Tras el que había resultado ser el día más largo de su vida -aunque su memoria, ahora mismo, no fuera precisamente un archivo confiable(?)-, el despertar en su propia casa resultó reconfortante. El día anterior, había sido una avalancha de revelaciones; No humana. Poderes. Magia carmesí. Ojos que brillan. Portales. Nwitta. Vigilantes. Palabras que sonaban a película de fantasía. (?) Y también había descubierto otras cosas. Cosas sobre las que prefería no pensar demasiado. Así que, fiel a su estilo, decidió archivarlas en un rincón de su mente bajo la etiqueta de 'resolver más tarde'. (?)
Ahora, con el sol de la mañana estampandole la cara, tenía otras prioridades. Habian regresado con un cofre rebosante de los artefactos mágicos de los que
Veyra Leˑron tanto alardeaba, mismos que pretendían vender bajo el nombre de 'reliquias'. Allí, de pie en el jardín de su propia casa, con una mesa plegable polvorosa que había encontrado en algún rincón, comenzaron a 'organizar' su primera venta... O más bien, la castaña y ella habían comenzado a disponer los objetos sobre la mesa de forma caótica. (?)
¿Sería esto suficiente para iniciar con su negocio? ¿Simplemente sacaban una mesa al patio y esperaban que los compradores cayeran del cielo? (?) La necesidad de dinero era apremiante, especialmente ahora que
Kieran se había quedado sin empleo. Y aún más, considerando que apenas el día anterior, había gastado altas cifras por el móvil nuevo que ella todavía no recuperaba tras haberlo dejado olvidado en el resort junto a sus otras pertenencias. Eso era un problema. Problema que, por supuesto, ella había etiquetado también con 'resolver más tarde'. Podía perder la memoria Pero no las viejas costumbres. De todos modos, pretendía encontrar una solución antes de que los otros dos se enteraran. (?)
Sin embargo, el patio seguía sospechosamente tranquilo. Ni un alma, ni un cliente, ni un rastro de interés.
—¿Deberíamos hacer folletos y ponernos a repartirlos? (?)
Tras el que había resultado ser el día más largo de su vida -aunque su memoria, ahora mismo, no fuera precisamente un archivo confiable(?)-, el despertar en su propia casa resultó reconfortante. El día anterior, había sido una avalancha de revelaciones; No humana. Poderes. Magia carmesí. Ojos que brillan. Portales. Nwitta. Vigilantes. Palabras que sonaban a película de fantasía. (?) Y también había descubierto otras cosas. Cosas sobre las que prefería no pensar demasiado. Así que, fiel a su estilo, decidió archivarlas en un rincón de su mente bajo la etiqueta de 'resolver más tarde'. (?)
Ahora, con el sol de la mañana estampandole la cara, tenía otras prioridades. Habian regresado con un cofre rebosante de los artefactos mágicos de los que [vey.ra] tanto alardeaba, mismos que pretendían vender bajo el nombre de 'reliquias'. Allí, de pie en el jardín de su propia casa, con una mesa plegable polvorosa que había encontrado en algún rincón, comenzaron a 'organizar' su primera venta... O más bien, la castaña y ella habían comenzado a disponer los objetos sobre la mesa de forma caótica. (?)
¿Sería esto suficiente para iniciar con su negocio? ¿Simplemente sacaban una mesa al patio y esperaban que los compradores cayeran del cielo? (?) La necesidad de dinero era apremiante, especialmente ahora que [forever.tainted] se había quedado sin empleo. Y aún más, considerando que apenas el día anterior, había gastado altas cifras por el móvil nuevo que ella todavía no recuperaba tras haberlo dejado olvidado en el resort junto a sus otras pertenencias. Eso era un problema. Problema que, por supuesto, ella había etiquetado también con 'resolver más tarde'. Podía perder la memoria Pero no las viejas costumbres. De todos modos, pretendía encontrar una solución antes de que los otros dos se enteraran. (?)
Sin embargo, el patio seguía sospechosamente tranquilo. Ni un alma, ni un cliente, ni un rastro de interés.
—¿Deberíamos hacer folletos y ponernos a repartirlos? (?)