• "Un vampiro y un cazador se encuentran en un bar, y el vampiro dice... "
    Fandom The Vampire Diaries - Supernatural
    Categoría Acción
    ㅤㅤㅤ
    Starter para Dean Winchester

    La caza en Mystic Falls se habia tornado, cuanto menos, un deporte de riesgo. Y, aunque no habia otra cosa de la que disfrutase más que de un buen rato jugando al ratón y el gato con los moralistas del pueblo que se pasaban el día criticándole por su estilo de vida, el Salvatore habia decidido ampliar su coto de caza. Si bien la carretera de Old Miller era un buen lugar donde pillar a conductores desprevenidos, el truco del muerto en la carretera era algo demasiado viejo. Nunca fallaba, esa era la verdad, pero necesitaba un truco nuevo.

    Esa era la razón por la que el camaro del Salvatore mayor habia terminado aparcado en un bar de Charlottesville, un pueblo a escasos kilómetros de Mystic Falls. Apenas hacia una semana que cazaba por allí, por lo que esperaba que, de momento Liz Forbes no uniese los puntos.

    Tras esconder el camaro en un barrio residencial, hizo lo de siempre: Desplazarse hasta un bar de mala muerte y hacerse el borracho perdido en el aparcamiento buscando torpemente las llaves de su coche. Un truco que solía funcionar con jovencitas dispuestas a ayudar y con maleantes que veían la oportunidad de robar. Sea como fuere, no muchos de ellos llegaban con vida al día siguiente…

    Y aquella noche.. no iba a ser distinta…

    -Maldita sea…- dijo, fingiendo una voz tomada por el alcohol, al escuchar que la puerta del bar se abría- ¿Dónde habré dejado las…? -se palpó la chaqueta torpemente- ¿Y las dichosas llaves…? -se tambaleó a propósito y curvó una rápida sonrisa al escuchar pasos que se acercaban.

    -Eh, amigo -una voz masculina lo llamó mientras llegaba hasta él en la oscuridad del parking- ¿Te encuentras bien?

    -Estupendamente…- el tono en la voz del vampiro cambió y se giró rápidamente mostrando los colmillos y aquel conjunto de venas negras bajo sus orbes ahora pozos negros heridos de hambre.
    ㅤㅤㅤ Starter para [bxbydriver] La caza en Mystic Falls se habia tornado, cuanto menos, un deporte de riesgo. Y, aunque no habia otra cosa de la que disfrutase más que de un buen rato jugando al ratón y el gato con los moralistas del pueblo que se pasaban el día criticándole por su estilo de vida, el Salvatore habia decidido ampliar su coto de caza. Si bien la carretera de Old Miller era un buen lugar donde pillar a conductores desprevenidos, el truco del muerto en la carretera era algo demasiado viejo. Nunca fallaba, esa era la verdad, pero necesitaba un truco nuevo. Esa era la razón por la que el camaro del Salvatore mayor habia terminado aparcado en un bar de Charlottesville, un pueblo a escasos kilómetros de Mystic Falls. Apenas hacia una semana que cazaba por allí, por lo que esperaba que, de momento Liz Forbes no uniese los puntos. Tras esconder el camaro en un barrio residencial, hizo lo de siempre: Desplazarse hasta un bar de mala muerte y hacerse el borracho perdido en el aparcamiento buscando torpemente las llaves de su coche. Un truco que solía funcionar con jovencitas dispuestas a ayudar y con maleantes que veían la oportunidad de robar. Sea como fuere, no muchos de ellos llegaban con vida al día siguiente… Y aquella noche.. no iba a ser distinta… -Maldita sea…- dijo, fingiendo una voz tomada por el alcohol, al escuchar que la puerta del bar se abría- ¿Dónde habré dejado las…? -se palpó la chaqueta torpemente- ¿Y las dichosas llaves…? -se tambaleó a propósito y curvó una rápida sonrisa al escuchar pasos que se acercaban. -Eh, amigo -una voz masculina lo llamó mientras llegaba hasta él en la oscuridad del parking- ¿Te encuentras bien? -Estupendamente…- el tono en la voz del vampiro cambió y se giró rápidamente mostrando los colmillos y aquel conjunto de venas negras bajo sus orbes ahora pozos negros heridos de hambre.
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  • ────Ajá, entonces es salto, giro a la derecha y luego giro a la otra derecha. Bien, ya lo tengo todo dominado. Bueno... más o menos. Si repito pasos, no me he perdido, solo quise darle un toque especial a la coreografía.

    Día de sacar los prohibidos.
    ────Ajá, entonces es salto, giro a la derecha y luego giro a la otra derecha. Bien, ya lo tengo todo dominado. Bueno... más o menos. Si repito pasos, no me he perdido, solo quise darle un toque especial a la coreografía. Día de sacar los prohibidos.
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  • 𝐓𝐡𝐞 𝐝𝐚𝐲 𝐰𝐢𝐥𝐥 𝐜𝐨𝐦𝐞 𝐰𝐡𝐞𝐧 𝐲𝐨𝐮 𝐰𝐨𝐧'𝐭 𝐛𝐞 𝐭𝐡𝐞𝐫𝐞
    Fandom The walking dead
    Categoría Acción
    Hacia tiempo que había dejado de verse como el eslabón débil de la cadena alimenticia en el nuevo mundo. Coexistir con los caminantes no había sido nada fácil, pero se había tragado el miedo a la fuerza y asumido su papel. Siempre movido por el deseo de mantener a su familia a salvo, se adapto más rápido que cualquiera y se enorgullecia de haberse convertido en un hombre fuerte, un buen amigo y un excelente líder, nada le había hecho creer lo contrario; hasta la noche en la que conocieron a Negan.

    Por primera vez en mucho tiempo se sintio incapaz de cumplir su palabra, se sintió imponente, inútil. Que imbécil había sido al creer que podía protegerlos a todos de cualquier cosa, todo el tiempo. Negan le había dado en su talón de Aquiles, el hijo de perra le parecía un imbécil pero no lo era absoluto, sabía jugar bien sus cartas y no tenía miedo de demostrarlo.

    Con un espectáculo dantesco le había enseñado lo que era capaz de hacer y ahora lo tenía comiendo de la palma de su mano. Lo había tomado por sorpresa, no le había dado la oportunidad de prepararse. Podía parecer injusto pero así era la vida, no era justa aunque él quisiera pensar que podía serlo.

    Aun así, se sintió egoísta al sentirse aliviado de que entre los fallecidos no estuvieran Liv, Carl o Michonne; claro que se sentía mal por haber perdido a Glenn y Abraham, incluso prefería el secuestro de Daryl antes que verlo morir junto a los demás, pero lo que más le dolía era no haber podido afrontar la situación, no haber tenido la oportunidad de defenderlos a ellos.

    ¿Que clase de líder era si no podía proteger a los suyos? A partir de ese momento estaba condenado a la humillación y a la obediencia, incluso con el orgullo herido y el corazón destrozado.

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤ ﹙. . .﹚

    Una vez que enterraron a sus amigos en Hilltop y regresaron a Alexandria, Rick paso toda la mañana esquivando a Michonne, o intentandolo, porque al llegar el mediodía ella le cerró el paso cuando quiso escabullirse y salir de la casa que compartían.

    ──¿Te haces a un lado y me dejas pasar?── Preguntó sin mirarla mientras apoyaba las manos en la cintura de la morena para alentarla a moverse. ──Sabes que tengo que salir a buscar provisiones y se me hace tarde.

    Michonne Hawthorne
    Hacia tiempo que había dejado de verse como el eslabón débil de la cadena alimenticia en el nuevo mundo. Coexistir con los caminantes no había sido nada fácil, pero se había tragado el miedo a la fuerza y asumido su papel. Siempre movido por el deseo de mantener a su familia a salvo, se adapto más rápido que cualquiera y se enorgullecia de haberse convertido en un hombre fuerte, un buen amigo y un excelente líder, nada le había hecho creer lo contrario; hasta la noche en la que conocieron a Negan. Por primera vez en mucho tiempo se sintio incapaz de cumplir su palabra, se sintió imponente, inútil. Que imbécil había sido al creer que podía protegerlos a todos de cualquier cosa, todo el tiempo. Negan le había dado en su talón de Aquiles, el hijo de perra le parecía un imbécil pero no lo era absoluto, sabía jugar bien sus cartas y no tenía miedo de demostrarlo. Con un espectáculo dantesco le había enseñado lo que era capaz de hacer y ahora lo tenía comiendo de la palma de su mano. Lo había tomado por sorpresa, no le había dado la oportunidad de prepararse. Podía parecer injusto pero así era la vida, no era justa aunque él quisiera pensar que podía serlo. Aun así, se sintió egoísta al sentirse aliviado de que entre los fallecidos no estuvieran Liv, Carl o Michonne; claro que se sentía mal por haber perdido a Glenn y Abraham, incluso prefería el secuestro de Daryl antes que verlo morir junto a los demás, pero lo que más le dolía era no haber podido afrontar la situación, no haber tenido la oportunidad de defenderlos a ellos. ¿Que clase de líder era si no podía proteger a los suyos? A partir de ese momento estaba condenado a la humillación y a la obediencia, incluso con el orgullo herido y el corazón destrozado. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤ ﹙. . .﹚ Una vez que enterraron a sus amigos en Hilltop y regresaron a Alexandria, Rick paso toda la mañana esquivando a Michonne, o intentandolo, porque al llegar el mediodía ella le cerró el paso cuando quiso escabullirse y salir de la casa que compartían. ──¿Te haces a un lado y me dejas pasar?── Preguntó sin mirarla mientras apoyaba las manos en la cintura de la morena para alentarla a moverse. ──Sabes que tengo que salir a buscar provisiones y se me hace tarde. [SAMURA1]
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  • Estaba explorando y resulta que me he perdido y no tengo idea hacia donde dirigirme.
    Estaba explorando y resulta que me he perdido y no tengo idea hacia donde dirigirme.
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  • No se puede estar del todo perdido en la vida, siempre hay algo o alguien que te lleva al límite, en donde encuentras nuevo rumbo.
    No se puede estar del todo perdido en la vida, siempre hay algo o alguien que te lleva al límite, en donde encuentras nuevo rumbo.
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  • “𝐿𝑎𝑠 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎𝑠 𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑠𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎”
    Fandom Stranger Things
    Categoría Acción
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰.

    La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa.

    Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas.

    El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado.

    Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo.

    El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración.

    Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara.

    El temblor había llegado sin aviso.

    Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies.

    De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio.

    Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación.

    Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso.

    El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido.

    Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido.

    Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros.

    Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto.

    Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰. La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa. Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas. El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado. Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo. El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración. Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara. El temblor había llegado sin aviso. Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies. De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio. Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación. Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso. El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido. Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido. Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros. Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto. Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    Parte 11 - Reflexión en el río.

    El agua me lleva, fría y serena,
    como si quisiera borrar mis pasos,
    como si quisiera devolverme al silencio.

    He perdido fuerza desde que llegué a este mundo, pero aun así, derroté al cazador.
    Aun así, vengué a la aldea y por primera vez, siento paz.

    Si muero aquí, quizás mi alma regrese a mi hogar. Quizás el río me devuelva a donde todo comenzó y por un instante, pienso en rendirme,
    dejar que la corriente decida.

    Pero entonces recuerdo a mi abuela Jennifer.
    Recuerdo su voz firme en los días de entrenamiento, cuando yo temía no sobrevivir a su dureza. Ella me decía: "No tienes derecho a morir, no aún. Hay cosas que aún no has hecho.
    Hay gente que te ama, y no puedes hacerlos sufrir."

    Sus palabras arden más fuerte que el fuego.
    Me recuerdan que rendirse no es opción, que en mis venas no solo corre la sangre Ishtar, sino también la sangre Queen y las Queen son las más tercas, las que nunca se doblan, las que nunca aceptan la derrota.

    Así que no, no moriré aquí, no me rendiré.
    El río puede arrastrar mi cuerpo, pero mi espíritu seguirá luchando. Porque vivir no es un derecho que se entrega al azar, es una promesa que se honra con cada respiración.

    Y mientras floto, me repito: "Morir no es una opción. Seguir es mi destino y aún hay cosas que debo hacer".

    Parte 12 - Una pequeña esperanza.

    La corriente había arrastrado a Akane lejos de la aldea, dejándola inconsciente en la orilla del río. Su cuerpo estaba cubierto de heridas, pero dentro de ella aún ardía un poder que se negaba a apagarse.

    En ese momento, una joven ogra regresaba de cazar. Caminaba con calma hacia su hogar, y al pasar cerca del río se inclinó para beber agua fresca. Fue entonces que la vio: una muchacha de cabello blanco con puntas verdes, tendida en la hierba, respirando con dificultad.

    La ogra se acercó con cautela. Al poner su mano sobre el pecho de Akane, sintió que su poder luchaba por seguir viviendo, como una llama que se resiste al viento. Sin dudarlo, la levantó en sus brazos y la llevó a su casa, decidida a salvarla.
    Parte 11 - Reflexión en el río. El agua me lleva, fría y serena, como si quisiera borrar mis pasos, como si quisiera devolverme al silencio. He perdido fuerza desde que llegué a este mundo, pero aun así, derroté al cazador. Aun así, vengué a la aldea y por primera vez, siento paz. Si muero aquí, quizás mi alma regrese a mi hogar. Quizás el río me devuelva a donde todo comenzó y por un instante, pienso en rendirme, dejar que la corriente decida. Pero entonces recuerdo a mi abuela Jennifer. Recuerdo su voz firme en los días de entrenamiento, cuando yo temía no sobrevivir a su dureza. Ella me decía: "No tienes derecho a morir, no aún. Hay cosas que aún no has hecho. Hay gente que te ama, y no puedes hacerlos sufrir." Sus palabras arden más fuerte que el fuego. Me recuerdan que rendirse no es opción, que en mis venas no solo corre la sangre Ishtar, sino también la sangre Queen y las Queen son las más tercas, las que nunca se doblan, las que nunca aceptan la derrota. Así que no, no moriré aquí, no me rendiré. El río puede arrastrar mi cuerpo, pero mi espíritu seguirá luchando. Porque vivir no es un derecho que se entrega al azar, es una promesa que se honra con cada respiración. Y mientras floto, me repito: "Morir no es una opción. Seguir es mi destino y aún hay cosas que debo hacer". Parte 12 - Una pequeña esperanza. La corriente había arrastrado a Akane lejos de la aldea, dejándola inconsciente en la orilla del río. Su cuerpo estaba cubierto de heridas, pero dentro de ella aún ardía un poder que se negaba a apagarse. En ese momento, una joven ogra regresaba de cazar. Caminaba con calma hacia su hogar, y al pasar cerca del río se inclinó para beber agua fresca. Fue entonces que la vio: una muchacha de cabello blanco con puntas verdes, tendida en la hierba, respirando con dificultad. La ogra se acercó con cautela. Al poner su mano sobre el pecho de Akane, sintió que su poder luchaba por seguir viviendo, como una llama que se resiste al viento. Sin dudarlo, la levantó en sus brazos y la llevó a su casa, decidida a salvarla.
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  • Bueno, es hora de buscar algún encargo proxy, debo recuperar lo perdido.
    Bueno, es hora de buscar algún encargo proxy, debo recuperar lo perdido.
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  • Aquel día se había propuesto sorprender a su novia ¿Y qué mejor para hacerlo que algo íntimo entre ellas dos? Por lo que ese día se lo reservó para estar exclusivamente con Vaggie en ma habitación, le constana que el trabajo la había tenido tan ocupada que la había hecho a un lado; pero compensaría todo el tiempo perdido en aquella tarde.


    #SeductiveSunday
    Aquel día se había propuesto sorprender a su novia ¿Y qué mejor para hacerlo que algo íntimo entre ellas dos? Por lo que ese día se lo reservó para estar exclusivamente con Vaggie en ma habitación, le constana que el trabajo la había tenido tan ocupada que la había hecho a un lado; pero compensaría todo el tiempo perdido en aquella tarde. #SeductiveSunday
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  • Su uniforme se rompió en medio de un entrenamiento así que debió ingeniarselas en el último momento y, no, dar por finalizado el entrenamiento para ir a por otro uniforme no era opción. Ya bastante tiempo había perdido en su salida con Adán, así que esta vez se las rebuscó con lo poco que había por allí para poder continuar


    #SeductiveSunday
    Su uniforme se rompió en medio de un entrenamiento así que debió ingeniarselas en el último momento y, no, dar por finalizado el entrenamiento para ir a por otro uniforme no era opción. Ya bastante tiempo había perdido en su salida con Adán, así que esta vez se las rebuscó con lo poco que había por allí para poder continuar #SeductiveSunday
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