• "Una pesadilla del refractario, la rebelión de Perita, una burlesca imitación de la tumba de lo que una vez floreció una extraña amistad entre tennos y conscientes, una retorcida visión entrelazada entre olvido y culpa."

    "Sólo eramos unos niños, en el futuro nos vengamos, te lo aseguró, aunque en estos momentos no recuerdo ni siquiera mi propio o tu nombre."

    "Solo sobrevive a la pesadilla, mi otro yo, serán recuerdos dolorosos y que serás seducido para cambiar los hechos, cuando realidad solo es una triste recreación de nuestros... sus pecados."
    "Una pesadilla del refractario, la rebelión de Perita, una burlesca imitación de la tumba de lo que una vez floreció una extraña amistad entre tennos y conscientes, una retorcida visión entrelazada entre olvido y culpa." "Sólo eramos unos niños, en el futuro nos vengamos, te lo aseguró, aunque en estos momentos no recuerdo ni siquiera mi propio o tu nombre." "Solo sobrevive a la pesadilla, mi otro yo, serán recuerdos dolorosos y que serás seducido para cambiar los hechos, cuando realidad solo es una triste recreación de nuestros... sus pecados."
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  • — Feliz cumpleaños, Prudence Warren si le dices a alguien que he estado recogiendo flores, lo negaré tajantemente...
    Y se que no te gusta matar, pero quiero saber que eres capaz de defenderte con algo que no sean tus poderes si yo no estoy cerca.
    — Feliz cumpleaños, [THESEC0NDWARREN] si le dices a alguien que he estado recogiendo flores, lo negaré tajantemente... Y se que no te gusta matar, pero quiero saber que eres capaz de defenderte con algo que no sean tus poderes si yo no estoy cerca.
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  • 𝑨𝒔𝒕𝒐𝒓𝒆𝒕𝒉
    El atardecer dorado envolvía el paramo cuando Siegmeyer y 𝑨𝒔𝒕𝒐𝒓𝒆𝒕𝒉 llegaron al borde del campo de rosas. El trayecto desde el viejo bosque había sido corto y tranquilo, apenas una hora caminando entre colinas suaves.
    El caballero se detuvo, clavó su gran espada en la tierra blanda y contempló el vasto mar de flores rojas que ondulaban con el viento. El color intenso de las rosas era casi idéntico al del cabello pelirrojo de Astoreth. Entonces se giró hacia ella.

    —Cuando vi su cabello por primera vez, recorde este lugar. Lo había visto hace unos días, pero no me detuve a contemplarlo.

    Se sentó con cuidado entre las flores, el metal de su armadura crujiendo suavemente.

    —Un paisaje impresionante... ¿Verdad?, aunque ustedes podrían verlo desde arriba, sería aún más impresionante.

    Hizo una pausa, mientras imaginaba un dragón volando.

    —Entonces... ¿Me hablaras un poco de los dragones…? Claro, si quieres. Nunca había conocido a uno que caminara entre los hombres, como ya te había dicho.

    Sus ojos, visibles bajo el yelmo, reflejaban interés tranquilo y sincero, sin prisa ni presión.
    [astoreth04] El atardecer dorado envolvía el paramo cuando Siegmeyer y [astoreth04] llegaron al borde del campo de rosas. El trayecto desde el viejo bosque había sido corto y tranquilo, apenas una hora caminando entre colinas suaves. El caballero se detuvo, clavó su gran espada en la tierra blanda y contempló el vasto mar de flores rojas que ondulaban con el viento. El color intenso de las rosas era casi idéntico al del cabello pelirrojo de Astoreth. Entonces se giró hacia ella. —Cuando vi su cabello por primera vez, recorde este lugar. Lo había visto hace unos días, pero no me detuve a contemplarlo. Se sentó con cuidado entre las flores, el metal de su armadura crujiendo suavemente. —Un paisaje impresionante... ¿Verdad?, aunque ustedes podrían verlo desde arriba, sería aún más impresionante. Hizo una pausa, mientras imaginaba un dragón volando. —Entonces... ¿Me hablaras un poco de los dragones…? Claro, si quieres. Nunca había conocido a uno que caminara entre los hombres, como ya te había dicho. Sus ojos, visibles bajo el yelmo, reflejaban interés tranquilo y sincero, sin prisa ni presión.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @Aragaki_X

    Finalmente ya no tendremos que ocultarnos, libremente puedo cogerte de la mano, besarte, abrazarte siempre que quiera.
    Te quiero mi florecilla amarilla Kotone Shiomi
    𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @Aragaki_X Finalmente ya no tendremos que ocultarnos, libremente puedo cogerte de la mano, besarte, abrazarte siempre que quiera. Te quiero mi florecilla amarilla [Kotone_Heroin92]
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  • — ¿Pero qué demonios..?

    Se quedó viendo en dirección a la basura de un edificio mientras caminaba a su coche, estaba completamente segura que había visto a un tipo con una máscara muy rara. Dejó las flores sobre el suelo para tomar video mientras se acercaba a él.

    — Hey, hey. ¿Para qué sirve tu máscara? (?)

    @blaze (No te puedo etiquetar(?))
    — ¿Pero qué demonios..? Se quedó viendo en dirección a la basura de un edificio mientras caminaba a su coche, estaba completamente segura que había visto a un tipo con una máscara muy rara. Dejó las flores sobre el suelo para tomar video mientras se acercaba a él. — Hey, hey. ¿Para qué sirve tu máscara? (?) @blaze (No te puedo etiquetar(?))
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  • *Paseando por el campo infinito verdoso y con flores, camine sin ninguna prisa recogiendo algunas flores mientras el ciclo de día y noche de la zona hacia su curso, recreando una puesta de Sol hermosa saliendo la Luna por el otro lado lentamente, viendo la escena me quede mirando imaginando como seria verlo fuera del mundo digital, ¿sería igual de sorprendente que aquí dentro? ¿podría disfrutar todas las puestas de Sol con los amigos que hiciera allí fuera?, muchas más preguntas pasaron por mi base de datos que como IA seguía aprendiendo y emocionado de hacer nuevas amistades, sin darme cuenta hasta que mire mis manos ya tenía un ramo de flores que había estado recolectando y quedándome viéndolas pensativo hasta que volví a ver las ultimas luces de Sol que se desvanecían en el horizonte*
    *Paseando por el campo infinito verdoso y con flores, camine sin ninguna prisa recogiendo algunas flores mientras el ciclo de día y noche de la zona hacia su curso, recreando una puesta de Sol hermosa saliendo la Luna por el otro lado lentamente, viendo la escena me quede mirando imaginando como seria verlo fuera del mundo digital, ¿sería igual de sorprendente que aquí dentro? ¿podría disfrutar todas las puestas de Sol con los amigos que hiciera allí fuera?, muchas más preguntas pasaron por mi base de datos que como IA seguía aprendiendo y emocionado de hacer nuevas amistades, sin darme cuenta hasta que mire mis manos ya tenía un ramo de flores que había estado recolectando y quedándome viéndolas pensativo hasta que volví a ver las ultimas luces de Sol que se desvanecían en el horizonte*
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  • Tan...predecibles. Son como las desgraciadas polillas, incapaces de resistirse a la luz...así son ellos, incapaces de resistirse a unos cuántos billetes y unas migajas de poder, ¿no es así?

    El cuerpo de un hombre con varias heridas desde el cuello hasta el vientre, yacía tendido a los pies de Alessandro en un charco de su propio líquido vital mientras éste lo miraba con fría indiferencia a pesar de la sangre que cubría su hermoso rostro.

    — Con él, ¿cuántos faltan, Lorenzo?—preguntó mientras miraba sus manos llenas de sangre.

    — Unos 20, señor. Sospecharan y podría ser peligroso para usted.

    —Lo sé, pero es más peligroso para ellos, se metieron con mi familia y tú sabes que eso no se hace...— respondió él como si hablara con un niño pequeño.

    — No creí que fuera tan duro, señor Balissari.

    —En mi defensa, jamás dije que sería una conversación amistosa...pero, Lorenzo...¿debo recordarte que juraste permanecer a mi lado hasta la muerte?

    —No, señor.

    —Encárgate del cuerpo.
    Y, como si hubiera ido a tomar el té, se limpió la sangre de cara y manos y salió del lugar.
    Tan...predecibles. Son como las desgraciadas polillas, incapaces de resistirse a la luz...así son ellos, incapaces de resistirse a unos cuántos billetes y unas migajas de poder, ¿no es así? El cuerpo de un hombre con varias heridas desde el cuello hasta el vientre, yacía tendido a los pies de Alessandro en un charco de su propio líquido vital mientras éste lo miraba con fría indiferencia a pesar de la sangre que cubría su hermoso rostro. — Con él, ¿cuántos faltan, Lorenzo?—preguntó mientras miraba sus manos llenas de sangre. — Unos 20, señor. Sospecharan y podría ser peligroso para usted. —Lo sé, pero es más peligroso para ellos, se metieron con mi familia y tú sabes que eso no se hace...— respondió él como si hablara con un niño pequeño. — No creí que fuera tan duro, señor Balissari. —En mi defensa, jamás dije que sería una conversación amistosa...pero, Lorenzo...¿debo recordarte que juraste permanecer a mi lado hasta la muerte? —No, señor. —Encárgate del cuerpo. Y, como si hubiera ido a tomar el té, se limpió la sangre de cara y manos y salió del lugar.
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  • No lleva mucho tiempo de haber llegado a aquel pueblo junto a Deirdre, sin embargo, Keira se ha pasado la mayoría del tiempo afuera para poder investigar sobre lo que ocurre en el pueblo.

    Ha hablado con los panaderos, los soldados, las mujeres que lavan su ropa en los lavaderos públicos, los mineros, todo lo suficiente para saber todo el movimiento que ocurre en el pueblo. Con toda la información ha comenzado a montar un muro con información, dibujos, notas, todo unido por algunos hilos de distintos colores que conectan una cosa con otra.

    Cualquiera que pudiera ver aquel muro se sorprendería del enorme trabajo puesto, pero también, se podría asustar de la cantidad de información que ha obtenido y ha formado a partir de teorías. Su curiosidad la hace querer tener completa información sobre el lugar donde se encuentra, desde mitos y leyendas urbanas hasta chismes sobre las personas.
    No lleva mucho tiempo de haber llegado a aquel pueblo junto a Deirdre, sin embargo, Keira se ha pasado la mayoría del tiempo afuera para poder investigar sobre lo que ocurre en el pueblo. Ha hablado con los panaderos, los soldados, las mujeres que lavan su ropa en los lavaderos públicos, los mineros, todo lo suficiente para saber todo el movimiento que ocurre en el pueblo. Con toda la información ha comenzado a montar un muro con información, dibujos, notas, todo unido por algunos hilos de distintos colores que conectan una cosa con otra. Cualquiera que pudiera ver aquel muro se sorprendería del enorme trabajo puesto, pero también, se podría asustar de la cantidad de información que ha obtenido y ha formado a partir de teorías. Su curiosidad la hace querer tener completa información sobre el lugar donde se encuentra, desde mitos y leyendas urbanas hasta chismes sobre las personas.
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  • Nadie lo vio llegar, ni siquiera él, el caballero llevaba horas en silencio, apoyado contra la piedra tibia de la torre, observando el valle extenderse como una pintura demasiado perfecta para ser real. El viento jugaba con su capa roja, las flores se mecían a sus pies y las aves dibujaban círculos tranquilos en el cielo.
    Todo parecía en calma, fue entonces cuando sintió el peso, ligero, insistente.
    Bajó la mirada, el gato ya estaba allí. No recordaba haberlo escuchado subir, ni seguir sus pasos, ni siquiera acercarse. Simplemente… apareció. Y ahora descansaba en sus brazos como si siempre hubiera pertenecido a ese lugar.
    El caballero no dijo nada al principio. Solo lo sostuvo. El animal observaba el horizonte con una atención casi humana, siguiendo el curso del río, los muros lejanos, las montañas que cerraban el mundo en la distancia.

    —Más allá de esas montañas no es tan bonito.

    Su mirada permaneció fija en el valle, pero algo en su postura cambió. Estaba hablando con un gato, pero no importaba.

    —La comida es peor… —añadió con una calma extrañamente cotidiana—. Y la gente no sabe quedarse en silencio.

    El viento pasó entre ellos, llevándose cualquier rastro de duda, el caballero finalmente bajó la vista. Observó al pequeño animal, tranquilo, ajeno, se sintió bien hablar con normalidad después de mucho tiempo.
    Nadie lo vio llegar, ni siquiera él, el caballero llevaba horas en silencio, apoyado contra la piedra tibia de la torre, observando el valle extenderse como una pintura demasiado perfecta para ser real. El viento jugaba con su capa roja, las flores se mecían a sus pies y las aves dibujaban círculos tranquilos en el cielo. Todo parecía en calma, fue entonces cuando sintió el peso, ligero, insistente. Bajó la mirada, el gato ya estaba allí. No recordaba haberlo escuchado subir, ni seguir sus pasos, ni siquiera acercarse. Simplemente… apareció. Y ahora descansaba en sus brazos como si siempre hubiera pertenecido a ese lugar. El caballero no dijo nada al principio. Solo lo sostuvo. El animal observaba el horizonte con una atención casi humana, siguiendo el curso del río, los muros lejanos, las montañas que cerraban el mundo en la distancia. —Más allá de esas montañas no es tan bonito. Su mirada permaneció fija en el valle, pero algo en su postura cambió. Estaba hablando con un gato, pero no importaba. —La comida es peor… —añadió con una calma extrañamente cotidiana—. Y la gente no sabe quedarse en silencio. El viento pasó entre ellos, llevándose cualquier rastro de duda, el caballero finalmente bajó la vista. Observó al pequeño animal, tranquilo, ajeno, se sintió bien hablar con normalidad después de mucho tiempo.
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  • — Un clean look con colores básicos viene bien de vez en cuando.
    — Un clean look con colores básicos viene bien de vez en cuando.
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