• 𝑷𝑬𝑨𝑪𝑬 𝑾𝑨𝑺 𝑵𝑬𝑽𝑬𝑹 𝑨𝑵 𝑶𝑷𝑻𝑰𝑶𝑵
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    La situación actual con los centinelas no hacía más que darle la razón. Si tan solo lo hubieran escuchado cuando dijo que era un error confiar en la CIA y en todo lo que tuviera que ver con el gobierno, quizás las cosas podrían ser diferentes.

    El gobierno había decretado ley marcial, pero no era el ejército quien custodiaba las calles. Reemplazaron hombres por máquinas, por robots gigantes, cazadores de mutantes. Como si colocarles un collar inhibidor no fuese suficiente castigo, suficiente humillación para una raza incomprendida aunque claramente superior.

    Pesé a estar en desventaja, Erik había conseguido hacerse de un pequeño grupo de mutantes. Juntos eran la nueva resistencia, se reuinan una vez a la semana y en lugares diferentes, pasando el poco tiempo que tenían buscando la forma de quitarse ese artefacto del cuello aunque no habían tenido éxito, funcionaba igual para todos, soltando descargas eléctricas cuando trataban de extraerlos insertado alguna herramienta.

    Los gemelos Lensherr, Wanda y Pietro, también mutantes; trataban de que su padre desistiera de su idea por liberar a su gente pero Erik no entendía motivos ni razones. Había vivido una situación como esa en la infancia, más cruda y cruel, pero la situación actual no estaba muy lejos de tomar el camino que tomaron los alemanes.

    Prefería sacrificarse su vida, sacrificarse por sus hijos, por sus amigos, por todos aquellos mutantes que habían muerto injustamente. Decidió esperar para llevar a cabo su plan y tras burlar la seguridad en Industrias Trask, consiguió entrar haciéndose pasar por un obrebero, una elección inteligente y bastante acertada ya que en su mayoría eran mutantes.

    Aprovecho un descuido del arquitecto que los guiaba a la zona donde iban a trabajar y tras deambular por los corredores vacíos de la empresa, llego a la oficina de Bolivar Trask, el responsable de la nueva era de esclavitud mutante.

    Forzó la cerradura de la puerta y al entrar se encontro cara a cara con un hombre de cabello negro, sentado al otro lado del escritorio como si hubiera estado esperándolo. No conocía a ese hombre pero al menos no era el dueño de la empresa y eso lo tranquilizo.

    ──Disculpe, creíamos que este piso estaba vacío. Tiene que salir ahora, vamos a remodelar estas oficinas── Le explico al desconocido, señalando la identificación en su pecho que lo acreditaba como un obrero más.

    𝐃𝚄𝚂𝚃𝙸𝙽 𝚝𝚑𝚎 𝐏𝚒𝚕𝚘𝚝
    La situación actual con los centinelas no hacía más que darle la razón. Si tan solo lo hubieran escuchado cuando dijo que era un error confiar en la CIA y en todo lo que tuviera que ver con el gobierno, quizás las cosas podrían ser diferentes. El gobierno había decretado ley marcial, pero no era el ejército quien custodiaba las calles. Reemplazaron hombres por máquinas, por robots gigantes, cazadores de mutantes. Como si colocarles un collar inhibidor no fuese suficiente castigo, suficiente humillación para una raza incomprendida aunque claramente superior. Pesé a estar en desventaja, Erik había conseguido hacerse de un pequeño grupo de mutantes. Juntos eran la nueva resistencia, se reuinan una vez a la semana y en lugares diferentes, pasando el poco tiempo que tenían buscando la forma de quitarse ese artefacto del cuello aunque no habían tenido éxito, funcionaba igual para todos, soltando descargas eléctricas cuando trataban de extraerlos insertado alguna herramienta. Los gemelos Lensherr, Wanda y Pietro, también mutantes; trataban de que su padre desistiera de su idea por liberar a su gente pero Erik no entendía motivos ni razones. Había vivido una situación como esa en la infancia, más cruda y cruel, pero la situación actual no estaba muy lejos de tomar el camino que tomaron los alemanes. Prefería sacrificarse su vida, sacrificarse por sus hijos, por sus amigos, por todos aquellos mutantes que habían muerto injustamente. Decidió esperar para llevar a cabo su plan y tras burlar la seguridad en Industrias Trask, consiguió entrar haciéndose pasar por un obrebero, una elección inteligente y bastante acertada ya que en su mayoría eran mutantes. Aprovecho un descuido del arquitecto que los guiaba a la zona donde iban a trabajar y tras deambular por los corredores vacíos de la empresa, llego a la oficina de Bolivar Trask, el responsable de la nueva era de esclavitud mutante. Forzó la cerradura de la puerta y al entrar se encontro cara a cara con un hombre de cabello negro, sentado al otro lado del escritorio como si hubiera estado esperándolo. No conocía a ese hombre pero al menos no era el dueño de la empresa y eso lo tranquilizo. ──Disculpe, creíamos que este piso estaba vacío. Tiene que salir ahora, vamos a remodelar estas oficinas── Le explico al desconocido, señalando la identificación en su pecho que lo acreditaba como un obrero más. [PANDEM0NIO]
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  • -Este tenia tiempo intentando buscar un traje, o algun tipo de ropa que le quedara bien con su mascara, quiza algun estilo de camuflaje, iria con sus conocidos esperando a que aprobaran el gorro con mascara, suponia que se miraba bien-

    Que tal?...
    -Este tenia tiempo intentando buscar un traje, o algun tipo de ropa que le quedara bien con su mascara, quiza algun estilo de camuflaje, iria con sus conocidos esperando a que aprobaran el gorro con mascara, suponia que se miraba bien- Que tal?...
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  • —Quizás algún día las personas dejen de considerar Taboo ciertos temas. Tal vez...no sea tan difícil algún día tener a alguien con quien compartir una cama... Tal vez algún día pueda llegar a acostarme con alguien.
    —Quizás algún día las personas dejen de considerar Taboo ciertos temas. Tal vez...no sea tan difícil algún día tener a alguien con quien compartir una cama... Tal vez algún día pueda llegar a acostarme con alguien.
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  • —A solo días antes de comenzar la escuela, ya era hora de renovar su flequillo. Los cortos cabellos se colaban en sus ojos y su madre ya le había reclamado más de una vez que debía cortarlo si no quería que estorbara en sus estudios.—

    —Buscó las viejas tijeras de la casa, guardadas en la alacena de la cocina y se dirigió al baño.
    Con cuidado, agarró los cabellos que colgaban en su frente y delante el espejo empezó a cortar lentamente, aguantando la respiración.—

    —Todo iba bien, hasta que un grito de su madre alegando por su desordenada habitacion le saco de su concentración, desviando la tijera y ahora en vez de una línea recta, su flequillo se conformaba de un lado más largo y otro más corto.—

    —Posterior al accidente, Mi-ae buscó a su madre por toda la casa para reclamarle "por arruinar" su aspecto, y luego de una larga discusión ambas llegaron a un acuerdo para dejar en manos de la señora Lee aquel desastre.—

    —La mañana siguiente. El primer día de clases, por fin llego. Y una vez lista con el uniforme se dirigió al baño para admirar su nueva apariencia.—

    Hmph... quizás si lo peino así....
    —A solo días antes de comenzar la escuela, ya era hora de renovar su flequillo. Los cortos cabellos se colaban en sus ojos y su madre ya le había reclamado más de una vez que debía cortarlo si no quería que estorbara en sus estudios.— —Buscó las viejas tijeras de la casa, guardadas en la alacena de la cocina y se dirigió al baño. Con cuidado, agarró los cabellos que colgaban en su frente y delante el espejo empezó a cortar lentamente, aguantando la respiración.— —Todo iba bien, hasta que un grito de su madre alegando por su desordenada habitacion le saco de su concentración, desviando la tijera y ahora en vez de una línea recta, su flequillo se conformaba de un lado más largo y otro más corto.— —Posterior al accidente, Mi-ae buscó a su madre por toda la casa para reclamarle "por arruinar" su aspecto, y luego de una larga discusión ambas llegaron a un acuerdo para dejar en manos de la señora Lee aquel desastre.— —La mañana siguiente. El primer día de clases, por fin llego. Y una vez lista con el uniforme se dirigió al baño para admirar su nueva apariencia.— Hmph... quizás si lo peino así....
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  • ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ #𝘚𝘦𝘥𝘶𝘤𝘵𝘪𝘷𝘦𝘍𝘳𝘪𝘥𝘢𝘺

    Quizás deba salir también...
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  • Alguien ha dicho que me parezco a Sailor Mars, quizás si.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Akane, heredera del linaje de Ozma, carga en su vientre no solo una vida nueva, sino el destino de dos mundos enfrentados. La profecía la nombra Ozmira, aquella que el mundo temerá. Pero Akane ha roto el ciclo: ya no necesita su forma oni, aquella que encarnaba el poder salvaje de su bisabuelo Oz. En su lugar, ha abrazado la forma elunai, legado de su bisabuela Selin, guardiana de la luz ritual.

    Ahora, embarazada, Akane se convierte en un sello viviente. El poder oscuro de Ozma, que una vez devoró generaciones, busca transferirse a su hija aún no nacida. Pero Akane no cede. Con su dominio elunai, teje un ritual de contención, envolviendo su vientre en un campo de memoria y luz. Su hija crecerá con el poder elunai… y quizás, con una chispa del caos.

    El embarazo se acelera. En solo un día, la niña crece como si el tiempo obedeciera a fuerzas antiguas. Cada hora es una batalla silenciosa entre legado y redención. Akane, sentada en su jardín de rosas blancas, respira con calma. Ella sabe que el mundo la teme. Pero su hija será algo nuevo: no la sombra de Ozma, sino la promesa de Selin y Oz.
    Akane, heredera del linaje de Ozma, carga en su vientre no solo una vida nueva, sino el destino de dos mundos enfrentados. La profecía la nombra Ozmira, aquella que el mundo temerá. Pero Akane ha roto el ciclo: ya no necesita su forma oni, aquella que encarnaba el poder salvaje de su bisabuelo Oz. En su lugar, ha abrazado la forma elunai, legado de su bisabuela Selin, guardiana de la luz ritual. Ahora, embarazada, Akane se convierte en un sello viviente. El poder oscuro de Ozma, que una vez devoró generaciones, busca transferirse a su hija aún no nacida. Pero Akane no cede. Con su dominio elunai, teje un ritual de contención, envolviendo su vientre en un campo de memoria y luz. Su hija crecerá con el poder elunai… y quizás, con una chispa del caos. El embarazo se acelera. En solo un día, la niña crece como si el tiempo obedeciera a fuerzas antiguas. Cada hora es una batalla silenciosa entre legado y redención. Akane, sentada en su jardín de rosas blancas, respira con calma. Ella sabe que el mundo la teme. Pero su hija será algo nuevo: no la sombra de Ozma, sino la promesa de Selin y Oz.
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  • Quizás debería usar esto en el trabajo esta noche. Me encanta el color brillante.
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  • ── Quizás fue mala idea desaparecer.
    ── Quizás fue mala idea desaparecer.
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  • Reza cuanto quieras, la oscuridad no escucha a quienes ya han sido marcados.

    Incluso cuando pretendes ser feliz, algo siempre regresa para recordarte la miseria de existir.

    Entonces nace la pregunta:
    ¿Debería?
    Quizás sí… las señales, borrosas, insisten en ser claras.
    Reza cuanto quieras, la oscuridad no escucha a quienes ya han sido marcados. Incluso cuando pretendes ser feliz, algo siempre regresa para recordarte la miseria de existir. Entonces nace la pregunta: ¿Debería? Quizás sí… las señales, borrosas, insisten en ser claras.
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