• — 𝖲𝖺𝗅𝗀𝖺𝗆𝗈𝗌 𝗃𝗎𝗇𝗍𝗈𝗌 𝖾𝗌𝗍𝖺 𝗇𝗈𝖼𝗁𝖾.
    — 𝖲𝖺𝗅𝗀𝖺𝗆𝗈𝗌 𝗃𝗎𝗇𝗍𝗈𝗌 𝖾𝗌𝗍𝖺 𝗇𝗈𝖼𝗁𝖾.
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    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 parte 2

    ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦
    ㅤㅤㅤㅤDean Winchester, 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻

    𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽:

    Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café.

    — Mira tú por donde…—

    Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante.

    — No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. —

    Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable.

    — ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. —


    𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽:
    La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa.

    Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte?

    El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto.

    -No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro.

    -Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque…

    -Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean…

    Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal.

    -No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios.

    Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?
    ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 parte 2 ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦 ㅤㅤㅤㅤ[BxbyDriver], 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻ 𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽: Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café. — Mira tú por donde…— Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante. — No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. — Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable. — ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. — 𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽: La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa. Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte? El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto. -No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro. -Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque… -Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean… Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal. -No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios. Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?
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  • ──── 𝘓𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘢𝘳í𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘪𝘳 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘢𝘯𝘴𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘮𝘪 𝘤𝘢𝘮𝘢, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘮𝘪 𝘩𝘪𝘫𝘰 𝘨𝘢𝘵𝘶𝘯𝘰 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢 𝘴𝘶𝘴 𝘤𝘳𝘰𝘲𝘶𝘦𝘵𝘢𝘴. 𝘖𝘵𝘳𝘰 𝘥í𝘢 𝘮á𝘴 𝘥𝘦 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘰. ──── 𝑁𝑒𝑒𝑑 𝑣𝑎𝑐𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛𝑠. [?]
    ──── 𝘓𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘢𝘳í𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘪𝘳 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘢𝘯𝘴𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘮𝘪 𝘤𝘢𝘮𝘢, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘮𝘪 𝘩𝘪𝘫𝘰 𝘨𝘢𝘵𝘶𝘯𝘰 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢 𝘴𝘶𝘴 𝘤𝘳𝘰𝘲𝘶𝘦𝘵𝘢𝘴. 𝘖𝘵𝘳𝘰 𝘥í𝘢 𝘮á𝘴 𝘥𝘦 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘰. ──── 𝑁𝑒𝑒𝑑 𝑣𝑎𝑐𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛𝑠. [?]
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    ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦
    ㅤㅤㅤㅤDean Winchester, 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻
    ㅤㅤㅤ

    𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽:
    A ese enclave le había llevado su necesidad de despejar la mente, de salir de aquella deprimente habitación del motel, para seguir pensando en lo mismo pero al menos con una cerveza delante de él y el ruido de todo un bar de fondo.

    Ruido que se amortigua ligeramente cuando un distraído Dean, que sentado en un taburete, se apoyaba en la barra, con el codo izquierdo, mientras su mano derecha jugaba con un botellín de cerveza ya vacío, nota un suave movimiento a su lado.
    Sin poder evitarlo levanta la mirada, dirigiéndola a la recién llegada y recorriéndola de arriba abajo, de manera disimulada, o así lo consideraba él.
    Después de aquel examen, y tras alzar las cejas ligeramente, se gira hacia el camarero antes de que se fuera y le enseña su botella vacía.

    — Ponme lo mismo que a ella.—

    Tras lo cual su atención vuelve a la joven.

    — Felicidades, has conseguido la atención de todo el mundo, soy Dean, por cierto.—




    𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽:
    La voz masculina llamó la atención de la tríbrida, quien ladeó ligeramente la cabeza. Obviamente no había sido consciente del repaso que la mirada del mayor le había hecho, por lo que lo siguiente que hizo Hope fue más bien un acto de curiosidad que un pulso…

    Los ojos azules repasaron el cuerpo masculino. Si aquello se viera desde fuera, en una serie de televisión resultaría hasta cómico y el espectador reiría al pensar: míralos, son iguales…

    La mirada azul de la Mikaelson recorrió al Winchester de arriba abajo, desde su rostro y aquellos sinceros ojos verdes, hasta su regazo ya que estaba acomodado en aquel taburete del bar. No quedaba duda de que era un tío alto, tenia hombros anchos y la suficiente confianza en si mismo como para hablar a una chica en un bar. Obviamente llevaba haciendo aquello muchos años, y debía saber perfectamente que Hope había pasado la edad legal para beber. Un experto que no caería en el apuro de hacer algo ilegal… Al menos de esa índole.

    Pues… Si hay algo más fino que el oído de un vampiro tríbrido es su olfato y el de Hope era… como un puñetero detector de mentiras. Era capaz de oler las pequeñas partículas de sangre, de sudor, de transferencia de al menos una docena de seres sobrenaturales. Olía igual que los viejos diarios de Alaric Saltzman.

    Un cazador.

    Y Hope no era estúpida.

    -Bueno…-se encogió de hombros y miró ligeramente a su alrededor- Lo mío nunca ha sido pasar desapercibida, tengo encanto. ¿Qué puedo decir?

    La tríbrida alargó su mano y se la tendió suavemente.

    -Hope -se presentó también. Y cuando el camarero puso un vaso de bourbon también delante de Dean ella señaló este con la mirada- Veo que tenemos el mismo refinado gusto en licores… -tomó su propio vaso y lo alzó levemente para brindar con el contrario.


    ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦 ㅤㅤㅤㅤ[BxbyDriver], 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻ ㅤㅤㅤ 𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽: A ese enclave le había llevado su necesidad de despejar la mente, de salir de aquella deprimente habitación del motel, para seguir pensando en lo mismo pero al menos con una cerveza delante de él y el ruido de todo un bar de fondo. Ruido que se amortigua ligeramente cuando un distraído Dean, que sentado en un taburete, se apoyaba en la barra, con el codo izquierdo, mientras su mano derecha jugaba con un botellín de cerveza ya vacío, nota un suave movimiento a su lado. Sin poder evitarlo levanta la mirada, dirigiéndola a la recién llegada y recorriéndola de arriba abajo, de manera disimulada, o así lo consideraba él. Después de aquel examen, y tras alzar las cejas ligeramente, se gira hacia el camarero antes de que se fuera y le enseña su botella vacía. — Ponme lo mismo que a ella.— Tras lo cual su atención vuelve a la joven. — Felicidades, has conseguido la atención de todo el mundo, soy Dean, por cierto.— 𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽: La voz masculina llamó la atención de la tríbrida, quien ladeó ligeramente la cabeza. Obviamente no había sido consciente del repaso que la mirada del mayor le había hecho, por lo que lo siguiente que hizo Hope fue más bien un acto de curiosidad que un pulso… Los ojos azules repasaron el cuerpo masculino. Si aquello se viera desde fuera, en una serie de televisión resultaría hasta cómico y el espectador reiría al pensar: míralos, son iguales… La mirada azul de la Mikaelson recorrió al Winchester de arriba abajo, desde su rostro y aquellos sinceros ojos verdes, hasta su regazo ya que estaba acomodado en aquel taburete del bar. No quedaba duda de que era un tío alto, tenia hombros anchos y la suficiente confianza en si mismo como para hablar a una chica en un bar. Obviamente llevaba haciendo aquello muchos años, y debía saber perfectamente que Hope había pasado la edad legal para beber. Un experto que no caería en el apuro de hacer algo ilegal… Al menos de esa índole. Pues… Si hay algo más fino que el oído de un vampiro tríbrido es su olfato y el de Hope era… como un puñetero detector de mentiras. Era capaz de oler las pequeñas partículas de sangre, de sudor, de transferencia de al menos una docena de seres sobrenaturales. Olía igual que los viejos diarios de Alaric Saltzman. Un cazador. Y Hope no era estúpida. -Bueno…-se encogió de hombros y miró ligeramente a su alrededor- Lo mío nunca ha sido pasar desapercibida, tengo encanto. ¿Qué puedo decir? La tríbrida alargó su mano y se la tendió suavemente. -Hope -se presentó también. Y cuando el camarero puso un vaso de bourbon también delante de Dean ella señaló este con la mirada- Veo que tenemos el mismo refinado gusto en licores… -tomó su propio vaso y lo alzó levemente para brindar con el contrario.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    𝑁𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟𝑙𝑜, ¿𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑒𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑔𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑟?
    𝑂𝑗𝑎𝑙𝑎 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛 𝑑𝑖𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑟 𝑦 𝑣𝑒𝑟 𝑒𝑙 𝑚𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑒𝑥𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟.
    𝐻𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑢𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑑𝑖𝑓𝑖𝑐𝑖𝑜𝑠, 𝑚𝑒𝑟𝑐𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑦 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑓𝑒𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙𝑒𝑠, ¿𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒𝑟𝑎 𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑒𝑠𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙𝑒𝑠?
    𝑁𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟𝑙𝑜, ¿𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑒𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑔𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑟? 𝑂𝑗𝑎𝑙𝑎 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛 𝑑𝑖𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑟 𝑦 𝑣𝑒𝑟 𝑒𝑙 𝑚𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑒𝑥𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟. 𝐻𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑢𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑑𝑖𝑓𝑖𝑐𝑖𝑜𝑠, 𝑚𝑒𝑟𝑐𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑦 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑓𝑒𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙𝑒𝑠, ¿𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒𝑟𝑎 𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑒𝑠𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙𝑒𝑠?
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  • 𝘐𝘤𝘦𝘥 𝘶𝘱 𝘣𝘶𝘵 𝘧𝘶𝘳𝘪𝘰𝘶𝘴. 𝘔𝘺 𝘴𝘤𝘢𝘳𝘴 𝘴𝘰 𝘨𝘭𝘰𝘳𝘪𝘰𝘶𝘴, 𝘦𝘮𝘣𝘳𝘢𝘤𝘦 𝘵𝘩𝘦 𝘥𝘢𝘯𝘨𝘦𝘳.
    𝘐𝘤𝘦𝘥 𝘶𝘱 𝘣𝘶𝘵 𝘧𝘶𝘳𝘪𝘰𝘶𝘴. 𝘔𝘺 𝘴𝘤𝘢𝘳𝘴 𝘴𝘰 𝘨𝘭𝘰𝘳𝘪𝘰𝘶𝘴, 𝘦𝘮𝘣𝘳𝘢𝘤𝘦 𝘵𝘩𝘦 𝘥𝘢𝘯𝘨𝘦𝘳.
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  • Está empezando a maquilar su plan para engordar a su chiquistrikis. La hará mas hermosa para él, para él y solo él y su cara ... No hay mejor muerte que por asfixia. @𝒦𝒶𝓉𝓎𝒶 𝒮𝑜𝓀𝑜𝓁𝑜𝓋𝒶
    Está empezando a maquilar su plan para engordar a su chiquistrikis. La hará mas hermosa para él, para él y solo él y su cara ... No hay mejor muerte que por asfixia. @𝒦𝒶𝓉𝓎𝒶 𝒮𝑜𝓀𝑜𝓁𝑜𝓋𝒶
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    OST: https://youtu.be/ma6Y7l6aHcY?si=d4Z3bLX9kqB4mJLv

    "𝑰. 𝑩𝒂𝒋𝒐 𝒍𝒂𝒔 𝒍𝒖𝒄𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝑲𝒊𝒐𝒕𝒐: 𝑬𝒏𝒕𝒓𝒆 𝒑𝒊𝒆𝒓𝒏𝒂𝒔 𝒄𝒓𝒖𝒛𝒂𝒅𝒂𝒔 𝒚 𝒂𝒍𝒎𝒂𝒔 𝒓𝒐𝒕𝒂𝒔"
    𝑪𝒐- 𝓤𝗻𝗮 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹

    El humo del puro ascendía lento, como si dudara en dejarlo. Azâziel lo sostenía entre dos dedos con la misma naturalidad con la que otros sostenían un cáliz o un arma. Sus labios, apenas entreabiertos, dibujaban una curva que no era sonrisa… pero tampoco amenaza. Era la expresión de un hombre que ya ha visto demasiado y aún quiere ver un poco más.

    El salón estaba lleno, decorado con excesos típicamente modernos que querían parecer tradicionales. Faroles rojos, madera oscura, grabados de dragones que jamás han rugido. Y, sin embargo, había magia allí. Un tipo diferente. Humana, sí, pero densa. Caliente. 𝗛𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝗺𝗯𝗶𝗰𝗶ó𝗻, 𝘀𝗲𝘅𝗼, 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘆 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗿𝗼𝘀.

    Azâziel se había ganado su lugar entre los invitados, no por invitación, sino por deuda. Varios clanes le debían algo. Algo que no podían nombrar, porque el recuerdo de ese precio aún dormía en sus costillas como un puñal cubierto de terciopelo. Y esa noche, él no quería hablar de lo que cobraba. Solo quería observar.

    A su lado, la joven de cabello rojo, una criatura deliciosa de curvas contenidas y mirada afilada, se inclinó levemente, permitiéndose rozar su brazo con el suyo. «¿Alguna de las presentes le resulta… interesante?», preguntó ella con la voz aterciopelada de una amante que ya sabe que no será elegida, pero aún disfruta de la cacería.

    Azâziel no respondió de inmediato. Le gustaba que las palabras maduraran en su lengua antes de liberarlas. Inhaló. El sabor del puro era denso, masculino, con un dejo de cereza y ceniza. Lo exhaló despacio, mientras su mirada recorría la sala.

    Y entonces la vio.

    Ella no se destacaba por su ropa. Ni por su joyería. No buscaba brillar… Y, sin embargo, su mera existencia desentonaba con lo humano. Tenía la belleza triste de un ángel que se arrepiente… o de un demonio que ha aprendido a llorar. Cabello albino, piel pálida, los ojos con esa profundidad húmeda que no pertenece a este siglo.

    Azâziel la reconoció antes de comprender. 𝗘𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹. Un ser envuelto en carne, sí. Pero el aura… El aura ardía como una herida mal cerrada. 𝗖𝗼𝗺𝗼 é𝗹. — Esa — Susurró, finalmente, mientras su mirada se clavaba en la ajena con una intensidad casi lasciva. — Esa no está aquí para los mismos juegos. — Su asistente lo miró, intrigada. «¿Una rival?», preguntó la joven.

    Azâziel sonrió por fin. No con los labios, sino con el alma. — ¿Rival? No. Las rivalidades implican miedo… Y yo solo estoy… curioso. — Apagó el puro con elegancia, girando la cabeza apenas unos grados. — Averigua su nombre. Pero no te acerques demasiado. — «¿Y si ella se nos acerca? », preguntó una vez mas la joven.

    Azâziel bajó la mirada a su copa de cristal. — Entonces esta noche será mucho más divertida de lo que esperaba. —

    Y al fondo, ella lo miraba.
    Y él…
    𝙎𝙖𝙗í𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙖𝙢𝙗𝙞é𝙣 𝙡𝙤 𝙝𝙖𝙗í𝙖 𝙧𝙚𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘𝙞𝙙𝙤.
    OST: https://youtu.be/ma6Y7l6aHcY?si=d4Z3bLX9kqB4mJLv "𝑰. 𝑩𝒂𝒋𝒐 𝒍𝒂𝒔 𝒍𝒖𝒄𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝑲𝒊𝒐𝒕𝒐: 𝑬𝒏𝒕𝒓𝒆 𝒑𝒊𝒆𝒓𝒏𝒂𝒔 𝒄𝒓𝒖𝒛𝒂𝒅𝒂𝒔 𝒚 𝒂𝒍𝒎𝒂𝒔 𝒓𝒐𝒕𝒂𝒔" 𝑪𝒐- 𝓤𝗻𝗮 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹 El humo del puro ascendía lento, como si dudara en dejarlo. Azâziel lo sostenía entre dos dedos con la misma naturalidad con la que otros sostenían un cáliz o un arma. Sus labios, apenas entreabiertos, dibujaban una curva que no era sonrisa… pero tampoco amenaza. Era la expresión de un hombre que ya ha visto demasiado y aún quiere ver un poco más. El salón estaba lleno, decorado con excesos típicamente modernos que querían parecer tradicionales. Faroles rojos, madera oscura, grabados de dragones que jamás han rugido. Y, sin embargo, había magia allí. Un tipo diferente. Humana, sí, pero densa. Caliente. 𝗛𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝗺𝗯𝗶𝗰𝗶ó𝗻, 𝘀𝗲𝘅𝗼, 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘆 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗿𝗼𝘀. Azâziel se había ganado su lugar entre los invitados, no por invitación, sino por deuda. Varios clanes le debían algo. Algo que no podían nombrar, porque el recuerdo de ese precio aún dormía en sus costillas como un puñal cubierto de terciopelo. Y esa noche, él no quería hablar de lo que cobraba. Solo quería observar. A su lado, la joven de cabello rojo, una criatura deliciosa de curvas contenidas y mirada afilada, se inclinó levemente, permitiéndose rozar su brazo con el suyo. «¿Alguna de las presentes le resulta… interesante?», preguntó ella con la voz aterciopelada de una amante que ya sabe que no será elegida, pero aún disfruta de la cacería. Azâziel no respondió de inmediato. Le gustaba que las palabras maduraran en su lengua antes de liberarlas. Inhaló. El sabor del puro era denso, masculino, con un dejo de cereza y ceniza. Lo exhaló despacio, mientras su mirada recorría la sala. Y entonces la vio. Ella no se destacaba por su ropa. Ni por su joyería. No buscaba brillar… Y, sin embargo, su mera existencia desentonaba con lo humano. Tenía la belleza triste de un ángel que se arrepiente… o de un demonio que ha aprendido a llorar. Cabello albino, piel pálida, los ojos con esa profundidad húmeda que no pertenece a este siglo. Azâziel la reconoció antes de comprender. 𝗘𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹. Un ser envuelto en carne, sí. Pero el aura… El aura ardía como una herida mal cerrada. 𝗖𝗼𝗺𝗼 é𝗹. — Esa — Susurró, finalmente, mientras su mirada se clavaba en la ajena con una intensidad casi lasciva. — Esa no está aquí para los mismos juegos. — Su asistente lo miró, intrigada. «¿Una rival?», preguntó la joven. Azâziel sonrió por fin. No con los labios, sino con el alma. — ¿Rival? No. Las rivalidades implican miedo… Y yo solo estoy… curioso. — Apagó el puro con elegancia, girando la cabeza apenas unos grados. — Averigua su nombre. Pero no te acerques demasiado. — «¿Y si ella se nos acerca? », preguntó una vez mas la joven. Azâziel bajó la mirada a su copa de cristal. — Entonces esta noche será mucho más divertida de lo que esperaba. — Y al fondo, ella lo miraba. Y él… 𝙎𝙖𝙗í𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙖𝙢𝙗𝙞é𝙣 𝙡𝙤 𝙝𝙖𝙗í𝙖 𝙧𝙚𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘𝙞𝙙𝙤.
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  • Lee Hoon

    𝘏𝘮, 𝘶𝘯 𝘯𝘶𝘦𝘷𝘰 𝘴𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦𝘳𝘰. 𝘚𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘳𝘦𝘤𝘪𝘢𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘰 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘮𝘪 𝘢𝘱𝘢𝘳𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢. 𝘔𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘨𝘳𝘢𝘤𝘪𝘢𝘴.

    ¿𝘘𝘶é 𝘵𝘢𝘭 𝘮𝘦 𝘲𝘶𝘦𝘥𝘢?
    [fusion_orange_lobster_687] 𝘏𝘮, 𝘶𝘯 𝘯𝘶𝘦𝘷𝘰 𝘴𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦𝘳𝘰. 𝘚𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘳𝘦𝘤𝘪𝘢𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘰 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘮𝘪 𝘢𝘱𝘢𝘳𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢. 𝘔𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘨𝘳𝘢𝘤𝘪𝘢𝘴. ¿𝘘𝘶é 𝘵𝘢𝘭 𝘮𝘦 𝘲𝘶𝘦𝘥𝘢?
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  • — ¿𝘌𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘴𝘦𝘯𝘵𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘴𝘰𝘭𝘦𝘥𝘢𝘥.ᐣ
    — ¿𝘌𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘴𝘦𝘯𝘵𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘴𝘰𝘭𝘦𝘥𝘢𝘥.ᐣ
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