• Dices conocer quien eres mejor que cualquier otro. Vamos a corroborarlo con un pequeño test de autodescubrimiento, pero cuidado, podría ponerte en contacto con partes de ti que creías perdidas:

    > ¿Qué es eso que perdonas en los demás pero jamás en ti?
    > ¿Cuál es el pensamiento recurrente que aparece en tu cabeza justo antes de dormir?
    > ¿Qué parte de tu personalidad ocultas de los demás?
    > ¿Cuántas veces te has mentido?
    > ¿Qué comportamiento ajeno te irrita porque refleja algo tuyo?
    > ¿Qué herida del pasado sigues usando como excusa en tu presente?
    > ¿Qué es lo más doloroso que has tenido que aceptar sobre tu propia naturaleza?
    > Fuera de bienes materiales y poderes cósmicos, ¿Qué es lo que realmente te diferencia de los demás?
    > ¿Cuál es tu definición de bondad y maldad?
    > ¿Qué es lo que te hace sentir realmente tu?
    > ¿Qué diría tu yo de la infancia de la persona que eres hoy?
    Dices conocer quien eres mejor que cualquier otro. Vamos a corroborarlo con un pequeño test de autodescubrimiento, pero cuidado, podría ponerte en contacto con partes de ti que creías perdidas: > ¿Qué es eso que perdonas en los demás pero jamás en ti? > ¿Cuál es el pensamiento recurrente que aparece en tu cabeza justo antes de dormir? > ¿Qué parte de tu personalidad ocultas de los demás? > ¿Cuántas veces te has mentido? > ¿Qué comportamiento ajeno te irrita porque refleja algo tuyo? > ¿Qué herida del pasado sigues usando como excusa en tu presente? > ¿Qué es lo más doloroso que has tenido que aceptar sobre tu propia naturaleza? > Fuera de bienes materiales y poderes cósmicos, ¿Qué es lo que realmente te diferencia de los demás? > ¿Cuál es tu definición de bondad y maldad? > ¿Qué es lo que te hace sentir realmente tu? > ¿Qué diría tu yo de la infancia de la persona que eres hoy?
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me endiabla
    13
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    //perdonen por estar inactiva, honestamente no estoy disfrutando rolear no se si debería cambiar la personalidad de giko o algo así.
    //perdonen por estar inactiva, honestamente no estoy disfrutando rolear no se si debería cambiar la personalidad de giko o algo así.
    Me entristece
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • ⟭⟬ Bitácora de experimento. Pt 2 ⟭⟬
    Sujeto CR-0001

    Día 10:
    CR-0001 comenzó a mostrar signos de descontrol al ser sometido a altos niveles de estrés. Su psique comenzó a fracturarse mientras más presión se le imponía. Indicó que aparecían números en su mente, números muy altos que comenzaban a descender mientras se le sometía a más estrés. Aún no sabemos qué ocurrirá cuando llegue al cero.

    Día 15:
    CR-0001 indica que los números continúan disminuyendo. Cada vez la cantidad va a la baja, aún no sabemos qué ocurrirá cuando llegue a cero. Se tomaron los signos vitales. La temperatura corporal volvió a rondar los 36.5. La psique vuelve a estar estable mientras no se le someta a un alto estrés. La investigación continúa.

    [...]

    Día 30:
    Algo colapsó. CR-0001 tuvo interacciones sociales con otras entidades. Aparentemente hubo una discusión, una pelea que no pudo evitar. Recibió bastantes golpes, todos fueron para evitar lastimar a su oponente.
    El contador llegó a cero.

    Según los registros, un aura glacial lo rodeó, ralentizando todo a su alrededor. Su temperatura corporal disminuyó drásticamente. Su psique fracturada se reestructuró solamente por la preocupación de haber causado daños graves a su contrincante.

    Día 35:
    CR-0001 cambió ligeramente su personalidad. Dejó de ser tan amable como originalmente, sus palabras se hicieron más medidas, cautelosas. También, se descubrió que posee la capacidad de generar hielo a voluntad. ¿Cuánto habrá perfeccionado la habilidad? No se sabe.

    Tras algunas pruebas intensivas se ha determinado que su temperatura corporal baja en el momento en el que comienza a hacer uso de sus recientemente descubiertas habilidades.

    ⟭⟬ Fin de la bitácora ⟭⟬

    Después de revisar los apuntes en la libreta, la guardó en el bolsillo del saco, la temperatura a su alrededor comenzó a disminuir significativamente. Tenues señales de escarcha se materializaron en sus manos, en las palmas, entre sus dedos.
    ⟭⟬ Bitácora de experimento. Pt 2 ⟭⟬ Sujeto CR-0001 Día 10: CR-0001 comenzó a mostrar signos de descontrol al ser sometido a altos niveles de estrés. Su psique comenzó a fracturarse mientras más presión se le imponía. Indicó que aparecían números en su mente, números muy altos que comenzaban a descender mientras se le sometía a más estrés. Aún no sabemos qué ocurrirá cuando llegue al cero. Día 15: CR-0001 indica que los números continúan disminuyendo. Cada vez la cantidad va a la baja, aún no sabemos qué ocurrirá cuando llegue a cero. Se tomaron los signos vitales. La temperatura corporal volvió a rondar los 36.5. La psique vuelve a estar estable mientras no se le someta a un alto estrés. La investigación continúa. [...] Día 30: Algo colapsó. CR-0001 tuvo interacciones sociales con otras entidades. Aparentemente hubo una discusión, una pelea que no pudo evitar. Recibió bastantes golpes, todos fueron para evitar lastimar a su oponente. El contador llegó a cero. Según los registros, un aura glacial lo rodeó, ralentizando todo a su alrededor. Su temperatura corporal disminuyó drásticamente. Su psique fracturada se reestructuró solamente por la preocupación de haber causado daños graves a su contrincante. Día 35: CR-0001 cambió ligeramente su personalidad. Dejó de ser tan amable como originalmente, sus palabras se hicieron más medidas, cautelosas. También, se descubrió que posee la capacidad de generar hielo a voluntad. ¿Cuánto habrá perfeccionado la habilidad? No se sabe. Tras algunas pruebas intensivas se ha determinado que su temperatura corporal baja en el momento en el que comienza a hacer uso de sus recientemente descubiertas habilidades. ⟭⟬ Fin de la bitácora ⟭⟬ Después de revisar los apuntes en la libreta, la guardó en el bolsillo del saco, la temperatura a su alrededor comenzó a disminuir significativamente. Tenues señales de escarcha se materializaron en sus manos, en las palmas, entre sus dedos.
    Me shockea
    Me gusta
    Me emputece
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Voy a hacer una aclaración, por las probables dudas que pudiesen surgir debido a las últimas publicaciones. Nadie me ha preguntado, pero creo que es mejor y más considerado prevenir.

    Las imágenes de Jason con el cabello negro y demás son parte del rol que está en desarrollo.

    Hasta que concluya del todo, obviamente, no hay un destino seguro sobre su aspecto, personalidad, etcétera.

    Por el momento, Jason seguirá siendo el mismo que conocéis: exceptuando en los posts donde sale con el cabello negro o el starter, en los demás seguirá siendo el mismo de cabello plateado que os ha acompañado durante meses.

    Y quien quiera conocer más acerca del contexto...está todo en mi perfil y el propio starter junto al prólogo deberían aclararlo todo XD
    Voy a hacer una aclaración, por las probables dudas que pudiesen surgir debido a las últimas publicaciones. Nadie me ha preguntado, pero creo que es mejor y más considerado prevenir. Las imágenes de Jason con el cabello negro y demás son parte del rol que está en desarrollo. Hasta que concluya del todo, obviamente, no hay un destino seguro sobre su aspecto, personalidad, etcétera. Por el momento, Jason seguirá siendo el mismo que conocéis: exceptuando en los posts donde sale con el cabello negro o el starter, en los demás seguirá siendo el mismo de cabello plateado que os ha acompañado durante meses. Y quien quiera conocer más acerca del contexto...está todo en mi perfil y el propio starter junto al prólogo deberían aclararlo todo XD
    Me gusta
    Me endiabla
    3
    1 comentario 0 compartidos
  • Alguien voló sobre el nido del cuco
    Fandom Clan Ishtar
    Categoría Original
    https://www.youtube.com/watch?v=_1_IXFQY5Wk&list=LL&index=113

    Aeropuerto Internacional de San Francisco.
    Noche. No importa la hora.
    Multitud. Cada uno de ellos, cual animal de pastoreo se dirige a su destino.
    Sin mirar a los lados. Con sus ojos sobre sus pertenencias, móvil o pendientes de alguna tontería del estilo.

    Hacía unas semanas, las dudas habían asaltado mi mente.
    Mi familia había comenzado a preocuparse. Los cambios en mi actitud eran evidentes.
    Pero no había forma de que les dijese que mi propia personalidad estaba indefinida.
    Que, como dice el dicho, la cabra tira al monte. Y lo que siempre había sido, estaba volviendo para reclamar su lugar.

    Al inicio me encontraba reticente.
    Era consciente de la oscuridad que albergaba. Del peligro que podía suponer. De que, entregarle el mando a alguien más podría suponer el fin de lo que conocía.
    Por otra parte, era cuestión de tiempo que acabase pasando.
    Y pedir ayuda no era una opción.
    No cuando hay una parte de mi que comienza a aceptar lo que está pasando.
    Y tras aquel día donde por primera vez tras mucho tiempo, mi cabello platinado comenzaba a ennegrecerse en sus raíces mientras me había manchado de sangre de la misma forma que podría haber estado lloviendo sobre mi, cada vez una dualidad que no tenía lugar estaba comenzando a manifestarse.

    Sin embargo, no tardé tanto en decidir.

    No pasó nada. Simplemente, quise hacerlo.

    Me levanté. Me vi al espejo. Me di cuenta de lo muerta que se había vuelto mi mirada. De que mi impecablemente peinado cabello hacía días que comenzaba a estar revuelto.

    Y, como quien se encuentra tras tanto tiempo con un viejo amigo, abracé la oscuridad por completo.

    Sin miedo, de manera inesperada y por primera vez, cerré los ojos.
    Extendí la mano.
    Concentré todo el poder del contrato en las puntas de mis dedos.
    Y haciendo el gesto de haber girado una llave, entré a su plano.

    Cuando abrí los ojos, me encontraba en ese lugar.

    Veinte años atrás, estaba totalmente aterrorizado. Yo mismo y sin poderes, no entendía nada. ¿Era un lugar? ¿Una presencia? ¿Por qué mi cabeza me decía que estas escaleras de Escher eran correctas e incorrectas al mismo tiempo? ¿Que lo estaba entendiendo y a la vez no?
    Sentía un miedo que me rebajaba a lo humano.
    Me sometía ante el.
    Y ante todo, me recordaba que había siempre algo por encima de mi a lo que me convenía someterme.

    En este momento, lo estaba haciendo con determinación.
    Conciencia.
    Sabía de sobra lo que había.
    La presencia seguía siendo igual de abrumadora.
    Pero yo había cambiado.
    Entiendo que no entiendo. Sé que puedo lo que no puedo. Donde todo comienza y termina, sé y a la vez no sé lo que hay y deja de haber.

    ── Debes estar confuso. ── dije. Mi antigua personalidad había resquebrajado un sello que parecía imposible. Y de igual manera, la conjunción y armonía de ambas personalidades, pasada y presente, habían encontrado un hilo del que tirar.

    Una voz parece oírse. Desde todas partes, desde dentro de mi, en mi propia mente. Esta presencia omnipotente, omnisciente…era su manera de hacerse ver.
    Él sabía mejor que nadie que haber decidido trascender y existir como algo mucho más allá de algo físico era la manera de ser el más poderoso.
    Nadie podía atacar su propia mente.
    Nadie podía acorralar algo que no pudiese definir.
    Se había refugiado en cada presencia, cada mente, cada individuo capaz de interpretar la realidad.
    Él existía a través de ello. Y mientras la realidad siguiese en el mismo plano, su existencia sería eterna.

    ── Mi Apóstol. Algo te inquieta. ──. Sus palabras son medidas. Nunca se ha expresado más de lo necesario. No lo consideraba.

    ── No. Simplemente he venido a tomar lo que considero mío. ──

    Son palabras mayores frente a la mismísima identidad que rige lo que cada individuo hasta la fecha ha considerado como “alma”.
    Nadie tenía la respuesta acerca de su propia conciencia.
    Montones de religiones habían surgido, creado a sus dioses, sus demonios, conceptualizado lo que había tras la muerte.
    La misma ciencia era incapaz de explicar del todo la realidad que rodea a cada individuo.
    Y no dejaba de ser tremendamente presuntuoso que un único individuo con su poder prestado pareciese desafiarle.

    ── ¿Será? ──

    El susurro, proveniente de cada centímetro y de cada espacio visible o imperceptible se deja sentir.

    ── Eres un ciclo. Yo también lo soy. Cuando me muera, dejarás de tener poder sobre mi. Esa es la primera ley: tu poder no es omnipotente. Tu alcance está limitado, y juegas con ello. Sabes que la existencia se repite. Cambia su forma. Muta su esencia. Evoluciona e involuciona

    Manejas lo que hace que la existencia tenga parte de su sentido. Si no hay nada o nadie capaz de ver, ser parte y perpetuar el ciclo, simplemente tu poder se apagaría.

    Navaja de Ockam. El alma…son impulsos. Eléctricos, a nuestro parecer y definición. Hacen que a través de ello y gracias a ello, puedas canalizarte.

    Sin nada de ello, sólo tú sabes lo que serías.

    Pero que incluso algo omnisciente sepa que debe… ──

    Mis palabras son interrumpidas por su risa.
    Grave.
    Absoluta.

    ── Una respuesta muy humana. ──

    Se queda callado.
    Me quedo quieto.
    Mi mirada sigue sin cambiar.
    ¿Siquiera pienso que he acertado en algo? ¿Que he podido ganarle a una entidad de la que depende directamente que cada ser actuante, más divino, más inmortal o más todopoderoso que exista pueda hacer hasta el más mínimo acto?
    El solo planteamiento suena como una mala broma.

    ── Sabía que te llegarías a dar cuenta. Negar una parte de ti. Tratar de aceptar sólo lo que quieres. Has entendido que es ilógico. ──

    El silencio sigue un momento más.

    ── Sin embargo, hay algo que no has entendido hasta ahora. No eres mi siervo. Eres mi Apóstol. Siempre has sido capaz de usar mi poder a tu libertad. Jamás te impuse límite alguno. Recuerda. ──

    Y entonces, me doy cuenta.
    Los términos del contrato nunca especificaban castigo alguno si lo “rompía”.
    Ni siquiera tenía prohibido hablar del demonio.

    ── Veo que lo entiendes. ──

    Vuelvo a abrir los ojos.
    A ver el ordinario y tan normal mundo que me rodea.
    Y ahora, mi alma resuena plenamente. He comprendido todo.

    No es que tuviese prohibido hablar del demonio de la cognición. Es que yo mismo no iba a permitir que semejante poder pudiese siquiera conocerlo alguien más. Hacerlo hubiese supuesto un punto débil. Desventajoso, tremendamente, en mi contra.

    No es que yo me estuviese defendiendo. Es que, aquella noche esperé a que se confiasen cada uno de los doce asaltantes.
    Pude haberlos inhabilitado. Y los maté a sangre fría. Todos y cada uno.

    Ante todo, el motivo real de que esta mi personalidad hubiese quebrantado un sello que parecía tan prohibido.
    Piedad. Amor. Egoísmo. Desconozco como definirlo.
    Pero cuando Fenrir nació, algo dentro de mi me dijo que su bondad, su inocencia, su integridad en un mundo tan corrupto, sería a cambio de volver a lo que había olvidado.
    Usar la cognición rompía el sello que me permitía ser un demonio más. Pertenecer a la nobleza Jaegerjaquez e Ishtar de pleno derecho. Apartar un lado humano que no necesitaba.
    Irónicamente, un lado demoníaco con un corazón más humano era el que estaba negando a un humano con el corazón más demoníaco.
    Un poco de luz en la sombra y un poco de sombra en la luz. Todo se encontraba en equilibrio.
    Pero en este momento, soy un demonio puro con un corazón demoníaco.
    El amor de un padre, dirían algunos.
    La continuación de un legado, podría decir yo.

    Y sobre todo, no es que estuviese dándome cuenta de todo esto ahora.
    Por pura comodidad, no he querido asumirlo antes.
    Pero por dentro, hervía de ganas.

    Como demonio que soy, si ni siquiera mis propios congéneres me maldicen, mal honor habré hecho a mi especie.
    https://www.youtube.com/watch?v=_1_IXFQY5Wk&list=LL&index=113 Aeropuerto Internacional de San Francisco. Noche. No importa la hora. Multitud. Cada uno de ellos, cual animal de pastoreo se dirige a su destino. Sin mirar a los lados. Con sus ojos sobre sus pertenencias, móvil o pendientes de alguna tontería del estilo. Hacía unas semanas, las dudas habían asaltado mi mente. Mi familia había comenzado a preocuparse. Los cambios en mi actitud eran evidentes. Pero no había forma de que les dijese que mi propia personalidad estaba indefinida. Que, como dice el dicho, la cabra tira al monte. Y lo que siempre había sido, estaba volviendo para reclamar su lugar. Al inicio me encontraba reticente. Era consciente de la oscuridad que albergaba. Del peligro que podía suponer. De que, entregarle el mando a alguien más podría suponer el fin de lo que conocía. Por otra parte, era cuestión de tiempo que acabase pasando. Y pedir ayuda no era una opción. No cuando hay una parte de mi que comienza a aceptar lo que está pasando. Y tras aquel día donde por primera vez tras mucho tiempo, mi cabello platinado comenzaba a ennegrecerse en sus raíces mientras me había manchado de sangre de la misma forma que podría haber estado lloviendo sobre mi, cada vez una dualidad que no tenía lugar estaba comenzando a manifestarse. Sin embargo, no tardé tanto en decidir. No pasó nada. Simplemente, quise hacerlo. Me levanté. Me vi al espejo. Me di cuenta de lo muerta que se había vuelto mi mirada. De que mi impecablemente peinado cabello hacía días que comenzaba a estar revuelto. Y, como quien se encuentra tras tanto tiempo con un viejo amigo, abracé la oscuridad por completo. Sin miedo, de manera inesperada y por primera vez, cerré los ojos. Extendí la mano. Concentré todo el poder del contrato en las puntas de mis dedos. Y haciendo el gesto de haber girado una llave, entré a su plano. Cuando abrí los ojos, me encontraba en ese lugar. Veinte años atrás, estaba totalmente aterrorizado. Yo mismo y sin poderes, no entendía nada. ¿Era un lugar? ¿Una presencia? ¿Por qué mi cabeza me decía que estas escaleras de Escher eran correctas e incorrectas al mismo tiempo? ¿Que lo estaba entendiendo y a la vez no? Sentía un miedo que me rebajaba a lo humano. Me sometía ante el. Y ante todo, me recordaba que había siempre algo por encima de mi a lo que me convenía someterme. En este momento, lo estaba haciendo con determinación. Conciencia. Sabía de sobra lo que había. La presencia seguía siendo igual de abrumadora. Pero yo había cambiado. Entiendo que no entiendo. Sé que puedo lo que no puedo. Donde todo comienza y termina, sé y a la vez no sé lo que hay y deja de haber. ── Debes estar confuso. ── dije. Mi antigua personalidad había resquebrajado un sello que parecía imposible. Y de igual manera, la conjunción y armonía de ambas personalidades, pasada y presente, habían encontrado un hilo del que tirar. Una voz parece oírse. Desde todas partes, desde dentro de mi, en mi propia mente. Esta presencia omnipotente, omnisciente…era su manera de hacerse ver. Él sabía mejor que nadie que haber decidido trascender y existir como algo mucho más allá de algo físico era la manera de ser el más poderoso. Nadie podía atacar su propia mente. Nadie podía acorralar algo que no pudiese definir. Se había refugiado en cada presencia, cada mente, cada individuo capaz de interpretar la realidad. Él existía a través de ello. Y mientras la realidad siguiese en el mismo plano, su existencia sería eterna. ── Mi Apóstol. Algo te inquieta. ──. Sus palabras son medidas. Nunca se ha expresado más de lo necesario. No lo consideraba. ── No. Simplemente he venido a tomar lo que considero mío. ── Son palabras mayores frente a la mismísima identidad que rige lo que cada individuo hasta la fecha ha considerado como “alma”. Nadie tenía la respuesta acerca de su propia conciencia. Montones de religiones habían surgido, creado a sus dioses, sus demonios, conceptualizado lo que había tras la muerte. La misma ciencia era incapaz de explicar del todo la realidad que rodea a cada individuo. Y no dejaba de ser tremendamente presuntuoso que un único individuo con su poder prestado pareciese desafiarle. ── ¿Será? ── El susurro, proveniente de cada centímetro y de cada espacio visible o imperceptible se deja sentir. ── Eres un ciclo. Yo también lo soy. Cuando me muera, dejarás de tener poder sobre mi. Esa es la primera ley: tu poder no es omnipotente. Tu alcance está limitado, y juegas con ello. Sabes que la existencia se repite. Cambia su forma. Muta su esencia. Evoluciona e involuciona Manejas lo que hace que la existencia tenga parte de su sentido. Si no hay nada o nadie capaz de ver, ser parte y perpetuar el ciclo, simplemente tu poder se apagaría. Navaja de Ockam. El alma…son impulsos. Eléctricos, a nuestro parecer y definición. Hacen que a través de ello y gracias a ello, puedas canalizarte. Sin nada de ello, sólo tú sabes lo que serías. Pero que incluso algo omnisciente sepa que debe… ── Mis palabras son interrumpidas por su risa. Grave. Absoluta. ── Una respuesta muy humana. ── Se queda callado. Me quedo quieto. Mi mirada sigue sin cambiar. ¿Siquiera pienso que he acertado en algo? ¿Que he podido ganarle a una entidad de la que depende directamente que cada ser actuante, más divino, más inmortal o más todopoderoso que exista pueda hacer hasta el más mínimo acto? El solo planteamiento suena como una mala broma. ── Sabía que te llegarías a dar cuenta. Negar una parte de ti. Tratar de aceptar sólo lo que quieres. Has entendido que es ilógico. ── El silencio sigue un momento más. ── Sin embargo, hay algo que no has entendido hasta ahora. No eres mi siervo. Eres mi Apóstol. Siempre has sido capaz de usar mi poder a tu libertad. Jamás te impuse límite alguno. Recuerda. ── Y entonces, me doy cuenta. Los términos del contrato nunca especificaban castigo alguno si lo “rompía”. Ni siquiera tenía prohibido hablar del demonio. ── Veo que lo entiendes. ── Vuelvo a abrir los ojos. A ver el ordinario y tan normal mundo que me rodea. Y ahora, mi alma resuena plenamente. He comprendido todo. No es que tuviese prohibido hablar del demonio de la cognición. Es que yo mismo no iba a permitir que semejante poder pudiese siquiera conocerlo alguien más. Hacerlo hubiese supuesto un punto débil. Desventajoso, tremendamente, en mi contra. No es que yo me estuviese defendiendo. Es que, aquella noche esperé a que se confiasen cada uno de los doce asaltantes. Pude haberlos inhabilitado. Y los maté a sangre fría. Todos y cada uno. Ante todo, el motivo real de que esta mi personalidad hubiese quebrantado un sello que parecía tan prohibido. Piedad. Amor. Egoísmo. Desconozco como definirlo. Pero cuando Fenrir nació, algo dentro de mi me dijo que su bondad, su inocencia, su integridad en un mundo tan corrupto, sería a cambio de volver a lo que había olvidado. Usar la cognición rompía el sello que me permitía ser un demonio más. Pertenecer a la nobleza Jaegerjaquez e Ishtar de pleno derecho. Apartar un lado humano que no necesitaba. Irónicamente, un lado demoníaco con un corazón más humano era el que estaba negando a un humano con el corazón más demoníaco. Un poco de luz en la sombra y un poco de sombra en la luz. Todo se encontraba en equilibrio. Pero en este momento, soy un demonio puro con un corazón demoníaco. El amor de un padre, dirían algunos. La continuación de un legado, podría decir yo. Y sobre todo, no es que estuviese dándome cuenta de todo esto ahora. Por pura comodidad, no he querido asumirlo antes. Pero por dentro, hervía de ganas. Como demonio que soy, si ni siquiera mis propios congéneres me maldicen, mal honor habré hecho a mi especie.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    300
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me endiabla
    4
    5 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Siempre que roleo mucho con alguien siento que sin querer empiezo poco a poco a robarle su vocabulario y expresiones, no lo hago consciente y no sé cómo detenerlo, soy una masa mezclada de todas las personas a las que les he robado un pedacito de su personalidad (??)
    || Siempre que roleo mucho con alguien siento que sin querer empiezo poco a poco a robarle su vocabulario y expresiones, no lo hago consciente y no sé cómo detenerlo, soy una masa mezclada de todas las personas a las que les he robado un pedacito de su personalidad (??)
    Me enjaja
    3
    3 comentarios 0 compartidos
  • La lluvia golpeaba suavemente los ventanales del departamento mientras las luces moradas del neón de algún establecimiento cercano se colaban entre las sombras de la sala. El lugar tenía esa mezcla extraña de caos perfectamente organizado: velas aromáticas encendidas sobre la barra de la cocina, revistas de moda tiradas en el sofá, botas altas junto a la entrada y un tocadiscos viejo reproduciendo Panic Priest y Depeche Mode a volumen alto.
    Lenore permanecía desparramada sobre el sillón, usando una camiseta enorme de alguna banda olvidada y medias largas negras. Su maquillaje impecable del día ya estaba medio borrado, dejando manchas oscuras bajo sus ojos que, honestamente, le daban todavía más personalidad.
    Con una mascarilla capilar aplicada de forma exageradamente profesional, sostenía una taza de café mientras revisaba su celular.
    —Si vuelvo a escuchar a una clienta decir “solo las puntas”, voy a perder la poca estabilidad mental que me queda… —murmuró dramáticamente antes de beber un sorbo.
    Por el rabillo del ojo sintió un como un pequeño destello emanando del cráneo que cristal que adornaba la mesa de centro, reflejos de la luz neón que entraba desde afuera, justo cuando ella intentaba acomodarse lastimó su vista. La mujer soltó un quejido teatral.
    —Ah, claro. Mi único compañero emocional llegó para juzgarme.

    Después de unos segundos de silencio, la mujer se incorporó apenas para alcanzar una libreta llena de diseños y anotaciones. Entre dibujos de cortes de cabello y esquemas de tintes aparecían también pequeños garabatos absurdos: ataúdes con moños, tijeras con alas, telarañas con diamantes.
    —Necesito otro color para otoño… algo devastador emocionalmente… como divorciada millonaria en castillo europeo-No.—Interrumpió la frase en seco, abrió los ojos sintiendo cómo un escalofrío le recorrió todo el cuerpo que le hizo esbozar una sonrisa retorcida.—¡Como viuda recién llegada al castillo de Vlad Tepes!
    Tomó un lápiz y empezó a dibujar mientras balanceaba un pie al ritmo de la música.
    Por primera vez en todo el día, el salón, los clientes, el ruido del exterior y el personaje extravagante que mostraba afuera parecían quedarse lejos. En la tranquilidad de su departamento, Lenore no necesitaba entretener a nadie. Solo existir entre luces tenues, café caliente y esa paz extraña que tienen las madrugadas lluviosas.
    La lluvia golpeaba suavemente los ventanales del departamento mientras las luces moradas del neón de algún establecimiento cercano se colaban entre las sombras de la sala. El lugar tenía esa mezcla extraña de caos perfectamente organizado: velas aromáticas encendidas sobre la barra de la cocina, revistas de moda tiradas en el sofá, botas altas junto a la entrada y un tocadiscos viejo reproduciendo Panic Priest y Depeche Mode a volumen alto. Lenore permanecía desparramada sobre el sillón, usando una camiseta enorme de alguna banda olvidada y medias largas negras. Su maquillaje impecable del día ya estaba medio borrado, dejando manchas oscuras bajo sus ojos que, honestamente, le daban todavía más personalidad. Con una mascarilla capilar aplicada de forma exageradamente profesional, sostenía una taza de café mientras revisaba su celular. —Si vuelvo a escuchar a una clienta decir “solo las puntas”, voy a perder la poca estabilidad mental que me queda… —murmuró dramáticamente antes de beber un sorbo. Por el rabillo del ojo sintió un como un pequeño destello emanando del cráneo que cristal que adornaba la mesa de centro, reflejos de la luz neón que entraba desde afuera, justo cuando ella intentaba acomodarse lastimó su vista. La mujer soltó un quejido teatral. —Ah, claro. Mi único compañero emocional llegó para juzgarme. Después de unos segundos de silencio, la mujer se incorporó apenas para alcanzar una libreta llena de diseños y anotaciones. Entre dibujos de cortes de cabello y esquemas de tintes aparecían también pequeños garabatos absurdos: ataúdes con moños, tijeras con alas, telarañas con diamantes. —Necesito otro color para otoño… algo devastador emocionalmente… como divorciada millonaria en castillo europeo-No.—Interrumpió la frase en seco, abrió los ojos sintiendo cómo un escalofrío le recorrió todo el cuerpo que le hizo esbozar una sonrisa retorcida.—¡Como viuda recién llegada al castillo de Vlad Tepes! Tomó un lápiz y empezó a dibujar mientras balanceaba un pie al ritmo de la música. Por primera vez en todo el día, el salón, los clientes, el ruido del exterior y el personaje extravagante que mostraba afuera parecían quedarse lejos. En la tranquilidad de su departamento, Lenore no necesitaba entretener a nadie. Solo existir entre luces tenues, café caliente y esa paz extraña que tienen las madrugadas lluviosas.
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Hola, me ha dado la depresión y he pensado ¿por qué no cambiar la ficha de Isla? Así que excepto lo que pasó con sus padres y obviamente sin cambiar su personalidad… voy a cambiar su vida entera, besos
    || Hola, me ha dado la depresión y he pensado ¿por qué no cambiar la ficha de Isla? Así que excepto lo que pasó con sus padres y obviamente sin cambiar su personalidad… voy a cambiar su vida entera, besos 🥰
    4 comentarios 0 compartidos
  • - Prayer in C -
    00:00 ●━━━━━━━━━ 03:13
    ⇆ㅤ ㅤ◁ㅤ ❚❚ ㅤ▷ ㅤㅤ↻
    ılıılıılıılıılıılı ᴠᴏʟᴜᴍᴇ : ▮▮

    [Unas semanas atrás]

    No tenía mucha importancia.
    No había motivo.
    Mi vida había dejado de ser lo que era y me encuentro en una dirección sin un sentido identificable.
    Y ahora mismo, son preguntas las que surgen en mi mente.
    Más curiosamente, no inquietudes.

    Recopilemos.
    Hagamos un poco de historia.

    Hacía un buen tiempo que mi alma y cuerpo resonaban en su más pura esencia demoníaca. Genuina. Mía.
    No siempre había sido así.
    Buena parte de mi historia la pasé siendo humano. En ese estado, un contrato con algo inconcebiblemente poderoso incluso en mi forma actual fue establecido.
    Y un poder tan magnánimo si bien era compatible con mi alma, fue devastando mi cuerpo.
    Pero el principal cambio comenzó en mi mente.
    Esa noche, durante el contrato, mi ser quedó completamente zarandeado. Hacía unos minutos, doce vidas habían sido arrancadas fríamente por mí de sus cuerpos.
    Alguien normal hubiese quedado aterrorizado y en shock.
    Yo no pensaba en otra cosa que no fuese cómo dejar de oler a esto.

    Casi al instante lo acepté.
    Mal. Bien. Mejor. Peor. Eso era yo.
    Siempre lo había sido.
    Aunque nunca antes hubiese matado, siempre había retorcido cualquier situación a mi favor.
    De manera indirecta, todo iba generalmente encaminado a las pinceladas que forzaba mi destino.

    Pero mi papel no era puro.
    Estaba siendo influenciado por mi contratista.
    Podían no ser mis pensamientos. Podía estar siendo manipulado.
    Y cuando Lili me comunicó que mi forma humana debía morir y mi alma trascender a un estado puro, demoníaco y nacer en un nuevo cuerpo, lo sentí.
    Mi antigua personalidad. El poder que mi contratista me había otorgado sobre la cognición. Se habían sellado.
    Y un nuevo poder recorría mis venas. Mi linaje. La Luna Violeta, astro maldito que marcó una inesperada entrada en el Consejo Jaegerjaquez.
    Leviatán, bestia demoníaca que en los primigenios anales de la historia representó el poder de destrucción más puro, reconoció mi alma como aquella de la cual se escindió, y sacudiendo al mundo entero en un violento temblor, aceptó que nuestra existencia estaba ligada y confiaba en mi para ser moldeado temporalmente en la forma de una tosca arma que me daba el derecho de usar unos poderes con los cuales podía cortar, explotar o implosionar aquello en lo que mi voluntad se posase.
    La única marca física que perduraba era mi cabello, platinado.
    Me recordaba que no tenía el control. Que alguna vez, algo me había superado.
    Que existía un orden.
    Inconscientemente, mi propia alma quería dejarlo como un recordatorio.
    Cada vez que alguien me lo mencionaba o me veía al espejo, recordaba mi lugar.

    Entonces, ¿por qué ese pasado deja verse tras las grietas de un sello aparentemente perfecto?
    ¿Por qué una personalidad que haría estremecerse de asco incluso a los mismos demonios estaba observando desde la oscuridad?
    ¿Por qué mi contratista, aún desconociendo su verdadera forma más allá de unas infinitas y confusas escaleras de Escher a lo que respondía mi limitada percepción, sentía que sonreía ante cada uno de mis actos como si estuviese contemplando una película de la cual supiese el final?

    Lo desconocía.
    Pero el hecho de que a diario, esa antigua identidad que siempre había formado parte de mi me susurraba lo mismo.
    No somos enemigos.
    No mandamos uno sobre el otro.
    No estamos escindidos.
    No es necesario reintegrar nada.
    Al igual que mi poder.
    Podía combinar cognición, Leviatán, mi propio linaje.
    Utilizar esa técnica prohibida que había hecho que tantos libros y grimorios fuesen destruidos, olvidados y censurados.
    Aquella que nadie aceptaba y violaba claramente cualquier escala de poder.

    Negación.

    Si reconciliaba a mis poderes en un solo canal…
    Si aceptaba todas mis identidades como una sola…
    Podría hacer que aquel presente ante mi, por más poder que tuviese, viese sus poderes completamente cancelados.
    Mi contrincante, así disparase esferas de vacío, alterase la realidad, me pudiese cambiar de lugar con el objeto más recóndito del universo, ante mi sería un mortal que dependería de solamente sus habilidades de combate y su fuerza física.
    Al igual que yo.
    Ambos estaríamos en idénticas condiciones.
    Sin poderes. Sin reflejos extremos. Sin habilidades infinitamente superiores.
    Una táctica maldita de doble rasero.
    Negada. Prohibida. Perseguida. Sólo al alcance de aquellos que quisieron ser borrados de la existencia
    Un profundo insulto que mancillaba historias enteras y menospreciaba el ingenio.
    Una herramienta de conquista. Y mal usada, autodestrucción.

    Es aquello que mi parte, una vez humana, me hacía ver que precisamente él era el demonio que nadie tendría que haber dejado salir.

    Cada vez que me lo susurra, mi cabello se oscurece.
    Ese platinado que parecía iluminar un poco entre la oscuridad comenzaba a teñirse de nuevo.
    Poco a poco.
    Como si el ocaso fuese llegando.

    Y abrí los ojos.

    Cuando quise darme cuenta, mi antigua daga estaba en mi mano, mi cara de nuevo cubierta por sangre ajena y cualquier escalofrío había abandonado definitivamente mi ser, el primer cuerpo al que vilmente le había arrancado el alma tras tanto tiempo yacía ante mi.

    ¿Hay vuelta atrás?
    ¿O ya es demasiado tarde?
    - Prayer in C - 00:00 ●━━━━━━━━━ 03:13 ⇆ㅤ ㅤ◁ㅤ ❚❚ ㅤ▷ ㅤㅤ↻ ılıılıılıılıılıılı ᴠᴏʟᴜᴍᴇ : ▮▮ [Unas semanas atrás] No tenía mucha importancia. No había motivo. Mi vida había dejado de ser lo que era y me encuentro en una dirección sin un sentido identificable. Y ahora mismo, son preguntas las que surgen en mi mente. Más curiosamente, no inquietudes. Recopilemos. Hagamos un poco de historia. Hacía un buen tiempo que mi alma y cuerpo resonaban en su más pura esencia demoníaca. Genuina. Mía. No siempre había sido así. Buena parte de mi historia la pasé siendo humano. En ese estado, un contrato con algo inconcebiblemente poderoso incluso en mi forma actual fue establecido. Y un poder tan magnánimo si bien era compatible con mi alma, fue devastando mi cuerpo. Pero el principal cambio comenzó en mi mente. Esa noche, durante el contrato, mi ser quedó completamente zarandeado. Hacía unos minutos, doce vidas habían sido arrancadas fríamente por mí de sus cuerpos. Alguien normal hubiese quedado aterrorizado y en shock. Yo no pensaba en otra cosa que no fuese cómo dejar de oler a esto. Casi al instante lo acepté. Mal. Bien. Mejor. Peor. Eso era yo. Siempre lo había sido. Aunque nunca antes hubiese matado, siempre había retorcido cualquier situación a mi favor. De manera indirecta, todo iba generalmente encaminado a las pinceladas que forzaba mi destino. Pero mi papel no era puro. Estaba siendo influenciado por mi contratista. Podían no ser mis pensamientos. Podía estar siendo manipulado. Y cuando Lili me comunicó que mi forma humana debía morir y mi alma trascender a un estado puro, demoníaco y nacer en un nuevo cuerpo, lo sentí. Mi antigua personalidad. El poder que mi contratista me había otorgado sobre la cognición. Se habían sellado. Y un nuevo poder recorría mis venas. Mi linaje. La Luna Violeta, astro maldito que marcó una inesperada entrada en el Consejo Jaegerjaquez. Leviatán, bestia demoníaca que en los primigenios anales de la historia representó el poder de destrucción más puro, reconoció mi alma como aquella de la cual se escindió, y sacudiendo al mundo entero en un violento temblor, aceptó que nuestra existencia estaba ligada y confiaba en mi para ser moldeado temporalmente en la forma de una tosca arma que me daba el derecho de usar unos poderes con los cuales podía cortar, explotar o implosionar aquello en lo que mi voluntad se posase. La única marca física que perduraba era mi cabello, platinado. Me recordaba que no tenía el control. Que alguna vez, algo me había superado. Que existía un orden. Inconscientemente, mi propia alma quería dejarlo como un recordatorio. Cada vez que alguien me lo mencionaba o me veía al espejo, recordaba mi lugar. Entonces, ¿por qué ese pasado deja verse tras las grietas de un sello aparentemente perfecto? ¿Por qué una personalidad que haría estremecerse de asco incluso a los mismos demonios estaba observando desde la oscuridad? ¿Por qué mi contratista, aún desconociendo su verdadera forma más allá de unas infinitas y confusas escaleras de Escher a lo que respondía mi limitada percepción, sentía que sonreía ante cada uno de mis actos como si estuviese contemplando una película de la cual supiese el final? Lo desconocía. Pero el hecho de que a diario, esa antigua identidad que siempre había formado parte de mi me susurraba lo mismo. No somos enemigos. No mandamos uno sobre el otro. No estamos escindidos. No es necesario reintegrar nada. Al igual que mi poder. Podía combinar cognición, Leviatán, mi propio linaje. Utilizar esa técnica prohibida que había hecho que tantos libros y grimorios fuesen destruidos, olvidados y censurados. Aquella que nadie aceptaba y violaba claramente cualquier escala de poder. Negación. Si reconciliaba a mis poderes en un solo canal… Si aceptaba todas mis identidades como una sola… Podría hacer que aquel presente ante mi, por más poder que tuviese, viese sus poderes completamente cancelados. Mi contrincante, así disparase esferas de vacío, alterase la realidad, me pudiese cambiar de lugar con el objeto más recóndito del universo, ante mi sería un mortal que dependería de solamente sus habilidades de combate y su fuerza física. Al igual que yo. Ambos estaríamos en idénticas condiciones. Sin poderes. Sin reflejos extremos. Sin habilidades infinitamente superiores. Una táctica maldita de doble rasero. Negada. Prohibida. Perseguida. Sólo al alcance de aquellos que quisieron ser borrados de la existencia Un profundo insulto que mancillaba historias enteras y menospreciaba el ingenio. Una herramienta de conquista. Y mal usada, autodestrucción. Es aquello que mi parte, una vez humana, me hacía ver que precisamente él era el demonio que nadie tendría que haber dejado salir. Cada vez que me lo susurra, mi cabello se oscurece. Ese platinado que parecía iluminar un poco entre la oscuridad comenzaba a teñirse de nuevo. Poco a poco. Como si el ocaso fuese llegando. Y abrí los ojos. Cuando quise darme cuenta, mi antigua daga estaba en mi mano, mi cara de nuevo cubierta por sangre ajena y cualquier escalofrío había abandonado definitivamente mi ser, el primer cuerpo al que vilmente le había arrancado el alma tras tanto tiempo yacía ante mi. ¿Hay vuelta atrás? ¿O ya es demasiado tarde?
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    (( Descargo, otra vez: Creo que ya estoy al corriente con las deudas, pero tengo que aclarar que, si te debo rol puede ser porque se me traspapeló la escena que compartimos o bien sentí que todo lo que quieres de Samantha es el sinrespeto o una excusa para exponer los pedos mentales de tu personaje.

    Cabe aclarar que roleo a una psicóloga porque me encanta sumergirme en las historias y personalidades de otros personajes, pero si lo que dice y hace la doctora no tiene ninguna influencia en el rol, si en cada respuesta la reduces a una sexdoll o una simple espectadora, no tiene sentido que rolee contigo; puedes hacer un oneshot con el mismo contenido, más rápido y seguro más bonito.

    Dicho esto, si sientes que nuestro rol tiene profundidad y aún no te he respondido, dime aquí abajito para poder ponerme al corriente y me disculpo por el despiste. ))
    (( Descargo, otra vez: Creo que ya estoy al corriente con las deudas, pero tengo que aclarar que, si te debo rol puede ser porque se me traspapeló la escena que compartimos o bien sentí que todo lo que quieres de Samantha es el sinrespeto o una excusa para exponer los pedos mentales de tu personaje. Cabe aclarar que roleo a una psicóloga porque me encanta sumergirme en las historias y personalidades de otros personajes, pero si lo que dice y hace la doctora no tiene ninguna influencia en el rol, si en cada respuesta la reduces a una sexdoll o una simple espectadora, no tiene sentido que rolee contigo; puedes hacer un oneshot con el mismo contenido, más rápido y seguro más bonito. Dicho esto, si sientes que nuestro rol tiene profundidad y aún no te he respondido, dime aquí abajito para poder ponerme al corriente y me disculpo por el despiste. ))
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    4
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados