• แŽฌ๊ฎฎ ๊ญฒ๊ญผ๊ฎช๊ญฒ๊ฎ–๊ฎ๊ฎป.
    Fandom OC
    Categorรญa Drama
    Illán

    ¿Quién diría que sus palabras no caerían en oídos sordos como de costumbre? ¿Quién diría que los hechos que atribuyó a su nombre no serían ignorados por los seres humanos?

    Había uno que no, un chamán.

    Desolado sería una palabra acorde para describir el lugar en el que se encontraban, un yermo donde la vida luchaba por sobrevivir en su día a día, un lugar que para muchos sería incluso triste, pero para Shamriel, era una belleza.

    Un lugar donde el conflicto era un estilo de vida, un lugar donde toda vida luchaba por sobrevivir, donde las vidas de los animales podían desaparecer de un momento a otro, donde sobrevivía el más fuerte; incluso en un ecosistema de esta naturaleza, Shamriel veía belleza.

    Frente a frente, un choque bastante claro, Shamriel, amante de la destrucción, creadora de conflicto, amante de toda pelea por pequeña que fuera contra Illán, un guerrero entrenado para proteger, decidido a no arrebatar vidas sin motivo aparente, un guardián, protector del equilibrio entre los planos.

    La sonrisa de Shamriel gozaba de confianza, rebosaba prepotencia, sus ojos miraban con desdén al humano que ante ella se encontraba, no por odio a él o sus ideales, sino por el simple hecho de ser humano.

    โธป Detener las guerras celestiales ¿Realmente te crees capaz de detener la rueda del destino? โธป La burla era clara en su tono. โธป Tu propia gente se dedicaba a la guerra antes de su extinción ¿Acaso no ves la belleza en la misma? โธป Optó por cuestionarlo, y es que es sabido que los chamanes andinos vivían en eterno conflicto, hasta su desaparición tras las invasiones españolas.
    [Cursed_Bastard] ¿Quién diría que sus palabras no caerían en oídos sordos como de costumbre? ¿Quién diría que los hechos que atribuyó a su nombre no serían ignorados por los seres humanos? Había uno que no, un chamán. Desolado sería una palabra acorde para describir el lugar en el que se encontraban, un yermo donde la vida luchaba por sobrevivir en su día a día, un lugar que para muchos sería incluso triste, pero para Shamriel, era una belleza. Un lugar donde el conflicto era un estilo de vida, un lugar donde toda vida luchaba por sobrevivir, donde las vidas de los animales podían desaparecer de un momento a otro, donde sobrevivía el más fuerte; incluso en un ecosistema de esta naturaleza, Shamriel veía belleza. Frente a frente, un choque bastante claro, Shamriel, amante de la destrucción, creadora de conflicto, amante de toda pelea por pequeña que fuera contra Illán, un guerrero entrenado para proteger, decidido a no arrebatar vidas sin motivo aparente, un guardián, protector del equilibrio entre los planos. La sonrisa de Shamriel gozaba de confianza, rebosaba prepotencia, sus ojos miraban con desdén al humano que ante ella se encontraba, no por odio a él o sus ideales, sino por el simple hecho de ser humano. โธป Detener las guerras celestiales ¿Realmente te crees capaz de detener la rueda del destino? โธป La burla era clara en su tono. โธป Tu propia gente se dedicaba a la guerra antes de su extinción ¿Acaso no ves la belleza en la misma? โธป Optó por cuestionarlo, y es que es sabido que los chamanes andinos vivían en eterno conflicto, hasta su desaparición tras las invasiones españolas.
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  • Lo normal era que nadie supiera dónde estaba Shamriel, simplemente aparecía cuando se le necesitaba pero ¿Para qué buscaría alguien a la Querubín? Después de todo, aportaba poco más que consejos y... Contaba algún detalle que otro de vez en cuando.

    ¿Qué hacía en su tiempo libre? Observaba a los humanos, sus disputas y trifulcas siempre fueron de su agrado y... ¿Quién sabe? Quizás les podía dar un pequeño empujón.

    Mezclarse entre los humanos era fácil, y si bien odiaba ocultar su naturaleza angelical, sabía que no podía llamar la atención así como así, es por eso que Shamriel, en esas ocasiones que bajaba al mundo humano tenía un pequeño... Cambio de imagen.

    Sus alas se escondían por completo, se deshacía del velo que siempre ocultaba su rostro y cambiaba sus túnicas por ropas más... Normales, aunque seguía manteniendo su porte elegante. โธป Creo que así está bien... โธป Mientras en el cielo seguía reinando el caos, era hora de dar otro viaje por el mundo humano.
    Lo normal era que nadie supiera dónde estaba Shamriel, simplemente aparecía cuando se le necesitaba pero ¿Para qué buscaría alguien a la Querubín? Después de todo, aportaba poco más que consejos y... Contaba algún detalle que otro de vez en cuando. ¿Qué hacía en su tiempo libre? Observaba a los humanos, sus disputas y trifulcas siempre fueron de su agrado y... ¿Quién sabe? Quizás les podía dar un pequeño empujón. Mezclarse entre los humanos era fácil, y si bien odiaba ocultar su naturaleza angelical, sabía que no podía llamar la atención así como así, es por eso que Shamriel, en esas ocasiones que bajaba al mundo humano tenía un pequeño... Cambio de imagen. Sus alas se escondían por completo, se deshacía del velo que siempre ocultaba su rostro y cambiaba sus túnicas por ropas más... Normales, aunque seguía manteniendo su porte elegante. โธป Creo que así está bien... โธป Mientras en el cielo seguía reinando el caos, era hora de dar otro viaje por el mundo humano.
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  • Había sido un caos el cortocircuito que había ocurrido en una semana, pero lo que peor fue que esa Sombra fuera a por Niki, tenía que buscar un culpable ya que se muy bien de que esto no fue una cosa que ocurriera al azar.

    Mientras meto la ropa que Niki me pidió aún tenía en mi bolso el ubs. Donde tenía acceso a todas las cámaras de todos los sectores, pero a diferencia de cuando era más joven, ahora mi única prioridad era la recuperación de mi hija y más tarde buscaría culpables.

    Tomo la maleta y camino hacia las escaleras, me dolía de que Niki tuviera la misma "maldición" pero después de todo tanto Akihiko y yo éramos portadores de Persona. Tenía bastante curiosidad de el poder de Tsukoyomi, pero está no iba a hacer nada. Su única misión era mantener a Niki a salvo.

    Antes de volver al hospital, decidí responder algún correo rápidamente ya que tenía ciertos clientes pendientes de sus entregas.
    Había sido un caos el cortocircuito que había ocurrido en una semana, pero lo que peor fue que esa Sombra fuera a por Niki, tenía que buscar un culpable ya que se muy bien de que esto no fue una cosa que ocurriera al azar. Mientras meto la ropa que Niki me pidió aún tenía en mi bolso el ubs. Donde tenía acceso a todas las cámaras de todos los sectores, pero a diferencia de cuando era más joven, ahora mi única prioridad era la recuperación de mi hija y más tarde buscaría culpables. Tomo la maleta y camino hacia las escaleras, me dolía de que Niki tuviera la misma "maldición" pero después de todo tanto Akihiko y yo éramos portadores de Persona. Tenía bastante curiosidad de el poder de Tsukoyomi, pero está no iba a hacer nada. Su única misión era mantener a Niki a salvo. Antes de volver al hospital, decidí responder algún correo rápidamente ya que tenía ciertos clientes pendientes de sus entregas.
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  • ‎ — Bien, hagámos esto una última ve-... O mejor no. Ni siquiera es como que me importe mucho...—Miles soltaba un suspiro exhausto, antes de continuar hablando



    ‎ — Me llamo Miles Gonzalo Morales, se supone que yo, al igual que otros de Brooklyn, era un chico con un futuro brillante. Era de los que sacaban buenas notas y soñaba con cambiar el mundo, Mi padre... El era un héroe de verdad, un oficial de los que ya no quedan pues en este mundo... En mi mundo, no había muchos "héroes" con la capacidad de afrontar los males que azotaban la ciudad. No hubo un "gran poder" ni una "gran responsabilidad" ¡Solo hubo un jodido silencio! —Miles tomaba una lata vacía y la arrojaba con molestia hacia un contenedor de basura que al caer asustó a los gatos callejeros que se encontraban cerca de este



    ‎ Eran pocos los que defendían la ciudad y nadie lo suficientemente fuerte aparecía para ayudarlos, así que los villanos dejaron de esconderse. Nueva York no cayó de golpe, se fue pudriendo poco a poco mientras yo iba a clase intentando ignorar el olor a humo y los saqueos en las esquinas cerca de mi vecindario, era una verdadera mierda, pero lo que realmente me rompió no fue la ciudad. Fue ver cómo enterraban a mi padre mientras el sistema que él protegía se encogía de hombros... Aprendí rápido que ser "bueno" solo te garantiza una tumba más limpia. El sistema judicial es un chiste y los "héroes" que quedaban eran demasiado ingenuos para entender que no puedes jugar limpio con alguien que ya te cortó la garganta, mi tío Aaron fue el único que no me mintió; el vio el fuego en mis ojos antes de que yo supiera que estaba ahí, me enseñó que si quieres proteger lo que amas, tienes que convertirte en algo que los monstruos teman. Junto con el dejé de dibujar castillos y empecé a pintar el mural de un hombre que este basurero de ciudad no merecía, ya han pasado unos cuantos años desde que dejé de ser ese niño. Ahora soy... Algo más, No busco salvar a todo el mundo, solo busco que mi madre pueda dormir tranquila y si para eso tengo que ayudar a quemar este lugar hasta los cimientos... Jeje, supongo que el sistema finalmente tendrá lo que se merece entonce-! —El sonido de sirenas se escuchaba a lo lejos, el chico ya estaba de pie cuando su máscara comenzó a sellarse con un sonido robótico. Seguido de esto se alejó del lugar saltando y corriendo de edificio en edificio hasta llegar al lugar del sonido... Dejando atrás aquel sagrado grafiti para él






    (https://music.youtube.com/watch?v=prmWw6cm2yY&si=KQB0_wpQ-ARN2275)

    ‎ — Bien, hagámos esto una última ve-... O mejor no. Ni siquiera es como que me importe mucho...—Miles soltaba un suspiro exhausto, antes de continuar hablando ‎ ‎ ‎ — Me llamo Miles Gonzalo Morales, se supone que yo, al igual que otros de Brooklyn, era un chico con un futuro brillante. Era de los que sacaban buenas notas y soñaba con cambiar el mundo, Mi padre... El era un héroe de verdad, un oficial de los que ya no quedan pues en este mundo... En mi mundo, no había muchos "héroes" con la capacidad de afrontar los males que azotaban la ciudad. No hubo un "gran poder" ni una "gran responsabilidad" ¡Solo hubo un jodido silencio! —Miles tomaba una lata vacía y la arrojaba con molestia hacia un contenedor de basura que al caer asustó a los gatos callejeros que se encontraban cerca de este ‎ ‎ ‎ Eran pocos los que defendían la ciudad y nadie lo suficientemente fuerte aparecía para ayudarlos, así que los villanos dejaron de esconderse. Nueva York no cayó de golpe, se fue pudriendo poco a poco mientras yo iba a clase intentando ignorar el olor a humo y los saqueos en las esquinas cerca de mi vecindario, era una verdadera mierda, pero lo que realmente me rompió no fue la ciudad. Fue ver cómo enterraban a mi padre mientras el sistema que él protegía se encogía de hombros... Aprendí rápido que ser "bueno" solo te garantiza una tumba más limpia. El sistema judicial es un chiste y los "héroes" que quedaban eran demasiado ingenuos para entender que no puedes jugar limpio con alguien que ya te cortó la garganta, mi tío Aaron fue el único que no me mintió; el vio el fuego en mis ojos antes de que yo supiera que estaba ahí, me enseñó que si quieres proteger lo que amas, tienes que convertirte en algo que los monstruos teman. Junto con el dejé de dibujar castillos y empecé a pintar el mural de un hombre que este basurero de ciudad no merecía, ya han pasado unos cuantos años desde que dejé de ser ese niño. Ahora soy... Algo más, No busco salvar a todo el mundo, solo busco que mi madre pueda dormir tranquila y si para eso tengo que ayudar a quemar este lugar hasta los cimientos... Jeje, supongo que el sistema finalmente tendrá lo que se merece entonce-! —El sonido de sirenas se escuchaba a lo lejos, el chico ya estaba de pie cuando su máscara comenzó a sellarse con un sonido robótico. Seguido de esto se alejó del lugar saltando y corriendo de edificio en edificio hasta llegar al lugar del sonido... Dejando atrás aquel sagrado grafiti para él (https://music.youtube.com/watch?v=prmWw6cm2yY&si=KQB0_wpQ-ARN2275)
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  • — Hmm… ¿debería irme otra vez…?. El universo… se siente tan cerca, pero…

    * Mira su maleta sin tocarla, mientras comía uno de sus panecillos favoritos *

    — Quizá aún no es el momento… O quizá… solo estoy dudando
    — Hmm… ¿debería irme otra vez…?. El universo… se siente tan cerca, pero… * Mira su maleta sin tocarla, mientras comía uno de sus panecillos favoritos * — Quizá aún no es el momento… O quizá… solo estoy dudando
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  • —«Bien, mi querido esposo... la noche anterior te permitiste disfrutar de cada placer a tus anchas, entregándote al libertinaje sin reserva alguna. Ahora, espero sinceramente que guardes ese mismo entusiasmo para lo que he preparado especialmente para ti; te aseguro que la diversión apenas comienza».—

    En ese instante, el aire pareció espesarse con una presencia maligna. Mis pequeños y grotescos diablillos emergieron de las sombras, deslizándose con una agilidad antinatural sobre el cuerpo de Dante. Sus risas, agudas y cargadas de una malevolencia maquiavélica, resonaban en la habitación mientras sostenían con fuerza largas y relucientes agujas de acupuntura, buscando los puntos exactos donde el dolor se convierte en arte.
    Al notar el pavor en su mirada, esbocé una sonrisa gélida y añadí:

    —«Oh, no me mires así... No tienes por qué preocuparte excesivamente... ese preciado tesoro que guardas con tanto celo entre tus piernas recibirá una atención... especial. Tendré un cuidado meticuloso para que cada sensación sea inolvidable».—

    Para asegurarme y no ser interrumpido por un intento de huida, mis tentáculos oscuros brotaron como látigos vivos, enroscándose con una fuerza asfixiante alrededor del torso y las extremidades de Dante. Quedó completamente inmovilizado, atrapado en un abrazo de pesadilla, mientras se preparaba para recibir la generosa e implacable dosis de tortura que estaba a punto de desatarse sobre él.
    —«Bien, mi querido esposo... la noche anterior te permitiste disfrutar de cada placer a tus anchas, entregándote al libertinaje sin reserva alguna. Ahora, espero sinceramente que guardes ese mismo entusiasmo para lo que he preparado especialmente para ti; te aseguro que la diversión apenas comienza».— En ese instante, el aire pareció espesarse con una presencia maligna. Mis pequeños y grotescos diablillos emergieron de las sombras, deslizándose con una agilidad antinatural sobre el cuerpo de Dante. Sus risas, agudas y cargadas de una malevolencia maquiavélica, resonaban en la habitación mientras sostenían con fuerza largas y relucientes agujas de acupuntura, buscando los puntos exactos donde el dolor se convierte en arte. Al notar el pavor en su mirada, esbocé una sonrisa gélida y añadí: —«Oh, no me mires así... No tienes por qué preocuparte excesivamente... ese preciado tesoro que guardas con tanto celo entre tus piernas recibirá una atención... especial. Tendré un cuidado meticuloso para que cada sensación sea inolvidable».— Para asegurarme y no ser interrumpido por un intento de huida, mis tentáculos oscuros brotaron como látigos vivos, enroscándose con una fuerza asfixiante alrededor del torso y las extremidades de Dante. Quedó completamente inmovilizado, atrapado en un abrazo de pesadilla, mientras se preparaba para recibir la generosa e implacable dosis de tortura que estaba a punto de desatarse sobre él.
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  • Festival de las calabazas
    Fandom Original.
    Categorรญa Fantasía
    En un pequeño pueblo de la costa de la espada llamado Strawhill. Se celebra anualmente un famoso festival nocturno denominado el festival de las calabazas. Juegos de feria, comida exótica, bebidas temáticas pintorescas y diversión abundan en sus calles. En medio de este jovial ambiente Drizz llega al festival con un sentido claro. Investigar las despariciones masivas de personas y animales de granja en la zona. Además de las misteriosas galletas de jengibre que aparecen en el lugar de los hechos con cada desaparición. Sean bienvenidos al festival de las calabazas de Strawhill. ¿Te sumarías a la investigación para llegar al fondo de este misterio o solo vienes a divertirte?. Depende de tí.
    En un pequeño pueblo de la costa de la espada llamado Strawhill. Se celebra anualmente un famoso festival nocturno denominado el festival de las calabazas. Juegos de feria, comida exótica, bebidas temáticas pintorescas y diversión abundan en sus calles. En medio de este jovial ambiente Drizz llega al festival con un sentido claro. Investigar las despariciones masivas de personas y animales de granja en la zona. Además de las misteriosas galletas de jengibre que aparecen en el lugar de los hechos con cada desaparición. Sean bienvenidos al festival de las calabazas de Strawhill. ¿Te sumarías a la investigación para llegar al fondo de este misterio o solo vienes a divertirte?. Depende de tí.
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  • ¿Qué hacemos ahora? Yo buscaré un bar que cierre lo más tarde posible, mi vuelo sale a las 7am.

    Recomiendo que te vayas antes de que se cumplan 48 horas, la cosa se pondrá fea y no hay nada que podamos hacer para frenar la anomalía.
    Sigue con tu vida, estudia una carrera rentable y ruega porque jamás nos volvamos a ver. Ni en condiciones normales, y mucho menos en circunstancias como esta.
    ¿Qué hacemos ahora? Yo buscaré un bar que cierre lo más tarde posible, mi vuelo sale a las 7am. Recomiendo que te vayas antes de que se cumplan 48 horas, la cosa se pondrá fea y no hay nada que podamos hacer para frenar la anomalía. Sigue con tu vida, estudia una carrera rentable y ruega porque jamás nos volvamos a ver. Ni en condiciones normales, y mucho menos en circunstancias como esta.
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  • -Tomando un momentito para alimentar a los animales.-
    -Tomando un momentito para alimentar a los animales.-
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  • ๐—ฅ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ง๐˜‚๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—บ๐—ผ ๐—œ๐—ป๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ป๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—น. ๐—˜๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—˜๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—น: '๐—Ÿ๐—ผ๐˜€ ๐˜€๐—ฒ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—บ๐—ฒ๐—ท๐—ผ๐—ฟ ๐—ด๐˜‚๐—ฎ๐—ฟ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ท๐—ฎ๐—ฝ๐—ผ๐—ป๐—ฒฬ๐˜€' (เน‘•ฬ€ใ…‚•ฬ)ูˆโœง
    — ๐—ฃ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐Ÿฐ๐Ÿณ

    ใ€Œ¡๐ƒ๐„๐’๐‚๐”๐๐ˆ๐„๐‘๐“๐Žโต‘ ๐„๐‹ ๐‡๐Ž๐’๐“ ๐Œ๐€ฬ๐’ ๐„๐—๐‚๐‹๐”๐’๐ˆ๐•๐Ž ๐ƒ๐„ ๐“๐Ž๐Š๐ˆ๐Žใ€
    ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: ๐šˆ๐™พ๐š‚๐™ท๐™ธ๐™ผ๐™ธ๐™ฝ๐™ด-๐š‚๐™ฐ๐™ฝ (๏พ‰โ—•ใƒฎโ—•)๏พ‰:ใƒป๏พŸโœง*
    Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (๏ฝกโ™กโ€ฟโ™ก๏ฝก), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche.
    "๐™ฝ๐š˜ ๐šŽ๐šœ๐š™๐šŽ๐š›๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐šŽ๐šœ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šŽ๐š—๐š๐š›๐šŽฬ", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "๐™ป๐š•๐šŽ๐š๐šž๐šŽฬ ๐š‹๐šž๐šœ๐šŒ๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šž๐š— ๐š ๐š‘๐š’๐šœ๐š”๐šข ๐šข ๐šœ๐šŠ๐š•ษชฬ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š•๐šŠ ๐š‹๐š’๐š•๐š•๐šŽ๐š๐šŽ๐š›๐šŠ ๐šŸ๐šŠ๐šŒษชฬ๐šŠ, ๐šŽ๐š• ๐šŒ๐š˜๐š›๐šŠ๐šฃ๐š˜ฬ๐š— ๐š™๐šŽ๐šœ๐šŠ๐š๐š˜, ๐šข ๐šž๐š— ๐š๐šŽ๐š•๐š’๐š—๐š˜ ๐š๐šŽ ๐šŒ๐šŠ๐šœ๐š’ ๐š๐š˜๐šœ ๐š–๐šŽ๐š๐š›๐š˜๐šœ ๐šŠ๐š๐šŽ๐š›๐š›๐šŠฬ๐š—๐š๐š˜๐šœ๐šŽ ๐šŠ ๐š–๐š’ ๐š–๐šŠ๐š—๐š๐šŠ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐š’๐š—๐š๐šŽ๐š—๐š๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐š’๐š›๐š–๐šŽ. ๐™ฝ๐š˜ ๐šœ๐šŽฬ ๐šœ๐š’ ๐š๐šž๐š’ ๐šŠ ๐šž๐š— ๐š‘๐š˜๐šœ๐š ๐šŒ๐š•๐šž๐š‹ ๐š˜ ๐šŠ ๐šŠ๐š๐š˜๐š™๐š๐šŠ๐š› ๐šž๐š— ๐š๐šŠ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šŠ๐š•๐š•๐šŽ๐š“๐šŽ๐š›๐š˜ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š๐š›๐šŠ๐š“๐šŽ ๐š๐šŽ ๐šœ๐š’๐š›๐šŸ๐š’๐šŽ๐š—๐š๐šŠ".

    Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "๐šž๐š— ๐š๐šœ๐šž๐š—๐š๐šŽ๐š›๐šŽ ๐š๐šŽ ๐š–๐šŠ๐š—๐šž๐šŠ๐š•" (⁄ ⁄>⁄ โ–ฝ⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada.
    Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (โ”›โ—‰ะ”โ—‰)โ”›ๅฝกโ”ปโ”โ”ป.

    —¿๐—ฉ๐—ผ๐—น๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐—ถ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐—น๐—ผ?
    —๐—ฆ๐—ถ ๐˜€๐—ผ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ป๐—ผ๐˜๐—ฎ, ๐˜€๐›Šฬ (โ—•โ€ฟโ—•)โ™ก

    โŠนใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ เญจเญงใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ โŠน

    โ€‹—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua.
    โ€‹Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello.

    โ€‹๐—ฃ๐—ต๐—ผ๐˜๐—ผ๐˜€๐—ต๐—ผ๐—ฝ.

    โ€‹La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración.
    โ€‹Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo?

    โ€‹—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente.

    โ€‹Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo.
    โ€‹Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más.
    โ€‹"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..."

    โ€‹Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento.
    โ€‹Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa?
    โ€‹Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
    ๐—ฅ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ง๐˜‚๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—บ๐—ผ ๐—œ๐—ป๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ป๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—น. ๐—˜๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—˜๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—น: '๐—Ÿ๐—ผ๐˜€ ๐˜€๐—ฒ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—บ๐—ฒ๐—ท๐—ผ๐—ฟ ๐—ด๐˜‚๐—ฎ๐—ฟ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ท๐—ฎ๐—ฝ๐—ผ๐—ป๐—ฒฬ๐˜€' (เน‘•ฬ€ใ…‚•ฬ)ูˆโœง — ๐—ฃ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐Ÿฐ๐Ÿณ ใ€Œ¡๐ƒ๐„๐’๐‚๐”๐๐ˆ๐„๐‘๐“๐Žโต‘ ๐„๐‹ ๐‡๐Ž๐’๐“ ๐Œ๐€ฬ๐’ ๐„๐—๐‚๐‹๐”๐’๐ˆ๐•๐Ž ๐ƒ๐„ ๐“๐Ž๐Š๐ˆ๐Žใ€ ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: ๐šˆ๐™พ๐š‚๐™ท๐™ธ๐™ผ๐™ธ๐™ฝ๐™ด-๐š‚๐™ฐ๐™ฝ (๏พ‰โ—•ใƒฎโ—•)๏พ‰:ใƒป๏พŸโœง* Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (๏ฝกโ™กโ€ฟโ™ก๏ฝก), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche. "๐™ฝ๐š˜ ๐šŽ๐šœ๐š™๐šŽ๐š›๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐šŽ๐šœ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šŽ๐š—๐š๐š›๐šŽฬ", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "๐™ป๐š•๐šŽ๐š๐šž๐šŽฬ ๐š‹๐šž๐šœ๐šŒ๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šž๐š— ๐š ๐š‘๐š’๐šœ๐š”๐šข ๐šข ๐šœ๐šŠ๐š•ษชฬ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š•๐šŠ ๐š‹๐š’๐š•๐š•๐šŽ๐š๐šŽ๐š›๐šŠ ๐šŸ๐šŠ๐šŒษชฬ๐šŠ, ๐šŽ๐š• ๐šŒ๐š˜๐š›๐šŠ๐šฃ๐š˜ฬ๐š— ๐š™๐šŽ๐šœ๐šŠ๐š๐š˜, ๐šข ๐šž๐š— ๐š๐šŽ๐š•๐š’๐š—๐š˜ ๐š๐šŽ ๐šŒ๐šŠ๐šœ๐š’ ๐š๐š˜๐šœ ๐š–๐šŽ๐š๐š›๐š˜๐šœ ๐šŠ๐š๐šŽ๐š›๐š›๐šŠฬ๐š—๐š๐š˜๐šœ๐šŽ ๐šŠ ๐š–๐š’ ๐š–๐šŠ๐š—๐š๐šŠ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐š’๐š—๐š๐šŽ๐š—๐š๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐š’๐š›๐š–๐šŽ. ๐™ฝ๐š˜ ๐šœ๐šŽฬ ๐šœ๐š’ ๐š๐šž๐š’ ๐šŠ ๐šž๐š— ๐š‘๐š˜๐šœ๐š ๐šŒ๐š•๐šž๐š‹ ๐š˜ ๐šŠ ๐šŠ๐š๐š˜๐š™๐š๐šŠ๐š› ๐šž๐š— ๐š๐šŠ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šŠ๐š•๐š•๐šŽ๐š“๐šŽ๐š›๐š˜ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š๐š›๐šŠ๐š“๐šŽ ๐š๐šŽ ๐šœ๐š’๐š›๐šŸ๐š’๐šŽ๐š—๐š๐šŠ". Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "๐šž๐š— ๐š๐šœ๐šž๐š—๐š๐šŽ๐š›๐šŽ ๐š๐šŽ ๐š–๐šŠ๐š—๐šž๐šŠ๐š•" (⁄ ⁄>⁄ โ–ฝ⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada. Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (โ”›โ—‰ะ”โ—‰)โ”›ๅฝกโ”ปโ”โ”ป. —¿๐—ฉ๐—ผ๐—น๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐—ถ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐—น๐—ผ? —๐—ฆ๐—ถ ๐˜€๐—ผ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ป๐—ผ๐˜๐—ฎ, ๐˜€๐›Šฬ (โ—•โ€ฟโ—•)โ™ก โŠนใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ เญจเญงใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ โŠน โ€‹—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua. โ€‹Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello. โ€‹๐—ฃ๐—ต๐—ผ๐˜๐—ผ๐˜€๐—ต๐—ผ๐—ฝ. โ€‹La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración. โ€‹Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo? โ€‹—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente. โ€‹Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo. โ€‹Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más. โ€‹"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..." โ€‹Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento. โ€‹Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa? โ€‹Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
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