• No porque me vaya a casar, desaparecere de la hechicería y todo lo que le rodea incluyendo a ustedes las pequeñas ovejas descarriadas de Gojo Satoru. (?)
    No porque me vaya a casar, desaparecere de la hechicería y todo lo que le rodea incluyendo a ustedes las pequeñas ovejas descarriadas de Gojo Satoru. (?)
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  • El inicio de algo inevitable
    Categoría Fantasía
    //Rol con Satori Gojo//

    El aula estaba casi vacía, bañada por la luz cálida que entraba desde las ventanas del lado izquierdo. El polvo flotaba suavemente en el aire, iluminado por los rayos de sol, mientras el silencio se sentía denso, como si el lugar llevara horas sin ser interrumpido.

    Satorie Gojo estaba sentada en uno de los pupitres del fondo, cerca de la ventana.

    Tenía la cabeza apoyada en su mano, el codo sobre el escritorio, con una expresión entre aburrida y pensativa. Sus ojos claros estaban fijos hacia el frente… pero no en la pizarra, ni en el reloj, ni en el aula.

    Estaban esperando.

    Sobre su escritorio descansaba un teléfono, apagado, ignorado.

    Entonces—

    La puerta se abrió.

    El sonido fue seco, suficiente para romper la quietud.

    Zagreo apareció en el umbral.

    Vestía completamente distinto a lo esperado: chaqueta negra de cuero, ligeramente abierta, dejando ver una camiseta oscura debajo. Pantalones ajustados, botas firmes… todo en tonos negros, con pequeños detalles rojizos que apenas se notaban, como si ocultaran algo más profundo. Su presencia no era solo estética—era pesada, intensa, como si trajera consigo algo que no pertenecía del todo a ese lugar.

    Se quedó ahí un segundo, observando.

    El aula.

    Los pupitres vacíos.

    Y finalmente—

    A ella.

    Satorie no se movió de inmediato. Sus ojos ya estaban sobre él, analizándolo desde su asiento, sin cambiar su postura relajada.
    //Rol con [spirit_peach_horse_846]// El aula estaba casi vacía, bañada por la luz cálida que entraba desde las ventanas del lado izquierdo. El polvo flotaba suavemente en el aire, iluminado por los rayos de sol, mientras el silencio se sentía denso, como si el lugar llevara horas sin ser interrumpido. Satorie Gojo estaba sentada en uno de los pupitres del fondo, cerca de la ventana. Tenía la cabeza apoyada en su mano, el codo sobre el escritorio, con una expresión entre aburrida y pensativa. Sus ojos claros estaban fijos hacia el frente… pero no en la pizarra, ni en el reloj, ni en el aula. Estaban esperando. Sobre su escritorio descansaba un teléfono, apagado, ignorado. Entonces— La puerta se abrió. El sonido fue seco, suficiente para romper la quietud. Zagreo apareció en el umbral. Vestía completamente distinto a lo esperado: chaqueta negra de cuero, ligeramente abierta, dejando ver una camiseta oscura debajo. Pantalones ajustados, botas firmes… todo en tonos negros, con pequeños detalles rojizos que apenas se notaban, como si ocultaran algo más profundo. Su presencia no era solo estética—era pesada, intensa, como si trajera consigo algo que no pertenecía del todo a ese lugar. Se quedó ahí un segundo, observando. El aula. Los pupitres vacíos. Y finalmente— A ella. Satorie no se movió de inmediato. Sus ojos ya estaban sobre él, analizándolo desde su asiento, sin cambiar su postura relajada.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • ¿Por qué tengo que absorber la responsabilidad de Gojo Satoru?

    Sus alumnos están cerca de mi y eso es raro. (?)
    ¿Por qué tengo que absorber la responsabilidad de Gojo Satoru? Sus alumnos están cerca de mi y eso es raro. (?)
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    | Bendito sea el que creó imágenes de Yor con Satoru Gojo.
    Ahora faltarían con Megumi, Nanami, Choso e Inumaki. [??]
    | Bendito sea el que creó imágenes de Yor con Satoru Gojo. Ahora faltarían con Megumi, Nanami, Choso e Inumaki. [??]
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  • Satoru...No debes burlarte de los débiles.
    Satoru...No debes burlarte de los débiles.
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  • ¿Satoru Gojo es fuerte? Sin dudas es el más fuerte de todos...Él era mi mejor amigo, pero nos peleamos y nos distanciamos.
    ¿Satoru Gojo es fuerte? Sin dudas es el más fuerte de todos...Él era mi mejor amigo, pero nos peleamos y nos distanciamos.
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  • mi sentido de técnico esta enloqueciendo

    *siente que alguien lo mira así que se da media vuelta con un desatornillador en su mano*
    mi sentido de técnico esta enloqueciendo *siente que alguien lo mira así que se da media vuelta con un desatornillador en su mano*
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  • Los días regresaron a una calma engañosa, y con ella, una confianza cautelosa la llevó a aventurarse más allá del corazón de su dominio. Caminó por los bordes de su territorio, allí donde el cementerio de huesos se alzaba como testimonio silencioso de cada victoria, de cada criatura que osó desafiar a la Madre de los Monstruos y cayó bajo su sombra.

    Aquella mañana, sin embargo, el aire estaba… mal. Un aroma metálico quebró la quietud. Sangre. Se detuvo en seco, inclinándose lentamente hasta confirmar lo impensable: un rastro oscuro manchaba la tierra, aún húmedo, pero ya frio.
    Reciente. Su corazón si se tensó. No era el dolor de una bestia desconocida lo que encendía su inquietud, sino una idea mucho más terrible, alguien viniendo por su cría.

    El rastro la obligó a avanzar con prisa, cada paso cargado de un temor que rara vez se permitía sentir. El olor a sangre llenaba el aire, guiándola como un sabuezo, sus sentidos se afinaron, alerta ante cualquier señal: huellas, respiraciones ajenas, la presencia de algo que no debería estar allí.


    ¿Hallaría al final del sendero a una criatura herida, luchando por aferrarse a la vida… o encontraría primero al insensato que se atrevió a derramar sangre tan cerca de su territorio?


    Y si ese alguien seguía respirando… ¿lo haría por mucho tiempo más?

    Ꮩꮜꮮꮯꭺɴꮻ
    Los días regresaron a una calma engañosa, y con ella, una confianza cautelosa la llevó a aventurarse más allá del corazón de su dominio. Caminó por los bordes de su territorio, allí donde el cementerio de huesos se alzaba como testimonio silencioso de cada victoria, de cada criatura que osó desafiar a la Madre de los Monstruos y cayó bajo su sombra. Aquella mañana, sin embargo, el aire estaba… mal. Un aroma metálico quebró la quietud. Sangre. Se detuvo en seco, inclinándose lentamente hasta confirmar lo impensable: un rastro oscuro manchaba la tierra, aún húmedo, pero ya frio. Reciente. Su corazón si se tensó. No era el dolor de una bestia desconocida lo que encendía su inquietud, sino una idea mucho más terrible, alguien viniendo por su cría. El rastro la obligó a avanzar con prisa, cada paso cargado de un temor que rara vez se permitía sentir. El olor a sangre llenaba el aire, guiándola como un sabuezo, sus sentidos se afinaron, alerta ante cualquier señal: huellas, respiraciones ajenas, la presencia de algo que no debería estar allí. ¿Hallaría al final del sendero a una criatura herida, luchando por aferrarse a la vida… o encontraría primero al insensato que se atrevió a derramar sangre tan cerca de su territorio? Y si ese alguien seguía respirando… ¿lo haría por mucho tiempo más? [Beast.tamer]
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  • Sólo toma un segundo.

    El hogar que por generaciones perdura.
    La confianza que durante años se construye.
    La felicidad que mediante sacrificios se obtiene.

    Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo.

    Un error. Un error, y todo se ha ido.

    ...

    ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve?

    ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco?

    —¿Por qué?

    Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante.

    Sólo toma un segundo.

    ...

    —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse...

    De vuelta en su habitación de hotel con ℂ𝐡𝐥𝐨𝑒 ⁖⁖ y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa.

    "Se busca, viva o muerta".

    Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias:

    "Asesina".

    —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que...

    Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento.

    Y el recuento llega, expuesto para Chloe.

    Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba.

    Un rumbo, o un final.

    "¿Por qué?"

    Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa?

    Sólo toma un segundo. Sólo es un error.

    Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión.

    Un error.

    —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había...

    Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche.

    "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
    Sólo toma un segundo. El hogar que por generaciones perdura. La confianza que durante años se construye. La felicidad que mediante sacrificios se obtiene. Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo. Un error. Un error, y todo se ha ido. ... ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve? ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco? —¿Por qué? Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante. Sólo toma un segundo. ... —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse... De vuelta en su habitación de hotel con [Pandemonium.ft] y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa. "Se busca, viva o muerta". Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias: "Asesina". —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que... Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento. Y el recuento llega, expuesto para Chloe. Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba. Un rumbo, o un final. "¿Por qué?" Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa? Sólo toma un segundo. Sólo es un error. Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión. Un error. —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había... Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche. "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
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  • Con mi amigo Cuddles que es todo un intrépido y le gusta practicar deportes peligrosos. No sé si eso es algo tonto o insensato.
    Con mi amigo Cuddles que es todo un intrépido y le gusta practicar deportes peligrosos. No sé si eso es algo tonto o insensato.
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