¿Qué era lo mejor sino una relajante tarde de Picnic? Sin presiones o apuros más que la felicidad eterna no habría problema que faltara a sus labores como Serafín una vez....
Aunque su propia labor no era más que continuar manteniendo la felicidad en el paraíso eterno.
¡Solo que esta vez sus planes solo se llevaron con una única alma! Su mejor amigo; Abel.
Fue la fortuna, o un milagro divino, que precisamente hubiera organizado aquel picnic para pasar con él justo cuando se encontraba decaído. Por supuesto, no hubo comidas ni celebraciones... Ni siquiera animales adorables hasta que ella misma se aseguró de haberle levantado el animo a 𝑨𝒃𝒆𝒍 𝑨𝒅𝒂𝒏𝒔 𝑺𝒆𝒄𝒐𝒏𝒅 𝑺𝒐𝒏
— ¿Lo ves? ¡Te dije que una tarde de picnic era lo que necesitabas! — Exclamó mientras entre sus brazos tomaba un pequeño corderito antes de estrujarlo en un suave abrazo. Si, además de algunos adorables animales (como koalas) se había asegurado de traer algunas ovejas del rebaño que el propio arcángel solía cuidar.
Aunque su propia labor no era más que continuar manteniendo la felicidad en el paraíso eterno.
¡Solo que esta vez sus planes solo se llevaron con una única alma! Su mejor amigo; Abel.
Fue la fortuna, o un milagro divino, que precisamente hubiera organizado aquel picnic para pasar con él justo cuando se encontraba decaído. Por supuesto, no hubo comidas ni celebraciones... Ni siquiera animales adorables hasta que ella misma se aseguró de haberle levantado el animo a 𝑨𝒃𝒆𝒍 𝑨𝒅𝒂𝒏𝒔 𝑺𝒆𝒄𝒐𝒏𝒅 𝑺𝒐𝒏
— ¿Lo ves? ¡Te dije que una tarde de picnic era lo que necesitabas! — Exclamó mientras entre sus brazos tomaba un pequeño corderito antes de estrujarlo en un suave abrazo. Si, además de algunos adorables animales (como koalas) se había asegurado de traer algunas ovejas del rebaño que el propio arcángel solía cuidar.
¿Qué era lo mejor sino una relajante tarde de Picnic? Sin presiones o apuros más que la felicidad eterna no habría problema que faltara a sus labores como Serafín una vez....
Aunque su propia labor no era más que continuar manteniendo la felicidad en el paraíso eterno.
¡Solo que esta vez sus planes solo se llevaron con una única alma! Su mejor amigo; Abel.
Fue la fortuna, o un milagro divino, que precisamente hubiera organizado aquel picnic para pasar con él justo cuando se encontraba decaído. Por supuesto, no hubo comidas ni celebraciones... Ni siquiera animales adorables hasta que ella misma se aseguró de haberle levantado el animo a [Adans_Least_Favorite_Son]
— ¿Lo ves? ¡Te dije que una tarde de picnic era lo que necesitabas! — Exclamó mientras entre sus brazos tomaba un pequeño corderito antes de estrujarlo en un suave abrazo. Si, además de algunos adorables animales (como koalas) se había asegurado de traer algunas ovejas del rebaño que el propio arcángel solía cuidar.