐—๐—ˆ ๐—Œ๐—‚ ๐–พ๐—Œ๐—ˆ ๐—Œ๐—‚๐—€๐—Ž๐–พ ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐—๐—‚๐—๐—‚๐—‹ ๐—ˆ ๐—Œ๐—ˆฬ๐—…๐—ˆ ๐—†๐–บ๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐—‚๐—†๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–ฝ๐–บ๐—‡ฬƒ๐—ˆ๐—Œ ๐–บ ๐—…๐–บ๐—‹๐—€๐—ˆ ๐—‰๐—…๐–บ๐—“๐—ˆ. ๐–ฏ๐–พ๐—‹๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ๐—‡๐–ผ๐–พ๐—Œ ๐–พ๐—Œ๐–ผ๐—Ž๐–ผ๐—๐–บ๐—Œ ๐—€๐—‹๐—‚๐—๐—ˆ๐—Œ, ๐—๐–พ๐—Œ ๐—Œ๐—ˆ๐—†๐–ป๐—‹๐–บ๐—Œ ๐—†๐—ˆ๐—๐—‚๐–พฬ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ๐—Œ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—๐—‹๐–บฬ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ๐—… ๐–ฟ๐—Ž๐–พ๐—€๐—ˆ... ๐—’ ๐–พ๐—… ๐–ผ๐—Ž๐–พ๐—‹๐—‰๐—ˆ ๐–บ๐–ผ๐–บ๐—‡๐—“๐–บ ๐–บ๐—‡๐—๐–พ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—…๐–บ ๐—†๐–พ๐—‡๐—๐–พ ๐—๐–พ๐—‹๐—†๐—‚๐—‡๐–พ ๐–ฝ๐–พ ๐—‰๐–พ๐—‡๐—Œ๐–บ๐—‹๐—…๐—ˆ.

    ๐–ฐ๐—Ž๐—‚๐—“๐–บฬ ๐–พฬ๐—Œ๐–บ ๐–ฟ๐—Ž๐–พ ๐—๐—Ž ๐—†๐–บ๐—’๐—ˆ๐—‹ ๐—๐—‚๐–ผ๐—๐—ˆ๐—‹๐—‚๐–บ, ๐—‰๐—‹๐—ˆ๐–ฟ๐–พ๐—Œ๐—ˆ๐—‹. ๐–ซ๐—ˆ๐—€๐—‹๐–บ๐—‹ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐–ฟ๐—Ž๐—‡๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‹๐–บ ๐—ˆ๐–ป๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐–บ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡ ๐—๐—‚๐—‹๐—๐—Ž๐–ฝ ๐–ฝ๐—Ž๐—‹๐–บ๐—‡๐—๐–พ ๐—๐–บ๐—‡๐—๐—ˆ ๐—๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—ˆ. ๐–ซ๐—ˆ ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ, ๐–ข๐—๐–บ๐—‹๐—…๐–พ๐—Œ... ๐—‰๐–พ๐—‹๐—ˆ ๐–พ๐—Œ๐—๐—ˆ ๐–บ๐–ผ๐–บ๐–ป๐–บ ๐–บ๐—Š๐—Žฤฑฬ.
    ๐‘ณ๐’‚ ๐’‹๐’‚๐’–๐’๐’‚ ๐’‰๐’†๐’„๐’‰๐’‚ ๐’…๐’† ๐’Š๐’…๐’†๐’‚๐’๐’†๐’”: ๐‘ณ๐’‚ ๐’—๐’๐’› ๐’’๐’–๐’† ๐’…๐’†๐’‹๐’†ฬ ๐’…๐’† ๐’๐’ƒ๐’†๐’…๐’†๐’„๐’†๐’“. ๐–ค๐—… ๐—‰๐—‹๐—ˆ๐–ป๐—…๐–พ๐—†๐–บ ๐–ฝ๐–พ ๐—Œ๐—ˆ๐–ป๐—‹๐–พ๐—๐—‚๐—๐—‚๐—‹ ๐—๐–บ๐—‡๐—๐—ˆ ๐—๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—ˆ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—Œ ๐–พ๐—… ๐–ฝ๐—ˆ๐—…๐—ˆ๐—‹. ๐–ค๐—Œ ๐—…๐–บ ๐–ผ๐—ˆ๐—Œ๐—๐—Ž๐—†๐–ป๐—‹๐–พ; ๐–บ ๐–ฟ๐—Ž๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆ๐—‡๐–บ๐—‹ ๐–ฝ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–พฬ๐—…, ๐–ฝ๐–พ ๐—…๐—ˆ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—…๐—…๐–พ๐—๐–บ. ๐–ค๐—… ๐—๐—Ž๐—†๐—ˆ ๐–ผ๐—Ž๐–ป๐—‹๐–พ ๐—†๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–บ ๐–บ๐—๐–พ๐—‡๐—‚๐–ฝ๐–บ, ๐—‰๐–พ๐–ฝ๐–บ๐—“๐—ˆ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—†๐–พ๐—๐–บ๐—… ๐—๐—ˆ๐–ฝ๐–บ๐—ฤฑฬ๐–บ ๐–ผ๐–บ๐–พ๐—‡ ๐–บ๐—…๐—‹๐–พ๐–ฝ๐–พ๐–ฝ๐—ˆ๐—‹ ๐—†๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–บ๐—Œ ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—Œ๐—‚๐—Œ๐—๐–พ๐—†๐–บ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—…๐–บ๐—Œ ๐—†๐–บฬ๐—Š๐—Ž๐—‚๐—‡๐–บ๐—Œ ๐—Œ๐—‚๐—€๐—Ž๐–พ๐—‡ ๐—‚๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐—๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐—…๐–พ๐—๐–บ๐—‡๐—๐–บ๐—‹๐—Œ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—… ๐—Œ๐—Ž๐–พ๐—…๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—†๐—ˆ ๐–บ๐—‡๐—‚๐—†๐–บ๐—…๐–พ๐—Œ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐—๐—‚๐–พ๐—‡๐–ฝ๐–พ๐—‡ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—’๐–บ ๐—†๐—Ž๐—‹๐—‚๐–พ๐—‹๐—ˆ๐—‡. ๐–ธ ๐–บ๐—Ž๐—‡ ๐–บ๐—Œฤฑฬ, ๐—†๐—‚ ๐—‰๐—‹๐—‚๐—†๐–พ๐—‹๐–บ ๐—‹๐–พ๐–บ๐–ผ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—‡๐—ˆ ๐–พ๐—Œ ๐—‹๐–บ๐–ป๐—‚๐–บ... ๐–ค๐—Œ ๐–บ๐—…๐—€๐—ˆ ๐—†๐–บฬ๐—Œ. ๐– ฬ๐—‡๐—€๐—Ž๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—’ ๐–ฝ๐—‚๐—Œ๐—๐–บ๐—‡๐–ผ๐—‚๐–บ, ๐—’ ๐–พ๐—… ๐–ฝ๐–บ๐—‡ฬƒ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—…๐–บ๐—๐–พ๐—‹๐–บ๐—… ๐–บ ๐–ผ๐–บ๐—…๐–ผ๐—Ž๐—…๐–บ๐—‹. ๐–ฒ๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—‹๐–พ ๐–พ๐—‡ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐—‹๐—ˆ๐—…, ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—‹๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡. ๐–ธ ๐–บ๐—…๐—€๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐–ฟ๐–พ๐—‹๐—†๐—‚๐—“๐—ˆ ๐–พ๐—‡ ๐—‰๐–บ๐—Œ๐–บ๐—‹ ๐—…๐–บ ๐—๐—‚๐–ฝ๐–บ ๐–พ๐—‡๐—๐–พ๐—‹๐–บ ๐–พ๐—๐—‚๐—๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—๐–พ๐—‹๐—๐—‚๐—‹๐—†๐–พ ๐–พ๐—‡ ๐—…๐—ˆ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—ˆ๐—๐—‹๐—ˆ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ๐–ผ๐—‚๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‹๐—ˆ๐—‡ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–พ๐—‹๐–พ๐—Œ. ๐–ข๐—ˆ๐—†๐—ˆ ๐—Œ๐—‚ ๐–ผ๐–บ๐–ฝ๐–บ ๐—Œ๐–พ๐—€๐—Ž๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐—Œ๐–ผ๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐–พ ๐–ฟ๐—Ž๐–พ๐—‹๐–บ ๐—Ž๐—‡๐–บ ๐—‡๐–พ๐—€๐—ˆ๐–ผ๐—‚๐–บ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—Œ๐—‚๐—…๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐—ˆ๐—Œ๐–บ ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–พ ๐—†๐—‚๐—Œ ๐—†๐–บ๐—‡๐—ˆ๐—Œ, ๐–พ๐—‡๐—๐—‹๐–พ ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐—†ฤฑฬ๐—ˆ๐—Œ... ๐—’ ๐—…๐–บ ๐–ฝ๐–พ๐—Œ๐—๐—‹๐—Ž๐–ผ๐–ผ๐—‚๐—ˆฬ๐—‡ ๐—Œ๐—ˆ๐—…๐—ˆ ๐–พ๐—Œ๐—‰๐–พ๐—‹๐–บ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ๐—๐—‹๐–บฬ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—†๐—‚๐—Œ ๐—ˆ๐—ƒ๐—ˆ๐—Œ. ๐–  ๐—๐–พ๐–ผ๐–พ๐—Œ ๐—†๐–พ ๐—‰๐—‹๐–พ๐—€๐—Ž๐—‡๐—๐—ˆ ๐—Œ๐—‚ ๐–พ๐—Œ๐—ˆ ๐—Œ๐—‚๐—€๐—Ž๐–พ ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ ๐—๐—‚๐—๐—‚๐—‹ ๐—ˆ ๐—Œ๐—ˆฬ๐—…๐—ˆ ๐—†๐–บ๐—‡๐—๐–พ๐—‡๐—‚๐—†๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–ฝ๐–บ๐—‡ฬƒ๐—ˆ๐—Œ ๐–บ ๐—…๐–บ๐—‹๐—€๐—ˆ ๐—‰๐—…๐–บ๐—“๐—ˆ. ๐–ฏ๐–พ๐—‹๐—ˆ ๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ๐—‡๐–ผ๐–พ๐—Œ ๐–พ๐—Œ๐–ผ๐—Ž๐–ผ๐—๐–บ๐—Œ ๐—€๐—‹๐—‚๐—๐—ˆ๐—Œ, ๐—๐–พ๐—Œ ๐—Œ๐—ˆ๐—†๐–ป๐—‹๐–บ๐—Œ ๐—†๐—ˆ๐—๐—‚๐–พฬ๐—‡๐–ฝ๐—ˆ๐—Œ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—๐—‹๐–บฬ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ๐—… ๐–ฟ๐—Ž๐–พ๐—€๐—ˆ... ๐—’ ๐–พ๐—… ๐–ผ๐—Ž๐–พ๐—‹๐—‰๐—ˆ ๐–บ๐–ผ๐–บ๐—‡๐—“๐–บ ๐–บ๐—‡๐—๐–พ๐—Œ ๐–ฝ๐–พ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—…๐–บ ๐—†๐–พ๐—‡๐—๐–พ ๐—๐–พ๐—‹๐—†๐—‚๐—‡๐–พ ๐–ฝ๐–พ ๐—‰๐–พ๐—‡๐—Œ๐–บ๐—‹๐—…๐—ˆ. ๐–ฐ๐—Ž๐—‚๐—“๐–บฬ ๐–พฬ๐—Œ๐–บ ๐–ฟ๐—Ž๐–พ ๐—๐—Ž ๐—†๐–บ๐—’๐—ˆ๐—‹ ๐—๐—‚๐–ผ๐—๐—ˆ๐—‹๐—‚๐–บ, ๐—‰๐—‹๐—ˆ๐–ฟ๐–พ๐—Œ๐—ˆ๐—‹. ๐–ซ๐—ˆ๐—€๐—‹๐–บ๐—‹ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡๐–ฟ๐—Ž๐—‡๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‹๐–บ ๐—ˆ๐–ป๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–พ๐—‡๐–ผ๐—‚๐–บ ๐–ผ๐—ˆ๐—‡ ๐—๐—‚๐—‹๐—๐—Ž๐–ฝ ๐–ฝ๐—Ž๐—‹๐–บ๐—‡๐—๐–พ ๐—๐–บ๐—‡๐—๐—ˆ ๐—๐—‚๐–พ๐—†๐—‰๐—ˆ. ๐–ซ๐—ˆ ๐—Œ๐—‚๐–พ๐—‡๐—๐—ˆ, ๐–ข๐—๐–บ๐—‹๐—…๐–พ๐—Œ... ๐—‰๐–พ๐—‹๐—ˆ ๐–พ๐—Œ๐—๐—ˆ ๐–บ๐–ผ๐–บ๐–ป๐–บ ๐–บ๐—Š๐—Žฤฑฬ.
    0 turnos 0 maullidos
  • ( ๐๐„๐“๐“๐„๐‘ ๐ƒ๐€๐˜๐’. )
    โธบ ๐–ฟ๐–พ๐–บ๐—. ๐“จ๐ฏ๐จ๐ง๐ง๐ž

    Los negocios seguían abiertos, las puertas de algunos locales expulsaban música hacia las aceras y el tráfico convertía las avenidas principales en ríos interminables de luces y claxonazos impacientes. La gente volvía a casa arrastrando cansancio en los hombros, cargando bolsas, hablando por teléfono o caminando deprisa sin molestarse en mirar demasiado alrededor... Y eso le convenía, Entre menos rostros hubiese, más fácil era pasar desapercibido.

    El calor atrapado entre las calles todavía persistía y la luz restante le permitía orientarse mejor sin necesidad de esconderse por completo. Aun así, mantenía las manos ocultas en los bolsillos y la cabeza ligeramente inclinada, evitando cualquier contacto innecesario.

    No podía dejar de pensar en lo extraño que resultaba estar haciendo aquello, el ir a recoger a alguien. La idea seguía sintiéndose ajena dentro de su cabeza, casi absurda. Durante meses sólo había caminado por necesidad, buscar piezas o sobrevivir un día más. Nunca porque alguien lo estuviera esperando al otro lado del trayecto.

    Pero ahora Yvonne sí lo estaba esperando, ese pensamiento le producía una incomodidad justo debajo de las costillas.
    Cruzó un par de avenidas aprovechando los cambios de semáforo y se internó por calles más tranquilas, donde los árboles comenzaban a proyectar sombras largas sobre el pavimento. Allí el ruido de la ciudad disminuía apenas un poco; ya no había tantos motores rugiendo cerca, sólo el murmullo lejano del tráfico mezclado con aves cantando entre jardines descuidados.

    Había memorizado cada esquina desde la primera vez, las casas con cercas altas, el tramo del pavimiento donde debía tener cuidado al pisar. Le resultaba bastante cómico, pero ahí estaba.
    Cuando finalmente llegó a la calle de Yvonne, redujo apenas el paso.

    El vecindario se sentía distinto a las zonas que solía atravesar. Más silencioso. Más limpio. Las casas parecían demasiado grandes vistas desde fuera, con jardines modestos y ventanas iluminadas que dejaban escapar destellos cálidos hacia el exterior.

    Por un momento permaneció quieto observando la vivienda desde la distancia, como si necesitara convencerse de acercarse otra vez.
    Tomó un respiro, una silenciosa inhalación que le infló el pecho y regresó vitalidad a sus piernas.

    ¿Cómo se supone que debía avisarle que había llegado?, sintió comezón en la nuca por la sola idea. No podía tocar la puerta porque, no sabía si los padres de Yvonne aún estaban en casa.
    Asomaba la cabeza de vez en cuando, porque quizá ella estaría esperándolo en el jardín pero nada.

    Un sonido provocó un respingo involuntario, girándose de golpe hacia el origen de donde provenía. Cerca de unos contenedores de basura había un perro pequeño, ridículamente pequeño observándolo con desconfianza absoluta. El animal apenas le llegaba a media pantorrilla, pero aún así ladraba como si no tuviese a salir volando de una patada. El susto le había tensado todos los músculos durante un instante, suspirando al ver que no era gran amenaza.

    Frunció apenas el ceño mirando al diminuto animal.

    — ... Cállate.

    Murmuró en voz baja, más confundido que molesto.
    Y aún no había señal alguna de la mujer tras esa puerta.
    ( ๐๐„๐“๐“๐„๐‘ ๐ƒ๐€๐˜๐’. ) โธบ ๐–ฟ๐–พ๐–บ๐—. [doucevi3] Los negocios seguían abiertos, las puertas de algunos locales expulsaban música hacia las aceras y el tráfico convertía las avenidas principales en ríos interminables de luces y claxonazos impacientes. La gente volvía a casa arrastrando cansancio en los hombros, cargando bolsas, hablando por teléfono o caminando deprisa sin molestarse en mirar demasiado alrededor... Y eso le convenía, Entre menos rostros hubiese, más fácil era pasar desapercibido. El calor atrapado entre las calles todavía persistía y la luz restante le permitía orientarse mejor sin necesidad de esconderse por completo. Aun así, mantenía las manos ocultas en los bolsillos y la cabeza ligeramente inclinada, evitando cualquier contacto innecesario. No podía dejar de pensar en lo extraño que resultaba estar haciendo aquello, el ir a recoger a alguien. La idea seguía sintiéndose ajena dentro de su cabeza, casi absurda. Durante meses sólo había caminado por necesidad, buscar piezas o sobrevivir un día más. Nunca porque alguien lo estuviera esperando al otro lado del trayecto. Pero ahora Yvonne sí lo estaba esperando, ese pensamiento le producía una incomodidad justo debajo de las costillas. Cruzó un par de avenidas aprovechando los cambios de semáforo y se internó por calles más tranquilas, donde los árboles comenzaban a proyectar sombras largas sobre el pavimento. Allí el ruido de la ciudad disminuía apenas un poco; ya no había tantos motores rugiendo cerca, sólo el murmullo lejano del tráfico mezclado con aves cantando entre jardines descuidados. Había memorizado cada esquina desde la primera vez, las casas con cercas altas, el tramo del pavimiento donde debía tener cuidado al pisar. Le resultaba bastante cómico, pero ahí estaba. Cuando finalmente llegó a la calle de Yvonne, redujo apenas el paso. El vecindario se sentía distinto a las zonas que solía atravesar. Más silencioso. Más limpio. Las casas parecían demasiado grandes vistas desde fuera, con jardines modestos y ventanas iluminadas que dejaban escapar destellos cálidos hacia el exterior. Por un momento permaneció quieto observando la vivienda desde la distancia, como si necesitara convencerse de acercarse otra vez. Tomó un respiro, una silenciosa inhalación que le infló el pecho y regresó vitalidad a sus piernas. ¿Cómo se supone que debía avisarle que había llegado?, sintió comezón en la nuca por la sola idea. No podía tocar la puerta porque, no sabía si los padres de Yvonne aún estaban en casa. Asomaba la cabeza de vez en cuando, porque quizá ella estaría esperándolo en el jardín pero nada. Un sonido provocó un respingo involuntario, girándose de golpe hacia el origen de donde provenía. Cerca de unos contenedores de basura había un perro pequeño, ridículamente pequeño observándolo con desconfianza absoluta. El animal apenas le llegaba a media pantorrilla, pero aún así ladraba como si no tuviese a salir volando de una patada. El susto le había tensado todos los músculos durante un instante, suspirando al ver que no era gran amenaza. Frunció apenas el ceño mirando al diminuto animal. — ... Cállate. Murmuró en voz baja, más confundido que molesto. Y aún no había señal alguna de la mujer tras esa puerta.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • || ๐š€๐šž๐šŽ๐š›๐š’๐š๐š˜ ๐™ณ๐š’๐šŠ๐š›๐š’๐š˜ ๐™ฟ๐šœ๐š’๐šŒ๐š˜ฬ๐š™๐šŠ๐š๐šŠ: ||

    El psicólogo me recomendó que si volvía a tener una crisis en mis decisiones, que lo mejor era escuchar a mi voz interior...

    Mi voz interior:
    [ https://youtu.be/r_0JjYUe5jo?si=nd445a4fPVgL1Sjj ]

    No entiendo...
    || ๐š€๐šž๐šŽ๐š›๐š’๐š๐š˜ ๐™ณ๐š’๐šŠ๐š›๐š’๐š˜ ๐™ฟ๐šœ๐š’๐šŒ๐š˜ฬ๐š™๐šŠ๐š๐šŠ: || El psicólogo me recomendó que si volvía a tener una crisis en mis decisiones, que lo mejor era escuchar a mi voz interior... Mi voz interior: [ https://youtu.be/r_0JjYUe5jo?si=nd445a4fPVgL1Sjj ] No entiendo...
    0 turnos 0 maullidos
  • แ…  “ แ… ๐—˜๐—ป๐˜๐—ผ๐—ป๐—ฐ๐—ฒ๐˜€ ๐—”๐—œ๐— ๐—˜๐—ฃ๐Ÿฏ ๐˜๐˜‚๐˜ƒ๐—ผ ๐˜‚๐—ป ๐—ต๐—ถ๐—ท๐—ถ๐˜๐—ผ ๐˜† ๐˜€๐˜‚ ๐—ฒ๐˜… ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎฬ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐˜ƒ๐—ถ๐—ฑ๐—ฒ๐—ผ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐˜†๐—ผ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€. ¿๐—ก๐—ผ ๐˜๐—ฒ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ฒ ๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ฟ๐—ถ๐—ฏ๐—น๐—ฒ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป? แ…  ” แ… ๐–  ๐—†๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–ฝ๐–บ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–พ๐—… ๐—๐—‚๐—‡๐—ˆ ๐—๐–บ๐–ผฤฑฬ๐–บ ๐–พ๐–ฟ๐–พ๐–ผ๐—๐—ˆ, ๐–พ๐—…๐—…๐–บ ๐—‰๐–พ๐—‹๐–ฝ๐—‚๐—ˆฬ ๐—…๐–บ ๐—‹๐–พ๐—Œ๐–พ๐—‹๐—๐–บ ๐—’ ๐–พ๐—†๐—‰๐–พ๐—“๐—ˆฬ ๐–บ ๐—‹๐–พ๐—…๐–บ๐—๐–บ๐—‹, ๐–ผ๐—ˆ๐—‡ ๐—…๐—Ž๐—ƒ๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—๐–บ๐—…๐—…๐–พ, ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐–ผ๐—๐—‚๐—Œ๐—†๐–พ๐—Œ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—๐–บ๐–ปฤฑฬ๐–บ ๐–พ๐—Œ๐–ผ๐—Ž๐–ผ๐—๐–บ๐–ฝ๐—ˆ ๐—‰๐—ˆ๐—‹ ๐–ธ๐—ˆ๐—Ž๐–ณ๐—Ž๐–ป๐–พ.
    แ…  “ แ… ๐—˜๐—ป๐˜๐—ผ๐—ป๐—ฐ๐—ฒ๐˜€ ๐—”๐—œ๐— ๐—˜๐—ฃ๐Ÿฏ ๐˜๐˜‚๐˜ƒ๐—ผ ๐˜‚๐—ป ๐—ต๐—ถ๐—ท๐—ถ๐˜๐—ผ ๐˜† ๐˜€๐˜‚ ๐—ฒ๐˜… ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎฬ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐˜ƒ๐—ถ๐—ฑ๐—ฒ๐—ผ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐˜†๐—ผ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€. ¿๐—ก๐—ผ ๐˜๐—ฒ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ฒ ๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ฟ๐—ถ๐—ฏ๐—น๐—ฒ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป? แ…  ” แ… ๐–  ๐—†๐–พ๐–ฝ๐—‚๐–ฝ๐–บ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐–พ๐—… ๐—๐—‚๐—‡๐—ˆ ๐—๐–บ๐–ผฤฑฬ๐–บ ๐–พ๐–ฟ๐–พ๐–ผ๐—๐—ˆ, ๐–พ๐—…๐—…๐–บ ๐—‰๐–พ๐—‹๐–ฝ๐—‚๐—ˆฬ ๐—…๐–บ ๐—‹๐–พ๐—Œ๐–พ๐—‹๐—๐–บ ๐—’ ๐–พ๐—†๐—‰๐–พ๐—“๐—ˆฬ ๐–บ ๐—‹๐–พ๐—…๐–บ๐—๐–บ๐—‹, ๐–ผ๐—ˆ๐—‡ ๐—…๐—Ž๐—ƒ๐—ˆ ๐–ฝ๐–พ ๐–ฝ๐–พ๐—๐–บ๐—…๐—…๐–พ, ๐—…๐—ˆ๐—Œ ๐–ผ๐—๐—‚๐—Œ๐—†๐–พ๐—Œ ๐—Š๐—Ž๐–พ ๐—๐–บ๐–ปฤฑฬ๐–บ ๐–พ๐—Œ๐–ผ๐—Ž๐–ผ๐—๐–บ๐–ฝ๐—ˆ ๐—‰๐—ˆ๐—‹ ๐–ธ๐—ˆ๐—Ž๐–ณ๐—Ž๐–ป๐–พ.
    Me enjaja
    Me encocora
    Me gusta
    16
    4 turnos 0 maullidos
  • ๐„๐ง ๐ž๐ฅ ๐ญ๐ž๐ฃ๐š๐๐จ ๐๐ž๐ฅ ๐ญ๐ข๐ž๐ฆ๐ฉ๐จ
    ๐„๐ง ๐ž๐ฅ ๐๐ž๐ฌ๐ฏá๐ง ๐๐ž ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฌ๐ฎ๐žñ๐จ๐ฌ
    ๐’๐ž ๐š๐ก๐จ๐ ๐š ๐ฎ๐ง๐š ๐ฏ๐จ๐ณ:
    "๐๐จ ๐œ๐ซ๐ž๐š๐ฌ ๐ž๐ง ๐ญ๐จ๐๐จ ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ฏ๐ž๐š๐ฌ
    ๐’ó๐ฅ๐จ ๐ก๐š๐ณ ๐œ๐š๐ฌ๐จ ๐š ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ญ๐ฎ๐ข๐œ๐ขó๐ง, ๐จ๐ก-๐จ๐ก-๐จ๐ก
    ๐˜ ๐ฌ๐ข ๐š๐ฅ๐›๐ž๐ซ๐ ๐š๐ฌ ๐ฅ๐š ๐๐ฎ๐๐š
    ๐๐ฎ๐ง๐œ๐š, ๐ง๐ฎ๐ง๐œ๐š ๐ก๐š๐ฅ๐ฅ๐š๐ซá๐ฌ ๐œ๐จ๐ง๐ฌ๐ฎ๐ž๐ฅ๐จ ๐ž๐ง ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ญ๐ž๐ซ๐ข๐จ๐ซ
    ๐‹๐š๐ง๐ณ๐š ๐›๐ข๐ž๐ง ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐š๐๐จ๐ฌ
    ๐๐จ๐ซ๐ช๐ฎ๐ž ๐ž๐ฅ ๐ฃ๐ฎ๐ž๐ ๐จ ๐๐ž๐ฅ ๐œ๐š๐ฆ๐ข๐ง๐จ ๐ก๐š ๐œ๐จ๐ฆ๐ž๐ง๐ณ๐š๐๐จ
    ๐€๐ ๐ฎ๐๐ข๐ณ๐š ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ ๐ž๐ง๐ข๐จ
    ๐’í๐ซ๐ฏ๐ž๐ญ๐ž ๐๐ž ๐ฆ๐š๐ง๐œ๐ข๐š๐ฌ
    ๐’í๐ซ๐ฏ๐ž๐ญ๐ž ๐๐ž๐ฅ ๐ญ๐š๐ซ๐จ๐ญ
    ๐‹๐ž๐ž ๐ž๐ง ๐ž๐ฅ ๐š๐ฅ๐ฆ๐š ๐๐ž๐ฅ ๐›๐จ๐ฌ๐ช๐ฎ๐ž
    ๐˜ ๐š๐๐ข๐ฏ๐ข๐ง๐š ๐ó๐ง๐๐ž ๐ฅ๐š ๐ฆ๐ฎ๐ž๐ซ๐ญ๐ž ๐ฌ๐ž ๐ž๐ฌ๐œ๐จ๐ง๐๐ขó" ๐จ๐ก-๐จ๐ก


    ๐„๐ง ๐ž๐ฅ ๐ญ๐ž๐ฃ๐š๐๐จ ๐๐ž๐ฅ ๐ญ๐ข๐ž๐ฆ๐ฉ๐จ ๐„๐ง ๐ž๐ฅ ๐๐ž๐ฌ๐ฏá๐ง ๐๐ž ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฌ๐ฎ๐žñ๐จ๐ฌ ๐’๐ž ๐š๐ก๐จ๐ ๐š ๐ฎ๐ง๐š ๐ฏ๐จ๐ณ: "๐๐จ ๐œ๐ซ๐ž๐š๐ฌ ๐ž๐ง ๐ญ๐จ๐๐จ ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ฏ๐ž๐š๐ฌ ๐’ó๐ฅ๐จ ๐ก๐š๐ณ ๐œ๐š๐ฌ๐จ ๐š ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ญ๐ฎ๐ข๐œ๐ขó๐ง, ๐จ๐ก-๐จ๐ก-๐จ๐ก ๐˜ ๐ฌ๐ข ๐š๐ฅ๐›๐ž๐ซ๐ ๐š๐ฌ ๐ฅ๐š ๐๐ฎ๐๐š ๐๐ฎ๐ง๐œ๐š, ๐ง๐ฎ๐ง๐œ๐š ๐ก๐š๐ฅ๐ฅ๐š๐ซá๐ฌ ๐œ๐จ๐ง๐ฌ๐ฎ๐ž๐ฅ๐จ ๐ž๐ง ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ญ๐ž๐ซ๐ข๐จ๐ซ ๐‹๐š๐ง๐ณ๐š ๐›๐ข๐ž๐ง ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐š๐๐จ๐ฌ ๐๐จ๐ซ๐ช๐ฎ๐ž ๐ž๐ฅ ๐ฃ๐ฎ๐ž๐ ๐จ ๐๐ž๐ฅ ๐œ๐š๐ฆ๐ข๐ง๐จ ๐ก๐š ๐œ๐จ๐ฆ๐ž๐ง๐ณ๐š๐๐จ ๐€๐ ๐ฎ๐๐ข๐ณ๐š ๐ญ๐ฎ ๐ข๐ง๐ ๐ž๐ง๐ข๐จ ๐’í๐ซ๐ฏ๐ž๐ญ๐ž ๐๐ž ๐ฆ๐š๐ง๐œ๐ข๐š๐ฌ ๐’í๐ซ๐ฏ๐ž๐ญ๐ž ๐๐ž๐ฅ ๐ญ๐š๐ซ๐จ๐ญ ๐‹๐ž๐ž ๐ž๐ง ๐ž๐ฅ ๐š๐ฅ๐ฆ๐š ๐๐ž๐ฅ ๐›๐จ๐ฌ๐ช๐ฎ๐ž ๐˜ ๐š๐๐ข๐ฏ๐ข๐ง๐š ๐ó๐ง๐๐ž ๐ฅ๐š ๐ฆ๐ฎ๐ž๐ซ๐ญ๐ž ๐ฌ๐ž ๐ž๐ฌ๐œ๐จ๐ง๐๐ขó" ๐จ๐ก-๐จ๐ก ๐ŸŽถ
    0 turnos 0 maullidos
  • "๐‘€๐‘Ž๐‘™๐‘’๐‘โ„Ž๐‘œ๐‘Ÿ๐‘’๐‘  ๐‘‘๐‘’ ๐‘™๐‘Ž๐‘  ๐‘๐‘Ž๐‘™๐‘™๐‘’๐‘ , ๐‘ก๐‘–๐‘’๐‘š๐‘๐‘™๐‘’๐‘› ๐‘‘๐‘’ ๐‘š๐‘–๐‘’๐‘‘๐‘œ, ๐‘๐‘ข๐‘’๐‘  ๐‘™๐‘Ž๐‘  ๐‘“๐‘ข๐‘’๐‘Ÿ๐‘ง๐‘Ž๐‘  ๐‘’๐‘ ๐‘๐‘’๐‘๐‘–๐‘Ž๐‘™๐‘’๐‘  ๐‘‘๐‘’ ๐‘.๐ธ.๐‘ƒ.๐‘†. ๐‘’๐‘ ๐‘ก๐‘Ž๐‘› ๐‘Ž๐‘ž๐‘ข๐‘– ๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ๐‘Ž ๐‘Ž๐‘๐‘Ž๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ ๐‘๐‘œ๐‘› ๐‘ ๐‘ข๐‘  ๐‘“๐‘’๐‘โ„Ž๐‘œ๐‘Ÿ๐‘–๐‘Ž๐‘ , ๐‘‘๐‘’๐‘ ๐‘๐‘Ÿ๐‘’๐‘๐‘–๐‘Ž๐‘๐‘™๐‘’๐‘  ๐‘ฃ๐‘–๐‘™๐‘™๐‘Ž๐‘›๐‘œ๐‘ ."

    ¡¡¡!BWAHAHAHAHA!!!! La capitana podrá ser todo lo que quiera, Pero estos discursos para reclutamiento son horribles

    — Está leyendo el discurso de Zhu Yhuan para su nuevo comercial en televisión. No puede evitar la risa mientras está en la oficina —.
    "๐‘€๐‘Ž๐‘™๐‘’๐‘โ„Ž๐‘œ๐‘Ÿ๐‘’๐‘  ๐‘‘๐‘’ ๐‘™๐‘Ž๐‘  ๐‘๐‘Ž๐‘™๐‘™๐‘’๐‘ , ๐‘ก๐‘–๐‘’๐‘š๐‘๐‘™๐‘’๐‘› ๐‘‘๐‘’ ๐‘š๐‘–๐‘’๐‘‘๐‘œ, ๐‘๐‘ข๐‘’๐‘  ๐‘™๐‘Ž๐‘  ๐‘“๐‘ข๐‘’๐‘Ÿ๐‘ง๐‘Ž๐‘  ๐‘’๐‘ ๐‘๐‘’๐‘๐‘–๐‘Ž๐‘™๐‘’๐‘  ๐‘‘๐‘’ ๐‘.๐ธ.๐‘ƒ.๐‘†. ๐‘’๐‘ ๐‘ก๐‘Ž๐‘› ๐‘Ž๐‘ž๐‘ข๐‘– ๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ๐‘Ž ๐‘Ž๐‘๐‘Ž๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ ๐‘๐‘œ๐‘› ๐‘ ๐‘ข๐‘  ๐‘“๐‘’๐‘โ„Ž๐‘œ๐‘Ÿ๐‘–๐‘Ž๐‘ , ๐‘‘๐‘’๐‘ ๐‘๐‘Ÿ๐‘’๐‘๐‘–๐‘Ž๐‘๐‘™๐‘’๐‘  ๐‘ฃ๐‘–๐‘™๐‘™๐‘Ž๐‘›๐‘œ๐‘ ." ¡¡¡!BWAHAHAHAHA!!!! La capitana podrá ser todo lo que quiera, Pero estos discursos para reclutamiento son horribles — Está leyendo el discurso de Zhu Yhuan para su nuevo comercial en televisión. No puede evitar la risa mientras está en la oficina —.
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos
Ver mรกs resultados
Patrocinados