• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Todo humano, o ser considera a Samael el angel de la muerte, pero es entonces donde uno, cree y etiqueta a otro con un determinado punto de vista, pero porque no, de igual manera, todos los ángeles tienen la habilidad de hacer aquel acto, todos son capaces, todos podemos hacerlo solo, solo no lo muestran.. Todos somos capaces
    Todo humano, o ser considera a Samael el angel de la muerte, pero es entonces donde uno, cree y etiqueta a otro con un determinado punto de vista, pero porque no, de igual manera, todos los ángeles tienen la habilidad de hacer aquel acto, todos son capaces, todos podemos hacerlo solo, solo no lo muestran.. Todos somos capaces
    0 comentarios 0 compartidos
  • ♡: Ese día traía consigo una brisa helada, sus manos se encontraban frías pero eso no era algo que le importase en absoluto. No era extraño verlo de vez en cuando paseando por el parque a altas horas de la noche ya que como él solía decir: "los pensamientos son mas claros cuando el ruido de la ciudad se desvanece", desde luego era un lugar silencioso, los únicos sonidos que se lograban distinguir eran los de las hojas desprendiéndose de los árboles y aterrizando sobre el concreto, además de el soplido del viento que acariciaba su piel. Sin embargo, existía otra clase de ruido en aquel lugar, se trataba de el ruido que su propia mente causaba, para lo cual su único consuelo era respirar profundamente y voltear hacia el cielo mientras tomaba asiento en una de las bancas, la luna era el centro de atención.

    - Incluso si comenzara a llover y empezara a empaparme me quedaría aquí contenplandote a tí.
    ♡: Ese día traía consigo una brisa helada, sus manos se encontraban frías pero eso no era algo que le importase en absoluto. No era extraño verlo de vez en cuando paseando por el parque a altas horas de la noche ya que como él solía decir: "los pensamientos son mas claros cuando el ruido de la ciudad se desvanece", desde luego era un lugar silencioso, los únicos sonidos que se lograban distinguir eran los de las hojas desprendiéndose de los árboles y aterrizando sobre el concreto, además de el soplido del viento que acariciaba su piel. Sin embargo, existía otra clase de ruido en aquel lugar, se trataba de el ruido que su propia mente causaba, para lo cual su único consuelo era respirar profundamente y voltear hacia el cielo mientras tomaba asiento en una de las bancas, la luna era el centro de atención. - Incluso si comenzara a llover y empezara a empaparme me quedaría aquí contenplandote a tí.
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • La marea estaba baja cuando una pequeña selkie salió del agua. Al ojo común, solo era una foca más.

    Primero asomó la cabeza, oscura y brillante entre las olas negras. El viento nocturno le revolvió los bigotes de foca y ella olfateó el aire.

    Arrastró su cuerpo húmedo hasta la arena.

    Entonces dejó que la piel resbalara de su forma como una sombra desprendiéndose. Donde antes había una foca, ahora se incorporaba una joven de cabello enredado por la sal, la piel pálida aún cubierta de gotas de mar.

    Fiadh recogió el pequeño tesoro que había traído consigo.

    Una concha blanca en espiral.
    Un trozo de vidrio verde pulido por las olas.
    Una piedra lisa, gris y suave como un huevo.

    Caminó descalza hasta el borde de cierto jardín. La hierba estaba fría bajo sus pies. Se agachó junto a la cerca de madera y acomodó los objetos con cuidado, como si estuviera armando un pequeño altar secreto.

    Se quedó un momento mirándolos.

    Luego levantó la vista hacia la casa.

    Había una ventana que conocía bien.

    Fiadh no se acercó más.

    El niño dormiría ahora, respirando lento, sin saber que el mar lo visitaba cada noche. Eso estaba bien. Así debía ser.

    La joven se levantó, retrocedió en silencio y regresó a la playa.

    Antes de entrar al agua, miró una última vez la casa.

    Mañana por la mañana, pensó, él los encontrará.

    Y eso era suficiente.

    Con ese pensamiento, Fiadh volvió al mar.
    La marea estaba baja cuando una pequeña selkie salió del agua. Al ojo común, solo era una foca más. Primero asomó la cabeza, oscura y brillante entre las olas negras. El viento nocturno le revolvió los bigotes de foca y ella olfateó el aire. Arrastró su cuerpo húmedo hasta la arena. Entonces dejó que la piel resbalara de su forma como una sombra desprendiéndose. Donde antes había una foca, ahora se incorporaba una joven de cabello enredado por la sal, la piel pálida aún cubierta de gotas de mar. Fiadh recogió el pequeño tesoro que había traído consigo. Una concha blanca en espiral. Un trozo de vidrio verde pulido por las olas. Una piedra lisa, gris y suave como un huevo. Caminó descalza hasta el borde de cierto jardín. La hierba estaba fría bajo sus pies. Se agachó junto a la cerca de madera y acomodó los objetos con cuidado, como si estuviera armando un pequeño altar secreto. Se quedó un momento mirándolos. Luego levantó la vista hacia la casa. Había una ventana que conocía bien. Fiadh no se acercó más. El niño dormiría ahora, respirando lento, sin saber que el mar lo visitaba cada noche. Eso estaba bien. Así debía ser. La joven se levantó, retrocedió en silencio y regresó a la playa. Antes de entrar al agua, miró una última vez la casa. Mañana por la mañana, pensó, él los encontrará. Y eso era suficiente. Con ese pensamiento, Fiadh volvió al mar.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Algo que he podido observar es lo irónico y doble moral que pueden ser los pensamientos de algunas personas, por un lado exigen santidad y recato, celan con cualquier persona aún cuando sean tus amigos de años y ellos al mismo tiempo estar siendo infieles, mirando a otras mujeres con poca ropa y comportándose de la manera más inmoral posible.

    Por eso jamás se debe juzgar la sexualidad de las personas, en ese ámbito las únicas conductas malas son las que lastiman a terceras personas o son ilegales, de ahí en fuera está todo permitido, mostrar, vestirte como quieras y expresarte libremente.
    Algo que he podido observar es lo irónico y doble moral que pueden ser los pensamientos de algunas personas, por un lado exigen santidad y recato, celan con cualquier persona aún cuando sean tus amigos de años y ellos al mismo tiempo estar siendo infieles, mirando a otras mujeres con poca ropa y comportándose de la manera más inmoral posible. Por eso jamás se debe juzgar la sexualidad de las personas, en ese ámbito las únicas conductas malas son las que lastiman a terceras personas o son ilegales, de ahí en fuera está todo permitido, mostrar, vestirte como quieras y expresarte libremente.
    Me gusta
    Me encocora
    Me entristece
    10
    7 turnos 0 maullidos
  • ╰┈➤ Shinano

    ᶻ 𝗓 𐰁 .ᐟ — Sabes, está calor y el clima, me dieron ganas como de tomar licor o algo para matar está calor, que te parece si tomamos un vodka mientras pasamos este hermoso y caliente día en una piscina o mejor aún, en una playa, yo invito.

    ⤷ ゛sonrió mientras se sentaba en sus suaves y esponjosas colas de Kitsuné, observando los ojos ajenos y esperando una respuesta de la persona. ˎˊ˗
    ╰┈➤ Shinano ᶻ 𝗓 𐰁 .ᐟ — Sabes, está calor y el clima, me dieron ganas como de tomar licor o algo para matar está calor, que te parece si tomamos un vodka mientras pasamos este hermoso y caliente día en una piscina o mejor aún, en una playa, yo invito. ⤷ ゛sonrió mientras se sentaba en sus suaves y esponjosas colas de Kitsuné, observando los ojos ajenos y esperando una respuesta de la persona. ˎˊ˗
    Me encocora
    Me gusta
    4
    1 turno 0 maullidos
  • Luego de un día completamente pesado de puro trabajo, Samus llega exhausta a su base, se quita la armadura tecnológica y se queda con su traje primitivo, sin embargo, en la misma base, escucha un par de pasos, de alguien acercándose, a pesar de no saber quién se acercaba a ella, no tiene intenciones de tomar su arma para defenderse, sólo espera a que esa persona se acerque a Samus.

    Hinata Hyuuga
    Luego de un día completamente pesado de puro trabajo, Samus llega exhausta a su base, se quita la armadura tecnológica y se queda con su traje primitivo, sin embargo, en la misma base, escucha un par de pasos, de alguien acercándose, a pesar de no saber quién se acercaba a ella, no tiene intenciones de tomar su arma para defenderse, sólo espera a que esa persona se acerque a Samus. [Chizuru1]
    Me encocora
    Me gusta
    15
    9 turnos 0 maullidos
  • Oh y¿ esa foto?..

    Salem: la encontré en la caja de recuerdos... Esa no fue la junta cuando Bonnie y Clyde robaron el banco y ustedes salieron a buscarlos .. ¿esa es Uriel?

    Si, dice que es muy llamativa ser rubia, así que cambia de tono de cabello, morena, castaña, pelirroja.
    - la peli blanca se encoge de hombros mientras se come su tostada dejando la foto en la mesa de centro del living -

    Salem: Él de ¿pelo blanco es Miguel? Y ¿en esa época tiene ese tipo de chaqueta?..entonces el de pelo negro es Gabriel.. siempre los confundo..

    Larga historia..
    Miguel quería una chaqueta innovadora, así que me pidió diseñarla adelantándose en el tiempo..
    Que bueno que está foto no salió en los diarios..

    - la plateada se sienta en el sillón tomando un sorbo de su té de matcha terminando de masticar su pan -
    Para que te sea más sencillo identificarlos, el que tiene cara de poco amigos es Miguel, siempre nos confunden como gemelos y a él eso le molesta..
    Y Gabriel, siempre lo consideran simpático y amable con ropa formal como es el mensajero y diplomático de Dios.
    Aunque ahora ambos creo que trabajan bien..
    - come otro pedazo de tostada mientras mira el cielo -

    Uriel creo que trabaja en un ministerio de relaciones interiores. Gabriel es dueño de una flota de aviones y Miguel está igual que yo , en las sombras pero era un fuerza especial de un gobierno.
    - se terminó el desayuno y su té para comenzar a limpiar la casa-

    Pues la iglesia siempre indico que los Arcángeles éramos hombres, un pensamiento extraño ya que nunca nos conocieron... Solo veían luces y supusieron que éramos hombres.
    Se sorprenderían saber que Uriel y yo somos mujeres.



    Oh y¿ esa foto?.. Salem: la encontré en la caja de recuerdos... Esa no fue la junta cuando Bonnie y Clyde robaron el banco y ustedes salieron a buscarlos .. ¿esa es Uriel? Si, dice que es muy llamativa ser rubia, así que cambia de tono de cabello, morena, castaña, pelirroja. - la peli blanca se encoge de hombros mientras se come su tostada dejando la foto en la mesa de centro del living - Salem: Él de ¿pelo blanco es Miguel? Y ¿en esa época tiene ese tipo de chaqueta?..entonces el de pelo negro es Gabriel.. siempre los confundo.. Larga historia.. Miguel quería una chaqueta innovadora, así que me pidió diseñarla adelantándose en el tiempo.. Que bueno que está foto no salió en los diarios.. - la plateada se sienta en el sillón tomando un sorbo de su té de matcha terminando de masticar su pan - Para que te sea más sencillo identificarlos, el que tiene cara de poco amigos es Miguel, siempre nos confunden como gemelos y a él eso le molesta.. Y Gabriel, siempre lo consideran simpático y amable con ropa formal como es el mensajero y diplomático de Dios. Aunque ahora ambos creo que trabajan bien.. - come otro pedazo de tostada mientras mira el cielo - Uriel creo que trabaja en un ministerio de relaciones interiores. Gabriel es dueño de una flota de aviones y Miguel está igual que yo , en las sombras pero era un fuerza especial de un gobierno. - se terminó el desayuno y su té para comenzar a limpiar la casa- Pues la iglesia siempre indico que los Arcángeles éramos hombres, un pensamiento extraño ya que nunca nos conocieron... Solo veían luces y supusieron que éramos hombres. Se sorprenderían saber que Uriel y yo somos mujeres.
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Apoyé el culo en el barril como si el barco fuera mío y no de Kalyra. La jarra de hidromiel ya iba medio vacía y la verdad… tampoco tenía prisa por que se acabara. El mar estaba tranquilo y la tripulación andaba mirándome como si en cualquier momento fuera a sacar un demonio del bolsillo.
    Les sostuve la mirada un momento… y luego me reí.
    -Joder, qué caras…

    Dije dando otro trago.
    -Ni que os estuviera vendiendo vuestra alma.

    Uno de los marineros escupió al suelo.
    Normal.
    Una bruja en un barco pirata no es precisamente una garantía de seguridad.
    Me limpié un poco la espuma de la hidromiel con el dorso de la mano y miré a Kalyra, que seguía apoyada en el mástil con su botella de ron, tan tranquila como si todo aquello fuera una taberna flotante.
    Señalé hacia el horizonte con la jarra.
    -Tres días hacia allí. Isla fea de cojones, roca negra, acantilados y una cueva sellada con magia vieja.

    Encogí un hombro.
    -Magia que vosotros no podéis romper… pero yo sí.

    Algunos empezaron a murmurar.
    Me dio bastante igual.
    -Dentro hay oro. Mucho. Cofres, reliquias, joyas… todo lo que hace que a los piratas se les iluminen los ojos.

    Volví a beber.
    -También puede haber algo que nos quiera arrancar la cabeza, claro. Pero vamos… eso ya es parte del viaje.
    La miré de reojo y levanté la jarra hacia ella.
    -A ver…

    Seguí con tono despreocupado.
    -No voy a mentiros. No soy una bruja de fiar.

    Apoyé los codos en las rodillas.
    -Pero cuando hay un buen porcentaje de oro en juego…
    Puedo ser la compañera más leal que vais a encontrar en todo el puto mar. Kalyra Marea
    Apoyé el culo en el barril como si el barco fuera mío y no de Kalyra. La jarra de hidromiel ya iba medio vacía y la verdad… tampoco tenía prisa por que se acabara. El mar estaba tranquilo y la tripulación andaba mirándome como si en cualquier momento fuera a sacar un demonio del bolsillo. Les sostuve la mirada un momento… y luego me reí. -Joder, qué caras… Dije dando otro trago. -Ni que os estuviera vendiendo vuestra alma. Uno de los marineros escupió al suelo. Normal. Una bruja en un barco pirata no es precisamente una garantía de seguridad. Me limpié un poco la espuma de la hidromiel con el dorso de la mano y miré a Kalyra, que seguía apoyada en el mástil con su botella de ron, tan tranquila como si todo aquello fuera una taberna flotante. Señalé hacia el horizonte con la jarra. -Tres días hacia allí. Isla fea de cojones, roca negra, acantilados y una cueva sellada con magia vieja. Encogí un hombro. -Magia que vosotros no podéis romper… pero yo sí. Algunos empezaron a murmurar. Me dio bastante igual. -Dentro hay oro. Mucho. Cofres, reliquias, joyas… todo lo que hace que a los piratas se les iluminen los ojos. Volví a beber. -También puede haber algo que nos quiera arrancar la cabeza, claro. Pero vamos… eso ya es parte del viaje. La miré de reojo y levanté la jarra hacia ella. -A ver… Seguí con tono despreocupado. -No voy a mentiros. No soy una bruja de fiar. Apoyé los codos en las rodillas. -Pero cuando hay un buen porcentaje de oro en juego… Puedo ser la compañera más leal que vais a encontrar en todo el puto mar. [cosmic_olive_lion_413]
    Me gusta
    Me encocora
    11
    1 turno 0 maullidos
  • La parte buena del bunker es que daba igual que hora fuera en el exterior.
    Por primera vez en demasiado tiempo, llevaba casi cuatro días enteros allí metido, no había salido de caza, el resto de cazadores podrían encargarse del mundo exterior por una semana, para él no había nada mas importante en aquel momento que Jack y encontrar la manera de salvarle, por eso, a pesar de no haber salido en todos aquellos días tampoco es que hubiera dormido.

    Estaba claro que necesitaba un descanso, pero entre dormir o pasar algo de tiempo con Hope Mikaelson lejos de la biblioteca, elige lo segundo.

    — He elegido película, y Sam y Cas se van a ocupar de todo por unas horas así que... ¿Quieres acompañarme en la batcueva?

    Lo que no había calculado era que el cansancio podría llegar a vencerle, que el sentimiento de calma y paz que Hope le regalaba tampoco jugarían en su favor, y que su aroma le acunaría hasta el mundo de los sueños sin casi llegar a la media hora de película.
    La parte buena del bunker es que daba igual que hora fuera en el exterior. Por primera vez en demasiado tiempo, llevaba casi cuatro días enteros allí metido, no había salido de caza, el resto de cazadores podrían encargarse del mundo exterior por una semana, para él no había nada mas importante en aquel momento que Jack y encontrar la manera de salvarle, por eso, a pesar de no haber salido en todos aquellos días tampoco es que hubiera dormido. Estaba claro que necesitaba un descanso, pero entre dormir o pasar algo de tiempo con [thetribrid] lejos de la biblioteca, elige lo segundo. — He elegido película, y Sam y Cas se van a ocupar de todo por unas horas así que... ¿Quieres acompañarme en la batcueva? Lo que no había calculado era que el cansancio podría llegar a vencerle, que el sentimiento de calma y paz que Hope le regalaba tampoco jugarían en su favor, y que su aroma le acunaría hasta el mundo de los sueños sin casi llegar a la media hora de película.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —eh?.. ¿Pero de que hablas? ¡Solo soy un femboy tierno y inocente!~ ¿Porque me tendrías miedo?
    *Mientras tanto los pensamientos internos de giko en su mejor momento*=
    —ÑAJAJAJAJAJA¡ SIII ¡DESTRUCCIÓN! SANGREEEE, VICERAAAS¡ MUERTEEE¡ SOY UNA PEQUEÑA BOLA DE CAOS LISTA PARA EXPLOTAAR
    —eh?.. ¿Pero de que hablas? ¡Solo soy un femboy tierno y inocente!~ ✨ ¿Porque me tendrías miedo? *Mientras tanto los pensamientos internos de giko en su mejor momento*= —ÑAJAJAJAJAJA¡ SIII ¡DESTRUCCIÓN! SANGREEEE, VICERAAAS¡ MUERTEEE¡ SOY UNA PEQUEÑA BOLA DE CAOS LISTA PARA EXPLOTAAR
    Me enjaja
    Me shockea
    Me gusta
    8
    9 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados