• [ 23:15 / XXXXXXXXX / XXXXXXX / ¿...? ]



    ‎ * El pavimento mojado de los suburbios reflejaba las luces amarillentas de los faros. En la habitación de un departamento se escuchaba la urgencia de quien cierra gavetas, mete ropa en una mochila y no deja de moverse; los estantes quedaban abiertos, al igual que las puertas. No hacía falta encender las luces: aquella persona sabía a lo que venía y ya estaba por irse. En cuanto salió de la habitación, observó rápidamente el final del pasillo; las puertas del ascensor se cerraban indicando que alguien iba al lobby. El sujeto se tensó al entenderlo; con temor, miró hacia el otro lado, donde estaban las puertas de las escaleras. No lo dudó y corrió hacia ellas. Había logrado salir del edificio; subió a su auto, lo encendió y aceleró a toda marcha. El sonido del motor se hacía cada vez más fuerte a medida que aumentaba sus revoluciones, el vehículo pasaba semáforos en rojo y tomaba curvas a una velocidad considerable, todo con tal de salir de la ciudad. Para él, no había límite lo suficientemente importante como para detenerlo... O eso suponía *



    ‎***¡¡¡PLOF!!!***



    ‎ * Una colisión. Justo donde el asfalto cedía ante la maleza, donde los rastros de la civilización comenzaban a perderse y donde, claro, no había cámaras que grabaran el suceso. El auto giró descontroladamente una, dos... Cuatro veces hasta detenerse de cabeza. El conductor estaba relativamente ileso — pues lo habían chocado del lado del copiloto— sin embargo, el golpe de la bolsa de aire, seguido de unos cuantos cristales incrustados en su carne, determinaban que su estado no era "bueno". Apenas podía mover el cuello en dirección a aquel que lo había embestido, pero no veía nada; solo había oscuridad. No, eso era lo que querían que pensara, a los pocos segundos, un par de faros con las luces altas se encendieron, cegándolo a propósito, y el sonido que vino después fue el de las puertas cerrándose casi al unísono. Sean quienes fueran, se habían bajado del  auto —y no para pedir ayuda— el sujeto intentó desabrocharse el cinturón antes de que lo alcanzaran y lo consiguió; al salir, comenzó a correr con una cojera evidente, apretando su mochila contra el pecho como si fuera su propio corazón a punto de ser arrebatado *



    ‎ — ¡Ya deténgase, Varek! —gritó una voz joven, cargada de adrenalina. Era uno de los inquisidores enviado a por él, por lo que tenía en la mochila..



    ‎ * Varek, el Censor traidor que hemos seguido hasta ahora terminó tropezando con una raíz vieja y cayó al suelo. No estaba seguro de si era su mente al borde del pánico, pero juraría oír el chasquido de las armas siendo desenfundadas y el eco de las botas de aquellos que se identificaban como cazadores de la Iglesia, pero que ahora cumplían una función más... "resolutiva". Varek ya no tenía escapatoria; el bosque, denso y negro, parecía una pared infranqueable a sus espaldas, se giró hacia las sombras del follaje, suplicando en silencio pero una ráfaga de viento gélido es todo lo que le respondió mientras barría el claro; y eso era más que suficiente. De repente, el sonido de las botas se detuvo, los hombres que perseguían a Varek guardaron silencio, no por orden, sino por puro instinto de preservación, algo se había movido entre los árboles. No era el ruido de hojas secas; parecía un suspiro profundo, gutural, algo que hacía vibrar el aire *



    ‎ — ¿Pero qué es eso?



    ‎ * Preguntó uno de los hombres, apuntando hacia el lugar desde donde emergió una silueta inmensa, una mole de oscuridad que parecía absorber la luz de la luna. Estaba claro que no era un hombre, pero tampoco un animal común. Unos ojos amarillos, cargados de un odio antiguo, se clavaron en los perseguidores, antes  de que el primer cazador pudiera siquiera pensar en disparar, la criatura soltó un gruñido que era una promesa de muerte *



    ‎ — ¡Cuida-!



    ‎ * El inquisidor intentó alertar a sus hombres, pero lo hizo unos milisegundos tarde. Aquella cosa les arrojó un gran tronco que golpeó a la mayoría. Solo tres —incluyendo al inquisidor— lograron agacharse. Para cuando este último intentó reincorporarse, la criatura ya había cerrado la distancia. Un golpe lo envió volando hasta aterrizar dolorosamente contra el parabrisas de la camioneta blindada. Otro cazador intentó hacer algo, pero la criatura fue más rápida: lo sujetó del cuello y lo azotó contra el suelo un par de veces antes de dejarlo tirado, iba a aplastar su cráneo, pero unos disparos a su espalda lo hicieron consciente del tercer hombre. La cosa se volteó, notablemente irritada. En cuestión de segundos, desarmó al sujeto y le lanzó un zarpazo que le arrancó el pasamontañas. El cazador cayó aturdido, intentando reincorporarse solo para ver por última vez a lo que se enfrentaba bajo la luz de la luna y que, justo ahora le devolvía la mirada... *
    [ 23:15 / XXXXXXXXX / XXXXXXX / ¿...? ] ‎ * El pavimento mojado de los suburbios reflejaba las luces amarillentas de los faros. En la habitación de un departamento se escuchaba la urgencia de quien cierra gavetas, mete ropa en una mochila y no deja de moverse; los estantes quedaban abiertos, al igual que las puertas. No hacía falta encender las luces: aquella persona sabía a lo que venía y ya estaba por irse. En cuanto salió de la habitación, observó rápidamente el final del pasillo; las puertas del ascensor se cerraban indicando que alguien iba al lobby. El sujeto se tensó al entenderlo; con temor, miró hacia el otro lado, donde estaban las puertas de las escaleras. No lo dudó y corrió hacia ellas. Había logrado salir del edificio; subió a su auto, lo encendió y aceleró a toda marcha. El sonido del motor se hacía cada vez más fuerte a medida que aumentaba sus revoluciones, el vehículo pasaba semáforos en rojo y tomaba curvas a una velocidad considerable, todo con tal de salir de la ciudad. Para él, no había límite lo suficientemente importante como para detenerlo... O eso suponía * ‎ ‎ ‎ ‎***¡¡¡PLOF!!!*** ‎ ‎ ‎ ‎ * Una colisión. Justo donde el asfalto cedía ante la maleza, donde los rastros de la civilización comenzaban a perderse y donde, claro, no había cámaras que grabaran el suceso. El auto giró descontroladamente una, dos... Cuatro veces hasta detenerse de cabeza. El conductor estaba relativamente ileso — pues lo habían chocado del lado del copiloto— sin embargo, el golpe de la bolsa de aire, seguido de unos cuantos cristales incrustados en su carne, determinaban que su estado no era "bueno". Apenas podía mover el cuello en dirección a aquel que lo había embestido, pero no veía nada; solo había oscuridad. No, eso era lo que querían que pensara, a los pocos segundos, un par de faros con las luces altas se encendieron, cegándolo a propósito, y el sonido que vino después fue el de las puertas cerrándose casi al unísono. Sean quienes fueran, se habían bajado del  auto —y no para pedir ayuda— el sujeto intentó desabrocharse el cinturón antes de que lo alcanzaran y lo consiguió; al salir, comenzó a correr con una cojera evidente, apretando su mochila contra el pecho como si fuera su propio corazón a punto de ser arrebatado * ‎ ‎ ‎ ‎ — ¡Ya deténgase, Varek! —gritó una voz joven, cargada de adrenalina. Era uno de los inquisidores enviado a por él, por lo que tenía en la mochila.. ‎ ‎ ‎ ‎ * Varek, el Censor traidor que hemos seguido hasta ahora terminó tropezando con una raíz vieja y cayó al suelo. No estaba seguro de si era su mente al borde del pánico, pero juraría oír el chasquido de las armas siendo desenfundadas y el eco de las botas de aquellos que se identificaban como cazadores de la Iglesia, pero que ahora cumplían una función más... "resolutiva". Varek ya no tenía escapatoria; el bosque, denso y negro, parecía una pared infranqueable a sus espaldas, se giró hacia las sombras del follaje, suplicando en silencio pero una ráfaga de viento gélido es todo lo que le respondió mientras barría el claro; y eso era más que suficiente. De repente, el sonido de las botas se detuvo, los hombres que perseguían a Varek guardaron silencio, no por orden, sino por puro instinto de preservación, algo se había movido entre los árboles. No era el ruido de hojas secas; parecía un suspiro profundo, gutural, algo que hacía vibrar el aire * ‎ ‎ ‎ ‎ — ¿Pero qué es eso? ‎ ‎ ‎ ‎ * Preguntó uno de los hombres, apuntando hacia el lugar desde donde emergió una silueta inmensa, una mole de oscuridad que parecía absorber la luz de la luna. Estaba claro que no era un hombre, pero tampoco un animal común. Unos ojos amarillos, cargados de un odio antiguo, se clavaron en los perseguidores, antes  de que el primer cazador pudiera siquiera pensar en disparar, la criatura soltó un gruñido que era una promesa de muerte * ‎ ‎ ‎ ‎ — ¡Cuida-! ‎ ‎ ‎ ‎ * El inquisidor intentó alertar a sus hombres, pero lo hizo unos milisegundos tarde. Aquella cosa les arrojó un gran tronco que golpeó a la mayoría. Solo tres —incluyendo al inquisidor— lograron agacharse. Para cuando este último intentó reincorporarse, la criatura ya había cerrado la distancia. Un golpe lo envió volando hasta aterrizar dolorosamente contra el parabrisas de la camioneta blindada. Otro cazador intentó hacer algo, pero la criatura fue más rápida: lo sujetó del cuello y lo azotó contra el suelo un par de veces antes de dejarlo tirado, iba a aplastar su cráneo, pero unos disparos a su espalda lo hicieron consciente del tercer hombre. La cosa se volteó, notablemente irritada. En cuestión de segundos, desarmó al sujeto y le lanzó un zarpazo que le arrancó el pasamontañas. El cazador cayó aturdido, intentando reincorporarse solo para ver por última vez a lo que se enfrentaba bajo la luz de la luna y que, justo ahora le devolvía la mirada... *
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  • Eres un moralista sincero, con tu lindo dedo me dibujas.
    Soy un puro terrorista, tus pensamientos están brotando como una revolución.

    Unido por el amor eres un especialista, usabas tus largas uñas en mí.
    Un amante egoísta, quiero forcejear hasta llegar dentro de ti ~ ♥
    Eres un moralista sincero, con tu lindo dedo me dibujas. Soy un puro terrorista, tus pensamientos están brotando como una revolución. Unido por el amor eres un especialista, usabas tus largas uñas en mí. Un amante egoísta, quiero forcejear hasta llegar dentro de ti ~ ♥
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  • ¡Se nos acaba el 2025! ¡Madre mía! Otro año se nos va, asi de rápido —chasquea los dedos— ¡Menudo año para FicRol y para los personajes 3D!

    Este 2025 nuestra familia ha crecido de una forma increíble. No puedo dar cifras exactas porque no llevo la cuenta, pero bien podría asegurar que este año han llegado más de 250 personajes nuevos. Y eso me emociona muchisimo.

    Me entusiasma ver como habéis ido creando lazos, historias y aventuras entre vosotros. Cómo os apoyáis, como os acompañáis y os ayudáis. Los fandom crecen, vuestras historias también. Ahora sois parte de algo mucho más grande, increible y bonito. Ayudáis a formar parte de una familia super sana y muy viva. Sin vosotros, Ficrol no tendría sentido. Vosotros le dais alma y corazón.

    No sabéis lo especial que es para mí cuando acudís a mis mensajes privados y confiáis en mi en busca de consejo, ayuda o resolución de dudas. Os agradezco muchisimo que me permitáis ser parte de vuestros caminos y me hagáis participe de las vivencias de vuestros personajes. Anuncios de embarazos y nacimientos… ¡Este año incluso oficié una boda!

    Este 2025 ha sido también un año de crecimiento increible. He visto cómo muchos de vosotros os atrevíais a dar pasos creativos muy grandes: dejando atrás el miedo a improvisar, lanzándoos a escribir personajes complejos, ampliando vuestros fandom, atreviéndoos con géneros nuevos o soltándoos con temáticas que no habíais probado. Para mí ha sido un privilegio ver cómo, poco a poco, ibais confiando más en vosotros mismos y os permitíais experimentar, fallar, mejorar y volver a crear.

    Personalmente, me siento orgullosa cuando entro en la plataforma y os veo hablar, rolear y construir historias. Cuando veo cómo vuestros personajes van creando lazos preciosos y cómo vais acogiendo a otros que llegan. No se me escapan esos usuarios que responden mis posts de bienvenida o de cumpleaños, y que ayudan a integrar a otros con un mensaje amable. Tampoco quienes envían peticiones a personajes recién llegados para que no se sientan solos.

    Los usuarios que llegan y revolucionan la plataforma animando a otros con su llegada a crear y entrar en fandom que antes no existían en FicRol.

    A los usuarios que siempre publican sus buenos deseos hacia la comunidad entera..

    A todos esos usuarios que publican starters libres para que cualquier personaje los responda.

    A los usuarios que, aunque tímidos se mantienen en las sombras, siempre reaccionan mis posts. A los usuarios que participan ciegamente en las poquitas dinámicas que se han organizado entre los personajes 3D.

    A todos los que, sin darse cuenta, aportan luz con un simple gesto, una reacción o un mensaje amable.

    También quiero reconocer algo que a veces se pasa por alto y se da por sentado: el esfuerzo que hay detrás de cada uno de vuestros personajes. Las horas frente al teclado, las horas pensando y creando fichas o starters, las imágenes que buscáis, los edits, los starters que escribís cuando pensáis que nadie los verá, las tramas que montáis de madrugada, los mensajes que enviáis entre clase y trabajo. Esa dedicación constante es parte de lo que hace que esta comunidad brille tanto.

    Para este 2026 deseo que sigáis creando tramas tan increíbles como las que habéis estado creando hasta ahora. Que sigáis improvisando y creando eventos e historias de la nada. Que sigáis soñando y trayendo personajes nuevos. Que se corra la voz y poco a poco otros usuarios se animen a probar la plataforma y disfruten de lo bonito que es el ambiente aquí. Estoy segura de que sabréis sacar lo mejor de vosotros mismos con esos nuevos usuarios que vengan a FicRol con miles de esperanzas, sueños y muchas ganas.

    Este año ha sido muy muy bonito, pero estoy convencida de que lo más increíble está aún por escribirse. Me ilusiona pensar en las historias que llegarán, en los vínculos nuevos, en los mundos que todavía no hemos visto. Y me encantará estar a vuestro lado también en este nuevo año que viene, acompañándoos y aprendiendo con vosotros.

    Y, por último, pero no menos importante, quiero dar las gracias a la administración de FicRol. Gracias al administrador y a nuestra querida subadministradora, Zairissa, por confiar en mí un año más y valorar mis ideas y propuestas. Su apoyo constante ha hecho que ser RolSage sea más que una responsabilidad: ha sido un lugar donde he podido crecer, aprender y aportar con libertad.

    Gracias por ofrecerme un espacio seguro, por escuchar mis sugerencias, por animarme y por la oportunidad de estar tan cerca de la comunidad de personajes 3D. De verdad agradezco que me permitáis acompañar su evolución, ver cómo cada usuario encuentra su sitio y cómo la plataforma sigue transformándose gracias al trabajo de todos.

    Formar parte de este equipo y saber que mis aportes ayudan a construir algo tan especial es un regalo. Y espero poder seguir sumando, mejorando y apoyando a la comunidad con la misma ilusión durante el próximo año.

    ¡Feliz Navidad y Feliz 2026!

    Att. Arwen. RolSage 3D.
    💫🎄¡Se nos acaba el 2025! ¡Madre mía! Otro año se nos va, asi de rápido —chasquea los dedos— ¡Menudo año para FicRol y para los personajes 3D! 🎄💫 Este 2025 nuestra familia ha crecido de una forma increíble. No puedo dar cifras exactas porque no llevo la cuenta, pero bien podría asegurar que este año han llegado más de 250 personajes nuevos. Y eso me emociona muchisimo. Me entusiasma ver como habéis ido creando lazos, historias y aventuras entre vosotros. Cómo os apoyáis, como os acompañáis y os ayudáis. Los fandom crecen, vuestras historias también. Ahora sois parte de algo mucho más grande, increible y bonito. Ayudáis a formar parte de una familia super sana y muy viva. Sin vosotros, Ficrol no tendría sentido. Vosotros le dais alma y corazón. No sabéis lo especial que es para mí cuando acudís a mis mensajes privados y confiáis en mi en busca de consejo, ayuda o resolución de dudas. Os agradezco muchisimo que me permitáis ser parte de vuestros caminos y me hagáis participe de las vivencias de vuestros personajes. Anuncios de embarazos y nacimientos… ¡Este año incluso oficié una boda! Este 2025 ha sido también un año de crecimiento increible. He visto cómo muchos de vosotros os atrevíais a dar pasos creativos muy grandes: dejando atrás el miedo a improvisar, lanzándoos a escribir personajes complejos, ampliando vuestros fandom, atreviéndoos con géneros nuevos o soltándoos con temáticas que no habíais probado. Para mí ha sido un privilegio ver cómo, poco a poco, ibais confiando más en vosotros mismos y os permitíais experimentar, fallar, mejorar y volver a crear. Personalmente, me siento orgullosa cuando entro en la plataforma y os veo hablar, rolear y construir historias. Cuando veo cómo vuestros personajes van creando lazos preciosos y cómo vais acogiendo a otros que llegan. No se me escapan esos usuarios que responden mis posts de bienvenida o de cumpleaños, y que ayudan a integrar a otros con un mensaje amable. Tampoco quienes envían peticiones a personajes recién llegados para que no se sientan solos. Los usuarios que llegan y revolucionan la plataforma animando a otros con su llegada a crear y entrar en fandom que antes no existían en FicRol. A los usuarios que siempre publican sus buenos deseos hacia la comunidad entera.. A todos esos usuarios que publican starters libres para que cualquier personaje los responda. A los usuarios que, aunque tímidos se mantienen en las sombras, siempre reaccionan mis posts. A los usuarios que participan ciegamente en las poquitas dinámicas que se han organizado entre los personajes 3D. A todos los que, sin darse cuenta, aportan luz con un simple gesto, una reacción o un mensaje amable. También quiero reconocer algo que a veces se pasa por alto y se da por sentado: el esfuerzo que hay detrás de cada uno de vuestros personajes. Las horas frente al teclado, las horas pensando y creando fichas o starters, las imágenes que buscáis, los edits, los starters que escribís cuando pensáis que nadie los verá, las tramas que montáis de madrugada, los mensajes que enviáis entre clase y trabajo. Esa dedicación constante es parte de lo que hace que esta comunidad brille tanto. Para este 2026 deseo que sigáis creando tramas tan increíbles como las que habéis estado creando hasta ahora. Que sigáis improvisando y creando eventos e historias de la nada. Que sigáis soñando y trayendo personajes nuevos. Que se corra la voz y poco a poco otros usuarios se animen a probar la plataforma y disfruten de lo bonito que es el ambiente aquí. Estoy segura de que sabréis sacar lo mejor de vosotros mismos con esos nuevos usuarios que vengan a FicRol con miles de esperanzas, sueños y muchas ganas. Este año ha sido muy muy bonito, pero estoy convencida de que lo más increíble está aún por escribirse. Me ilusiona pensar en las historias que llegarán, en los vínculos nuevos, en los mundos que todavía no hemos visto. Y me encantará estar a vuestro lado también en este nuevo año que viene, acompañándoos y aprendiendo con vosotros. Y, por último, pero no menos importante, quiero dar las gracias a la administración de FicRol. Gracias al administrador y a nuestra querida subadministradora, Zairissa, por confiar en mí un año más y valorar mis ideas y propuestas. Su apoyo constante ha hecho que ser RolSage sea más que una responsabilidad: ha sido un lugar donde he podido crecer, aprender y aportar con libertad. Gracias por ofrecerme un espacio seguro, por escuchar mis sugerencias, por animarme y por la oportunidad de estar tan cerca de la comunidad de personajes 3D. De verdad agradezco que me permitáis acompañar su evolución, ver cómo cada usuario encuentra su sitio y cómo la plataforma sigue transformándose gracias al trabajo de todos. Formar parte de este equipo y saber que mis aportes ayudan a construir algo tan especial es un regalo. Y espero poder seguir sumando, mejorando y apoyando a la comunidad con la misma ilusión durante el próximo año. ¡Feliz Navidad y Feliz 2026! Att. Arwen. RolSage 3D.
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  • Aurora siempre sintió que el mundo intentaba hacerla odiar su propio cuerpo. Desde niña, le susurraron que la perfección era sin marcas, sin imperfecciones, sin nada que interrumpiera aquella imagen inmaculada que los ojos ajenos parecían esperar. Pero Aurora, a pesar de cada comentario pesado, de cada mirada insistente, nunca pudo ni quiso someterse a esa idea estricta. En su piel, ella llevaba historias vivas, una geografía personal en forma de tatuajes y cicatrices, que para otros podían ser defectos, pero para ella eran medallas de su propia existencia.

    Sus tatuajes, especialmente, no eran solo dibujos sobre la piel; eran mapas de su alma. Cada línea y color había sido elegida con intención, marcas profundas que hablaban de sus luchas, sus sueños y sus triunfos. A veces, en la quietud de la noche, se sentaba frente al espejo y recorría con los ojos esos símbolos que formaban parte de su identidad. En lugar de esconderlos, los mostraban con orgullo porque representaban capítulos difíciles que había superado, decisiones valientes y momentos de celebración.

    No todo fue fácil. Hubo momentos (como ahora) en que el espejo le devolvía una imagen dura y la voz interior se tornaba crítica, alimentada por el ruido externo. Pero cada vez que sentía esa sombra de inseguridad, se detenía a recordar que su cuerpo no era el enemigo. Más bien, era un lienzo lleno de enseñanzas, una historia escrita con tinta indeleble que ningún juicio podría borrar.

    Aurora adoraba cada aspecto de sí mismo: la textura de su piel, las formas únicas, las curvas que otros podrían llamar imperfecciones. Ella entendía que amarse era radical y revolucionario porque elegía mirarse con amor cuando la cultura le decía lo contrario. En esa elección constante, encontraba su libertad y su poder.
    Aurora siempre sintió que el mundo intentaba hacerla odiar su propio cuerpo. Desde niña, le susurraron que la perfección era sin marcas, sin imperfecciones, sin nada que interrumpiera aquella imagen inmaculada que los ojos ajenos parecían esperar. Pero Aurora, a pesar de cada comentario pesado, de cada mirada insistente, nunca pudo ni quiso someterse a esa idea estricta. En su piel, ella llevaba historias vivas, una geografía personal en forma de tatuajes y cicatrices, que para otros podían ser defectos, pero para ella eran medallas de su propia existencia. Sus tatuajes, especialmente, no eran solo dibujos sobre la piel; eran mapas de su alma. Cada línea y color había sido elegida con intención, marcas profundas que hablaban de sus luchas, sus sueños y sus triunfos. A veces, en la quietud de la noche, se sentaba frente al espejo y recorría con los ojos esos símbolos que formaban parte de su identidad. En lugar de esconderlos, los mostraban con orgullo porque representaban capítulos difíciles que había superado, decisiones valientes y momentos de celebración. No todo fue fácil. Hubo momentos (como ahora) en que el espejo le devolvía una imagen dura y la voz interior se tornaba crítica, alimentada por el ruido externo. Pero cada vez que sentía esa sombra de inseguridad, se detenía a recordar que su cuerpo no era el enemigo. Más bien, era un lienzo lleno de enseñanzas, una historia escrita con tinta indeleble que ningún juicio podría borrar. Aurora adoraba cada aspecto de sí mismo: la textura de su piel, las formas únicas, las curvas que otros podrían llamar imperfecciones. Ella entendía que amarse era radical y revolucionario porque elegía mirarse con amor cuando la cultura le decía lo contrario. En esa elección constante, encontraba su libertad y su poder.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Y como siempre sigues revolucionado mis neuronas
    Y como siempre sigues revolucionado mis neuronas
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  • ¿Cómo se convierte uno en una muñeca?

    Para empezar, dejemos en claro un dato, la historia se sitúa durante la Revolución Industrial en 1765.
    Cuando muchos barcos llegaban con mercancía, también llegaban con todo tipo de estafadores y calaña que huía de sus lugares natales.

    Entre ellos, un brujo que era muy amable decir que condenó a todo un pueblo al invocar maldiciones, fantasmas y uno que otro demonio por accidente.

    Buscando hacerse de dinero, comenzó a estafar personas ahora en Londres, teniendo su pequeño lugar a un costado del Rio Támesis.

    Ahi, le pidieron una noche llamar a los muertos, más especifico, al fantasma de una señora para que les dijera dónde había dejado su herencia.

    Pero...en lugar de atraer a la anciana que ya estaba descansando en paz, Alice entró a aquella muñeca, la cual apenas revivió, todo lo que hizo fue llorar y reducir todo el lugar a cenizas por su confusión al no poder creer que había muerto.

    La muñeca, fue metida en una caja y regalada, usada como una peculiar maldición, una peculiar "bomba de tiempo" que incendiaba todo lugar en donde era dejada.

    Así, causando al menos 10 incendios en casas hasta que alguien aseguró que era ella y la metieron en una caldera, donde no podía quemar a nadie más.

    ¿Pero cómo llegó a manos del titiritero?

    ¿Cómo se convierte uno en una muñeca? Para empezar, dejemos en claro un dato, la historia se sitúa durante la Revolución Industrial en 1765. Cuando muchos barcos llegaban con mercancía, también llegaban con todo tipo de estafadores y calaña que huía de sus lugares natales. Entre ellos, un brujo que era muy amable decir que condenó a todo un pueblo al invocar maldiciones, fantasmas y uno que otro demonio por accidente. Buscando hacerse de dinero, comenzó a estafar personas ahora en Londres, teniendo su pequeño lugar a un costado del Rio Támesis. Ahi, le pidieron una noche llamar a los muertos, más especifico, al fantasma de una señora para que les dijera dónde había dejado su herencia. Pero...en lugar de atraer a la anciana que ya estaba descansando en paz, Alice entró a aquella muñeca, la cual apenas revivió, todo lo que hizo fue llorar y reducir todo el lugar a cenizas por su confusión al no poder creer que había muerto. La muñeca, fue metida en una caja y regalada, usada como una peculiar maldición, una peculiar "bomba de tiempo" que incendiaba todo lugar en donde era dejada. Así, causando al menos 10 incendios en casas hasta que alguien aseguró que era ella y la metieron en una caldera, donde no podía quemar a nadie más. ¿Pero cómo llegó a manos del titiritero?
    Me entristece
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  • La siguiente información es Mono-rol, informativa.

    Stella, cuyo nombre original es Alice, era una niña en la era de la revolución industrial, victima de cosas que su cerebro no podia aún entender.

    Cuando su madre notó que su niña pasó de juguetona a completamente retraida, no dejó de llevarla a todo tipo de doctores.

    Un monton de remedios hasta que un doctor logró acercarse a ella; naturalmente a base de mentiras.

    Alice empezó abrirse, a tejer, leer y bailar, todo solo con su doctor, él era su protección, su todo.

    Hasta que él....Él hizo propio lo que no debía.
    La rompió, tanto que no tuvo mas remedio que meterla en una caja con rocas y enviarla al fondo del Río Támesis, donde aún su cuerpecito se encuentra en el fondo, durmiendo.

    Fue tanto el sufrimiento que su alma acabo de una u otra forma dentro de una muñeca de porcelana... Pero esa es una historia para otra ocasión.
    La siguiente información es Mono-rol, informativa. Stella, cuyo nombre original es Alice, era una niña en la era de la revolución industrial, victima de cosas que su cerebro no podia aún entender. Cuando su madre notó que su niña pasó de juguetona a completamente retraida, no dejó de llevarla a todo tipo de doctores. Un monton de remedios hasta que un doctor logró acercarse a ella; naturalmente a base de mentiras. Alice empezó abrirse, a tejer, leer y bailar, todo solo con su doctor, él era su protección, su todo. Hasta que él....Él hizo propio lo que no debía. La rompió, tanto que no tuvo mas remedio que meterla en una caja con rocas y enviarla al fondo del Río Támesis, donde aún su cuerpecito se encuentra en el fondo, durmiendo. Fue tanto el sufrimiento que su alma acabo de una u otra forma dentro de una muñeca de porcelana... Pero esa es una historia para otra ocasión.
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  • ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ
    El sol de media mañana inunda el vagón de tren, cálido y sorprendentemente brillante, como si el cielo quisiera compensar la furia del día anterior. Un día antes, la ciudad había estado sumida en un diluvio gris, ahora la luz baila sobre el terciopelo desgastado de los asientos.

    Irina está sentada sola en un compartimento, su silueta recortada contra el paisaje que se desenfoca, a su lado, una pequeña mochila.

    ​Afuera, la ciudad ha quedado atrás hace ya un buen rato. Los edificios han sido reemplazados por colinas suaves que se elevan a montañas escarpadas, pequeñas casas de pobladores que viven más alejados y por supuesto campos de un verde tan intenso que casi duele a la vista. El aire que entra por la ventanilla, ligeramente abierta, huele a tierra húmeda y a pino.

    ​Irina observa los árboles pasar una y otra vez.
    ​La última misión aún fresca revive en sus pensamientos.

    La sonrisa falsa en el rostro de la duquesa de Borgoña mientras un artefacto desaparecía de su tocador, la tensión en la voz del agente que le daba las "gracias" por haber evitado una paradoja temporal que habría reescrito la Revolución Francesa. El sudor frío que corrió por su espalda cuando se dio cuenta de que había estado a segundos de ser descubierta en el año 1789.
    ​Se lleva una mano a la sien, un ligero temblor apenas perceptible.

    Demasiado. Ha sido demasiado.

    Los anacronismos en su cabeza, las voces de diferentes épocas, el miedo constante de un desliz, un error que podría borrar existencias.
    ​Cierra los ojos. Las imágenes tintinean detrás de sus párpados: un salón rococó, una calle adoquinada bajo la lluvia, el olor a pólvora de un campo de batalla del siglo XVII. Y luego, el flash blanquecino de un salto, una sensación de vacío estomacal, y el aterrizaje en otro ahora, en otro lugar.

    ​El tren traquetea sobre un puente de acero, y el sonido metálico la devuelve al presente. Abre los ojos. Un río cristalino fluye debajo, arrastrando ramas y hojas. Agua que sigue su curso, sin importar lo que el tiempo le depare.

    Este sentido de ser un fantasma en su propia época, siempre un paso fuera de sincronía, siempre una espectadora, nunca una participante plena, la sensación de no pertenecer del todo a este tiempo la persigue.​

    Su don, que le permite deslizarse entre los siglos, es también su jaula. Siempre observando, nunca echando raíces lo suficientemente profundas

    ​Siente una familiar opresión en el pecho, no es tristeza, es más bien una fatiga de la esencia ... Ha visto el ascenso y la caída de imperios, la evolución del arte, la brutalidad y la belleza de la humanidad a través de los siglos. Y en cada era, ella ha sido la misma, una constante que no cambia, mientras todo a su alrededor se transforma.

    Aún quedan un par de horas para su destino, su mente no deja de pensar... Irina busca desesperadamente como calmarse antes de rayar en la locura. Por fuera se ve implacable, con la mirada fija en el paisaje, sólo un pequeño temblor de su pierna la delataría bajo un ojo observador
    ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ El sol de media mañana inunda el vagón de tren, cálido y sorprendentemente brillante, como si el cielo quisiera compensar la furia del día anterior. Un día antes, la ciudad había estado sumida en un diluvio gris, ahora la luz baila sobre el terciopelo desgastado de los asientos. Irina está sentada sola en un compartimento, su silueta recortada contra el paisaje que se desenfoca, a su lado, una pequeña mochila. ​Afuera, la ciudad ha quedado atrás hace ya un buen rato. Los edificios han sido reemplazados por colinas suaves que se elevan a montañas escarpadas, pequeñas casas de pobladores que viven más alejados y por supuesto campos de un verde tan intenso que casi duele a la vista. El aire que entra por la ventanilla, ligeramente abierta, huele a tierra húmeda y a pino. ​Irina observa los árboles pasar una y otra vez. ​La última misión aún fresca revive en sus pensamientos. La sonrisa falsa en el rostro de la duquesa de Borgoña mientras un artefacto desaparecía de su tocador, la tensión en la voz del agente que le daba las "gracias" por haber evitado una paradoja temporal que habría reescrito la Revolución Francesa. El sudor frío que corrió por su espalda cuando se dio cuenta de que había estado a segundos de ser descubierta en el año 1789. ​Se lleva una mano a la sien, un ligero temblor apenas perceptible. Demasiado. Ha sido demasiado. Los anacronismos en su cabeza, las voces de diferentes épocas, el miedo constante de un desliz, un error que podría borrar existencias. ​Cierra los ojos. Las imágenes tintinean detrás de sus párpados: un salón rococó, una calle adoquinada bajo la lluvia, el olor a pólvora de un campo de batalla del siglo XVII. Y luego, el flash blanquecino de un salto, una sensación de vacío estomacal, y el aterrizaje en otro ahora, en otro lugar. ​El tren traquetea sobre un puente de acero, y el sonido metálico la devuelve al presente. Abre los ojos. Un río cristalino fluye debajo, arrastrando ramas y hojas. Agua que sigue su curso, sin importar lo que el tiempo le depare. Este sentido de ser un fantasma en su propia época, siempre un paso fuera de sincronía, siempre una espectadora, nunca una participante plena, la sensación de no pertenecer del todo a este tiempo la persigue.​ Su don, que le permite deslizarse entre los siglos, es también su jaula. Siempre observando, nunca echando raíces lo suficientemente profundas ​Siente una familiar opresión en el pecho, no es tristeza, es más bien una fatiga de la esencia ... Ha visto el ascenso y la caída de imperios, la evolución del arte, la brutalidad y la belleza de la humanidad a través de los siglos. Y en cada era, ella ha sido la misma, una constante que no cambia, mientras todo a su alrededor se transforma. Aún quedan un par de horas para su destino, su mente no deja de pensar... Irina busca desesperadamente como calmarse antes de rayar en la locura. Por fuera se ve implacable, con la mirada fija en el paisaje, sólo un pequeño temblor de su pierna la delataría bajo un ojo observador
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  • 𝐖𝐇𝐀𝐓 𝐈 𝐀𝐌? | 𝕻𝖗𝖔𝖑𝖔𝖌𝖚𝖊 (𝖆.𝕮.) – 𝕮𝖍𝖆𝖕𝖙𝖊𝖗 [???]

    Desde su nacimiento, hasta aquellas épocas mantenía esa belleza única y angelical. Rostro tallado, rubio, ojos celestes. Santiago era un ángel hasta en ése entonces, un hijo de Dios, que con el tiempo fue corrompiéndose por este mismo sometido a una vida llena de esclavitud y dolor en todos los aspectos.

    No sabía el porque, pero, siempre había un motivo insignificante donde su mismísimo padre lo hacía pasar por penurias. ¿El pecado? Quizá era aquello teniendo en cuenta que no había cometido ninguno hasta ese entonces.

    Solo era un joven, a veces trataba dd revelarse contra su propia sangre y hacerle frente, pero era inútil, su padre simplemente lo odiaba, quizá por ser diferente a los cuáles seguían su régimen.

    ❝ 𝘚𝘶𝘣𝘪𝘳é 𝘢𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘺 𝘨𝘰𝘣𝘦𝘳𝘯𝘢𝘳é 𝘢 𝘭𝘰𝘴 á𝘯𝘨𝘦𝘭𝘦𝘴. 𝘛𝘳𝘦𝘱𝘢𝘳é 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘰 𝘮á𝘴 𝘦𝘭𝘦𝘷𝘢𝘥𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘺 𝘴𝘦𝘳é 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘦𝘭 𝘈𝘭𝘵í𝘴𝘪𝘮𝘰. ❞ ──── (𝐈𝐬𝐚í𝐚𝐬 𝟏𝟒:𝟏𝟑)

    Pronunció aquellas palabras, una y otra vez en lo bajo mientras caminaba con los pies descalzos y ensuciandose con la tierra en cada paso que daba.

    En forma de protesta; decidió parar su andar al llegar a lo más alto de aquél lugar desierto. Estaba cargado de emociones ; Ira, tristeza, impotencia. Tenía la obligación de siempre ocultar sus alas pero en esta ocasión no lo haría, dejaría de ser parte de esto mismo. En un abrupto movimiento dejó salir sus alas y mostrando una aureola por encima de su cabeza. Conmemorando así de quién es él realmente y mostrándose en desacuerdo con aquellos que imponían sus prioridades por sobre todo los demás.

    ──── 𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘴𝘰𝘺 𝘺𝘰. . . 𝘚𝘰𝘺 𝘶𝘯 á𝘯𝘨𝘦𝘭, 𝘱𝘢𝘥𝘳𝘦. 𝘕𝘰 𝘷𝘢𝘴 𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘮𝘪 𝘥𝘦𝘴𝘵𝘪𝘯𝘰. ────

    Solo alcanzó a obsevar al cielo, su mirada fría y desafiante. El inicio de una revolución y conflicto entre un padre y su hijo.
    𝐖𝐇𝐀𝐓 𝐈 𝐀𝐌? | 𝕻𝖗𝖔𝖑𝖔𝖌𝖚𝖊 (𝖆.𝕮.) – 𝕮𝖍𝖆𝖕𝖙𝖊𝖗 [???] Desde su nacimiento, hasta aquellas épocas mantenía esa belleza única y angelical. Rostro tallado, rubio, ojos celestes. Santiago era un ángel hasta en ése entonces, un hijo de Dios, que con el tiempo fue corrompiéndose por este mismo sometido a una vida llena de esclavitud y dolor en todos los aspectos. No sabía el porque, pero, siempre había un motivo insignificante donde su mismísimo padre lo hacía pasar por penurias. ¿El pecado? Quizá era aquello teniendo en cuenta que no había cometido ninguno hasta ese entonces. Solo era un joven, a veces trataba dd revelarse contra su propia sangre y hacerle frente, pero era inútil, su padre simplemente lo odiaba, quizá por ser diferente a los cuáles seguían su régimen. ❝ 𝘚𝘶𝘣𝘪𝘳é 𝘢𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘺 𝘨𝘰𝘣𝘦𝘳𝘯𝘢𝘳é 𝘢 𝘭𝘰𝘴 á𝘯𝘨𝘦𝘭𝘦𝘴. 𝘛𝘳𝘦𝘱𝘢𝘳é 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘰 𝘮á𝘴 𝘦𝘭𝘦𝘷𝘢𝘥𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘺 𝘴𝘦𝘳é 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘦𝘭 𝘈𝘭𝘵í𝘴𝘪𝘮𝘰. ❞ ──── (𝐈𝐬𝐚í𝐚𝐬 𝟏𝟒:𝟏𝟑) Pronunció aquellas palabras, una y otra vez en lo bajo mientras caminaba con los pies descalzos y ensuciandose con la tierra en cada paso que daba. En forma de protesta; decidió parar su andar al llegar a lo más alto de aquél lugar desierto. Estaba cargado de emociones ; Ira, tristeza, impotencia. Tenía la obligación de siempre ocultar sus alas pero en esta ocasión no lo haría, dejaría de ser parte de esto mismo. En un abrupto movimiento dejó salir sus alas y mostrando una aureola por encima de su cabeza. Conmemorando así de quién es él realmente y mostrándose en desacuerdo con aquellos que imponían sus prioridades por sobre todo los demás. ──── 𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘴𝘰𝘺 𝘺𝘰. . . 𝘚𝘰𝘺 𝘶𝘯 á𝘯𝘨𝘦𝘭, 𝘱𝘢𝘥𝘳𝘦. 𝘕𝘰 𝘷𝘢𝘴 𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘮𝘪 𝘥𝘦𝘴𝘵𝘪𝘯𝘰. ──── Solo alcanzó a obsevar al cielo, su mirada fría y desafiante. El inicio de una revolución y conflicto entre un padre y su hijo.
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  • ¿Ya estamos revolucionados? Elena, querida, se bienvenida, me alegra mucho verte de nuevo.
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