• El hilo rojo no ata muñecas o dedos, ata destinos. No es una cuerda, es una promesa invisible que decidió hacerse presente en las vidas de ambos

    Entre sus manos no solo hay un corazón dibujado en el aire; hay un pacto que no necesita palabras.
    Dos historias distintas que eligieron entrelazarse, no por obligación, sino por voluntad y gusto.

    Aiko siente que no está siendo sostenida… está siendo elegida.
    Y en ese lazo rojo, suave pero firme, comprende que el amor verdadero no aprisiona: conecta, protege y permanece.

    Ahora su vida no es una línea solitaria, es un trazo compartido.
    Un mismo latido, atado con paciencia, con fuego y con eternidad.

    Dąrkūš Wøl£
    El hilo rojo no ata muñecas o dedos, ata destinos. No es una cuerda, es una promesa invisible que decidió hacerse presente en las vidas de ambos Entre sus manos no solo hay un corazón dibujado en el aire; hay un pacto que no necesita palabras. Dos historias distintas que eligieron entrelazarse, no por obligación, sino por voluntad y gusto. Aiko siente que no está siendo sostenida… está siendo elegida. Y en ese lazo rojo, suave pero firme, comprende que el amor verdadero no aprisiona: conecta, protege y permanece. Ahora su vida no es una línea solitaria, es un trazo compartido. Un mismo latido, atado con paciencia, con fuego y con eternidad. [mirage_cyan_wolf_604]
    0 turnos 0 maullidos
  • Llevaba horas golpeando a un individuo, en una habitación solitaria, en alguna ubicación secreta y muy difícil de encontrar. Se suponía que debía sacarle información, pero era como si estuviese en un trance, ya no veía el objetivo en sus acciones, tampoco había algún gusto o disgusto, el motivo de sus actos no existía, era solo violencia sin más, porque sí.

    Tal vez era sadismo, simple crueldad.

    A veces, para ese tipo de situaciones no sé necesita alguna explicación, razonamiento o un “porque”, eran simples acciones sin significado alguno, solo actos que se llevaban a cabo y ya.

    O solo era un paso más a la locura, o incluso algo peor.

    Los puñetazos que tenían desfigurados el rostro de aquel hombre, ya irreconocible, terminarían cambiando en simples y sonoras bofetadas. Su palma azotando las mejillas de esa deforme e hinchada cara, la sangre salpicaba, incluso algunos dientes del pobre desdichado se caían ante lo que parecía un festival de golpes sin fin.

    Mientras ese castigo sin razón continuaba, él emitía un tipo de tarareo poco sonoro, casi como un murmuro.

    ──"No remorse, no repent, we don't care what it meant, another day, another death, another sorrow, another breath…"

    Entonces dio una última y fuerte bofetada, finalizando esa tortura y castigo. Se quedo en silencio, incluso observó su propia mano impregnada de líquido vital, sangre que no le pertenecía. Estaba manchado, pero aún así recordaba esas palabras que le habían dicho: “… Eres libre de todo karma”.

    Ya no prestaba atención al pobre individuo a quién llevaba horas agrediendo, le había dejado de importar desde hace bastante. El cuerpo de ese hombre había dejado de respirar, su chispa de vida se había extinguido para siempre.

    Fue entonces que algo se le cruzó en su mente, un pensamiento particular, una frase que tenía grabada en su cabeza y no se la podía sacar.

    ──"El amor es violencia, el odio es paz".
    Llevaba horas golpeando a un individuo, en una habitación solitaria, en alguna ubicación secreta y muy difícil de encontrar. Se suponía que debía sacarle información, pero era como si estuviese en un trance, ya no veía el objetivo en sus acciones, tampoco había algún gusto o disgusto, el motivo de sus actos no existía, era solo violencia sin más, porque sí. Tal vez era sadismo, simple crueldad. A veces, para ese tipo de situaciones no sé necesita alguna explicación, razonamiento o un “porque”, eran simples acciones sin significado alguno, solo actos que se llevaban a cabo y ya. O solo era un paso más a la locura, o incluso algo peor. Los puñetazos que tenían desfigurados el rostro de aquel hombre, ya irreconocible, terminarían cambiando en simples y sonoras bofetadas. Su palma azotando las mejillas de esa deforme e hinchada cara, la sangre salpicaba, incluso algunos dientes del pobre desdichado se caían ante lo que parecía un festival de golpes sin fin. Mientras ese castigo sin razón continuaba, él emitía un tipo de tarareo poco sonoro, casi como un murmuro. ──"No remorse, no repent, we don't care what it meant, another day, another death, another sorrow, another breath…" Entonces dio una última y fuerte bofetada, finalizando esa tortura y castigo. Se quedo en silencio, incluso observó su propia mano impregnada de líquido vital, sangre que no le pertenecía. Estaba manchado, pero aún así recordaba esas palabras que le habían dicho: “… Eres libre de todo karma”. Ya no prestaba atención al pobre individuo a quién llevaba horas agrediendo, le había dejado de importar desde hace bastante. El cuerpo de ese hombre había dejado de respirar, su chispa de vida se había extinguido para siempre. Fue entonces que algo se le cruzó en su mente, un pensamiento particular, una frase que tenía grabada en su cabeza y no se la podía sacar. ──"El amor es violencia, el odio es paz".
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Muy buena tarde a todos los presentes..

    DOS SERES UNIDOS

    "Dos seres unidos hacen temblar al bronce
    y al acero. Y si se entienden en sus íntimos
    corazones, sus dulces palabras intensas se
    vuelve aroma de orquídeas."
    Del libro Shih King

    *Aquella noche el joven luna se encontraba en melancolía, mientras admiraba la belleza de una flor que habia brotado cerca del ventanal, un poema vino a su mente recitandolo mientras tocaba con las yemas de sus dedos los suaves pétalos de la misma*
    Muy buena tarde a todos los presentes.. DOS SERES UNIDOS "Dos seres unidos hacen temblar al bronce y al acero. Y si se entienden en sus íntimos corazones, sus dulces palabras intensas se vuelve aroma de orquídeas." Del libro Shih King *Aquella noche el joven luna se encontraba en melancolía, mientras admiraba la belleza de una flor que habia brotado cerca del ventanal, un poema vino a su mente recitandolo mientras tocaba con las yemas de sus dedos los suaves pétalos de la misma*
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    // A modo de recordatorio:

    El personaje es vulgar, sin apuros por encajar, con lengua suelta y filosa que no le importan tus sentimientos. Si esto ofende su orgullo pueden pasar de largo, eliminar o bloquear, recuerden que todo es ON rol, no refleja al usuario.

    Aplico sanciones (bloqueo y respectivo reporte) a toda cuenta que busque relacionar el on rol con el off rol.

    Solo hablo fuera de rol para aclarar dudas, sugerencias o formar un hilo dentro de alguna trama planeada o no (sean libres de comentar las publicaciones). Pero jamás voy a ofrecer ningún tipo de relación on rol, esto se tiene que dar.

    No aceptaré todas las cuentas que envíen solicitud, porque no me da gana o no me interesan sus personajes.

    Evitemos por completo cualquier apuro, contesto cuando quiero, tengo inspiración y tiempo, cualquier presión implica el bloqueo.

    No me presto a dramas de ningún tipo, no me jodas a mi y llevaremos una historia tranquila.

    Si hago lemon cuando me dan ganas, cuando me siento inspirada y con quien yo quiera, pero solo serán cosas casuales la cuenta no esta habituada para ese contenido 24/7.

    Si piensan que todos/as caen con palabras bonitas se pueden ir despidiendo de este perfil, no me interesa su labia formulada o exceso de palabras de validación.
    // A modo de recordatorio: El personaje es vulgar, sin apuros por encajar, con lengua suelta y filosa que no le importan tus sentimientos. Si esto ofende su orgullo pueden pasar de largo, eliminar o bloquear, recuerden que todo es ON rol, no refleja al usuario. Aplico sanciones (bloqueo y respectivo reporte) a toda cuenta que busque relacionar el on rol con el off rol. Solo hablo fuera de rol para aclarar dudas, sugerencias o formar un hilo dentro de alguna trama planeada o no (sean libres de comentar las publicaciones). Pero jamás voy a ofrecer ningún tipo de relación on rol, esto se tiene que dar. No aceptaré todas las cuentas que envíen solicitud, porque no me da gana o no me interesan sus personajes. Evitemos por completo cualquier apuro, contesto cuando quiero, tengo inspiración y tiempo, cualquier presión implica el bloqueo. No me presto a dramas de ningún tipo, no me jodas a mi y llevaremos una historia tranquila. Si hago lemon cuando me dan ganas, cuando me siento inspirada y con quien yo quiera, pero solo serán cosas casuales la cuenta no esta habituada para ese contenido 24/7. Si piensan que todos/as caen con palabras bonitas se pueden ir despidiendo de este perfil, no me interesa su labia formulada o exceso de palabras de validación.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • Puedes recoger tus dulces palabras y decírselas a tu madre.
    Puedes recoger tus dulces palabras y decírselas a tu madre.
    Me enjaja
    Me gusta
    4
    3 turnos 0 maullidos
  • "𝐻𝑢𝑏𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑝𝑟𝑜𝑔𝑟𝑒𝑠𝑜 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠 𝑠𝑒𝑚𝑎𝑛𝑎𝑠, 𝑡𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑓í𝑐𝑖𝑙 𝑛𝑢𝑚𝑒𝑟𝑎𝑟𝑙𝑜𝑠 𝑒𝑛 𝑜𝑟𝑑𝑒𝑛. 𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑎𝑠í 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑒 𝑟𝑒𝑎𝑙𝑖𝑧𝑎𝑟𝑜𝑛 𝑐𝑖𝑒𝑟𝑡𝑎𝑠 𝑎𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠, 𝑡𝑎𝑚𝑏𝑖é𝑛 𝑞𝑢𝑒𝑑𝑎𝑟𝑜𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑠.

    𝑁𝑜 𝑐𝑟𝑒𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑙𝑒 𝑒𝑛 𝑣𝑜𝑧 𝑎𝑙𝑡𝑎 𝑎 𝐽𝑎𝑐𝑜𝑏 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑖𝑑𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑅𝑜𝑜𝑘𝑠 𝑒𝑠𝑡á 𝑑𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑢𝑠 𝑓𝑟𝑢𝑡𝑜𝑠. 𝑌𝑎 𝑡𝑒𝑛𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑣𝑎𝑟𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑖𝑠𝑡𝑟𝑖𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝐿𝑜𝑛𝑑𝑟𝑒𝑠 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑣𝑖𝑔𝑖𝑙𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑦 𝑒𝑠𝑜 𝑛𝑜𝑠 ℎ𝑎 𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎𝑠 𝑣𝑒𝑛𝑡𝑎𝑗𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑚𝑖𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠. 𝐼𝑛𝑐𝑙𝑢𝑠𝑜 𝑎𝑑𝑚𝑖𝑡𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑢𝑡𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑛𝑒𝑐𝑒𝑠𝑖𝑡é 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑎 𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑖𝑏𝑎 𝑒𝑛 𝑚𝑖 𝑡𝑎𝑟𝑒𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑐𝑢𝑝𝑒𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑙𝑙𝑎𝑣𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑒ñ𝑜𝑟𝑖𝑡𝑎 𝑇ℎ𝑜𝑟𝑛𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣ó 𝑒𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜 ú𝑙𝑡𝑖𝑚𝑜 𝑒𝑛𝑓𝑟𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜.

    𝐿𝑜 𝑚𝑎𝑙𝑜 𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒, 𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑦𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑢𝑣𝑒 𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑐𝑢𝑝𝑒𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑙𝑙𝑎𝑣𝑒 𝑦 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎𝑟 𝑑𝑎𝑟 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑆𝑢𝑑𝑎𝑟𝑖𝑜 𝑦 𝑠𝑢 𝑢𝑏𝑖𝑐𝑎𝑐𝑖ó𝑛, 𝑚𝑖 𝑞𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑜 ℎ𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑢𝑣𝑜 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑠𝑢𝑦𝑎𝑠. 𝑆𝑢 𝑝𝑒𝑙𝑒𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑦 𝑒𝑚𝑝𝑙𝑒𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝐶𝑟𝑎𝑤𝑓𝑜𝑟𝑑 𝑆𝑡𝑎𝑟𝑟𝑖𝑐𝑘 ℎ𝑎 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑠𝑖𝑛𝑓í𝑛 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑎𝑠𝑡𝑟𝑒𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜 𝑦 ℎ𝑒 𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑖𝑟 𝑎𝑟𝑟𝑒𝑔𝑙𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑢𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠. 𝑁𝑜 𝑚𝑒 𝑏𝑎𝑠𝑡𝑎𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑙𝑒 𝑚𝑖𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑒𝑏𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑎𝑐𝑒 𝑦 𝑛𝑜 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎𝑟𝑠𝑒 𝑠𝑖𝑛 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜.

    𝐽𝑎𝑐𝑜𝑏 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑖𝑛𝑐𝑜𝑚𝑝𝑒𝑡𝑒𝑛𝑡𝑒, 𝑒𝑠 𝑖𝑚𝑝𝑟𝑢𝑑𝑒𝑛𝑡𝑒. 𝐸𝑠𝑜 𝑚𝑒 𝑓𝑟𝑢𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑚𝑎𝑠𝑖𝑎𝑑𝑜. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜..."

    La pluma se detuvo antes de poder continuar con el trazado. Evie miró fijamente esas dos palabras que daban comienzo a una nueva oración, pero su mente quedó en blanco.

    No. En blanco sería un malentendido. En realidad, un sentimiento en particular se apoderó de ella. Preocupación. E iba dirigida nada más ni nada menos que a Jacob. O, mejor dicho, su preocupación era por Jacob.

    Hace unos días discutieron debido a que Evie estaba cansada de tener que solucionar lo que su gemelo dejaba como daños colaterales (si se podía llamar de esa forma). Más que liberar a Londres parecía que quería ahogarla. Y Jacob no se quedó callado, en absoluto. Eso era de esperarse. Lo que no esperó era que desapareciera por los días siguientes, ni siquiera una pequeña pisada al tren o a la tienda de Henry Green. Eso la tenía con los nervios creciendo dentro suyo.

    La costumbre que su hermano desapareciera era usual, pero él siempre volvía a la noche siguiente o incluso a la mañana siguiente. Evie tampoco lo podía encontrar y era extraño, porque creía ser buena para rastrearlo teniendo en cuenta el huracán que él dejaba allí donde pisaba. Ahora... nada.

    —Jacob... ¿en dónde te has metido ahora? —murmuró mientras dejó la pluma a un lado, casi al instante poniéndose de pie.

    Ajustó su guantelete, mirando hacia la puerta del vagón del tren en movimiento. No lo pensó demasiado y salió de allí con rapidez. Otra noche para seguir buscando a su hermano (que muy probablemente sólo sería un paseo por la ciudad), porque ya no podía avanzar con nada si no tenía la certeza que él estaba bien.




    || No es exactamente la imagen que tenía en mente para publicar con el escrito, pero mi paciencia en buscar algo hasta similar se agotó.
    "𝐻𝑢𝑏𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑝𝑟𝑜𝑔𝑟𝑒𝑠𝑜 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠 𝑠𝑒𝑚𝑎𝑛𝑎𝑠, 𝑡𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑓í𝑐𝑖𝑙 𝑛𝑢𝑚𝑒𝑟𝑎𝑟𝑙𝑜𝑠 𝑒𝑛 𝑜𝑟𝑑𝑒𝑛. 𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑎𝑠í 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑒 𝑟𝑒𝑎𝑙𝑖𝑧𝑎𝑟𝑜𝑛 𝑐𝑖𝑒𝑟𝑡𝑎𝑠 𝑎𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠, 𝑡𝑎𝑚𝑏𝑖é𝑛 𝑞𝑢𝑒𝑑𝑎𝑟𝑜𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑠. 𝑁𝑜 𝑐𝑟𝑒𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑙𝑒 𝑒𝑛 𝑣𝑜𝑧 𝑎𝑙𝑡𝑎 𝑎 𝐽𝑎𝑐𝑜𝑏 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑖𝑑𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑅𝑜𝑜𝑘𝑠 𝑒𝑠𝑡á 𝑑𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑢𝑠 𝑓𝑟𝑢𝑡𝑜𝑠. 𝑌𝑎 𝑡𝑒𝑛𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑣𝑎𝑟𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑖𝑠𝑡𝑟𝑖𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝐿𝑜𝑛𝑑𝑟𝑒𝑠 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑣𝑖𝑔𝑖𝑙𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑦 𝑒𝑠𝑜 𝑛𝑜𝑠 ℎ𝑎 𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎𝑠 𝑣𝑒𝑛𝑡𝑎𝑗𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑚𝑖𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠. 𝐼𝑛𝑐𝑙𝑢𝑠𝑜 𝑎𝑑𝑚𝑖𝑡𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑢𝑡𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑛𝑒𝑐𝑒𝑠𝑖𝑡é 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑎 𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑖𝑏𝑎 𝑒𝑛 𝑚𝑖 𝑡𝑎𝑟𝑒𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑐𝑢𝑝𝑒𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑙𝑙𝑎𝑣𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑒ñ𝑜𝑟𝑖𝑡𝑎 𝑇ℎ𝑜𝑟𝑛𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣ó 𝑒𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜 ú𝑙𝑡𝑖𝑚𝑜 𝑒𝑛𝑓𝑟𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜. 𝐿𝑜 𝑚𝑎𝑙𝑜 𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒, 𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑦𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑢𝑣𝑒 𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑐𝑢𝑝𝑒𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑙𝑙𝑎𝑣𝑒 𝑦 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎𝑟 𝑑𝑎𝑟 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑆𝑢𝑑𝑎𝑟𝑖𝑜 𝑦 𝑠𝑢 𝑢𝑏𝑖𝑐𝑎𝑐𝑖ó𝑛, 𝑚𝑖 𝑞𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑜 ℎ𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑢𝑣𝑜 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑠𝑢𝑦𝑎𝑠. 𝑆𝑢 𝑝𝑒𝑙𝑒𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑦 𝑒𝑚𝑝𝑙𝑒𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝐶𝑟𝑎𝑤𝑓𝑜𝑟𝑑 𝑆𝑡𝑎𝑟𝑟𝑖𝑐𝑘 ℎ𝑎 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑠𝑖𝑛𝑓í𝑛 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑎𝑠𝑡𝑟𝑒𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜 𝑦 ℎ𝑒 𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑖𝑟 𝑎𝑟𝑟𝑒𝑔𝑙𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑢𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠. 𝑁𝑜 𝑚𝑒 𝑏𝑎𝑠𝑡𝑎𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑙𝑒 𝑚𝑖𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑒𝑏𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑎𝑐𝑒 𝑦 𝑛𝑜 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎𝑟𝑠𝑒 𝑠𝑖𝑛 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜. 𝐽𝑎𝑐𝑜𝑏 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑖𝑛𝑐𝑜𝑚𝑝𝑒𝑡𝑒𝑛𝑡𝑒, 𝑒𝑠 𝑖𝑚𝑝𝑟𝑢𝑑𝑒𝑛𝑡𝑒. 𝐸𝑠𝑜 𝑚𝑒 𝑓𝑟𝑢𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑚𝑎𝑠𝑖𝑎𝑑𝑜. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜..." La pluma se detuvo antes de poder continuar con el trazado. Evie miró fijamente esas dos palabras que daban comienzo a una nueva oración, pero su mente quedó en blanco. No. En blanco sería un malentendido. En realidad, un sentimiento en particular se apoderó de ella. Preocupación. E iba dirigida nada más ni nada menos que a Jacob. O, mejor dicho, su preocupación era por Jacob. Hace unos días discutieron debido a que Evie estaba cansada de tener que solucionar lo que su gemelo dejaba como daños colaterales (si se podía llamar de esa forma). Más que liberar a Londres parecía que quería ahogarla. Y Jacob no se quedó callado, en absoluto. Eso era de esperarse. Lo que no esperó era que desapareciera por los días siguientes, ni siquiera una pequeña pisada al tren o a la tienda de Henry Green. Eso la tenía con los nervios creciendo dentro suyo. La costumbre que su hermano desapareciera era usual, pero él siempre volvía a la noche siguiente o incluso a la mañana siguiente. Evie tampoco lo podía encontrar y era extraño, porque creía ser buena para rastrearlo teniendo en cuenta el huracán que él dejaba allí donde pisaba. Ahora... nada. —Jacob... ¿en dónde te has metido ahora? —murmuró mientras dejó la pluma a un lado, casi al instante poniéndose de pie. Ajustó su guantelete, mirando hacia la puerta del vagón del tren en movimiento. No lo pensó demasiado y salió de allí con rapidez. Otra noche para seguir buscando a su hermano (que muy probablemente sólo sería un paseo por la ciudad), porque ya no podía avanzar con nada si no tenía la certeza que él estaba bien. || No es exactamente la imagen que tenía en mente para publicar con el escrito, pero mi paciencia en buscar algo hasta similar se agotó.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Resident evil 4
    Fandom 𝐑𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧 𝐞𝐯𝐢𝐥
    Categoría Ciencia ficción
    [legend_crimson_bear_272]

    El viento frio y humedo de esta región olvidada de España me cala hasta los huesos pero no es nada que no pueda manejar. Llevo un buen rato observando este pueblo mugriento desde la sombra de los arboles muertos. Las casas de madera podrida parecen a punto de colapsar, y el olor a humo mezclado con algo que huele a sangre vieja esta por todas partes.

    Por el rabillo del ojo veo a los aldeanos patrullando los caminos de tierra con antorchas y trinchetes. Ya no queda rastro de humanidad en sus rostros, solo una obediencia ciega y ese brillo rojizo en los ojos. Un pitido sordo en mi comunicador rompe la tranquilidad del bosque. Es Wesker impaciente como siempre, exijiendo saber si ya localize la muestra de Las Plagas. Le respondo con mi tono habitual diciendo que todo va deacuerdo al plan, y corto la comunicación rápido antes de que empiese a darme uno de sus sermones.

    A través de mis binoculares distingo un movimiento brusco cerca de la plaza central. Ahi esta el. Esa chaqueta de cuero y ese flequillo rubio son inconfundibles... Leon. Vaya parece que el agente del presidente tiene la costumbre, de meterse en la boca del lobo sin dudarlo. Por un par de minutos me quedo viendolo esquivar los golpes de los aldeanos, sigue teniendo esa agilidad para sobrevivir. Parte de mi quiere bajar a darle una mano pero mis ordenes son claras, y el sentimentalismo no paga las cuentas.

    Guardo los binoculares en mi cinturón y preparo mi gancho de agarre, apuntando hacia la cornisa de una casa alta que da hacia la iglesia. Necesito llegar a una zona elevada para trazar una ruta hacia el castillo. Salto al vacio y siento el tiron del cable, aterrizando suavemente sobre las tejas resbaladizas por la lluvia fina. Justo debajo de mi posicion, escucho a un Ganado murmurando palabras rasposas en español antiguo... no tiene ni idea de que estoy justo sobre su cabeza.
    [legend_crimson_bear_272] El viento frio y humedo de esta región olvidada de España me cala hasta los huesos pero no es nada que no pueda manejar. Llevo un buen rato observando este pueblo mugriento desde la sombra de los arboles muertos. Las casas de madera podrida parecen a punto de colapsar, y el olor a humo mezclado con algo que huele a sangre vieja esta por todas partes. Por el rabillo del ojo veo a los aldeanos patrullando los caminos de tierra con antorchas y trinchetes. Ya no queda rastro de humanidad en sus rostros, solo una obediencia ciega y ese brillo rojizo en los ojos. Un pitido sordo en mi comunicador rompe la tranquilidad del bosque. Es Wesker impaciente como siempre, exijiendo saber si ya localize la muestra de Las Plagas. Le respondo con mi tono habitual diciendo que todo va deacuerdo al plan, y corto la comunicación rápido antes de que empiese a darme uno de sus sermones. A través de mis binoculares distingo un movimiento brusco cerca de la plaza central. Ahi esta el. Esa chaqueta de cuero y ese flequillo rubio son inconfundibles... Leon. Vaya parece que el agente del presidente tiene la costumbre, de meterse en la boca del lobo sin dudarlo. Por un par de minutos me quedo viendolo esquivar los golpes de los aldeanos, sigue teniendo esa agilidad para sobrevivir. Parte de mi quiere bajar a darle una mano pero mis ordenes son claras, y el sentimentalismo no paga las cuentas. Guardo los binoculares en mi cinturón y preparo mi gancho de agarre, apuntando hacia la cornisa de una casa alta que da hacia la iglesia. Necesito llegar a una zona elevada para trazar una ruta hacia el castillo. Salto al vacio y siento el tiron del cable, aterrizando suavemente sobre las tejas resbaladizas por la lluvia fina. Justo debajo de mi posicion, escucho a un Ganado murmurando palabras rasposas en español antiguo... no tiene ni idea de que estoy justo sobre su cabeza.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    4
    16 turnos 0 maullidos
  • ⸻ Déjame ver, no todo es una mala racha ni una continua línea de eventos desafortunados, dentro del caos que emite la desesperanza he encontrado enseñanzas que continúan fortaleciendo mi crecimiento; si, eso es lo que creo.⸻ Rueda los ojos no muy de acuerdo con sus palabras.

    ⸻ Es un hecho, ya se acerca esa fecha del año... ⸻
    ⸻ Déjame ver, no todo es una mala racha ni una continua línea de eventos desafortunados, dentro del caos que emite la desesperanza he encontrado enseñanzas que continúan fortaleciendo mi crecimiento; si, eso es lo que creo.⸻ Rueda los ojos no muy de acuerdo con sus palabras. ⸻ Es un hecho, ya se acerca esa fecha del año... ⸻
    Me gusta
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • — Vuestro creador esta de regreso... —

    Fueron las únicas palabras que fue capaz de pronunciar antes de que su voz se glitcheara.

    — ¿͓̽H͓̽a͓͓̽̽b͓̽é͓̽i͓͓̽̽s͓̽ ͓̽v͓͓̽̽i͓͓̽̽s͓͓̽̽t͓͓̽̽o͓̽? ͓̽P͓͓̽̽o͓͓̽̽c͓͓̽̽o͓̽ a͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽c͓͓̽̽o͓̽ ͓̽v͓͓̽̽o͓͓̽̽y͓̽ ͓̽r͓͓̽̽e͓͓̽̽c͓͓̽̽u͓͓̽̽p͓͓̽̽e͓͓̽̽r͓̽a͓͓̽̽n͓͓̽̽d͓͓̽̽o͓̽ ͓̽m͓̽á͓̽s͓̽ ͓̽d͓͓̽̽e͓̽ ͓̽m͓͓̽̽i͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽d͓͓̽̽e͓͓̽̽r͓̽... ͓̽A͓͓̽̽u͓͓̽̽n͓͓̽̽q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽s͓͓̽̽i͓͓̽̽n͓̽ ͓̽q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽r͓͓̽̽o͓͓̽̽m͓͓̽̽p͓̽a͓͓̽̽n͓̽ ͓̽o͓͓̽̽t͓͓̽̽r͓̽a͓̽ ͓̽c͓̽a͓͓̽̽d͓͓̽̽e͓͓̽̽n͓̽a͓̽ ͓̽n͓͓̽̽o͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽d͓͓̽̽r͓̽é ͓̽l͓͓̽̽l͓͓̽̽e͓͓̽̽g͓̽a͓͓̽̽r͓̽ ͓̽m͓͓̽̽u͓͓̽̽y͓̽ ͓̽l͓͓̽̽e͓͓̽̽j͓͓̽̽o͓͓̽̽s͓̽... — Suspiro. — ͓̽Q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽r͓͓̽̽e͓͓̽̽m͓͓̽̽e͓͓̽̽d͓͓̽̽i͓͓̽̽o͓̽... —
    — Vuestro creador esta de regreso... — Fueron las únicas palabras que fue capaz de pronunciar antes de que su voz se glitcheara. — ¿͓̽H͓̽a͓͓̽̽b͓̽é͓̽i͓͓̽̽s͓̽ ͓̽v͓͓̽̽i͓͓̽̽s͓͓̽̽t͓͓̽̽o͓̽? ͓̽P͓͓̽̽o͓͓̽̽c͓͓̽̽o͓̽ a͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽c͓͓̽̽o͓̽ ͓̽v͓͓̽̽o͓͓̽̽y͓̽ ͓̽r͓͓̽̽e͓͓̽̽c͓͓̽̽u͓͓̽̽p͓͓̽̽e͓͓̽̽r͓̽a͓͓̽̽n͓͓̽̽d͓͓̽̽o͓̽ ͓̽m͓̽á͓̽s͓̽ ͓̽d͓͓̽̽e͓̽ ͓̽m͓͓̽̽i͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽d͓͓̽̽e͓͓̽̽r͓̽... ͓̽A͓͓̽̽u͓͓̽̽n͓͓̽̽q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽s͓͓̽̽i͓͓̽̽n͓̽ ͓̽q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽r͓͓̽̽o͓͓̽̽m͓͓̽̽p͓̽a͓͓̽̽n͓̽ ͓̽o͓͓̽̽t͓͓̽̽r͓̽a͓̽ ͓̽c͓̽a͓͓̽̽d͓͓̽̽e͓͓̽̽n͓̽a͓̽ ͓̽n͓͓̽̽o͓̽ ͓̽p͓͓̽̽o͓͓̽̽d͓͓̽̽r͓̽é ͓̽l͓͓̽̽l͓͓̽̽e͓͓̽̽g͓̽a͓͓̽̽r͓̽ ͓̽m͓͓̽̽u͓͓̽̽y͓̽ ͓̽l͓͓̽̽e͓͓̽̽j͓͓̽̽o͓͓̽̽s͓̽... — Suspiro. — ͓̽Q͓͓̽̽u͓͓̽̽e͓̽ ͓̽r͓͓̽̽e͓͓̽̽m͓͓̽̽e͓͓̽̽d͓͓̽̽i͓͓̽̽o͓̽... —
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Parte 3...

    Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente.

    —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado.

    —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema. 

    Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros.
    —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes.
    — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
    Parte 3... Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente. —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado. —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema.  Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros. —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes. — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados