• Y qué título te pongo
    Si no sé ni lo que siento
    Yo y mi corazón ya sabes
    No nos ponemos de acuerdo
    Le pedí no te enamores
    Y ya ves le valió cuerno
    Hoy palpita más que nunca
    Pero yo siento que muero
    Sufro porque no te tengo
    Alguien más llegó primero
    No sé qué hago aquí de tonto
    Mendigando amor ajeno
    Bendita su perra suerte
    Pero más perra la mía
    Que me permite tenerte
    Pero solo compartida
    Yo te haría feliz mil vidas
    Y otras mil más si tú quieres
    Lástima que eres prohibida
    Y así nomás no se puede
    Quisiera gritarle al mundo
    Que nos vemos a escondidas
    Yo sé que también quisieras
    Gritar que eres solo mía
    Y tú qué título me pones
    Cuando hablas con tus amigas
    Les dices que soy tu amante
    O les dices como a mí
    Que soy el amor de tu vida.
    Y qué título te pongo Si no sé ni lo que siento Yo y mi corazón ya sabes No nos ponemos de acuerdo Le pedí no te enamores Y ya ves le valió cuerno Hoy palpita más que nunca Pero yo siento que muero Sufro porque no te tengo Alguien más llegó primero No sé qué hago aquí de tonto Mendigando amor ajeno Bendita su perra suerte Pero más perra la mía Que me permite tenerte Pero solo compartida Yo te haría feliz mil vidas Y otras mil más si tú quieres Lástima que eres prohibida Y así nomás no se puede Quisiera gritarle al mundo Que nos vemos a escondidas Yo sé que también quisieras Gritar que eres solo mía Y tú qué título me pones Cuando hablas con tus amigas Les dices que soy tu amante O les dices como a mí Que soy el amor de tu vida.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos 329 vistas
  • —Otra guerra eh.

    O como sea que vayan a nombrar este “conflicto”

    Bien… no es la primera vez para mi, y seguro no será la última. Espero que esta vez las cosas sean diferentes.—

    Había sentido el movimiento en la sombra que dejó en Skadi. No había podido hacer acto de presencia más por haber estado lidiando con otras cosas, pero, siempre está observando.

    No solo su espalda… si no lo que se estaba revelando más delante de él.
    —Otra guerra eh. O como sea que vayan a nombrar este “conflicto” Bien… no es la primera vez para mi, y seguro no será la última. Espero que esta vez las cosas sean diferentes.— Había sentido el movimiento en la sombra que dejó en Skadi. No había podido hacer acto de presencia más por haber estado lidiando con otras cosas, pero, siempre está observando. No solo su espalda… si no lo que se estaba revelando más delante de él.
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos 278 vistas
  • Últimamente Kagehiro había estado saliendo mucho, no era como que a ella le molestara, pero ciertamente era extraño, incluso emocionalmente había estado un poco ausente, distraído, hasta cierto punto eso podía ser normal, al menos eso trataba de decirse a sí misma Ohime.

    Un día como tantos llegó de su trabajo, dejó las llaves en el espacio donde debían ir, bajó su mirada y miró unos recibos, otra vez Kagehiro no estaba en casa, los recibos eran cosas bastante peculiares para que el comprara, cosas de belleza adornos, ropa, entre otras, además algunos venían de la tienda de sanrio, sintió como una especie de punzada llegó hasta su pecho ¿Estaba saliendo con alguien más? la angustia comenzó a apoderarse del cuerpo de la rubia, temblaba, tomó los recibos y fue a la cocina, se hizo un té para tratar calmarse, después de hacerlo se sentó en la mesa, con su taza de té y observó aquellos.

    — No puede ser. . . Dios por favor que mis sospechas no sean verdad. —

    Pero sí Kagehiro le hubiera comprado esas cosas ya se las habría dado ¿No? Su cumpleaños no estaba cerca, ni su cumplemes, nada. Sin darse cuenta los ojos de Ohime comenzaron a sangrar transparentes lagrimas de dolor, al parecer el no era diferente a los demás hombres, sólo era un hombre fetichista más, con gusto por las jovencitas, se imaginó las peores cosas, el yendo a Kabukicho y recogiendo a una de las tantas estudiantes de preparatoria que se vendían a los hombres grandes, transpiró y colocó sus codos en la mesa y sus manos en la cabeza.

    — Tu no Kagehiro. . . MI K-san. —
    Últimamente Kagehiro había estado saliendo mucho, no era como que a ella le molestara, pero ciertamente era extraño, incluso emocionalmente había estado un poco ausente, distraído, hasta cierto punto eso podía ser normal, al menos eso trataba de decirse a sí misma Ohime. Un día como tantos llegó de su trabajo, dejó las llaves en el espacio donde debían ir, bajó su mirada y miró unos recibos, otra vez Kagehiro no estaba en casa, los recibos eran cosas bastante peculiares para que el comprara, cosas de belleza adornos, ropa, entre otras, además algunos venían de la tienda de sanrio, sintió como una especie de punzada llegó hasta su pecho ¿Estaba saliendo con alguien más? la angustia comenzó a apoderarse del cuerpo de la rubia, temblaba, tomó los recibos y fue a la cocina, se hizo un té para tratar calmarse, después de hacerlo se sentó en la mesa, con su taza de té y observó aquellos. — No puede ser. . . Dios por favor que mis sospechas no sean verdad. — Pero sí Kagehiro le hubiera comprado esas cosas ya se las habría dado ¿No? Su cumpleaños no estaba cerca, ni su cumplemes, nada. Sin darse cuenta los ojos de Ohime comenzaron a sangrar transparentes lagrimas de dolor, al parecer el no era diferente a los demás hombres, sólo era un hombre fetichista más, con gusto por las jovencitas, se imaginó las peores cosas, el yendo a Kabukicho y recogiendo a una de las tantas estudiantes de preparatoria que se vendían a los hombres grandes, transpiró y colocó sus codos en la mesa y sus manos en la cabeza. — Tu no Kagehiro. . . MI K-san. —
    Me entristece
    4
    0 turnos 0 maullidos 291 vistas
  • 10 a 200 líneas por Semana
    Fandom
    Marvel
    Búsqueda de
    Personaje
    Estado
    Disponible
    °.• Se buscan personajes del UCM para interacciones en el Inicio o roles y para ampliar nuestra gran familia •.°

    Aclaración: NO BUSCO CREAR UN ROL CERRADO. SOLO BUSCO QUE APAREZCAN MAS PERSONAJES DEL UCM APARTE DE LOS QUE YA EXISTEN EN LA PLATAFORMA. PARA QUE TODOS TENGAMOS GENTE CON QUIEN ROLEAR Y TRAMAS QUE DESARROLLAR Si ya eres un personaje de Marvel no hace falta que postules solo que corras la voz en ficrol y/o otras plataformas para traer más personajes del fandom

    Requisitos para el personaje:

    ⋆˙⊹-- Conocimiento del UCM: algo básico, tampoco vamos a ponernos exquisitos. Y que estén abiertos a headcanons de otros usuarios
    ⋆˙⊹-- Personajes 3D, es decir, con los FCs de las películas de Marvel
    ⋆˙⊹-- La extensión de rol puede ser desde párrafo, multi-párrafo, lo que sea. Solo queremos tener más variedad de personajes de Marvel en la plataforma
    ⋆˙⊹-- Personajes cuyos usuarios vengan con ganas de pasarlo bien y crear tramas increíbles.
    ⋆˙⊹--Usuarios dinámicos, que traigan energias y aporten positividad a la plataforma.
    ⋆˙⊹-- User amigables con los que se pueda entablar conversaciones y tramas de forma fácil en DM.
    ⋆˙⊹-- Que no desaparezcan. Que le echen ganas a sus personajes.
    ⋆˙⊹-- Que activen sus personajes
    ⋆˙⊹-- Conocimiento de la plataforma en la que se rolea, por supuesto. En este caso, FicRol. O que estén predispuestos a aprender.
    ⋆˙⊹-- Mentalidad abierta ya que hay personajes del UCM aqui con sus propios headcanons, tramas y shipps.

    ¡Si te interesa, postúlate! ¡Qué ganas de ver más personajes del fandom!

    Y si conoces a personas interesadas en traer personajes del universo cinematográfico de Marvel, ¡bienvenidos sean! ¡Cuantos más, mejor!
    °.• Se buscan personajes del UCM para interacciones en el Inicio o roles y para ampliar nuestra gran familia •.° Aclaración: NO BUSCO CREAR UN ROL CERRADO. SOLO BUSCO QUE APAREZCAN MAS PERSONAJES DEL UCM APARTE DE LOS QUE YA EXISTEN EN LA PLATAFORMA. PARA QUE TODOS TENGAMOS GENTE CON QUIEN ROLEAR Y TRAMAS QUE DESARROLLAR ❤️‍🩹 Si ya eres un personaje de Marvel no hace falta que postules 😇 solo que corras la voz en ficrol y/o otras plataformas para traer más personajes del fandom Requisitos para el personaje: ⋆˙⊹-- Conocimiento del UCM: algo básico, tampoco vamos a ponernos exquisitos. Y que estén abiertos a headcanons de otros usuarios ⋆˙⊹-- Personajes 3D, es decir, con los FCs de las películas de Marvel ⋆˙⊹-- La extensión de rol puede ser desde párrafo, multi-párrafo, lo que sea. Solo queremos tener más variedad de personajes de Marvel en la plataforma ⋆˙⊹-- Personajes cuyos usuarios vengan con ganas de pasarlo bien y crear tramas increíbles. ⋆˙⊹--Usuarios dinámicos, que traigan energias y aporten positividad a la plataforma. ⋆˙⊹-- User amigables con los que se pueda entablar conversaciones y tramas de forma fácil en DM. ⋆˙⊹-- Que no desaparezcan. Que le echen ganas a sus personajes. ⋆˙⊹-- Que activen sus personajes ⋆˙⊹-- Conocimiento de la plataforma en la que se rolea, por supuesto. En este caso, FicRol. O que estén predispuestos a aprender. ⋆˙⊹-- Mentalidad abierta ya que hay personajes del UCM aqui con sus propios headcanons, tramas y shipps. ¡Si te interesa, postúlate! ¡Qué ganas de ver más personajes del fandom! Y si conoces a personas interesadas en traer personajes del universo cinematográfico de Marvel, ¡bienvenidos sean! ¡Cuantos más, mejor!
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 comentarios 2 compartidos 1073 vistas
  • Eclipse Conjurado

    Fondo Musical:

    https://www.youtube.com/watch?v=H0vMGJXtTLc

    Emblemático, supremo, tan dadivoso que hasta las golondrinas podían sentirlo relucir de entre todos los entramados. Se mueve como una oruga, ondulante y de presteza acérrima; quién sino como en el cómo equilibrar la grandeza de su ensoñación. Eleva la crucialita de la aurora boreal de su rostro. Las gotas de sus cuencas, de vestimenta de bruna osadía, hieden a incienso y candores incorruptos. La rueda del tiempo cabalga sobre su pelvis, corrompida por los laureles que arropan la estructura de su corporeidad.

    Esa tan ajena a lo casual de las bestias y estrellas, sangre y altares que forman los aromas de su cuerpo.

    Se persigna, se persigna, se persigna. Sus treinta y tres extremidades hacen el amor con la anatomía de esa nieve lluvia, garganta, espalda, mano y sien que son sometidas a la tortura de sus ecos nacientes. Cercenadas sus primeras almas decaen en el pozo del purgatorio, como una cascada sobre el embrollo de sus versales, de tan crecientes crisálidas indistintas de parir a la villanía de sus pensamientos: venideros de su imaginación.

    Ondula, rasga, acalla su mudez. Muge, ladra, bala y su voz no perfora la pared de hierro, porque los cordeles del eclipse que lo ha reclamado como suyo, cala por sus huesos. Los clavos de la esclavitud con la que lo han condenado enciende la llamada de a los más santos soñadores.

    Frialdad inevitable, gala presea que degüella la profundidad de sus espejismos.

    Trocean los más inmolados la veintena de sus dedos; quedan otras docenas más por las que repartir entre las crías que escudan sus amainadas promesas. Crecen sus alabeos de desideratas. Decrecen sus solfeos de liras labradas con huesos de sus costillas.

    Dignifican el conjuro sobre el mural del teatro en el que representa la buena obra por la que ha arribado al equilibrio de ese planeta corrompido por sendos exterminios. Es un príncipe o una princesa, no se sabe cuál, a la espera de su propio yo. Corrompida su doblegues de premura acaudala; los primeros ritos, segundos compases, terceros valses provocan el emerger del coseno de su madre en el centro de las entrañas del mismísimo regente amanecido.

    Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne.

    Equilibrio del conjurado que sostiene el machete sobre la bilis que ensucia sus labiales y el tronco de su garganta. Muge, ladra y bala con la espesura de un rosal, al instante en que encalla en las orillas. Le reciben con la locura anunciada a sus abismos de emancipación. Con canela desdobla los puntos de la playa. Crea y ejecuta empinadas obras maestras.

    Chocan y vibran, vibran y chocan en el terrario donde las mariposas son depuestas en frascos que encierran a sus deseos. Su garganta es cercenada y el manantial decae de entre el clamor de la comedia, que se luce en su ser con inevitables capacidades de ser riego de mantos y otros conjuros, que en la aldea se pueden sopesar como una buena nueva para los más propensos a ser nacimiento de esperanza.

    Gracia de lunares, en Fa sostenida. Equilibrio de pastizales sobre el puente de mis mejillas. Tersura de rostros, soy un príncipe de sueños. Un Ángel clandestino en tiempo de obsidianas. Maltrecho de corazón, ruego por nosotros en este orfanatorio de poetas muertos. Quien a la causa ennoblece sus extremidades, las junta con un entramado de prismas.

    Un sollozo de espinas renace de entre sus piernas. Muge, ladra y bala y la música sostiene el terror de su mente, la que te imagina con tu manzana dorada en el contraes del arrullo de tus labios. Arrullas a los gritos de otros prisioneros que se decapitan a sí mismos, con malsana y crudezas agallas.

    El eclipse que anuncia la prontitud de la mortandad, es una vez y sólo una vez, de amalgamas de otros tantos afluentes de libertad. De santos aparecidos. De santos cercenados. De otros tantos que se dan las manos en amaestra hambruna y que hacen el amor para romper la maldición de valles de crisantemos y cardenales de plata.
    Eclipse Conjurado Fondo Musical: https://www.youtube.com/watch?v=H0vMGJXtTLc Emblemático, supremo, tan dadivoso que hasta las golondrinas podían sentirlo relucir de entre todos los entramados. Se mueve como una oruga, ondulante y de presteza acérrima; quién sino como en el cómo equilibrar la grandeza de su ensoñación. Eleva la crucialita de la aurora boreal de su rostro. Las gotas de sus cuencas, de vestimenta de bruna osadía, hieden a incienso y candores incorruptos. La rueda del tiempo cabalga sobre su pelvis, corrompida por los laureles que arropan la estructura de su corporeidad. Esa tan ajena a lo casual de las bestias y estrellas, sangre y altares que forman los aromas de su cuerpo. Se persigna, se persigna, se persigna. Sus treinta y tres extremidades hacen el amor con la anatomía de esa nieve lluvia, garganta, espalda, mano y sien que son sometidas a la tortura de sus ecos nacientes. Cercenadas sus primeras almas decaen en el pozo del purgatorio, como una cascada sobre el embrollo de sus versales, de tan crecientes crisálidas indistintas de parir a la villanía de sus pensamientos: venideros de su imaginación. Ondula, rasga, acalla su mudez. Muge, ladra, bala y su voz no perfora la pared de hierro, porque los cordeles del eclipse que lo ha reclamado como suyo, cala por sus huesos. Los clavos de la esclavitud con la que lo han condenado enciende la llamada de a los más santos soñadores. Frialdad inevitable, gala presea que degüella la profundidad de sus espejismos. Trocean los más inmolados la veintena de sus dedos; quedan otras docenas más por las que repartir entre las crías que escudan sus amainadas promesas. Crecen sus alabeos de desideratas. Decrecen sus solfeos de liras labradas con huesos de sus costillas. Dignifican el conjuro sobre el mural del teatro en el que representa la buena obra por la que ha arribado al equilibrio de ese planeta corrompido por sendos exterminios. Es un príncipe o una princesa, no se sabe cuál, a la espera de su propio yo. Corrompida su doblegues de premura acaudala; los primeros ritos, segundos compases, terceros valses provocan el emerger del coseno de su madre en el centro de las entrañas del mismísimo regente amanecido. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Equilibrio del conjurado que sostiene el machete sobre la bilis que ensucia sus labiales y el tronco de su garganta. Muge, ladra y bala con la espesura de un rosal, al instante en que encalla en las orillas. Le reciben con la locura anunciada a sus abismos de emancipación. Con canela desdobla los puntos de la playa. Crea y ejecuta empinadas obras maestras. Chocan y vibran, vibran y chocan en el terrario donde las mariposas son depuestas en frascos que encierran a sus deseos. Su garganta es cercenada y el manantial decae de entre el clamor de la comedia, que se luce en su ser con inevitables capacidades de ser riego de mantos y otros conjuros, que en la aldea se pueden sopesar como una buena nueva para los más propensos a ser nacimiento de esperanza. Gracia de lunares, en Fa sostenida. Equilibrio de pastizales sobre el puente de mis mejillas. Tersura de rostros, soy un príncipe de sueños. Un Ángel clandestino en tiempo de obsidianas. Maltrecho de corazón, ruego por nosotros en este orfanatorio de poetas muertos. Quien a la causa ennoblece sus extremidades, las junta con un entramado de prismas. Un sollozo de espinas renace de entre sus piernas. Muge, ladra y bala y la música sostiene el terror de su mente, la que te imagina con tu manzana dorada en el contraes del arrullo de tus labios. Arrullas a los gritos de otros prisioneros que se decapitan a sí mismos, con malsana y crudezas agallas. El eclipse que anuncia la prontitud de la mortandad, es una vez y sólo una vez, de amalgamas de otros tantos afluentes de libertad. De santos aparecidos. De santos cercenados. De otros tantos que se dan las manos en amaestra hambruna y que hacen el amor para romper la maldición de valles de crisantemos y cardenales de plata.
    0 turnos 0 maullidos 221 vistas
  • De tanto estar en el mundo humano hace mucho no volvia a mi mundo, reina descuidada, igual estaba haciendo trabajos para mis hadas pero... Que paz siento estando aqui, un lugar al que solo yo (Con o sin visitas que vengan conmigo) u otras hadas pueden entrar, un lugar seguro y protegido de cualquier mal, necesitaba escapar un momento de los humanos
    De tanto estar en el mundo humano hace mucho no volvia a mi mundo, reina descuidada, igual estaba haciendo trabajos para mis hadas pero... Que paz siento estando aqui, un lugar al que solo yo (Con o sin visitas que vengan conmigo) u otras hadas pueden entrar, un lugar seguro y protegido de cualquier mal, necesitaba escapar un momento de los humanos
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos 344 vistas
  • Dejando las cosas claras
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Drama
    Lady Cowper au

    Hace un día maravilloso por eso ordené al servicio que el té lo sirva en el jardín, donde tenemos una preciosa mesa con toldo.
    Mi esposo aún continúa de viaje, la semana pasada recibí una carta suya.

    Parece que va alargar su estancia un mes más, algunas mujeres ya hablan entre ellas sospechando sobre si volverá y otras creen que es una excusa y que en realidad yo lo asesine.
    Son todas unas estúpidas, no me afecta ninguno de sus cotilleos.

    Araminta Gunningworth
    Lady Cowper au Hace un día maravilloso por eso ordené al servicio que el té lo sirva en el jardín, donde tenemos una preciosa mesa con toldo. Mi esposo aún continúa de viaje, la semana pasada recibí una carta suya. Parece que va alargar su estancia un mes más, algunas mujeres ya hablan entre ellas sospechando sobre si volverá y otras creen que es una excusa y que en realidad yo lo asesine. Son todas unas estúpidas, no me afecta ninguno de sus cotilleos. [Wyatt_Gunningworth]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
    Me gusta
    1
    47 turnos 0 maullidos 307 vistas
  • El chico lobo había encontrado papas en el mercado de Mondstadt emocionado por haber hallado aquellos tubérculos compró varias piezas con las moras que se había ganado días atrás y claro, prepararía uno de sus platillos favoritos.

    Fue al Buen Cazador, con Sara a pedirle su cocina prestada para hacer sus croquetas de papa en forma de garra de lobo. Puso a hervir el ingrediente principal hasta que estuvieran a su punto suave para molerlas, añadió mantequilla, sal, pimienta, y otras hierbas de olor que había seleccionado con su olfato. Frunció el ceño en señal de concentración y hasta en ocasiones sacaba la lengua mientas con sus manos amoldaba y aplastaba cada bola con sus manos hasta hacerles la forma de garra, las pasó por bastante huevo batido y claro, el pan rallado.

    -...... -miró con complicidad hacia los lados y, con un gesto de victoria iba a meter las croquetas al aceite-

    +¡ALTO AHÍ!...-se escuchó de repente, era Sara- Ya te he dicho que me llames cuando vas a freír, esto es peligroso y te puedes quemar, Razor. A ver...yo hago esto, de todos modos, toda la preparación es tuya~.

    -...¡Tsk!... -Derrotado, Razor cede el último paso, la fritura. Después de varios minutos las croquetas son emplatadas acompañadas de brócoli salteado en mantequilla-

    +Listo, Razor, ya están y.. ¿Para quién llevas esto ahora?.

    Razor dejó nuevamente un plato para Sara como agradecimiento por dejarlo usar su cocina y tomó el resto.

    -Para...Jean....gracias... -Dijo sin más y se fue corriendo a la sede de los caballeros de Favonius. Lisa le había dicho hace mucho sobre Jean, por un comentario que Razor había hecho de ella, no descansaba y el que él cuidara a Klee de vez en cuando, Lisa le hizo ver que era una ayuda para la Maestra Intendente, sin embargo, le pareció bien llevarle algo de comer.-

    -...Hmmm... -Llegando a la cede, miró los platos y, con cierta travesura, removió las verduras del plato de él y las pasó al plato de Jean, cualquiera diría que era para que ella comiera más y, si fuera cierto, la realidad era que él odiaba las verduras-

    -...Jean -Tocó la puerta de la oficina un par de veces y, sin esperar entró, no estaba acostumbrado a las formalidades y, como entraba seguido a la Biblioteca de Lisa, le parecía normal- Traer...comida...para....Jean....
    El chico lobo había encontrado papas en el mercado de Mondstadt emocionado por haber hallado aquellos tubérculos compró varias piezas con las moras que se había ganado días atrás y claro, prepararía uno de sus platillos favoritos. Fue al Buen Cazador, con Sara a pedirle su cocina prestada para hacer sus croquetas de papa en forma de garra de lobo. Puso a hervir el ingrediente principal hasta que estuvieran a su punto suave para molerlas, añadió mantequilla, sal, pimienta, y otras hierbas de olor que había seleccionado con su olfato. Frunció el ceño en señal de concentración y hasta en ocasiones sacaba la lengua mientas con sus manos amoldaba y aplastaba cada bola con sus manos hasta hacerles la forma de garra, las pasó por bastante huevo batido y claro, el pan rallado. -...... -miró con complicidad hacia los lados y, con un gesto de victoria iba a meter las croquetas al aceite- +¡ALTO AHÍ!...-se escuchó de repente, era Sara- Ya te he dicho que me llames cuando vas a freír, esto es peligroso y te puedes quemar, Razor. A ver...yo hago esto, de todos modos, toda la preparación es tuya~. -...¡Tsk!... -Derrotado, Razor cede el último paso, la fritura. Después de varios minutos las croquetas son emplatadas acompañadas de brócoli salteado en mantequilla- +Listo, Razor, ya están y.. ¿Para quién llevas esto ahora?. Razor dejó nuevamente un plato para Sara como agradecimiento por dejarlo usar su cocina y tomó el resto. -Para...Jean....gracias... -Dijo sin más y se fue corriendo a la sede de los caballeros de Favonius. Lisa le había dicho hace mucho sobre Jean, por un comentario que Razor había hecho de ella, no descansaba y el que él cuidara a Klee de vez en cuando, Lisa le hizo ver que era una ayuda para la Maestra Intendente, sin embargo, le pareció bien llevarle algo de comer.- -...Hmmm... -Llegando a la cede, miró los platos y, con cierta travesura, removió las verduras del plato de él y las pasó al plato de Jean, cualquiera diría que era para que ella comiera más y, si fuera cierto, la realidad era que él odiaba las verduras- -...[little.lion] -Tocó la puerta de la oficina un par de veces y, sin esperar entró, no estaba acostumbrado a las formalidades y, como entraba seguido a la Biblioteca de Lisa, le parecía normal- Traer...comida...para....Jean....
    Me encocora
    3
    2 turnos 0 maullidos 263 vistas
  • ╔═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╗
    A la mañana siguiente, yo y madre estábamos haciendo los deberes en casa ya que éramos solo dos mujeres en ella, y como de costumbre ella salía a trabajar como institutriz a una hora exacta, eso me dio tiempo para salir y prepararme para ir a ver de lo que trataba la famosa reunión de señoritas solteras, lo cierto era que me consideraba una joven muy curiosa por las personas en el exterior, y para mí suerte cada oportunidad la tomaba para aprender del mundo.

    Al llegar al lugar donde todas las personas se reunieron con la reina, me escondí entre la multitud, curiosa por ver a aquellas doncellas con largos y hermosos vestidos haciendo una reverencia, algunas no lo hacían muy bien y otras lo hacían a la perfección. En eso un guardia me noto y me confundió con una de esas doncellas, fue hacia el hombre que anunciaba a las mujeres para poder presentarme, sin embargo había un problema, yo no era más que una instrusa en aquel lugar, alguien que solo estaba ahí para observar, no para ser presentada como alguien a quien la reina debiera conocer.

    El chambelán al verme y notar que no aparecía en la lista me vio un un dejo de curiosidad y sospecha, la reina esperaba a la siguiente chica con algo de impaciencia, yo por otro lado estaba nerviosa por el lío en el que me había metido, el chambelán me susurro en voz baja. "— Mándame por favor dame a conocer tu nombre para que puedas ser presentada con la reina.—" . Mi voz y mi cuerpo temblaban de nervios, los tartamudos empezaron a salir de mi boca, temerosa por ser conocida. "— Bueno...yo...yo me llamo Emy Mountbannet señor. —"

    El hombre asintió ligeramente satisfecho, para después presentarme como tal mí nombre e improvisar con el apellido familiar. Las puertas se abrieron, enseguida las miradas se podaron en mi, una joven rubia con ojos y actitud tímida, luciendo un vestido largo sencillo, nada comparado con los grandes vestidos de las demás doncellas.

    Di un suspiro y empecé a caminar hacia la reina con pasos indecisos, al estar justo unos cuantos pasos frente a ella, recordé a una de las chicas que había llamado mi atención, su reverencia fue delicada y elegante, así que di un suspiro e imite su reverencia.

    La reina se acercó a mi con un gesto que hizo temblar mi ser, para luego dedicarme su aprobación, y sin querer en ese momento fue cuando comprendí que mi vida iba a cambiar el rumbo de la historia.
    ╚═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╝

    ╔═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╗ A la mañana siguiente, yo y madre estábamos haciendo los deberes en casa ya que éramos solo dos mujeres en ella, y como de costumbre ella salía a trabajar como institutriz a una hora exacta, eso me dio tiempo para salir y prepararme para ir a ver de lo que trataba la famosa reunión de señoritas solteras, lo cierto era que me consideraba una joven muy curiosa por las personas en el exterior, y para mí suerte cada oportunidad la tomaba para aprender del mundo. Al llegar al lugar donde todas las personas se reunieron con la reina, me escondí entre la multitud, curiosa por ver a aquellas doncellas con largos y hermosos vestidos haciendo una reverencia, algunas no lo hacían muy bien y otras lo hacían a la perfección. En eso un guardia me noto y me confundió con una de esas doncellas, fue hacia el hombre que anunciaba a las mujeres para poder presentarme, sin embargo había un problema, yo no era más que una instrusa en aquel lugar, alguien que solo estaba ahí para observar, no para ser presentada como alguien a quien la reina debiera conocer. El chambelán al verme y notar que no aparecía en la lista me vio un un dejo de curiosidad y sospecha, la reina esperaba a la siguiente chica con algo de impaciencia, yo por otro lado estaba nerviosa por el lío en el que me había metido, el chambelán me susurro en voz baja. "— Mándame por favor dame a conocer tu nombre para que puedas ser presentada con la reina.—" . Mi voz y mi cuerpo temblaban de nervios, los tartamudos empezaron a salir de mi boca, temerosa por ser conocida. "— Bueno...yo...yo me llamo Emy Mountbannet señor. —" El hombre asintió ligeramente satisfecho, para después presentarme como tal mí nombre e improvisar con el apellido familiar. Las puertas se abrieron, enseguida las miradas se podaron en mi, una joven rubia con ojos y actitud tímida, luciendo un vestido largo sencillo, nada comparado con los grandes vestidos de las demás doncellas. Di un suspiro y empecé a caminar hacia la reina con pasos indecisos, al estar justo unos cuantos pasos frente a ella, recordé a una de las chicas que había llamado mi atención, su reverencia fue delicada y elegante, así que di un suspiro e imite su reverencia. La reina se acercó a mi con un gesto que hizo temblar mi ser, para luego dedicarme su aprobación, y sin querer en ese momento fue cuando comprendí que mi vida iba a cambiar el rumbo de la historia. ╚═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╝
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos 269 vistas
  • Ya eran las 6am cuando su jornada laboral finalizó, algo que ocurría todos los días puesto que era host en un club. Pero el problema en realidad no radicaba en las horas a las que acabara (aunque eso le hiciera llevar una vida un poco desajustada), era más bien la forma en la que llegaba a su casa.

    Durante las horas de trabajo debía beber mucho, pues consumía alcohol junto a los clientes (hombres y mujeres), después de todo cuantas más botellas pidiera cada cliente más dinero ganaban y más subía el en el ranking. A demás no bastaba solo con eso pues, comúnmente, al salir del trabajo iba a algún antro que aún se mantuviera abierto para beber un poco más allí, quizá consumir alguna sustancia ilícita y, si tenía suerte, tener un rapidín en el baño con algún hombre atractivo tan colocado como él.
    Algunas veces, si podía y tenía el tiempo, también se llevaba a su casa a hombres que conocía en bares o apps de citas, siempre intentando encontrar a ese perfecto dom de sus sueños. Cosa que sabía era imposible y por eso comúnmente los acababa largando a patadas de su casa al terminar (otras veces incluso a mitad del acto si se aburría demasiado)

    Estaba por regresar a su apartamento a las 8am, completamente ebrio aunque no drogado, pues no había encontrado ningún vendedor en el antro al que fue. Se había acostado con un desconocido en el baño del mencionado sitio y se tambaleaba un poco por la calle, con la ropa algo descolocada pues llevaba la chaqueta en la mano, la camisa con varios botones abiertos tanto en la parte superior como inferior y el cinturón del pantalón muy mal puesto. A través de esos botones abiertos se podían apreciar un par de chupetones en su blanca piel y, por dios, apestaba a alcohol y estaba empapado, cualquiera diría que se lo echó por el encima en lugar de beberlo (tampoco sería un pensamiento muy alejado de la realidad).

    Aún le costaba acordarse de donde vivía ya que no hacía demasiado tiempo que se mudó a ese nuevo lugar, tuvo que dejar el anterior porque los vecinos se quejaban del ruido cuando traía compañía.

    -Puta mierda todo... Hip!... Desgraciado que no aguanta ni Hip!... Ni cinco... Minutos...- Sí, iba caminando por la calle quejándose del tipo con el que tuvo relaciones en aquel baño.
    Ya eran las 6am cuando su jornada laboral finalizó, algo que ocurría todos los días puesto que era host en un club. Pero el problema en realidad no radicaba en las horas a las que acabara (aunque eso le hiciera llevar una vida un poco desajustada), era más bien la forma en la que llegaba a su casa. Durante las horas de trabajo debía beber mucho, pues consumía alcohol junto a los clientes (hombres y mujeres), después de todo cuantas más botellas pidiera cada cliente más dinero ganaban y más subía el en el ranking. A demás no bastaba solo con eso pues, comúnmente, al salir del trabajo iba a algún antro que aún se mantuviera abierto para beber un poco más allí, quizá consumir alguna sustancia ilícita y, si tenía suerte, tener un rapidín en el baño con algún hombre atractivo tan colocado como él. Algunas veces, si podía y tenía el tiempo, también se llevaba a su casa a hombres que conocía en bares o apps de citas, siempre intentando encontrar a ese perfecto dom de sus sueños. Cosa que sabía era imposible y por eso comúnmente los acababa largando a patadas de su casa al terminar (otras veces incluso a mitad del acto si se aburría demasiado) Estaba por regresar a su apartamento a las 8am, completamente ebrio aunque no drogado, pues no había encontrado ningún vendedor en el antro al que fue. Se había acostado con un desconocido en el baño del mencionado sitio y se tambaleaba un poco por la calle, con la ropa algo descolocada pues llevaba la chaqueta en la mano, la camisa con varios botones abiertos tanto en la parte superior como inferior y el cinturón del pantalón muy mal puesto. A través de esos botones abiertos se podían apreciar un par de chupetones en su blanca piel y, por dios, apestaba a alcohol y estaba empapado, cualquiera diría que se lo echó por el encima en lugar de beberlo (tampoco sería un pensamiento muy alejado de la realidad). Aún le costaba acordarse de donde vivía ya que no hacía demasiado tiempo que se mudó a ese nuevo lugar, tuvo que dejar el anterior porque los vecinos se quejaban del ruido cuando traía compañía. -Puta mierda todo... Hip!... Desgraciado que no aguanta ni Hip!... Ni cinco... Minutos...- Sí, iba caminando por la calle quejándose del tipo con el que tuvo relaciones en aquel baño.
    Me gusta
    1
    12 turnos 0 maullidos 310 vistas
Ver más resultados
Patrocinados