• ❝Un villano a mi altura❞
    Fandom The Originals
    Categoría Drama
    𝑨𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒆𝒆𝒓:

    Esta trama contiene alusiones y referencias a la última temporada de "Los Originales"

    𝑷𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒄𝒊𝒑𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔:

    𝕮𝖆𝖗𝖔𝖑𝖎𝖓𝖊 𝕱𝖔𝖗𝖇𝖊𝖘
    Elijah Mikaelson
    Hayley Marshall
    Freya Mikaelson
    Keelan Malraux
    Hope Mikaelson
    𝑬𝒗𝒂
    Pierre LeRoi


    𝑬𝒏𝒍𝒂𝒄𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒇𝒆𝒓𝒊𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒂𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔:

    Esta trama contiene alusiones a aspectos roleados en otros starter:
    https://ficrol.com/posts/151270
    https://ficrol.com/posts/235248
    https://ficrol.com/posts/151277
    https://ficrol.com/posts/300895
    https://ficrol.com/posts/151274
    https://ficrol.com/posts/337154



    Convencer a Alaric Saltzman de ayudar a la familia Mikaelson, y más específicamente al propio Klaus como representante de toda la familia Mikaelson presente en Mystic Falls, no fue facil. Para nada facil. Las heridas del pasado no habían llegado a cerrarse del todo y, aunque Alaric habia sido una excelente figura paterna para Hope y aparentemente Saltzman tambien habia desarrollado cariño por la tríbrida, lo cierto era que esa relacion no habia ayudado a sanar los horrores del pasado ni el daño entre Alaric y Klaus.

    Pero, gracias a la intervención de Caroline, alguien cuya parcialidad por fin jugaba en favor de Klaus, Alaric terminó por consentir ayudar a los Mikaelson con la búsqueda del misterio de su extraña marca. Asi que Klaus y Alaric pasaron bastantes horas en la biblioteca. Uno no dejaba de traer libros seguro de haber visto antes ese símbolo en alguna parte. Y el otro, leía ávidamente agradeciendo los litros de café que Caroline traía para ellos de tanto en tanto. Llegado cierto punto de la noche incluso Caroline se habia unido al equipo de búsqueda de aquel extraño símbolo. Hasta que…

    -¡Lo sabía! -exclamó Alaric cuando las únicas luces de las que podían valerse eran las de las lámparas de la biblioteca. Hacia bastante rato que el sol se habia ocultado y que el silencio habia caído sobre la Escuela Salvatore.

    Klaus y Caroline lo miraron inmediatamente.

    -¿Qué? -preguntó Klaus poniéndose en pie a la vez que Caroline, rodeando los dos la mesa por extremos opuestos para llegar hasta Alaric quien dejó un libro extendido sobre la mesa.

    -Esa marca que tienes…- Alaric señaló el antebrazo de Klaus- Es antigua. Muy antigua. Tanto que he tenido que remontarme a mitos y leyendas. Nunca nadie habia visto esa marca antes, al menos no hay constancia de ello, por eso no está archivada en símbolos celta…

    -Al grano, amigo. ¿Qué es? -preguntó Klaus rodando los ojos.

    -Es la marca de una nigromante poderosa. La más antigua y poderosa del mundo. Su magia es tan antigua que no hay registros… Apenas leyendas en Inglaterra… Hablan de una bruja capaz de dominar la vida y la muerte… y de un hechicero cuyo poder rivalizaba con el suyo.

    Caroline cruzó los brazos.

    -De acuerdo, pero… ¿Qué tiene eso que ver con Klaus o con los resucitados?

    Alaric bajó la mirada hacia las páginas envejecidas.

    -Se amaban. Al menos eso dicen las historias. Durante años fueron inseparables. Pero algo ocurrió entre ellos… algo tan terrible que acabó convirtiendo su amor en una guerra. Él empezó a temer en quién podía convertirse ella. Y ella vio esa traición como el peor de los ataques.

    Klaus permaneció inmóvil, desviando la mirada hacia la marca de su brazo.

    -El problema -continuó Alaric- es que ninguno podía matar al otro. Habían sellado un pacto de sangre siglos atrás. Sus vidas quedaron unidas. Si uno moría… el otro también.

    Caroline frunció el ceño.

    -Pero entonces la guerra nunca podía terminar.

    -En efecto. Así que el hechicero hizo lo único que se le ocurrió, lo único que estaba en su mano. Creó un arma capaz de romper las leyes de ese pacto. Una espada forjada con magia antigua… entregada después a un rey que, según la profecía, sería el único capaz de detener a la bruja si algún día ella cruzaba el límite.

    Klaus alzó lentamente la mirada.

    -¿Excalibur…? -preguntó de forma irónica, pues era el único nombre de una espada que le vino a la mente. Y, no podía imaginarse lo acertado que estaba.

    Alaric asintió despacio. Klaus frunció las cejas y miró al primero esperando que aquello fuera una broma.

    -¿Qué tiene que ver la marca con esto…?

    Alaric tragó saliva de forma pesada antes de volver la página del libro. Las ilustraciones de los grabados estaban desgastadas por el tiempo, pero el símbolo dibujado sobre el papel era exactamente el mismo que ardía sobre la piel de Klaus. La medialuna entrelazada con una triqueta simple.

    -Porque esta marca no representa una maldición… No al uso, al menos… Representa pertenencia.

    Caroline dirigió tambien la mirada hacia el brazo de Klaus inmediatamente.

    -La leyenda dice -prosiguió Alaric- que, cuando comenzó la guerra, la bruja entendió algo: jamás podría derrotar al hechicero sola. No mientras él siguiera teniendo a reyes, ejércitos y magos luchando de su lado. Así que empezó a buscar una forma de crear su propio ejército.

    Klaus apretó la mandíbula, comprendiéndolo al instante. Después de haberse criado con una madre como la suya, comprendía que habia personas que no conocían el límite. Tampoco él, puede que le viniera por rama materna. Irónicamente.

    -Nigromancia… -dijo. No era una pregunta.

    -Al principio resucitaba soldados caídos -asintió Alaric- Guerreros. Brujos. Pero su magia evolucionó. Se volvió más oscura y mucho más poderosa. La marca era el vínculo que utilizaba para atar las almas resucitadas a su voluntad. Una llamada. Una invocación permanente.

    El silencio cayó entre los tres.

    -Según las leyendas -continuó Alaric en voz más baja-, aquellos que estaban marcados dejaban de pertenecer al mundo de los muertos. La bruja podía sentirlos, encontrarlos… incluso reclamar sus vidas otra vez si la traicionaban.

    Caroline negó con la cabeza lentamente.

    -No…

    -Y lo peor es que... -Alaric levantó la vista del libro-. Cuanto más poderoso era el resucitado, más valiosa resultaba la marca para ella. Porque no estaba creando simples soldados… estaba formando un ejército capaz de enfrentarse al único hombre al que jamás pudo destruir.

    Klaus sostuvo la mirada de Alaric unos segundos.

    -¿Y ese hombre era…?

    Alaric cerró el libro despacio.

    -Merlín. Y la mujer que te marcó… Morgana.

    Klaus dejó ir el aire de sus pulmones e intercambió una mirada con Caroline.

    -¿Hay algún modo de deshacernos de la marca? -preguntó Klaus- Como comprenderás, es una duda bastante acuciante para nosotros ahora mismo… Si esa bruja sigue resucitando gente, pronto Mystic Falls se encontrará ante una plaga de vampiros, brujos y lobos muertos hace siglos. ¿Qué tal os fue con el brujo Silas?

    Alaric tensó la mandíbula mirando el rostro de Klaus de abajo arriba.

    -Oye, que yo no tengo la culpa… Pero no… No hay registros que hablen de como deshacerse de la marca… -negó con la cabeza- Pero hay un hechizo de invocación. Podeis llamar a Morgana… Puede que tengas una oportunidad contra ella…

    Sin apartar la mirada de Klaus cerró el libro y se lo entregó.

    -Asegúrate de que nos devuelves el libro cuando termináis.

    Klaus tomó el libro sin apartar sus acerados orbes azules de los parejos de Alaric.

    -Solo una pregunta… en tu experiencia… Si matamos a Morgana… ¿moriremos tambien?

    Alaric no respondió. No al principio.

    -No lo sé.

    >> Regresar a Nueva Orleans fue más dulce que la marcha. Al menos ahora tenían un libro y le habían dado un nombre a su enemigo. Además, Klaus no regresó solo. Si bien Caroline sabia que Alaric sabría ocupar su puesto como director en funciones ninguno de los dos ocupantes del Audi de Klaus podían saber que les depararía aquella aventura. Pero saber que contaba con la presencia alentadora de Caroline era ya más que una ayuda para Klaus. No pretendía recuperar el tiempo perdido con ella, mucho menos sin saber si habría más tiempo después de aquella aventura. Pero Caroline no le habia abandonado la primera vez que su final se avecinaba y no quiso hacerlo aquella segunda vez.

    -Gracias, Caroline -le dijo el hibrido una vez que llegaron a Nueva Orleans- Es importante para mi que… quieras quedarte con nosotros. Y tu pericia nos será más útil en persona que por teléfono

    Salió del coche y recorrió a velocidad vampírica la distancia hasta la puerta de Caroline una vez que entraron en el complejo Mikaelson.

    -Estás a punto de entrar en la boca del lobo. ¿Lista, amor? -preguntó ofreciendo su mano para salir del coche.

    No dieron ni dos pasos dentro del Atrio del complejo cuando Freya y Keelan aparecieron por la puerta del salón de baile.
    𝑨𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒆𝒆𝒓: Esta trama contiene alusiones y referencias a la última temporada de "Los Originales" 𝑷𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒄𝒊𝒑𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔: [BarbieBxtch] [Nbl3Stag] [LittleWxlfie] [THE0LDERSISTER] [las7malraux] [thetribrid] [JUST.EVA] [ALS0NAMEDARTHUR] 𝑬𝒏𝒍𝒂𝒄𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒇𝒆𝒓𝒊𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒂𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔: Esta trama contiene alusiones a aspectos roleados en otros starter: — https://ficrol.com/posts/151270 — https://ficrol.com/posts/235248 — https://ficrol.com/posts/151277 — https://ficrol.com/posts/300895 — https://ficrol.com/posts/151274 — https://ficrol.com/posts/337154 Convencer a Alaric Saltzman de ayudar a la familia Mikaelson, y más específicamente al propio Klaus como representante de toda la familia Mikaelson presente en Mystic Falls, no fue facil. Para nada facil. Las heridas del pasado no habían llegado a cerrarse del todo y, aunque Alaric habia sido una excelente figura paterna para Hope y aparentemente Saltzman tambien habia desarrollado cariño por la tríbrida, lo cierto era que esa relacion no habia ayudado a sanar los horrores del pasado ni el daño entre Alaric y Klaus. Pero, gracias a la intervención de Caroline, alguien cuya parcialidad por fin jugaba en favor de Klaus, Alaric terminó por consentir ayudar a los Mikaelson con la búsqueda del misterio de su extraña marca. Asi que Klaus y Alaric pasaron bastantes horas en la biblioteca. Uno no dejaba de traer libros seguro de haber visto antes ese símbolo en alguna parte. Y el otro, leía ávidamente agradeciendo los litros de café que Caroline traía para ellos de tanto en tanto. Llegado cierto punto de la noche incluso Caroline se habia unido al equipo de búsqueda de aquel extraño símbolo. Hasta que… -¡Lo sabía! -exclamó Alaric cuando las únicas luces de las que podían valerse eran las de las lámparas de la biblioteca. Hacia bastante rato que el sol se habia ocultado y que el silencio habia caído sobre la Escuela Salvatore. Klaus y Caroline lo miraron inmediatamente. -¿Qué? -preguntó Klaus poniéndose en pie a la vez que Caroline, rodeando los dos la mesa por extremos opuestos para llegar hasta Alaric quien dejó un libro extendido sobre la mesa. -Esa marca que tienes…- Alaric señaló el antebrazo de Klaus- Es antigua. Muy antigua. Tanto que he tenido que remontarme a mitos y leyendas. Nunca nadie habia visto esa marca antes, al menos no hay constancia de ello, por eso no está archivada en símbolos celta… -Al grano, amigo. ¿Qué es? -preguntó Klaus rodando los ojos. -Es la marca de una nigromante poderosa. La más antigua y poderosa del mundo. Su magia es tan antigua que no hay registros… Apenas leyendas en Inglaterra… Hablan de una bruja capaz de dominar la vida y la muerte… y de un hechicero cuyo poder rivalizaba con el suyo. Caroline cruzó los brazos. -De acuerdo, pero… ¿Qué tiene eso que ver con Klaus o con los resucitados? Alaric bajó la mirada hacia las páginas envejecidas. -Se amaban. Al menos eso dicen las historias. Durante años fueron inseparables. Pero algo ocurrió entre ellos… algo tan terrible que acabó convirtiendo su amor en una guerra. Él empezó a temer en quién podía convertirse ella. Y ella vio esa traición como el peor de los ataques. Klaus permaneció inmóvil, desviando la mirada hacia la marca de su brazo. -El problema -continuó Alaric- es que ninguno podía matar al otro. Habían sellado un pacto de sangre siglos atrás. Sus vidas quedaron unidas. Si uno moría… el otro también. Caroline frunció el ceño. -Pero entonces la guerra nunca podía terminar. -En efecto. Así que el hechicero hizo lo único que se le ocurrió, lo único que estaba en su mano. Creó un arma capaz de romper las leyes de ese pacto. Una espada forjada con magia antigua… entregada después a un rey que, según la profecía, sería el único capaz de detener a la bruja si algún día ella cruzaba el límite. Klaus alzó lentamente la mirada. -¿Excalibur…? -preguntó de forma irónica, pues era el único nombre de una espada que le vino a la mente. Y, no podía imaginarse lo acertado que estaba. Alaric asintió despacio. Klaus frunció las cejas y miró al primero esperando que aquello fuera una broma. -¿Qué tiene que ver la marca con esto…? Alaric tragó saliva de forma pesada antes de volver la página del libro. Las ilustraciones de los grabados estaban desgastadas por el tiempo, pero el símbolo dibujado sobre el papel era exactamente el mismo que ardía sobre la piel de Klaus. La medialuna entrelazada con una triqueta simple. -Porque esta marca no representa una maldición… No al uso, al menos… Representa pertenencia. Caroline dirigió tambien la mirada hacia el brazo de Klaus inmediatamente. -La leyenda dice -prosiguió Alaric- que, cuando comenzó la guerra, la bruja entendió algo: jamás podría derrotar al hechicero sola. No mientras él siguiera teniendo a reyes, ejércitos y magos luchando de su lado. Así que empezó a buscar una forma de crear su propio ejército. Klaus apretó la mandíbula, comprendiéndolo al instante. Después de haberse criado con una madre como la suya, comprendía que habia personas que no conocían el límite. Tampoco él, puede que le viniera por rama materna. Irónicamente. -Nigromancia… -dijo. No era una pregunta. -Al principio resucitaba soldados caídos -asintió Alaric- Guerreros. Brujos. Pero su magia evolucionó. Se volvió más oscura y mucho más poderosa. La marca era el vínculo que utilizaba para atar las almas resucitadas a su voluntad. Una llamada. Una invocación permanente. El silencio cayó entre los tres. -Según las leyendas -continuó Alaric en voz más baja-, aquellos que estaban marcados dejaban de pertenecer al mundo de los muertos. La bruja podía sentirlos, encontrarlos… incluso reclamar sus vidas otra vez si la traicionaban. Caroline negó con la cabeza lentamente. -No… -Y lo peor es que... -Alaric levantó la vista del libro-. Cuanto más poderoso era el resucitado, más valiosa resultaba la marca para ella. Porque no estaba creando simples soldados… estaba formando un ejército capaz de enfrentarse al único hombre al que jamás pudo destruir. Klaus sostuvo la mirada de Alaric unos segundos. -¿Y ese hombre era…? Alaric cerró el libro despacio. -Merlín. Y la mujer que te marcó… Morgana. Klaus dejó ir el aire de sus pulmones e intercambió una mirada con Caroline. -¿Hay algún modo de deshacernos de la marca? -preguntó Klaus- Como comprenderás, es una duda bastante acuciante para nosotros ahora mismo… Si esa bruja sigue resucitando gente, pronto Mystic Falls se encontrará ante una plaga de vampiros, brujos y lobos muertos hace siglos. ¿Qué tal os fue con el brujo Silas? Alaric tensó la mandíbula mirando el rostro de Klaus de abajo arriba. -Oye, que yo no tengo la culpa… Pero no… No hay registros que hablen de como deshacerse de la marca… -negó con la cabeza- Pero hay un hechizo de invocación. Podeis llamar a Morgana… Puede que tengas una oportunidad contra ella… Sin apartar la mirada de Klaus cerró el libro y se lo entregó. -Asegúrate de que nos devuelves el libro cuando termináis. Klaus tomó el libro sin apartar sus acerados orbes azules de los parejos de Alaric. -Solo una pregunta… en tu experiencia… Si matamos a Morgana… ¿moriremos tambien? Alaric no respondió. No al principio. -No lo sé. >> Regresar a Nueva Orleans fue más dulce que la marcha. Al menos ahora tenían un libro y le habían dado un nombre a su enemigo. Además, Klaus no regresó solo. Si bien Caroline sabia que Alaric sabría ocupar su puesto como director en funciones ninguno de los dos ocupantes del Audi de Klaus podían saber que les depararía aquella aventura. Pero saber que contaba con la presencia alentadora de Caroline era ya más que una ayuda para Klaus. No pretendía recuperar el tiempo perdido con ella, mucho menos sin saber si habría más tiempo después de aquella aventura. Pero Caroline no le habia abandonado la primera vez que su final se avecinaba y no quiso hacerlo aquella segunda vez. -Gracias, Caroline -le dijo el hibrido una vez que llegaron a Nueva Orleans- Es importante para mi que… quieras quedarte con nosotros. Y tu pericia nos será más útil en persona que por teléfono Salió del coche y recorrió a velocidad vampírica la distancia hasta la puerta de Caroline una vez que entraron en el complejo Mikaelson. -Estás a punto de entrar en la boca del lobo. ¿Lista, amor? -preguntó ofreciendo su mano para salir del coche. No dieron ni dos pasos dentro del Atrio del complejo cuando Freya y Keelan aparecieron por la puerta del salón de baile.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    Me gusta
    3
    2 turnos 1 maullido
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ****Edad del Caos.****
    "Las Alas del Engaño"

    La guerra había cambiado, desde el enfrentamiento contra aquellos dos seres alados, ni Ozma ni Yen habían vuelto a verlos. No conocían sus nombres, tampoco entendían del todo qué eran realmente. Para Yen, eran guerreros bendecidos por los Dioses. Ozma, en cambio, comprendía algo más aterrador: aquellos seres no habían nacido, habían sido creados. Y eso significaba que los Dioses habían dado un paso más allá.

    Mientras Ozma continuaba sus campañas y Yen lideraba ataques contra fortalezas Elunai, los dos seres alados comenzaron una misión completamente distinta, una orden directa de las entidades que observaban desde la isla flotante en los cielos.

    No debían destruir, debían conquistar los corazones. Los dos descendieron a las tierras bajas ocultando sus halos y alas, tomando apariencias similares a las de los humanoides comunes. Caminaban entre aldeas, hablaban con la gente, ayudaban a enfermos y protegían caravanas. Allí donde aparecían, ocurrían ataques de monstruos. Ataques demasiado oportunos, bestias surgían de los bosques o las montañas, aterrorizando pueblos enteros, y justo cuando todo parecía perdido, aquellos dos guerreros aparecían para salvar a la población.

    Poco a poco, la gente comenzó a llamarlos Héroes. Los rumores se extendieron con rapidez.

    Decían que los Héroes eran enviados celestiales, que escuchaban las plegarias, que protegían a los débiles sin pedir nada a cambio y lo más peligroso de todo… La gente comenzó a compararlos con Ozma.

    Los Héroes no tardaron en sembrar dudas. Nunca hablaban directamente en contra él al principio. Eran más inteligentes que eso. Simplemente hacían preguntas.

    -¿Por qué un rey necesita un ejército tan grande?
    -¿Por qué siguen existiendo guerras si Ozma realmente quiere salvarlos?
    -¿Por qué toma demasiadas provisiones de cada ciudad que libera?

    Las semillas de la desconfianza comenzaron a crecer. Era cierto que el ejército de Ozma tomaba alimentos y materiales de las ciudades liberadas, pero jamás en cantidades abusivas. Nunca dejaban morir de hambre a la población, ni saqueaban hogares como hacían antiguamente los Elunai. Sin embargo, los nuevos Héroes manipulaban cada situación para hacer parecer que Ozma no era un libertador sino un conquistador.

    Decían que aquel supuesto salvador solo estaba preparando más guerras, que los jóvenes terminarían muriendo por una cruzada absurda.
    Que Ozma utilizaba a las razas libres como herramientas para su venganza personal.

    Lo peor era que las nuevas generaciones comenzaron a creerlo. La guerra había durado demasiado tiempo, los ancianos aún recordaban los días en que los Elunai marcaban personas como ganado, cuando pueblos enteros desaparecían por órdenes divinas o eran usados como experimentos. Pero muchos de esos ancianos ya habían muerto.

    Los jóvenes nacidos durante la guerra jamás vivieron esa opresión, ellos nacieron libres, crecieron escuchando historias sobre los Elunai, pero nunca sintieron el miedo real de aquellos tiempos. Para ellos, la guerra de Ozma era algo lejano, interminable… una carga heredada de generaciones pasadas.

    Los pueblos comenzaron a levantar pequeños altares, las madres enseñaban a sus hijos a rezar por los Héroes, incluso algunos soldados liberados empezaron a desertar silenciosamente para seguirlos.

    Desde la distancia, ocultos entre las montañas, los dos seres alados observaban aquello con tranquilidad. Su bendición estaba funcionando.

    El don que los Dioses les habían otorgado influía lentamente sobre los corazones débiles. No era control absoluto, sino una suave manipulación que hacía crecer admiración, confianza y devoción.

    Pero existían seres inmunes: Los Ogros, los Kijin y especialmente Ozma y Yen. Por eso jamás se acercaban demasiado a ellos. Sabían que si Ozma descubría la verdad detrás de aquella influencia, la cacería comenzaría de inmediato.

    Aun así… Los Dioses sonreían desde la ciudad flotante, porque por primera vez en siglos, el mundo comenzaba a apartarse del Monstruo por voluntad propia.
    ****Edad del Caos.**** "Las Alas del Engaño" La guerra había cambiado, desde el enfrentamiento contra aquellos dos seres alados, ni Ozma ni Yen habían vuelto a verlos. No conocían sus nombres, tampoco entendían del todo qué eran realmente. Para Yen, eran guerreros bendecidos por los Dioses. Ozma, en cambio, comprendía algo más aterrador: aquellos seres no habían nacido, habían sido creados. Y eso significaba que los Dioses habían dado un paso más allá. Mientras Ozma continuaba sus campañas y Yen lideraba ataques contra fortalezas Elunai, los dos seres alados comenzaron una misión completamente distinta, una orden directa de las entidades que observaban desde la isla flotante en los cielos. No debían destruir, debían conquistar los corazones. Los dos descendieron a las tierras bajas ocultando sus halos y alas, tomando apariencias similares a las de los humanoides comunes. Caminaban entre aldeas, hablaban con la gente, ayudaban a enfermos y protegían caravanas. Allí donde aparecían, ocurrían ataques de monstruos. Ataques demasiado oportunos, bestias surgían de los bosques o las montañas, aterrorizando pueblos enteros, y justo cuando todo parecía perdido, aquellos dos guerreros aparecían para salvar a la población. Poco a poco, la gente comenzó a llamarlos Héroes. Los rumores se extendieron con rapidez. Decían que los Héroes eran enviados celestiales, que escuchaban las plegarias, que protegían a los débiles sin pedir nada a cambio y lo más peligroso de todo… La gente comenzó a compararlos con Ozma. Los Héroes no tardaron en sembrar dudas. Nunca hablaban directamente en contra él al principio. Eran más inteligentes que eso. Simplemente hacían preguntas. -¿Por qué un rey necesita un ejército tan grande? -¿Por qué siguen existiendo guerras si Ozma realmente quiere salvarlos? -¿Por qué toma demasiadas provisiones de cada ciudad que libera? Las semillas de la desconfianza comenzaron a crecer. Era cierto que el ejército de Ozma tomaba alimentos y materiales de las ciudades liberadas, pero jamás en cantidades abusivas. Nunca dejaban morir de hambre a la población, ni saqueaban hogares como hacían antiguamente los Elunai. Sin embargo, los nuevos Héroes manipulaban cada situación para hacer parecer que Ozma no era un libertador sino un conquistador. Decían que aquel supuesto salvador solo estaba preparando más guerras, que los jóvenes terminarían muriendo por una cruzada absurda. Que Ozma utilizaba a las razas libres como herramientas para su venganza personal. Lo peor era que las nuevas generaciones comenzaron a creerlo. La guerra había durado demasiado tiempo, los ancianos aún recordaban los días en que los Elunai marcaban personas como ganado, cuando pueblos enteros desaparecían por órdenes divinas o eran usados como experimentos. Pero muchos de esos ancianos ya habían muerto. Los jóvenes nacidos durante la guerra jamás vivieron esa opresión, ellos nacieron libres, crecieron escuchando historias sobre los Elunai, pero nunca sintieron el miedo real de aquellos tiempos. Para ellos, la guerra de Ozma era algo lejano, interminable… una carga heredada de generaciones pasadas. Los pueblos comenzaron a levantar pequeños altares, las madres enseñaban a sus hijos a rezar por los Héroes, incluso algunos soldados liberados empezaron a desertar silenciosamente para seguirlos. Desde la distancia, ocultos entre las montañas, los dos seres alados observaban aquello con tranquilidad. Su bendición estaba funcionando. El don que los Dioses les habían otorgado influía lentamente sobre los corazones débiles. No era control absoluto, sino una suave manipulación que hacía crecer admiración, confianza y devoción. Pero existían seres inmunes: Los Ogros, los Kijin y especialmente Ozma y Yen. Por eso jamás se acercaban demasiado a ellos. Sabían que si Ozma descubría la verdad detrás de aquella influencia, la cacería comenzaría de inmediato. Aun así… Los Dioses sonreían desde la ciudad flotante, porque por primera vez en siglos, el mundo comenzaba a apartarse del Monstruo por voluntad propia.
    Me endiabla
    1
    0 comentarios 1 compartido
  • La luna llena bañaba los jardines del castillo Queen con una luz plateada. Lili había llevado a Hannah al castillo por petición de Jennifer. La niña observaba todo con curiosidad mientras caminaban por los enormes pasillos adornados con retratos antiguos de la familia Queen, hasta que al entrar al salón principal notó que no estaban solas.

    Loki también estaba allí, se encontraba sentada sobre uno de los sofá. Jennifer noto la curiosidad de su hija nieta del porque Loki estaba ahí. Se acerco a Hannah y colocó una mano sobre su hombro.

    -Puedo entrenarla físicamente si es necesario, pero Loki esta entrenando a Fenrir en el uso de la magia elemental y la de protección que proviene de la bendición de Yue. Esta será una buena oportunidad para que las primas estudien juntas y se apoyen. Yo nunca tuve una guía adecuada ni tampoco una compañera de estudios en esos temas, todo lo que se fue auto didacta, así que en ese aspecto no soy una buena maestra como lo será Loki.-

    *Mirando a Hannah agrego.* Quiero que aprendas a defenderte usando magia normal. No usando el poder de la bendición de Yue.

    *El ambiente se volvió más pesado al instante, Lili Y Loki entendieron inmediatamente a qué se refería Jennifer, ya que era algo que su madre les había contado en mas de una ocacion.*

    -La bendición lunar no fue creada para ser usada como una herramienta de destrucción -*Respiro hondo.* Si alguien fuerza ese poder usando odio, ira o emociones negativas… la bendición se corromperá.

    *Jennifer levantó una mano y sujeto su cabello oscuro* Yo cometí ese error hace mucho tiempo.

    El salón quedó completamente en silencio.

    -Utilicé la bendición en combate mientras estaba consumida por emociones negativas. Forcé un poder que debía permanecer puro… y el precio fue este.-

    Sus dedos rozaron lentamente su cabello oscuro.

    —La luz lunar se contaminó dentro de mí.

    Lili conocía perfectamente esa historia y el dolor que Jennifer había cargado durante siglos por aquella decisión. Jennifer volvió a mirar a Hannah.

    -No permitiré que repitas mi error. Por eso quiero que aprendas magia de ataque. Así, si algún día debes luchar, puedas hacerlo usando tus propias capacidades y no dependiendo únicamente de la bendición.

    Veythra Lili Queen Ishtar Loki Queen Ishtar Hannah Queen Queen
    La luna llena bañaba los jardines del castillo Queen con una luz plateada. Lili había llevado a Hannah al castillo por petición de Jennifer. La niña observaba todo con curiosidad mientras caminaban por los enormes pasillos adornados con retratos antiguos de la familia Queen, hasta que al entrar al salón principal notó que no estaban solas. Loki también estaba allí, se encontraba sentada sobre uno de los sofá. Jennifer noto la curiosidad de su hija nieta del porque Loki estaba ahí. Se acerco a Hannah y colocó una mano sobre su hombro. -Puedo entrenarla físicamente si es necesario, pero Loki esta entrenando a Fenrir en el uso de la magia elemental y la de protección que proviene de la bendición de Yue. Esta será una buena oportunidad para que las primas estudien juntas y se apoyen. Yo nunca tuve una guía adecuada ni tampoco una compañera de estudios en esos temas, todo lo que se fue auto didacta, así que en ese aspecto no soy una buena maestra como lo será Loki.- *Mirando a Hannah agrego.* Quiero que aprendas a defenderte usando magia normal. No usando el poder de la bendición de Yue. *El ambiente se volvió más pesado al instante, Lili Y Loki entendieron inmediatamente a qué se refería Jennifer, ya que era algo que su madre les había contado en mas de una ocacion.* -La bendición lunar no fue creada para ser usada como una herramienta de destrucción -*Respiro hondo.* Si alguien fuerza ese poder usando odio, ira o emociones negativas… la bendición se corromperá. *Jennifer levantó una mano y sujeto su cabello oscuro* Yo cometí ese error hace mucho tiempo. El salón quedó completamente en silencio. -Utilicé la bendición en combate mientras estaba consumida por emociones negativas. Forcé un poder que debía permanecer puro… y el precio fue este.- Sus dedos rozaron lentamente su cabello oscuro. —La luz lunar se contaminó dentro de mí. Lili conocía perfectamente esa historia y el dolor que Jennifer había cargado durante siglos por aquella decisión. Jennifer volvió a mirar a Hannah. -No permitiré que repitas mi error. Por eso quiero que aprendas magia de ataque. Así, si algún día debes luchar, puedas hacerlo usando tus propias capacidades y no dependiendo únicamente de la bendición. [Lili.Queen] [loki_q1] [stellar_white_bear_102]
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • -El ogro desaparecio durante meses despues de la traicion que habia recibido por parte de su Amo, algunos decian que habia muerto finalmente. Otros aseguraban haber encontrado rastros de su sangre azul en montañas lejanas, como si hubiese arrastrado su cuerpo destruido hacia algun rincon olvidado del mundo para terminar pudriendose solo. Muchos celebraron aquella posibilidad. Despues de todo, monstruos como el no nacian para tener finales dignos. Eran armas, catastrofes, bestias hechas para destruir y luego ser destruidas. Eso era lo que todos creian comprender sobre el..-

    -La voz de un elfo se escucho en el Bar, la historia siendo relatada por un joven elfo de cabello rubio y ojos dorados, con ropajes identicos a los de un Bardo-
    "Pero estaban equivocados, porque el ogro no desaparecio para morir, desaparecio para cambiar"

    -Durante siglos habia luchado contra si mismo. Contra la cosa que vivia dentro de su sangre. Esa hambre salvaje que convertia su cuerpo en algo mas antiguo que un simple ogro. Mas monstruoso, mas cercano a una calamidad viva que a una criatura racional. Siempre intento controlarla con fuerza bruta, enterrandola bajo cadenas mentales, furia y orgullo. Temia perderse completamente si dejaba salir aquello que dormia en sus entrañas. Temia convertirse en un animal incapaz de distinguir aliados de enemigos. Y quizas por eso sufrio tanto cada traicion, cada abandono y cada decepcion. Porque seguia aferrandose a una parte demasiado humana de si mismo, pero con este tragico final, dejo de hacerlo-

    -Las montañas del Norte fueron testigos de aquello en lo que comenzo a convertirse. Los viajeres hablaban de un monstruo enorme caminando entre tormentas de nieve, cubierto de cicatrices viejas y sangre seca, como si hubiese abandonado cualquier interes en parecer una criatura civilizada. Pasaba noches enteras sentado frente a precipicios infinitos, inmovil, escuchando unicamente el viento mientras algo dentro suyo despertaba lentamente. Ya no luchaba contra esa presencia. Ya no intentaba encadenarla, por primera vez en miles de años.. comenzo a escucharla, y descubrio algo inesperado.. la bestia jamas quizo destruirlo, la bestia era el mismo, toda aquella violencia, toda aquella brutalidad, toda aquella hambre antigua que recorria su sangre no existia para consumirlo, sino para protegerlo. Era el nucleo mas honesto de su existencia. La parte de si mismo que jamas Mintio, jamas traiciono y jamas abandono. Mientras otros cambiaban por miedo, por deseo o por comodidad, aquella oscuridad interna permanecia siempre igual. Esperandolo pacientemente-

    -El elfo volvio a hablar en voz alta, como si conociera la historia detras de ese Ogro, quien era ese elfo, como lo conocia tan bien, como para contarle a ustedes, cosas que el ogro jamas contaria-"El verdadero problema nunca fue la bestia, fue el intento absurdo del ogro por seguir siendo algo aceptable para quienes jamas iban a comprenderlo.. Personas que juraron con su corazon, y clavaron el puñal mas rapido de lo esperado."

    -Y entonces ocurrio, una noche, bajo una luna roja gigantesca, el monstruo dejo de resistirse por completo. su cuerpo cambio lentamente mientras la sangre azul recorria cada musculo como fuego hirviendo. sus huesos crujieron. Los enormes cuernos crecieron aun mas hacia atras. Las venas comenzaron a brillar debajo de la piel azul oscura como rios luminosos atravezando piedra viva. Sus ojos dorados perdieron cualquier rastro de cansancio antiguo y recuperaron algo que hacia siglos no existia dentro de el.. "Claridad", no era una transformacion descontrolada, no era total locura, no era rabia ciega. Era Armonia-

    -La montaña entera temblo cuando el ogro libero aquella presencia completamente por primera vez. El aire se volvio pesado. Los arboles se doblaron, las criaturas escondidas escaparon kilometros enteros solo por sentirlo respirar. Pero el seguia quieto. Sereno, consciente de cada pensamiento, de cada latido, de cada gota de sangre recorriendo su monstruoso cuerpo, y entonces lo comprendio. No necesitaba reinas para sentirse completo. No necesitaba aprobacion, no necesitaba cadenas emocionales disfrazadas de amor. Todas aquellas decepciones, todas aquellas personas que lo arrojaron lejos apenas sus sentimientos se volvieron incomodos... habian sido necesarias para llegar alli, porque si jamas lo hubiesen traicionado, el jamas habria soltado la ultima debilidad que todabia lo mantenia dividido-
    -El ogro desaparecio durante meses despues de la traicion que habia recibido por parte de su Amo, algunos decian que habia muerto finalmente. Otros aseguraban haber encontrado rastros de su sangre azul en montañas lejanas, como si hubiese arrastrado su cuerpo destruido hacia algun rincon olvidado del mundo para terminar pudriendose solo. Muchos celebraron aquella posibilidad. Despues de todo, monstruos como el no nacian para tener finales dignos. Eran armas, catastrofes, bestias hechas para destruir y luego ser destruidas. Eso era lo que todos creian comprender sobre el..- -La voz de un elfo se escucho en el Bar, la historia siendo relatada por un joven elfo de cabello rubio y ojos dorados, con ropajes identicos a los de un Bardo- "Pero estaban equivocados, porque el ogro no desaparecio para morir, desaparecio para cambiar" -Durante siglos habia luchado contra si mismo. Contra la cosa que vivia dentro de su sangre. Esa hambre salvaje que convertia su cuerpo en algo mas antiguo que un simple ogro. Mas monstruoso, mas cercano a una calamidad viva que a una criatura racional. Siempre intento controlarla con fuerza bruta, enterrandola bajo cadenas mentales, furia y orgullo. Temia perderse completamente si dejaba salir aquello que dormia en sus entrañas. Temia convertirse en un animal incapaz de distinguir aliados de enemigos. Y quizas por eso sufrio tanto cada traicion, cada abandono y cada decepcion. Porque seguia aferrandose a una parte demasiado humana de si mismo, pero con este tragico final, dejo de hacerlo- -Las montañas del Norte fueron testigos de aquello en lo que comenzo a convertirse. Los viajeres hablaban de un monstruo enorme caminando entre tormentas de nieve, cubierto de cicatrices viejas y sangre seca, como si hubiese abandonado cualquier interes en parecer una criatura civilizada. Pasaba noches enteras sentado frente a precipicios infinitos, inmovil, escuchando unicamente el viento mientras algo dentro suyo despertaba lentamente. Ya no luchaba contra esa presencia. Ya no intentaba encadenarla, por primera vez en miles de años.. comenzo a escucharla, y descubrio algo inesperado.. la bestia jamas quizo destruirlo, la bestia era el mismo, toda aquella violencia, toda aquella brutalidad, toda aquella hambre antigua que recorria su sangre no existia para consumirlo, sino para protegerlo. Era el nucleo mas honesto de su existencia. La parte de si mismo que jamas Mintio, jamas traiciono y jamas abandono. Mientras otros cambiaban por miedo, por deseo o por comodidad, aquella oscuridad interna permanecia siempre igual. Esperandolo pacientemente- -El elfo volvio a hablar en voz alta, como si conociera la historia detras de ese Ogro, quien era ese elfo, como lo conocia tan bien, como para contarle a ustedes, cosas que el ogro jamas contaria-"El verdadero problema nunca fue la bestia, fue el intento absurdo del ogro por seguir siendo algo aceptable para quienes jamas iban a comprenderlo.. Personas que juraron con su corazon, y clavaron el puñal mas rapido de lo esperado." -Y entonces ocurrio, una noche, bajo una luna roja gigantesca, el monstruo dejo de resistirse por completo. su cuerpo cambio lentamente mientras la sangre azul recorria cada musculo como fuego hirviendo. sus huesos crujieron. Los enormes cuernos crecieron aun mas hacia atras. Las venas comenzaron a brillar debajo de la piel azul oscura como rios luminosos atravezando piedra viva. Sus ojos dorados perdieron cualquier rastro de cansancio antiguo y recuperaron algo que hacia siglos no existia dentro de el.. "Claridad", no era una transformacion descontrolada, no era total locura, no era rabia ciega. Era Armonia- -La montaña entera temblo cuando el ogro libero aquella presencia completamente por primera vez. El aire se volvio pesado. Los arboles se doblaron, las criaturas escondidas escaparon kilometros enteros solo por sentirlo respirar. Pero el seguia quieto. Sereno, consciente de cada pensamiento, de cada latido, de cada gota de sangre recorriendo su monstruoso cuerpo, y entonces lo comprendio. No necesitaba reinas para sentirse completo. No necesitaba aprobacion, no necesitaba cadenas emocionales disfrazadas de amor. Todas aquellas decepciones, todas aquellas personas que lo arrojaron lejos apenas sus sentimientos se volvieron incomodos... habian sido necesarias para llegar alli, porque si jamas lo hubiesen traicionado, el jamas habria soltado la ultima debilidad que todabia lo mantenia dividido-
    Me gusta
    Me entristece
    Me shockea
    Me encocora
    14
    4 turnos 0 maullidos
  • Las artes oscuras son muy extensas y tienes siglos de existencia...por suerte no hay nada que no pueda hacer.
    Las artes oscuras son muy extensas y tienes siglos de existencia...por suerte no hay nada que no pueda hacer.
    Me gusta
    Me shockea
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • El silencio siempre fue su melodía predilecta, pero nunca imaginó que terminaría convirtiéndose en su única compañía durante siglos. El olor a hierro y ceniza impregnaba el aire de lo que alguna vez fue un palacio majestuoso. Aquel humano no poseía ni la fuerza ni la magia para doblegar a una estirpe tan antigua, pero portaba un arma mucho más letal: los secretos más profundos del clan, entregados en bandeja de plata por la misma sangre de la demonio, su propia hermana.

    La hoja, impulsada por el poder de la traición, golpeó su pecho, pero no logró arrancar su alma; en su lugar, rasgó su conciencia y la arrastró hacia un abismo oscuro.

    Antes de que el sueño de muerte la consumiera y el sarcófago sellara su destino, el dolor se transmutó en un odio puro, frío e imborrable, grabando en la oscuridad un juramento silencioso contra su propia sangre.

    Desde entonces, el tiempo dejó de existir para ella. Oculta en las entrañas de su ataúd, ajena a los milenios que marchitan el mundo exterior, Kaelith descansa, esperando el día en que un incauto cometa el error de romper el sello.
    El silencio siempre fue su melodía predilecta, pero nunca imaginó que terminaría convirtiéndose en su única compañía durante siglos. El olor a hierro y ceniza impregnaba el aire de lo que alguna vez fue un palacio majestuoso. Aquel humano no poseía ni la fuerza ni la magia para doblegar a una estirpe tan antigua, pero portaba un arma mucho más letal: los secretos más profundos del clan, entregados en bandeja de plata por la misma sangre de la demonio, su propia hermana. La hoja, impulsada por el poder de la traición, golpeó su pecho, pero no logró arrancar su alma; en su lugar, rasgó su conciencia y la arrastró hacia un abismo oscuro. Antes de que el sueño de muerte la consumiera y el sarcófago sellara su destino, el dolor se transmutó en un odio puro, frío e imborrable, grabando en la oscuridad un juramento silencioso contra su propia sangre. Desde entonces, el tiempo dejó de existir para ella. Oculta en las entrañas de su ataúd, ajena a los milenios que marchitan el mundo exterior, Kaelith descansa, esperando el día en que un incauto cometa el error de romper el sello.
    Me encocora
    Me gusta
    Me emputece
    5
    4 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Akane llevaba semanas sintiéndose agotada. Dormía, pero nunca descansaba realmente. El cansancio seguía acumulándose dentro de ella hasta que una noche apenas logró llegar a su habitación antes de caer sobre la cama todavía vestida. Pensó que cerraría los ojos solo un momento.

    Cuando despertó, la habitación estaba oscura. Se incorporó lentamente sintiendo el cuerpo extraño. La ropa le quedaba floja. Confundida, miró sus manos cubiertas por las mangas del vestido y una sensación incómoda le recorrió el pecho.

    Era más pequeña, Akane se levantó rápido y caminó hasta el espejo. El vestido rojo colgaba sobre su cuerpo como si perteneciera a alguien más. Pero al ver su reflejo, se quedó inmóvil.

    Su estatura había desaparecido, ya no superaba los 2 metros. La figura alta y elegante de su forma Elunia ya no estaba. Frente al espejo había una versión más humana y joven de sí misma. Entonces vio lo peor, su cabello era negro.

    Akane levantó lentamente una mano hacia su cabeza mientras observaba el reflejo en silencio. El plateado había desaparecido por completo, como si nunca hubiera existido. Durante siglos aquella apariencia había sido parte de ella, la prueba de la vida que vivió bajo el cielo de dos lunas.

    Y ahora estaba desapareciendo, Akane bajó lentamente la mirada mientras apretaba la tela sobrante del vestido entre sus dedos. Por primera vez sintió miedo de verdad. No porque hubiera perdido poder, sino porque comenzaba a sentir que el otro mundo también la estaba olvidando.
    Akane llevaba semanas sintiéndose agotada. Dormía, pero nunca descansaba realmente. El cansancio seguía acumulándose dentro de ella hasta que una noche apenas logró llegar a su habitación antes de caer sobre la cama todavía vestida. Pensó que cerraría los ojos solo un momento. Cuando despertó, la habitación estaba oscura. Se incorporó lentamente sintiendo el cuerpo extraño. La ropa le quedaba floja. Confundida, miró sus manos cubiertas por las mangas del vestido y una sensación incómoda le recorrió el pecho. Era más pequeña, Akane se levantó rápido y caminó hasta el espejo. El vestido rojo colgaba sobre su cuerpo como si perteneciera a alguien más. Pero al ver su reflejo, se quedó inmóvil. Su estatura había desaparecido, ya no superaba los 2 metros. La figura alta y elegante de su forma Elunia ya no estaba. Frente al espejo había una versión más humana y joven de sí misma. Entonces vio lo peor, su cabello era negro. Akane levantó lentamente una mano hacia su cabeza mientras observaba el reflejo en silencio. El plateado había desaparecido por completo, como si nunca hubiera existido. Durante siglos aquella apariencia había sido parte de ella, la prueba de la vida que vivió bajo el cielo de dos lunas. Y ahora estaba desapareciendo, Akane bajó lentamente la mirada mientras apretaba la tela sobrante del vestido entre sus dedos. Por primera vez sintió miedo de verdad. No porque hubiera perdido poder, sino porque comenzaba a sentir que el otro mundo también la estaba olvidando.
    Me gusta
    1
    1 comentario 0 compartidos
  • ─── El deber verdadero de una madre no esta en parir.
    Esta en proteger a los suyos y hacerse cargo por los siglos de los siglos.
    ─── El deber verdadero de una madre no esta en parir. Esta en proteger a los suyos y hacerse cargo por los siglos de los siglos.
    Me gusta
    Me shockea
    9
    0 turnos 0 maullidos
  • — Pienso en todo lo que he tenido que dejar atrás para llegar a donde estoy ahora mismo, los sacrificios que tuvieron que hacerse siglos atrás para asegurar que nuestra estirpe no fuera erradicada del mundo. ¿Valió la pena? Es algo que nunca me había detenido a preguntarme, eventualmente lo descubriré, eso quiero creer. Quizás llegue el momento en el futuro en el que yo deba ser el sacrificio, el que deba ser hecho a un lado por un bien mayor.

    En fin, esta réplica del trono de cristal en el que solía sentarme diariamente hace mucho tiempo es muy fiel, tendré que darle mis felicitaciones a los artesanos de esta época, tienen mucho talento.
    — Pienso en todo lo que he tenido que dejar atrás para llegar a donde estoy ahora mismo, los sacrificios que tuvieron que hacerse siglos atrás para asegurar que nuestra estirpe no fuera erradicada del mundo. ¿Valió la pena? Es algo que nunca me había detenido a preguntarme, eventualmente lo descubriré, eso quiero creer. Quizás llegue el momento en el futuro en el que yo deba ser el sacrificio, el que deba ser hecho a un lado por un bien mayor. En fin, esta réplica del trono de cristal en el que solía sentarme diariamente hace mucho tiempo es muy fiel, tendré que darle mis felicitaciones a los artesanos de esta época, tienen mucho talento.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    42 turnos 0 maullidos
  • ─── [ Capítulo I ] ───


    es difícil saber la edad de quien, en este siglo, se hace llamar Jeremiah Raissler. Dicen que el mundo tiene 6.031 años contando desde el génesis pero él ya existía por mandato divino, incluso antes de que Dios creara el cielo y la tierra.

    Tiene la apariencia de un adulto joven, atlético, en buena forma.y tatuado. Ha vivido tanto tiempo entre los humanos que ha adoptado sus costumbres, sus virtudes y sus vicios.

    Tras muchos siglos e innumerables profesiones y nombres, Jeremiah ahora trabaja como Anticuario para grandes casas de subastas. Actúa como intermediario, experto en autenticidad y restaurador de textos del pasado. Sabe que el libro ha pasado por manos de reyes y profetas y ha encontrado fragmentos en colecciones privadas. Su capacidad de ver la "verdad" le permite identificar falsificaciones de textos sagrados al instante y así ha logrado encontrar páginas enteras alrededor del mundo.

    Vive temporalmente en Londres y pasa la mayor parte del tiempo en su establecimiento llamado "Raissler & Co. Forgotten Files". Un lugar lleno de manuscritos medievales, mapas astronómicos y grimorios. Los clientes comunes solo ven a un joven experto. En la parte trasera, Jeremiah guarda lo que "no debe ser visto". Allí tiene fragmentos de textos que sobrevivieron al Diluvio y notas que él mismo escribió hace milenios y que ahora intenta reconocer.

    ⤷ ゛ 𝘚𝘦 𝘭𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘳𝘪𝘣𝘦 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯 𝘢𝘳𝘤𝘢𝘯𝘨𝘦𝘭 𝘥𝘦 𝘢𝘭𝘢𝘴 𝘣𝘭𝘢𝘯𝘤𝘢𝘴, 𝘤𝘰𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘢𝘶𝘳𝘢 𝘥𝘰𝘳𝘢𝘥𝘢 𝘣𝘳𝘪𝘭𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭𝘳𝘦𝘥𝘦𝘥𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘤𝘢𝘣𝘦𝘻𝘢, 𝘺 𝘤𝘰𝘯 𝘳𝘰𝘱𝘢𝘴 𝘢𝘻𝘶𝘭𝘦𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘰𝘴𝘦𝘦𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘱𝘪𝘦𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘭í𝘲𝘶𝘪𝘥𝘢𝘴 ㅤˎˊ˗
    ─── [ Capítulo I ] ─── ㅤ es difícil saber la edad de quien, en este siglo, se hace llamar Jeremiah Raissler. Dicen que el mundo tiene 6.031 años contando desde el génesis pero él ya existía por mandato divino, incluso antes de que Dios creara el cielo y la tierra. Tiene la apariencia de un adulto joven, atlético, en buena forma.y tatuado. Ha vivido tanto tiempo entre los humanos que ha adoptado sus costumbres, sus virtudes y sus vicios. Tras muchos siglos e innumerables profesiones y nombres, Jeremiah ahora trabaja como Anticuario para grandes casas de subastas. Actúa como intermediario, experto en autenticidad y restaurador de textos del pasado. Sabe que el libro ha pasado por manos de reyes y profetas y ha encontrado fragmentos en colecciones privadas. Su capacidad de ver la "verdad" le permite identificar falsificaciones de textos sagrados al instante y así ha logrado encontrar páginas enteras alrededor del mundo. Vive temporalmente en Londres y pasa la mayor parte del tiempo en su establecimiento llamado "Raissler & Co. Forgotten Files". Un lugar lleno de manuscritos medievales, mapas astronómicos y grimorios. Los clientes comunes solo ven a un joven experto. En la parte trasera, Jeremiah guarda lo que "no debe ser visto". Allí tiene fragmentos de textos que sobrevivieron al Diluvio y notas que él mismo escribió hace milenios y que ahora intenta reconocer. ⤷ ゛ 𝘚𝘦 𝘭𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘳𝘪𝘣𝘦 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯 𝘢𝘳𝘤𝘢𝘯𝘨𝘦𝘭 𝘥𝘦 𝘢𝘭𝘢𝘴 𝘣𝘭𝘢𝘯𝘤𝘢𝘴, 𝘤𝘰𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘢𝘶𝘳𝘢 𝘥𝘰𝘳𝘢𝘥𝘢 𝘣𝘳𝘪𝘭𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭𝘳𝘦𝘥𝘦𝘥𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘤𝘢𝘣𝘦𝘻𝘢, 𝘺 𝘤𝘰𝘯 𝘳𝘰𝘱𝘢𝘴 𝘢𝘻𝘶𝘭𝘦𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘰𝘴𝘦𝘦𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘱𝘪𝘦𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘭í𝘲𝘶𝘪𝘥𝘢𝘴 ㅤˎˊ˗
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados