Advertencia: El starter contiene obvios spoiler de la última temporada de "Game of Thrones".
Con intenciones de cambiar la historia de ciertos personajes y del rumbo de la trama, mi grupo de rol y yo hemos realizado cambios en las escenas de la temporada. De ahi las evidentes diferencias con respecto al material original.
El invierno habia llegado. El lema de su casa llevaba siglos anunciándolo. “Se acerca el invierno”. La nieve que habia comenzado a caer en finas capas perezosas era un claro aviso de que pronto se enfrentarían a un invierno crudo tras el largo verano del que habían disfrutado. Sansa no recordaba haber vivido invierno alguno, por supuesto. Ella nació en el largo verano, a pesar de que el norte estuviera siempre nevado.
Asi que… habia muchos preparativos que organizar. Esperaban la llegada de habitantes de aldeas cercanas y tendrían que dar de comer a todos ellos, además se estaban habilitando zonas del castillo y las murallas que pudieran resguardar a los norteños que acudieran a la fortaleza. Y todo aquello solo seria posible si lograban sobrevivir a la batalla contra los muertos. Algo para lo que, sinceramente, no demasiados tenían esperanzas. Pero Sansa Stark no podía dejarse llevar por esperanzas o deseos. Desde que Jon le habia dejado al mando de Invernalia y del norte para acudir en busca de la ayuda de Daenerys Targaryen, Sansa habia hecho lo que se esperaba de ella en una situación como la suya. No tenia formación asi que habia tenido que aprender a hacer aquello a pasos agigantados. Habia aprendido de los recuerdos que tenia de su padre, de lo que habia visto en Cersei y de lo poco que haba podido vivir al lado de Jon. En cuanto a gobernar cualquiera de los tres habia tenido más experiencia que la joven Sansa. Aun asi, el mando no se le habia resistido y, en ausencia de Jon y dado que Bran habia rechazado el nombramiento de Señor de Invernalia, todo el mundo en la ciudad habia empezado a considerar a Sansa como la legitima responsable. Sansa no pretendía quitarle el asiento a Jon pero alguien debía mirar por el Norte mientras Jon estaba en el sur.
Sansa habia esperado que sus obligaciones disminuyeran con el regreso de Jon, mas lo cierto fue que el pueblo seguía confiando y solicitando su ayuda del mismo modo.
Y Jon no regresó solo. Trajo consigo a Daenerys Targaryen, sus dothrakis, sus inmaculados, dos dragones… Demasiadas bocas que alimentar. Asi quee, no habia dejado de reunirse con señores, guardias y maestres.
-En cuanto salga toda la soldadesca al campo, debemos cerrar las puertas de Invernalia, mi señora- le aconsejó Lord Yohn Royce aquel día.
Sansa replicó de forma educada.
-Mantenedlas abiertas todo lo posible. Aun hay mucha gente llegando del campo- dijo cerrando los mapas que el señor de Piedra de las Runas le habia entregado para ilustrar la situación más allá de las murallas.
En aquel momento ambos fueron conscientes de la llegada de Daenerys Targaryen a las puertas de la estancia. Estaba sola, sin la acostumbrada compañía de sus consejeros, ni su mano, ni ese bárbaro barbudo que parecía haberse convertido en su sombra. Vista asi parecía mucho más humilde de lo que auguraba su apellido.
Los ojos azules de Sansa y, por ende la mirada de Lord Royce se desviaron hacia la recién llegada.
ㅤ✧ ㅤㅤ𝑫𝑨𝑬𝑵𝑬𝑹𝒀𝑺 𝑻𝑨𝑹𝑮𝑨𝑹𝒀𝑬𝑵 ❗ Advertencia: El starter contiene obvios spoiler de la última temporada de "Game of Thrones".
❗ Con intenciones de cambiar la historia de ciertos personajes y del rumbo de la trama, mi grupo de rol y yo hemos realizado cambios en las escenas de la temporada. De ahi las evidentes diferencias con respecto al material original.
El invierno habia llegado. El lema de su casa llevaba siglos anunciándolo. “Se acerca el invierno”. La nieve que habia comenzado a caer en finas capas perezosas era un claro aviso de que pronto se enfrentarían a un invierno crudo tras el largo verano del que habían disfrutado. Sansa no recordaba haber vivido invierno alguno, por supuesto. Ella nació en el largo verano, a pesar de que el norte estuviera siempre nevado.
Asi que… habia muchos preparativos que organizar. Esperaban la llegada de habitantes de aldeas cercanas y tendrían que dar de comer a todos ellos, además se estaban habilitando zonas del castillo y las murallas que pudieran resguardar a los norteños que acudieran a la fortaleza. Y todo aquello solo seria posible si lograban sobrevivir a la batalla contra los muertos. Algo para lo que, sinceramente, no demasiados tenían esperanzas. Pero Sansa Stark no podía dejarse llevar por esperanzas o deseos. Desde que Jon le habia dejado al mando de Invernalia y del norte para acudir en busca de la ayuda de Daenerys Targaryen, Sansa habia hecho lo que se esperaba de ella en una situación como la suya. No tenia formación asi que habia tenido que aprender a hacer aquello a pasos agigantados. Habia aprendido de los recuerdos que tenia de su padre, de lo que habia visto en Cersei y de lo poco que haba podido vivir al lado de Jon. En cuanto a gobernar cualquiera de los tres habia tenido más experiencia que la joven Sansa. Aun asi, el mando no se le habia resistido y, en ausencia de Jon y dado que Bran habia rechazado el nombramiento de Señor de Invernalia, todo el mundo en la ciudad habia empezado a considerar a Sansa como la legitima responsable. Sansa no pretendía quitarle el asiento a Jon pero alguien debía mirar por el Norte mientras Jon estaba en el sur.
Sansa habia esperado que sus obligaciones disminuyeran con el regreso de Jon, mas lo cierto fue que el pueblo seguía confiando y solicitando su ayuda del mismo modo.
Y Jon no regresó solo. Trajo consigo a Daenerys Targaryen, sus dothrakis, sus inmaculados, dos dragones… Demasiadas bocas que alimentar. Asi quee, no habia dejado de reunirse con señores, guardias y maestres.
-En cuanto salga toda la soldadesca al campo, debemos cerrar las puertas de Invernalia, mi señora- le aconsejó Lord Yohn Royce aquel día.
Sansa replicó de forma educada.
-Mantenedlas abiertas todo lo posible. Aun hay mucha gente llegando del campo- dijo cerrando los mapas que el señor de Piedra de las Runas le habia entregado para ilustrar la situación más allá de las murallas.
En aquel momento ambos fueron conscientes de la llegada de Daenerys Targaryen a las puertas de la estancia. Estaba sola, sin la acostumbrada compañía de sus consejeros, ni su mano, ni ese bárbaro barbudo que parecía haberse convertido en su sombra. Vista asi parecía mucho más humilde de lo que auguraba su apellido.
Los ojos azules de Sansa y, por ende la mirada de Lord Royce se desviaron hacia la recién llegada.
[THEUNBURNT]