• ιโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ι
    El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga.
    Ejercicio fallado, 2035 hrs.
    ιโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ι

    La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar.

    Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba.

    El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar.

    Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada.

    — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin.

    Nadie respondió.

    — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando.
    — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio.
    — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa.

    Kalhi ignoró el comentario.

    — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada.
    — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo.
    — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén.

    Harlenn levantó ambas manos.

    — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada.
    — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad.
    — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí.

    Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos.

    — El plan era infiltración silenciosa.
    — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos.
    — Ocho —replicó Vidhi.
    — Diez.
    — Ocho.
    — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré.

    Kalhi volvió al punto central.

    —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada".
    — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros.
    — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él.
    — Ellos no lo sabían.

    Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano.

    — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico.

    El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa.

    — ¿Mío?

    Vidhi levantó la cabeza lentamente.

    — Oh, esto se va a poner interesante.

    Noxan permaneció en silencio.

    — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn.
    — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza.
    — El plan contemplaba evitar confrontación.
    — Correcto.
    — La infiltración funcionaba.
    — Correcto.
    — Y aun así decidiste escalar.
    — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza.
    — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró.
    — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído.

    Noxan asintió apenas.

    — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor.
    — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró.
    — No lo volé —Harlenn se defendió.
    — Ardía como un pequeño sol.
    — Combustión acelerada.

    Kalhi lo dejó hablar.

    — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción.
    — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi.
    — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma.
    — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio.

    Harlenn miró al nigromante.

    — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón.

    Kalhi seguía inmóvil.

    — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido.

    Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa.

    — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin.

    Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior.

    Los otros tres guardaron silencio.

    — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin.

    Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse.

    — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen.

    El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar.

    — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente.

    Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo.

    — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura...
    — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró.
    — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió.
    — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía.
    — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos.

    Harlenn lo ignoró.

    — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente.

    El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa.

    — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver.
    — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi.
    — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo.

    Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla.
    La discusión había terminado.
    ιโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ι El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga. Ejercicio fallado, 2035 hrs. ιโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•ι La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar. Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba. El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar. Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada. — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin. Nadie respondió. — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando. — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio. — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa. Kalhi ignoró el comentario. — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada. — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo. — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén. Harlenn levantó ambas manos. — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada. — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad. — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí. Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos. — El plan era infiltración silenciosa. — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos. — Ocho —replicó Vidhi. — Diez. — Ocho. — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré. Kalhi volvió al punto central. —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada". — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros. — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él. — Ellos no lo sabían. Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano. — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico. El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa. — ¿Mío? Vidhi levantó la cabeza lentamente. — Oh, esto se va a poner interesante. Noxan permaneció en silencio. — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn. — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza. — El plan contemplaba evitar confrontación. — Correcto. — La infiltración funcionaba. — Correcto. — Y aun así decidiste escalar. — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza. — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró. — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído. Noxan asintió apenas. — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor. — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró. — No lo volé —Harlenn se defendió. — Ardía como un pequeño sol. — Combustión acelerada. Kalhi lo dejó hablar. — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción. — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi. — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma. — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio. Harlenn miró al nigromante. — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón. Kalhi seguía inmóvil. — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido. Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa. — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin. Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior. Los otros tres guardaron silencio. — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin. Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse. — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen. El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar. — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente. Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo. — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura... — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró. — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió. — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía. — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos. Harlenn lo ignoró. — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente. El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa. — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver. — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi. — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo. Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla. La discusión había terminado.
    Me shockea
    Me gusta
    Me enjaja
    Me endiabla
    9
    3 turnos 0 maullidos
  • Está segura de que ha perdido gran parte de su personalidad, atrapada en una red invisible donde las cuerdas son tiradas por un espectro cuyo objetivo incierto la lleva sobre un barranco.

    No puede pedir ayuda.
    No puede discernir entre verdad y falsedad.
    Se aferra al papel que le han otorgado.
    Desaparece con lentitud, los recuerdos más preciados se desvanecen.

    Y los rostros son pinturas cuya tinta se derrite deformando el estado original.

    Si tanto ha salvado.
    ¿Qué la ha salvado a ella?.

    Las imágenes desaparecen y el vacío se apodera con una velocidad que pronto no quedará nada que rescatar.
    Está segura de que ha perdido gran parte de su personalidad, atrapada en una red invisible donde las cuerdas son tiradas por un espectro cuyo objetivo incierto la lleva sobre un barranco. No puede pedir ayuda. No puede discernir entre verdad y falsedad. Se aferra al papel que le han otorgado. Desaparece con lentitud, los recuerdos más preciados se desvanecen. Y los rostros son pinturas cuya tinta se derrite deformando el estado original. Si tanto ha salvado. ¿Qué la ha salvado a ella?. Las imágenes desaparecen y el vacío se apodera con una velocidad que pronto no quedará nada que rescatar.
    Me gusta
    Me entristece
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • Venga... Me apunto al juego de las insinuaciones, de perdidos al río.

    — Mi nueva novia, sé que tiene toda la cara de mi ex.
    Venga... Me apunto al juego de las insinuaciones, de perdidos al río. — Mi nueva novia, sé que tiene toda la cara de mi ex.
    Me enjaja
    Me encocora
    Me endiabla
    Me emputece
    7
    3 turnos 0 maullidos
  • Creo que mi peor castigo es aver perdido , aquella sonrisa fue mi culpa y es mi pecado mas grande ~
    Creo que mi peor castigo es aver perdido , aquella sonrisa fue mi culpa y es mi pecado mas grande ~
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Mira a la absoluta nada, perdido en un mar de pensamientos mientras disfruta del desayuno.
    Mira a la absoluta nada, perdido en un mar de pensamientos mientras disfruta del desayuno.
    0 turnos 0 maullidos
  • — La luz del lunes se filtraba por las rendijas de los shoji no como un amanecer, sino como una intrusión no deseada. Era una claridad pálida y anémica que parecía haber perdido toda su energía al rebotar contra el manto helado del patio. El aire en la habitación era gélido, un contraste brutal con el nido de mantas que la Sacerdotisa acababa de abandonar.
    โ€‹Permanecía de rodillas sobre el futón, con la silueta de su espalda tensándose mientras estiraba los brazos hacia el techo con un quejido sordo. Cada vértebra protestaba y sus músculos se sentían rígidos por el frío y la pesadez de una noche que se le hizo corta. Sus orejas de kitsune, generalmente alertas, caían con desgana, y sus párpados plomizos apenas dejaban ver sus ojos amatista, apagados por el cansancio. Una fina voluta de vapor se escapaba de sus labios con cada aliento, materializando el frío ambiental.

    โ€‹—Mmm... Incluso los dioses deberían tener derecho a un día de descanso remunerado —murmuró con una voz rasposa, arrastrando las palabras con una pereza casi dolorosa—. ¿Quién tuvo la "brillante" ocurrencia de construir este lugar en la cima más alta y ventosa de la isla? ¿Para estar "más cerca de los cielos"?—

    โ€‹Soltó una risa amarga que se quebró en un bostezo interminable, estirando su mandíbula hasta el límite antes de continuar con sarcasmo.

    โ€‹—Ah, claro... fui yo. Qué conveniente es la memoria histórica cuando se trata de mis propios errores de diseño. Y aquí estoy, pagando las consecuencias de mi propio ego arquitectónico. Qué bárbaro es tener responsabilidades un lunes...
    ๐ŸŒธ— La luz del lunes se filtraba por las rendijas de los shoji no como un amanecer, sino como una intrusión no deseada. Era una claridad pálida y anémica que parecía haber perdido toda su energía al rebotar contra el manto helado del patio. El aire en la habitación era gélido, un contraste brutal con el nido de mantas que la Sacerdotisa acababa de abandonar. โ€‹Permanecía de rodillas sobre el futón, con la silueta de su espalda tensándose mientras estiraba los brazos hacia el techo con un quejido sordo. Cada vértebra protestaba y sus músculos se sentían rígidos por el frío y la pesadez de una noche que se le hizo corta. Sus orejas de kitsune, generalmente alertas, caían con desgana, y sus párpados plomizos apenas dejaban ver sus ojos amatista, apagados por el cansancio. Una fina voluta de vapor se escapaba de sus labios con cada aliento, materializando el frío ambiental. โ€‹—Mmm... Incluso los dioses deberían tener derecho a un día de descanso remunerado —murmuró con una voz rasposa, arrastrando las palabras con una pereza casi dolorosa—. ¿Quién tuvo la "brillante" ocurrencia de construir este lugar en la cima más alta y ventosa de la isla? ¿Para estar "más cerca de los cielos"?— โ€‹Soltó una risa amarga que se quebró en un bostezo interminable, estirando su mandíbula hasta el límite antes de continuar con sarcasmo. โ€‹—Ah, claro... fui yo. Qué conveniente es la memoria histórica cuando se trata de mis propios errores de diseño. Y aquí estoy, pagando las consecuencias de mi propio ego arquitectónico. Qué bárbaro es tener responsabilidades un lunes...
    Me encocora
    Me gusta
    Me enjaja
    Me endiabla
    13
    7 turnos 0 maullidos
  • "I need my best friend"
    Fandom The Vampire Diaries: Legacies
    Categorรญa Slice of Life
    ใ…คใ…คใ…ค
    ใ…คใ…คใ…คใ…ค "knock knock"
    ใ…คใ…คใ…คใ…คโงฝ ๐’๐“๐€๐‘๐“๐„๐‘
    ใ…คใ…คใ…คใ…คหน ๐ฟ๐‘–๐‘ง๐‘ง๐‘–๐‘’ · ๐‘ฑ๐’†๐’๐’๐’‚ · ๐‘†๐‘Ž๐‘™๐‘ก๐‘ง๐‘š๐‘Ž๐‘›

    ใ…ค๐™๐™ก๐™–๐™จ๐™๐™—๐™–๐™˜๐™ 
    ใ…ค๐˜๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฏ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜š๐˜ข๐˜ญ๐˜ท๐˜ข๐˜ต๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฆ

    ใ…ค
    ใ…คใ…คใ…คใ…คHabían pasado apenas un par de meses desde que la Escuela Salvatore, bajo el mando de Caroline Forbes, reabriera sus puertas. Un nuevo curso escolar había comenzado y aunque habían conseguido dar la bienvenida a bastantes alumnos, lo cierto era que los alumnos que habían convivido en aquella escuela desde hacia años eran incapaces de olvidar los últimos años: Malivore, Triada, los dioses, Aurora… Y las muertes de Landon e Ethan… Todas aquellas tragedias habían hecho mella y habían tocado a todas las personas de aquel colegio.

    Y, por supuesto, Hope Mikaelson no era diferente. Puede que fuera quien más había perdido en todo aquello… Y, aunque estaba decidida a seguir adelante, había mucho que necesitaba perdonarse. Puede que sus compañeros de clase o el “super-equipo” hubieran decidido hacer borrón y cuenta nueva con las maldades que Hope había llevado a cabo cuando apagó su humanidad… Puede… Pero la tríbrida aun se descubría a si misma recordando los errores de su pasado…

    Y es que había… demasiados errores… Y otros…. Que no era capaz de clasificar.

    Aquella noche, la tríbrida era incapaz de conciliar el dichoso sueño. Ni siquiera le interesaba el examen sobre magia wiccana que tenían a la mañana siguiente. No podía sacarse algo de la cabeza… A aquel cazador… Ese al que había conocido mientras sus sentimientos estaban anulados.

    Resopló.

    Estaba claro que no podría quitárselo de la cabeza hasta que no hablase de ello con… alguien. Y sabia perfectamente quien debía ser ese “alguien”. Solo le quedaba una mejor amiga en esa escuela, alguien a quien a día de hoy consideraba una hermana y que estaba unidas por algo más que una “panda promesa”.

    Salió de la cama y, todavía en bata y zapatillas, caminó hasta el dormitorio de Lizzie, agradeciendo que durmieran tan cerca la una de la otra. Sabía que Josie seguía en Bélgica, asi que por suerte, no molestaría a nadie más. No desde que Lizzie había decidido no compartir habitación. Ventajas de ser la hija de la directora, supuso Hope.

    Llegó hasta la puerta de la rubia y llamó suavemente con los nudillos.

    -¿Lizzie? -la llamó- ¿Estás despierta…? Necesito hablar… de algo…


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Legacies #TheVampireDiaries #Starter
    ใ…ค
    ใ…คใ…คใ…ค ใ…คใ…คใ…คใ…ค "knock knock" ใ…คใ…คใ…คใ…คโงฝ ๐’๐“๐€๐‘๐“๐„๐‘ ใ…คใ…คใ…คใ…คหน [HERETIC.VAMP] ใ…ค๐™๐™ก๐™–๐™จ๐™๐™—๐™–๐™˜๐™  ใ…ค๐˜๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฏ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜š๐˜ข๐˜ญ๐˜ท๐˜ข๐˜ต๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฆ ใ…ค ใ…คใ…คใ…คใ…คHabían pasado apenas un par de meses desde que la Escuela Salvatore, bajo el mando de Caroline Forbes, reabriera sus puertas. Un nuevo curso escolar había comenzado y aunque habían conseguido dar la bienvenida a bastantes alumnos, lo cierto era que los alumnos que habían convivido en aquella escuela desde hacia años eran incapaces de olvidar los últimos años: Malivore, Triada, los dioses, Aurora… Y las muertes de Landon e Ethan… Todas aquellas tragedias habían hecho mella y habían tocado a todas las personas de aquel colegio. Y, por supuesto, Hope Mikaelson no era diferente. Puede que fuera quien más había perdido en todo aquello… Y, aunque estaba decidida a seguir adelante, había mucho que necesitaba perdonarse. Puede que sus compañeros de clase o el “super-equipo” hubieran decidido hacer borrón y cuenta nueva con las maldades que Hope había llevado a cabo cuando apagó su humanidad… Puede… Pero la tríbrida aun se descubría a si misma recordando los errores de su pasado… Y es que había… demasiados errores… Y otros…. Que no era capaz de clasificar. Aquella noche, la tríbrida era incapaz de conciliar el dichoso sueño. Ni siquiera le interesaba el examen sobre magia wiccana que tenían a la mañana siguiente. No podía sacarse algo de la cabeza… A aquel cazador… Ese al que había conocido mientras sus sentimientos estaban anulados. Resopló. Estaba claro que no podría quitárselo de la cabeza hasta que no hablase de ello con… alguien. Y sabia perfectamente quien debía ser ese “alguien”. Solo le quedaba una mejor amiga en esa escuela, alguien a quien a día de hoy consideraba una hermana y que estaba unidas por algo más que una “panda promesa”. Salió de la cama y, todavía en bata y zapatillas, caminó hasta el dormitorio de Lizzie, agradeciendo que durmieran tan cerca la una de la otra. Sabía que Josie seguía en Bélgica, asi que por suerte, no molestaría a nadie más. No desde que Lizzie había decidido no compartir habitación. Ventajas de ser la hija de la directora, supuso Hope. Llegó hasta la puerta de la rubia y llamó suavemente con los nudillos. -¿Lizzie? -la llamó- ¿Estás despierta…? Necesito hablar… de algo… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Legacies #TheVampireDiaries #Starter ใ…ค
    Tipo
    Grupal
    Lรญneas
    Cualquier lรญnea
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • El sol resplandecía como si estuviera presumiendo su derecho a brillar, la suave brisa corría entre los techos y los callejones de la ciudad de la libertad.

    El olor a pan recién orneado anunciaba las primeras tandas de desayunos junto con el dulce y carbonizado aroma de la carne a la miel del Gran Cazador, los guardias del turno de la noche pasaban al restaurante a comer antes de ir a la sede a dar reporte y terminar turno, el eco de los feroces y precisos golpeteos del martillo de wagner contra el yunke resonaban a distancia, parecía una día animado y tranquilo como siempre, hasta que...

    -¡Woo hoo!

    Se escuchó un grito de adrenalina, acompañado del potente rugido de una maquinaria muy poco común en ese mundo, un "corcel de acero". Aquella calma se vio momentáneamente interrumpida por aquel rugido metálico. Una sombra a gran velocidad pasó varios metros sobre la fuente central a la entrada de Mondstadt hasta impactarse en el suelo frente a la puerta de entrada a la ciudad. El peso de la moto y la velocidad la habían llevado a frenar hasta el puente saliendo de Mondstadt en un perfecto derrape, si, Jean había bajado a toda velocidad desde la explanada de la iglesia en aquella moto prestada.

    -....Por...el Gran Arconte Anemo....

    Dijo agitada sobre la motocicleta, sus mejillas estaban ruborizadas por la adrenalina ante el vehículo que le habían prestado incluso había perdido por ese momento su rígida postura como Gran Maestra Interina dejando ver a aquella alma rebelde y risueña por la que siempre era identificada en la academia.

    -Tendré que pedirle a la Señorita Mavuika la posibilidad de tener una para mi... -Dijo mientras usaba sus manos como abanicos sentada en la moto echándose aire en el rostro aún sintiendo como su corazón golpeaba contra su pecho-
    El sol resplandecía como si estuviera presumiendo su derecho a brillar, la suave brisa corría entre los techos y los callejones de la ciudad de la libertad. El olor a pan recién orneado anunciaba las primeras tandas de desayunos junto con el dulce y carbonizado aroma de la carne a la miel del Gran Cazador, los guardias del turno de la noche pasaban al restaurante a comer antes de ir a la sede a dar reporte y terminar turno, el eco de los feroces y precisos golpeteos del martillo de wagner contra el yunke resonaban a distancia, parecía una día animado y tranquilo como siempre, hasta que... -¡Woo hoo! Se escuchó un grito de adrenalina, acompañado del potente rugido de una maquinaria muy poco común en ese mundo, un "corcel de acero". Aquella calma se vio momentáneamente interrumpida por aquel rugido metálico. Una sombra a gran velocidad pasó varios metros sobre la fuente central a la entrada de Mondstadt hasta impactarse en el suelo frente a la puerta de entrada a la ciudad. El peso de la moto y la velocidad la habían llevado a frenar hasta el puente saliendo de Mondstadt en un perfecto derrape, si, Jean había bajado a toda velocidad desde la explanada de la iglesia en aquella moto prestada. -....Por...el Gran Arconte Anemo.... Dijo agitada sobre la motocicleta, sus mejillas estaban ruborizadas por la adrenalina ante el vehículo que le habían prestado incluso había perdido por ese momento su rígida postura como Gran Maestra Interina dejando ver a aquella alma rebelde y risueña por la que siempre era identificada en la academia. -Tendré que pedirle a la Señorita Mavuika la posibilidad de tener una para mi... -Dijo mientras usaba sus manos como abanicos sentada en la moto echándose aire en el rostro aún sintiendo como su corazón golpeaba contra su pecho-
    Me encocora
    Me enjaja
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Encontré una foto de cuando tenía la edad de Allen, pensé que había perdido muchas fotos.

    Mika Xiao Kim
    Encontré una foto de cuando tenía la edad de Allen, pensé que había perdido muchas fotos. [fable_silver_frog_194]
    Me encocora
    1
    10 turnos 0 maullidos
  • Recorría cada habitación de aquella amplia casa en San Francisco, una casa que había vivido demasiadas cosas, alegrías y tristezas, amigos y familia, y alguno que otro ser especial al que había dedicado tanto cariño. Quería recordar cada habitación con cada momento del pasado, como si se estuviese despidiendo de toda esa vida llena de calma, quería vivir esos últimos instantes en su mente cuando todo rebosaba de vida.

    "๐˜Œ๐˜ฏ ๐˜ถ๐˜ฏ ๐˜ฎ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ช๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ข ๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ฎ๐˜ฑ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฎ๐˜ฆ,
    ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ถฬ๐˜ฏ๐˜ช๐˜ค๐˜ฐ ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ง๐˜ถ๐˜จ๐˜ช๐˜ฐ.
    ๐˜Š๐˜ถ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ถ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜ฎ๐œ„ฬ,
    ๐˜ต๐˜ถ ๐˜ท๐˜ฐ๐˜ป ๐˜ฎ๐˜ฆ ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ญ๐˜ท๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ง๐˜ฆ...."

    Preparó sus cosas, la amplia casa ya comenzaba a llenarse de polvo, tomó aquel diario entregado por aquella mujer de divina presencia y brillo y lo colocó sobre la cama bien tendida y ordenada apra poder continuar con su labor.

    "... ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฏ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ฆ๐˜ด๐˜ช๐˜ต๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ช๐˜ฐ๐˜ด๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฏ๐˜ช ๐˜ฑ๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ฎ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ข๐˜ด,
    ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ต๐˜ถ ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ณ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ข ๐˜ข๐˜ฑ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ฅ๐œ„ฬ ๐˜ข ๐˜ค๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ฆ๐˜ณ.
    ๐˜Œ๐˜ฏ ๐˜ต๐˜ถ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด
    ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ค๐˜ถ๐˜ฃ๐˜ณ๐œ„ฬ ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ง๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ป๐˜ข..."

    Piensa mientras se ató su larga cabellera y oscura cabellera con un lazo que había guardado hace tiempo. No esperaba regresar, pero tampoco quería no volver. Temía que esta fuera la "Última Cruzada" como aquel intrépido arqueólogo que se aventuraba a encontrar un tesoro perdido en contra de las fuerzas del mal. Pero eso era únicamente ficción.

    "... ๐˜š๐˜ช ๐˜ค๐˜ข๐˜ช๐˜จ๐˜ฐ, ๐˜ฎ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ข๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฐ ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ต๐˜ช.
    ๐˜š๐˜ช ๐˜ญ๐˜ถ๐˜ค๐˜ฉ๐˜ฐ, ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ฐ๐˜ต๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ด.
    ๐˜š๐˜ช ๐˜ด๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ฏฬƒ๐˜ฐ,
    ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜น๐˜ช๐˜ด๐˜ต๐˜ฆ๐˜ด (๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ท๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข)..."

    Terminando de arreglar su cabello, fue al armario para extraer su bandolera. Un maletín pequeño al que no le cabían más que un par de libretas, tres frascos, algo de tiza y unas cuantas joyas mágicas.

    "... ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ฃ๐˜ช๐˜ญ๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ,
    ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ณ๐˜ข๐˜ป๐˜ฐฬ๐˜ฏ.
    ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ด๐˜ข๐˜ญ๐˜ท๐˜ข๐˜ค๐˜ช๐˜ฐฬ๐˜ฏ,
    ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ฐ๐˜ญ๐˜ถ๐˜ค๐˜ช๐˜ฐฬ๐˜ฏ...."

    Extrajo un abrigo largo, le llegaba hasta sus rodillas. Su vestimenta no era distinta a la de diario: pantalón de vestir, zapatos negros con suela de goma; camisa blanca, lisa; y sus gafas pequeñas. Lucía igual a un erudito.

    "...๐˜  ๐˜ข๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ต๐˜ฐ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ข๐˜ฑ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ป๐˜ค๐˜ข,
    ๐˜ข๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ญ ๐˜ต๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฎ๐˜ฑ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ฆ ๐˜ข๐˜ต๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ข ๐˜ข ๐˜ฃ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ณ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด,
    ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข๐˜ด ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ฑ๐˜ช๐˜ณ๐˜ฆ
    ๐˜ด๐˜ฐ๐˜ญ๐˜ฐ ๐˜ฉ๐˜ข๐˜ฃ๐˜ณ๐˜ขฬ ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ข ๐˜ท๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ:... "

    Terminó de arreglarse, y salió de la habitación, y más tarde abandonar aquel hogar, diciendo adiós a los días felices.

    "... ๐˜›๐˜ถ ๐˜บ ๐˜ต๐˜ฐ, ๐˜ค๐˜ฐ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข ๐˜ฆ๐˜ญ ๐˜ฎ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ.
    ๐˜ ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ง๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ต๐˜ฆ."

    https://www.youtube.com/watch?v=gGo0gIyWWiQ


    Recorría cada habitación de aquella amplia casa en San Francisco, una casa que había vivido demasiadas cosas, alegrías y tristezas, amigos y familia, y alguno que otro ser especial al que había dedicado tanto cariño. Quería recordar cada habitación con cada momento del pasado, como si se estuviese despidiendo de toda esa vida llena de calma, quería vivir esos últimos instantes en su mente cuando todo rebosaba de vida. "๐˜Œ๐˜ฏ ๐˜ถ๐˜ฏ ๐˜ฎ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ช๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ข ๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ฎ๐˜ฑ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฎ๐˜ฆ, ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ถฬ๐˜ฏ๐˜ช๐˜ค๐˜ฐ ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ง๐˜ถ๐˜จ๐˜ช๐˜ฐ. ๐˜Š๐˜ถ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ถ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜ฎ๐œ„ฬ, ๐˜ต๐˜ถ ๐˜ท๐˜ฐ๐˜ป ๐˜ฎ๐˜ฆ ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ญ๐˜ท๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ง๐˜ฆ...." Preparó sus cosas, la amplia casa ya comenzaba a llenarse de polvo, tomó aquel diario entregado por aquella mujer de divina presencia y brillo y lo colocó sobre la cama bien tendida y ordenada apra poder continuar con su labor. "... ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฏ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ฆ๐˜ด๐˜ช๐˜ต๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ช๐˜ฐ๐˜ด๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฏ๐˜ช ๐˜ฑ๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ฎ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ข๐˜ด, ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ต๐˜ถ ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ณ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ข ๐˜ข๐˜ฑ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ฅ๐œ„ฬ ๐˜ข ๐˜ค๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ฆ๐˜ณ. ๐˜Œ๐˜ฏ ๐˜ต๐˜ถ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ค๐˜ถ๐˜ฃ๐˜ณ๐œ„ฬ ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ง๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ป๐˜ข..." Piensa mientras se ató su larga cabellera y oscura cabellera con un lazo que había guardado hace tiempo. No esperaba regresar, pero tampoco quería no volver. Temía que esta fuera la "Última Cruzada" como aquel intrépido arqueólogo que se aventuraba a encontrar un tesoro perdido en contra de las fuerzas del mal. Pero eso era únicamente ficción. "... ๐˜š๐˜ช ๐˜ค๐˜ข๐˜ช๐˜จ๐˜ฐ, ๐˜ฎ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ข๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฐ ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ต๐˜ช. ๐˜š๐˜ช ๐˜ญ๐˜ถ๐˜ค๐˜ฉ๐˜ฐ, ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ฐ๐˜ต๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ด. ๐˜š๐˜ช ๐˜ด๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ฏฬƒ๐˜ฐ, ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜น๐˜ช๐˜ด๐˜ต๐˜ฆ๐˜ด (๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ท๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข)..." Terminando de arreglar su cabello, fue al armario para extraer su bandolera. Un maletín pequeño al que no le cabían más que un par de libretas, tres frascos, algo de tiza y unas cuantas joyas mágicas. "... ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ฃ๐˜ช๐˜ญ๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ, ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ณ๐˜ข๐˜ป๐˜ฐฬ๐˜ฏ. ๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ด๐˜ข๐˜ญ๐˜ท๐˜ข๐˜ค๐˜ช๐˜ฐฬ๐˜ฏ, ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ช ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ฐ๐˜ญ๐˜ถ๐˜ค๐˜ช๐˜ฐฬ๐˜ฏ...." Extrajo un abrigo largo, le llegaba hasta sus rodillas. Su vestimenta no era distinta a la de diario: pantalón de vestir, zapatos negros con suela de goma; camisa blanca, lisa; y sus gafas pequeñas. Lucía igual a un erudito. "...๐˜  ๐˜ข๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ต๐˜ฐ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ข๐˜ฑ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ป๐˜ค๐˜ข, ๐˜ข๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ญ ๐˜ต๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฎ๐˜ฑ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ฆ ๐˜ข๐˜ต๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ท๐˜ข ๐˜ข ๐˜ฃ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ณ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด, ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข๐˜ด ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ฑ๐˜ช๐˜ณ๐˜ฆ ๐˜ด๐˜ฐ๐˜ญ๐˜ฐ ๐˜ฉ๐˜ข๐˜ฃ๐˜ณ๐˜ขฬ ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ข ๐˜ท๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ:... " Terminó de arreglarse, y salió de la habitación, y más tarde abandonar aquel hogar, diciendo adiós a los días felices. "... ๐˜›๐˜ถ ๐˜บ ๐˜ต๐˜ฐ, ๐˜ค๐˜ฐ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข ๐˜ฆ๐˜ญ ๐˜ฎ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ. ๐˜ ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ง๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ต๐˜ฆ." https://www.youtube.com/watch?v=gGo0gIyWWiQ
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver mรกs resultados
Patrocinados