𝑬𝒑𝒑𝒖𝒓 𝒔𝒊 𝑴𝒖𝒐𝒗𝒆
Fandom OC
Categoría Terror
𝕮𝖆𝖙𝖍𝖊𝖗𝖎𝖓𝖊
"Soy todo aquello que he perdido. Soy todo aquello que perdí sin siquiera conocerlo".
La brasa siseó,y del crujir de la madera, una última advertencia pareció provenir. La ignoró, como tantas señales de alarma había ignorado.
¿Pues qué eran para alguien como él, sino vagas sugerencias? En la línea del crepúsculo entre la razón y el delirio, donde seres como él habitaban, no había lugar para la sensatez tradicional.
Fue por eso que, en esa noche calurosa de verano, siguiendo las instrucciones de un moribundo delirante, a 𝙚𝙡𝙡𝙖 decidió acudir. A invocar.
¿O era, realmente, así? ¿Era él quien la llamaba, o era él quien a ella acudía? Como una polilla a una flama que amenaza con ultimadamente consumirlo.
Y los ingredientes, las ofrendas había alistado. Sangre, tanto suya como ajena. ¿De quién, exactamente? No sabía. No importaba.
Un objeto de valor. Un cántico garabateado a las prisas en un pedazo de papel, que de esos dedos helados y rígidos había arrancado. "No la llames si no estás completamente seguro de que eso es lo que quieres".
¿E iría a funcionar? Ah, quizás solamente desperdició una perfectamente decente fogata. Quizás hacer que el fuego conociese la sangre, la carne y el objeto valioso -su más preciado recuerdo, ahora una ofrenda para ella-, había sido una mala idea.
¿Y eso no la hacía más digna de ser intentada?
—Muéstrate.
Una superstición, nada más. No era manera de llamar a alguien como ella. Eso pensó cuando los segundos se extendieron y de su ritual no había quedado más que silencio, humo de pútrido aroma, y las cenizas de lo que alguna vez fuera su más preciado recuerdo.
A ella los había ofrecido. Por ella esperaba.
Pues ya era lo único que le quedaba.
"Soy todo aquello que he perdido. Soy todo aquello que perdí sin siquiera conocerlo".
La brasa siseó,y del crujir de la madera, una última advertencia pareció provenir. La ignoró, como tantas señales de alarma había ignorado.
¿Pues qué eran para alguien como él, sino vagas sugerencias? En la línea del crepúsculo entre la razón y el delirio, donde seres como él habitaban, no había lugar para la sensatez tradicional.
Fue por eso que, en esa noche calurosa de verano, siguiendo las instrucciones de un moribundo delirante, a 𝙚𝙡𝙡𝙖 decidió acudir. A invocar.
¿O era, realmente, así? ¿Era él quien la llamaba, o era él quien a ella acudía? Como una polilla a una flama que amenaza con ultimadamente consumirlo.
Y los ingredientes, las ofrendas había alistado. Sangre, tanto suya como ajena. ¿De quién, exactamente? No sabía. No importaba.
Un objeto de valor. Un cántico garabateado a las prisas en un pedazo de papel, que de esos dedos helados y rígidos había arrancado. "No la llames si no estás completamente seguro de que eso es lo que quieres".
¿E iría a funcionar? Ah, quizás solamente desperdició una perfectamente decente fogata. Quizás hacer que el fuego conociese la sangre, la carne y el objeto valioso -su más preciado recuerdo, ahora una ofrenda para ella-, había sido una mala idea.
¿Y eso no la hacía más digna de ser intentada?
—Muéstrate.
Una superstición, nada más. No era manera de llamar a alguien como ella. Eso pensó cuando los segundos se extendieron y de su ritual no había quedado más que silencio, humo de pútrido aroma, y las cenizas de lo que alguna vez fuera su más preciado recuerdo.
A ella los había ofrecido. Por ella esperaba.
Pues ya era lo único que le quedaba.
[Cath_The_Witch]
"Soy todo aquello que he perdido. Soy todo aquello que perdí sin siquiera conocerlo".
La brasa siseó,y del crujir de la madera, una última advertencia pareció provenir. La ignoró, como tantas señales de alarma había ignorado.
¿Pues qué eran para alguien como él, sino vagas sugerencias? En la línea del crepúsculo entre la razón y el delirio, donde seres como él habitaban, no había lugar para la sensatez tradicional.
Fue por eso que, en esa noche calurosa de verano, siguiendo las instrucciones de un moribundo delirante, a 𝙚𝙡𝙡𝙖 decidió acudir. A invocar.
¿O era, realmente, así? ¿Era él quien la llamaba, o era él quien a ella acudía? Como una polilla a una flama que amenaza con ultimadamente consumirlo.
Y los ingredientes, las ofrendas había alistado. Sangre, tanto suya como ajena. ¿De quién, exactamente? No sabía. No importaba.
Un objeto de valor. Un cántico garabateado a las prisas en un pedazo de papel, que de esos dedos helados y rígidos había arrancado. "No la llames si no estás completamente seguro de que eso es lo que quieres".
¿E iría a funcionar? Ah, quizás solamente desperdició una perfectamente decente fogata. Quizás hacer que el fuego conociese la sangre, la carne y el objeto valioso -su más preciado recuerdo, ahora una ofrenda para ella-, había sido una mala idea.
¿Y eso no la hacía más digna de ser intentada?
—Muéstrate.
Una superstición, nada más. No era manera de llamar a alguien como ella. Eso pensó cuando los segundos se extendieron y de su ritual no había quedado más que silencio, humo de pútrido aroma, y las cenizas de lo que alguna vez fuera su más preciado recuerdo.
A ella los había ofrecido. Por ella esperaba.
Pues ya era lo único que le quedaba.
Tipo
Individual
Líneas
66
Estado
Disponible