• Los días siguientes a aquella noche mágica transcurrieron con una calma extraña, como si el mundo hubiese bajado el volumen solo para ellos. El amor flotaba entre ambos como un hilo invisible, tenso y delicado, sosteniéndolos dentro de una burbuja que los aislaba de todo y de todos. En ella había despertado la misma pasión y el mismo respeto por el templo que habitaban en él; adaptarse a los horarios y a las tareas no le resultó difícil, como si su cuerpo ya conociera ese ritmo desde antes. De algún modo, había tomado esa vida como propia, cuidaba el lugar sagrado de su amado con una devoción silenciosa, incluso en los momentos en que él debía ausentarse por asuntos que no compartía.

    Durante las mañanas, Kazuo desaparecía después del desayuno. Al principio no le pareció extraño; asumía que tenía responsabilidades que atender y la confianza que sentía por él era suficiente para no preguntarle a dónde se dirigía. Pero las mañanas comenzaron a estirarse hasta volverse tardes, y poco a poco el tiempo juntos se redujo a breves instantes durante el día y a las noches compartidas. La curiosidad terminó ganándole, porque todo lo desconocido la atraía como una polilla hacia la luz, y necesitaba saber qué era aquello que le robaba tantas horas.

    Esa mañana decidió seguirlo. Tras el desayuno se dedicó a ordenar lo que habían usado, dejó que él saliera primero, fingiendo que el día avanzaría con la misma normalidad de siempre. Cuando Kazuo cruzó la puerta, ella se calzó los zapatos y fue tras él. Aunque por momentos lo perdía de vista, aquel aroma tan característico seguía marcando el camino, como una señal invisible que siempre la conducía de vuelta a él. Atravesó una parte del terreno que aún no había explorado; el sendero nuevo la sorprendió y despertó todavía más su curiosidad, mientras la presión en su estómago crecía con cada paso.

    Minutos después llegó a una edificación. Se veía antigua, pero el cuidado constante la mantenía intacta, casi inmune al paso del tiempo. Sus orbes dorados brillaron con emoción; se preguntaba qué clase de maravilla guardaría en su interior y por qué Kazuo pasaba tantas horas en ese lugar. Un escalofrío le recorrió el cuerpo, los nervios le erizaron la piel por completo, y en cada paso soltaba el aire que había estado conteniendo, cargado de tensión y expectativa. Al llegar a la puerta, la pelirroja se detuvo, su mano quedó suspendida a centímetros, y sin alargar más el momento la empujó, abriéndola lentamente. Allí encontró a Kazuo, sentado frente a un escritorio de madera, rodeado de pergaminos, escritos sagrados, manuscritos antiguos y textos considerados prohibidos; el kyōzō, la biblioteca de aquel templo, respiraba un aire denso, misterioso y viejo como la fe misma.

    —Así que aquí es donde estuviste escondiéndote estos días… Es precioso el lugar, y todo parece muy importante.

    Mientras se adentraba, pasaba la yema de sus dedos por los estantes con respeto y delicadeza, disfrutando de esa sensación mística que el lugar le ofrecía, como si cada libro susurrara una historia que aún no estaba lista para escuchar.

    Kazuo
    Los días siguientes a aquella noche mágica transcurrieron con una calma extraña, como si el mundo hubiese bajado el volumen solo para ellos. El amor flotaba entre ambos como un hilo invisible, tenso y delicado, sosteniéndolos dentro de una burbuja que los aislaba de todo y de todos. En ella había despertado la misma pasión y el mismo respeto por el templo que habitaban en él; adaptarse a los horarios y a las tareas no le resultó difícil, como si su cuerpo ya conociera ese ritmo desde antes. De algún modo, había tomado esa vida como propia, cuidaba el lugar sagrado de su amado con una devoción silenciosa, incluso en los momentos en que él debía ausentarse por asuntos que no compartía. Durante las mañanas, Kazuo desaparecía después del desayuno. Al principio no le pareció extraño; asumía que tenía responsabilidades que atender y la confianza que sentía por él era suficiente para no preguntarle a dónde se dirigía. Pero las mañanas comenzaron a estirarse hasta volverse tardes, y poco a poco el tiempo juntos se redujo a breves instantes durante el día y a las noches compartidas. La curiosidad terminó ganándole, porque todo lo desconocido la atraía como una polilla hacia la luz, y necesitaba saber qué era aquello que le robaba tantas horas. Esa mañana decidió seguirlo. Tras el desayuno se dedicó a ordenar lo que habían usado, dejó que él saliera primero, fingiendo que el día avanzaría con la misma normalidad de siempre. Cuando Kazuo cruzó la puerta, ella se calzó los zapatos y fue tras él. Aunque por momentos lo perdía de vista, aquel aroma tan característico seguía marcando el camino, como una señal invisible que siempre la conducía de vuelta a él. Atravesó una parte del terreno que aún no había explorado; el sendero nuevo la sorprendió y despertó todavía más su curiosidad, mientras la presión en su estómago crecía con cada paso. Minutos después llegó a una edificación. Se veía antigua, pero el cuidado constante la mantenía intacta, casi inmune al paso del tiempo. Sus orbes dorados brillaron con emoción; se preguntaba qué clase de maravilla guardaría en su interior y por qué Kazuo pasaba tantas horas en ese lugar. Un escalofrío le recorrió el cuerpo, los nervios le erizaron la piel por completo, y en cada paso soltaba el aire que había estado conteniendo, cargado de tensión y expectativa. Al llegar a la puerta, la pelirroja se detuvo, su mano quedó suspendida a centímetros, y sin alargar más el momento la empujó, abriéndola lentamente. Allí encontró a Kazuo, sentado frente a un escritorio de madera, rodeado de pergaminos, escritos sagrados, manuscritos antiguos y textos considerados prohibidos; el kyōzō, la biblioteca de aquel templo, respiraba un aire denso, misterioso y viejo como la fe misma. —Así que aquí es donde estuviste escondiéndote estos días… Es precioso el lugar, y todo parece muy importante. Mientras se adentraba, pasaba la yema de sus dedos por los estantes con respeto y delicadeza, disfrutando de esa sensación mística que el lugar le ofrecía, como si cada libro susurrara una historia que aún no estaba lista para escuchar. [8KazuoAihara8]
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  • **En un mundo de epoca medieval un portal se abriría en medio del bosque donde se aseguraría estar oculto para cualquier ser que viviera ahí, de este como es costumbre saldría el esqueleto con calma en busca de cierta persona con la que tiene una peculiar amistad. Sin perder tiempo este tomo su forma de pelatos para llegar con rapidez a la torre donde vivía aquel mago de lentes.**

    **Como es costumbre en el esqueleto de invadir el espacio en donde viven sus amistades, tan solo apareció con normalidad en medio de la casa de este, al ser aveces tan sigiloso tenía que llamar su atención.**

    Oye mini merlín! Me regalaron una de estas cosas eh...una esfera de cristal, quieres hacer algo con ella, no acostumbro mucho en usar estas cosas.

    𐒐เ☾ꪮяคσtɦ
    **En un mundo de epoca medieval un portal se abriría en medio del bosque donde se aseguraría estar oculto para cualquier ser que viviera ahí, de este como es costumbre saldría el esqueleto con calma en busca de cierta persona con la que tiene una peculiar amistad. Sin perder tiempo este tomo su forma de pelatos para llegar con rapidez a la torre donde vivía aquel mago de lentes.** **Como es costumbre en el esqueleto de invadir el espacio en donde viven sus amistades, tan solo apareció con normalidad en medio de la casa de este, al ser aveces tan sigiloso tenía que llamar su atención.** Oye mini merlín! Me regalaron una de estas cosas eh...una esfera de cristal, quieres hacer algo con ella, no acostumbro mucho en usar estas cosas. [nicomancer5]
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  • Maldito dolor de estómago, no me deja ni dormir.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Ayudado a Sophie a encontrar a su mago dramático, así que interesado pónganse en contacto con ella.
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    1 a 2 líneas por Hora
    Fandom
    El increíble castillo vagabundo
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    Disponible
    Se busca pareja de rol para ꧁ Sᴏᴘʜɪᴇ Hᴀᴛᴛᴇʀ ꧂

    Busco a alguien que rolee a Howl. Sí, ese Howl. El mago dramático, vanidoso, poderoso y con crisis existenciales incluidas.
    Rol con trama, desarrollo de personajes, drama cuando toca y momentos tranquilos cuando el mundo no se está cayendo encima.

    Qué ofrezco:
    – Buena redacción
    – Constancia decente (no fantasma profesional)
    – Tramas pensadas, no improvisadas a lo loco
    – Respeto por el personaje y su esencia

    Qué busco:
    – Alguien que entienda a Howl más allá de “chico guapo”
    – Ganas reales de rolear
    – Nada de respuestas de dos líneas que dan pena

    Si te interesa, mándame mensaje y vemos ideas.
    Prometo drama, química y cero aburrimiento.
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    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida.
    El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.
    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida. El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.😭
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    Busco a alguien que rolee a Howl. Sí, ese Howl. El mago dramático, vanidoso, poderoso y con crisis existenciales incluidas.
    Rol con trama, desarrollo de personajes, drama cuando toca y momentos tranquilos cuando el mundo no se está cayendo encima.

    Qué ofrezco:
    – Buena redacción
    – Constancia decente (no fantasma profesional)
    – Tramas pensadas, no improvisadas a lo loco
    – Respeto por el personaje y su esencia

    Qué busco:
    – Alguien que entienda a Howl más allá de “chico guapo”
    – Ganas reales de rolear
    – Nada de respuestas de dos líneas que dan pena

    Si te interesa, mándame mensaje y vemos ideas.
    Prometo drama, química y cero aburrimiento.
    Se busca pareja de rol para [S0ph13] Busco a alguien que rolee a Howl. Sí, ese Howl. El mago dramático, vanidoso, poderoso y con crisis existenciales incluidas. Rol con trama, desarrollo de personajes, drama cuando toca y momentos tranquilos cuando el mundo no se está cayendo encima. Qué ofrezco: – Buena redacción – Constancia decente (no fantasma profesional) – Tramas pensadas, no improvisadas a lo loco – Respeto por el personaje y su esencia Qué busco: – Alguien que entienda a Howl más allá de “chico guapo” – Ganas reales de rolear – Nada de respuestas de dos líneas que dan pena Si te interesa, mándame mensaje y vemos ideas. Prometo drama, química y cero aburrimiento.
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  • Las luces del estudio se apagan una a una mientras el lugar se llena de murmullos de las personas recogiendo el set y despidiéndose, entre ellos Zaphiro se despide alegre del equipo mientras toma su bolso para salir del lugar y por fin tener unos días libres.

    Cruza la puerta del estudio sintiendo la brisa fresca deslizándose por sus mejillas, volviendolos de un color rosa y alborotando su castaña melena

    -Comida y un buen cafe.... -murmura, sacando el celular para buscar en linea opciones de restaurantes que brindaran buenas pastas, su estomago rugía casi de forma dolorosa mientras veia las imagenes de deliciosos platillos y caminaba por la acera de forma distraída
    𝙎𝘛𝘌𝘝𝘌𝘕 𝙍𝘖𝘎𝘌𝘙𝘚
    Las luces del estudio se apagan una a una mientras el lugar se llena de murmullos de las personas recogiendo el set y despidiéndose, entre ellos Zaphiro se despide alegre del equipo mientras toma su bolso para salir del lugar y por fin tener unos días libres. Cruza la puerta del estudio sintiendo la brisa fresca deslizándose por sus mejillas, volviendolos de un color rosa y alborotando su castaña melena -Comida y un buen cafe.... -murmura, sacando el celular para buscar en linea opciones de restaurantes que brindaran buenas pastas, su estomago rugía casi de forma dolorosa mientras veia las imagenes de deliciosos platillos y caminaba por la acera de forma distraída [SteveR0gers]
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  • Bᥱɱ-νιᥒᏧos ᥲo Rιo
    Categoría Contemporáneo
    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC


    Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro.

    Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo.

    El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo.

    Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría.

    Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa".

    ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca.

    — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. —

    « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.»

    El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar.

    Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar.

    Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos.

    — Oi. Tudo bom?... —

    Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios.

    Con él.

    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro. Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo. El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo. Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría. Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa". ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca. — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. — « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.» El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar. Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar. Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos. — Oi. Tudo bom?... — Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios. Con él.
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    Grupal
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    Cualquier línea
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  • No puede posar para un Seductive Sunday. Le ruge el estómago. No tiene nada para comer.
    No puede posar para un Seductive Sunday. Le ruge el estómago. No tiene nada para comer.
    Me enjaja
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    1 turno 0 maullidos
  • — Me siento estúpida queriendo regalo de reyes magos sabiendo que eso no existe. ¿Verdad?

    No existían, ni mucho menos su familia se había ocupado de hacer ese sueño realidad.
    — Me siento estúpida queriendo regalo de reyes magos sabiendo que eso no existe. ¿Verdad? No existían, ni mucho menos su familia se había ocupado de hacer ese sueño realidad.
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