"Nosotros"
Fandom Oc
Categoría Drama
—Había vuelto a ocurrir luego de tanto... No me creí capaz, pero... Simplemente ocurrió.
Me encontraba fuera de un hotel de cinco estrellas, mi investigación me había conducido hasta aquel edificio. Allí se encontraba el hombre que estaba buscando, el hombre que había investigado durante largos meses sin dormir. A veces incluso pasaba días sin acostarme en la cama, aquella investigación vació todo de mí, yo debía encontrarlo y debía atraparlo. Me esmeré como nunca y cuando finalmente di con el blanco, no dudé en actuar.
Aquella noche el equipo especial rodeó el edificio, todas las salidas quedaron bloqueadas y a medida que revisabamos el hotel íbamos evacuando a los civiles. Todo estaba saliendo relativamente bien, digo... No tendría por qué haber algún inconveniente en todo eso...
A medida que fuimos avanzando, las balas comenzaron a caer por los suelos de los pasillos. Hubieron muchos muertos, civiles incluso que no pudimos ayudar. Pero por sobre todas las cosas, criminales que conseguimos abatir, sin opción a captura.
El hombre que buscaba se llamaba Max. Era un sujeto extremadamente estratégico y peligroso. Su conducta, su estilo, su manera de actuar, todo en él era impredecible, incluso aquella noche algo dentro de mí dudaba. Aunque todas las pistas habían dado a ese hotel, algo en mí dudaba... ¿Por qué dudaba? No tenía idea... Hasta que finalmente lo vi. Estaba parado frente al gran ventanal de una de las habitaciones, bebía una copa de whisky con tranquilidad. Lo rodeamos entre todos, pero él ni siquiera pareció molestarse o asustarse. Más bien, parecía como si lo tuviera todo bajo control.
Había sido una emboscada: los pilares principales del edificio explotaron, el hotel comenzó a derrumbarse con todo el equipo dentro. Y fue cuestión de segundos hasta que todos quedamos bajo escombros. Cuando desperté, no era yo... Tenía ese pelaje de nuevo, esas garras... Ese hocico... Lo que pasó después fue simplemente masacre. Acabé asesinando al resto de mi escuadrón a sangre fría, sin control de mí mismo.
*Haría una pequeña pausa, suspirando mientras recordaba los acontecimientos. Levantó la mirada y observó a Samantha a los ojos por unos segundos antes de continuar.*
—Mi superior aceptó lo que sucedió. En consecuencia me pidió tomar estas terapias con usted: dicen que es la mejor en su trabajo —Comentaría desviando la mirada—. Es el motivo por el cual estoy aquí.
Finalizó John, sentado sobre el diván con ambas manos sobre sus rodillas y la mirada perdida, intentando no pensar demasiado en los acontecimientos. Esperó respuesta de su contraria.
Me encontraba fuera de un hotel de cinco estrellas, mi investigación me había conducido hasta aquel edificio. Allí se encontraba el hombre que estaba buscando, el hombre que había investigado durante largos meses sin dormir. A veces incluso pasaba días sin acostarme en la cama, aquella investigación vació todo de mí, yo debía encontrarlo y debía atraparlo. Me esmeré como nunca y cuando finalmente di con el blanco, no dudé en actuar.
Aquella noche el equipo especial rodeó el edificio, todas las salidas quedaron bloqueadas y a medida que revisabamos el hotel íbamos evacuando a los civiles. Todo estaba saliendo relativamente bien, digo... No tendría por qué haber algún inconveniente en todo eso...
A medida que fuimos avanzando, las balas comenzaron a caer por los suelos de los pasillos. Hubieron muchos muertos, civiles incluso que no pudimos ayudar. Pero por sobre todas las cosas, criminales que conseguimos abatir, sin opción a captura.
El hombre que buscaba se llamaba Max. Era un sujeto extremadamente estratégico y peligroso. Su conducta, su estilo, su manera de actuar, todo en él era impredecible, incluso aquella noche algo dentro de mí dudaba. Aunque todas las pistas habían dado a ese hotel, algo en mí dudaba... ¿Por qué dudaba? No tenía idea... Hasta que finalmente lo vi. Estaba parado frente al gran ventanal de una de las habitaciones, bebía una copa de whisky con tranquilidad. Lo rodeamos entre todos, pero él ni siquiera pareció molestarse o asustarse. Más bien, parecía como si lo tuviera todo bajo control.
Había sido una emboscada: los pilares principales del edificio explotaron, el hotel comenzó a derrumbarse con todo el equipo dentro. Y fue cuestión de segundos hasta que todos quedamos bajo escombros. Cuando desperté, no era yo... Tenía ese pelaje de nuevo, esas garras... Ese hocico... Lo que pasó después fue simplemente masacre. Acabé asesinando al resto de mi escuadrón a sangre fría, sin control de mí mismo.
*Haría una pequeña pausa, suspirando mientras recordaba los acontecimientos. Levantó la mirada y observó a Samantha a los ojos por unos segundos antes de continuar.*
—Mi superior aceptó lo que sucedió. En consecuencia me pidió tomar estas terapias con usted: dicen que es la mejor en su trabajo —Comentaría desviando la mirada—. Es el motivo por el cual estoy aquí.
Finalizó John, sentado sobre el diván con ambas manos sobre sus rodillas y la mirada perdida, intentando no pensar demasiado en los acontecimientos. Esperó respuesta de su contraria.
—Había vuelto a ocurrir luego de tanto... No me creí capaz, pero... Simplemente ocurrió.
Me encontraba fuera de un hotel de cinco estrellas, mi investigación me había conducido hasta aquel edificio. Allí se encontraba el hombre que estaba buscando, el hombre que había investigado durante largos meses sin dormir. A veces incluso pasaba días sin acostarme en la cama, aquella investigación vació todo de mí, yo debía encontrarlo y debía atraparlo. Me esmeré como nunca y cuando finalmente di con el blanco, no dudé en actuar.
Aquella noche el equipo especial rodeó el edificio, todas las salidas quedaron bloqueadas y a medida que revisabamos el hotel íbamos evacuando a los civiles. Todo estaba saliendo relativamente bien, digo... No tendría por qué haber algún inconveniente en todo eso...
A medida que fuimos avanzando, las balas comenzaron a caer por los suelos de los pasillos. Hubieron muchos muertos, civiles incluso que no pudimos ayudar. Pero por sobre todas las cosas, criminales que conseguimos abatir, sin opción a captura.
El hombre que buscaba se llamaba Max. Era un sujeto extremadamente estratégico y peligroso. Su conducta, su estilo, su manera de actuar, todo en él era impredecible, incluso aquella noche algo dentro de mí dudaba. Aunque todas las pistas habían dado a ese hotel, algo en mí dudaba... ¿Por qué dudaba? No tenía idea... Hasta que finalmente lo vi. Estaba parado frente al gran ventanal de una de las habitaciones, bebía una copa de whisky con tranquilidad. Lo rodeamos entre todos, pero él ni siquiera pareció molestarse o asustarse. Más bien, parecía como si lo tuviera todo bajo control.
Había sido una emboscada: los pilares principales del edificio explotaron, el hotel comenzó a derrumbarse con todo el equipo dentro. Y fue cuestión de segundos hasta que todos quedamos bajo escombros. Cuando desperté, no era yo... Tenía ese pelaje de nuevo, esas garras... Ese hocico... Lo que pasó después fue simplemente masacre. Acabé asesinando al resto de mi escuadrón a sangre fría, sin control de mí mismo.
*Haría una pequeña pausa, suspirando mientras recordaba los acontecimientos. Levantó la mirada y observó a Samantha a los ojos por unos segundos antes de continuar.*
—Mi superior aceptó lo que sucedió. En consecuencia me pidió tomar estas terapias con usted: dicen que es la mejor en su trabajo —Comentaría desviando la mirada—. Es el motivo por el cual estoy aquí.
Finalizó John, sentado sobre el diván con ambas manos sobre sus rodillas y la mirada perdida, intentando no pensar demasiado en los acontecimientos. Esperó respuesta de su contraria.
Tipo
Individual
Líneas
20
Estado
Disponible