• El turno de mañana en la cafetería fue agotador pero por suerte tuvimos muchos clientes y una muchacha me dio su número aunque no se para que lo hizo, en fin.

    Mí jefe me dijo que no pasará por el centro de la ciudad y por no hacerle caso me llevo está sorpresa.. ¡Hay demasiada gente!

    ×me costaba pasar entre toda la multitud debido a que tenía que ser cuidadoso para no empujar a nadie en el camino, aún así avanzaba poco a poco×

    La señorita Seryn fue muy amable al darme la oportunidad de tener un mejor trabajo, puede que termine aceptándolo ya que parece algo sencillo ¿Que podría salir mal?
    El turno de mañana en la cafetería fue agotador pero por suerte tuvimos muchos clientes y una muchacha me dio su número aunque no se para que lo hizo, en fin. Mí jefe me dijo que no pasará por el centro de la ciudad y por no hacerle caso me llevo está sorpresa.. ¡Hay demasiada gente! ×me costaba pasar entre toda la multitud debido a que tenía que ser cuidadoso para no empujar a nadie en el camino, aún así avanzaba poco a poco× La señorita Seryn fue muy amable al darme la oportunidad de tener un mejor trabajo, puede que termine aceptándolo ya que parece algo sencillo ¿Que podría salir mal?
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  • -alexander fue citado a una importante reunión entre los empleados de la oficina, vestido de forma elegante asistiría a dicha reunión para saber de que se trataba-

    Emily: tengo hambre, ¿A cual de ellos me puedo comer?~

    *Susurra* ¿Es enserio? Devoraste a tres personas hace poco, controlate.

    Emily: ¿Controlarme? Lo que tu buscas es matarme de hambre, eres un monstruo.

    Jefe: ¿Son todos? En ese caso, dare inicio a esta reunión para hablar sobre el desarrollo de nuestra empresa.

    ¿Desarrollo? Nisiquiera tenemos reputación, ¿Quieres mí opinion? Debemos invertir el dinero solo en los proyectos que nos beneficien, ayudar a todos los clientes por igual no sirve.. el otro día vi a Jacob invertir nuestro dinero en el proyecto de una anciana que quería construir una tienda de ropa fabricada a mano, fue patético.

    Emily: recuerdo ese día perfectamente, pobre Jacob, ahors está en mí estómago, delicioso~
    -alexander fue citado a una importante reunión entre los empleados de la oficina, vestido de forma elegante asistiría a dicha reunión para saber de que se trataba- Emily: tengo hambre, ¿A cual de ellos me puedo comer?~ *Susurra* ¿Es enserio? Devoraste a tres personas hace poco, controlate. Emily: ¿Controlarme? Lo que tu buscas es matarme de hambre, eres un monstruo. Jefe: ¿Son todos? En ese caso, dare inicio a esta reunión para hablar sobre el desarrollo de nuestra empresa. ¿Desarrollo? Nisiquiera tenemos reputación, ¿Quieres mí opinion? Debemos invertir el dinero solo en los proyectos que nos beneficien, ayudar a todos los clientes por igual no sirve.. el otro día vi a Jacob invertir nuestro dinero en el proyecto de una anciana que quería construir una tienda de ropa fabricada a mano, fue patético. Emily: recuerdo ese día perfectamente, pobre Jacob, ahors está en mí estómago, delicioso~
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  • Asumo que no están aqui para llevarme a cenar.
    Ya entregué los reportes al jefe.
    Claro que todo cuadra.
    Son ustedes los que tienen que hacer las explicaciones.
    Ahora, no me despierten hasta que "él" sea quien me llame.
    Asumo que no están aqui para llevarme a cenar. Ya entregué los reportes al jefe. Claro que todo cuadra. Son ustedes los que tienen que hacer las explicaciones. Ahora, no me despierten hasta que "él" sea quien me llame.
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  • <<— Ahora quiero que me digas una cosa… — Mencionó Giovanni, había iniciado un interrogatorio en uno de los almacenes vacíos en ruinas que estaba a punto de colapsar, y el ayuntamiento había clausurado por la peligrosidad de su estructura. —... que me digas, ¿Quién atacó mi villa en Cagliari? — Cuestionó con una frialdad como los hielos perpetuos de Siberia Oriental.

    — Te lo diré una sola vez. Hago mi retiro personal cada año durante 4 semanas a Siberia… y cuando regreso a casa descubro que el personal y mis perros ahora están en el otro mundo… y mi esposa está desaparecida. — Narró haciéndole saber al hombre cautivo que se encontraba ante una cuestión realmente delicada, en especial al tratarse como el encargado de seguridad y acceso a su villa, ahora destruida. — Y sólo tú sobreviviste, mi jefe de seguridad en la casa. ¿Conveniente? Quizás… ¿Coincidencia? Posiblemente.—

    Había ordenado que lo trajeran directamente a San Petersburgo mientras se encontraba de viaje hacia su país natal para reunirse con la Reina, más la noticia viajó rápido a sus oidos y a Dimitri de lo ocurrido en Italia. Pero la historia era la misma, algo así como un monstruo atacó, sólo uno acabó con todos. O esas fueron sus palabras. Giovanni se había mantenido en un dejo de incredulidad y escepticismo, ante la historia tan fantástica que había relatado el guardia. Él siempre fue alguien centrado, objetivo y lógico, una historia de fantasmas y seres inexistentes no le iba a alterar los nervios sin pruebas sólidas.

    Insistió demasiadas veces, bajo tortura, intensa presión, misma que se había aplicado en el ejército e incluso en los servicios secretos, pero nada dio resultado, estaba estancado en la respuesta. Decía la verdad. Incluso se había animado a jugar Ajedrez con él para mantener una charla más “humana” y que a mitad de juego aquel bajara la guardia para soltar la sopa, pero el resultado fue el mismo. Ni siquiera las amenazas de cortarle los párpados, los dedos… o extirpar sus órganos y mandarlos al mercado negro. Nada…

    Repentinamente, el cuerpo del interrogado cayó al suelo. No hubo detonación de ningún arma de fuego, no hubo siquiera unas últimas palabras para su familia. No hubo despedida formal o promesa de manutención a la familia del hombre. La única promesa fue el no tocar a la misma… Fue un cuchillo arrojadizo lo que terminó con la vida de aquel sujeto, una cuchilla que voló desde la mano de Giovanni hasta la frente del mismo, un tiro limpio y sin intentos previamente practicados.

    Se retiró del sitio, aquel interrogatorio sólo generó más preguntas que respuestas. ¿Estaba molesto? Definitivamente ¿Iba a permitir que eso le distrajera? No, los negocios a los negocios, y el corazón al olvido para no flaquear… ya después tendría tiempo para cualquier venganza. Pero por ahora, debía enfocarse en los negocios... >>
    <<— Ahora quiero que me digas una cosa… — Mencionó Giovanni, había iniciado un interrogatorio en uno de los almacenes vacíos en ruinas que estaba a punto de colapsar, y el ayuntamiento había clausurado por la peligrosidad de su estructura. —... que me digas, ¿Quién atacó mi villa en Cagliari? — Cuestionó con una frialdad como los hielos perpetuos de Siberia Oriental. — Te lo diré una sola vez. Hago mi retiro personal cada año durante 4 semanas a Siberia… y cuando regreso a casa descubro que el personal y mis perros ahora están en el otro mundo… y mi esposa está desaparecida. — Narró haciéndole saber al hombre cautivo que se encontraba ante una cuestión realmente delicada, en especial al tratarse como el encargado de seguridad y acceso a su villa, ahora destruida. — Y sólo tú sobreviviste, mi jefe de seguridad en la casa. ¿Conveniente? Quizás… ¿Coincidencia? Posiblemente.— Había ordenado que lo trajeran directamente a San Petersburgo mientras se encontraba de viaje hacia su país natal para reunirse con la Reina, más la noticia viajó rápido a sus oidos y a Dimitri de lo ocurrido en Italia. Pero la historia era la misma, algo así como un monstruo atacó, sólo uno acabó con todos. O esas fueron sus palabras. Giovanni se había mantenido en un dejo de incredulidad y escepticismo, ante la historia tan fantástica que había relatado el guardia. Él siempre fue alguien centrado, objetivo y lógico, una historia de fantasmas y seres inexistentes no le iba a alterar los nervios sin pruebas sólidas. Insistió demasiadas veces, bajo tortura, intensa presión, misma que se había aplicado en el ejército e incluso en los servicios secretos, pero nada dio resultado, estaba estancado en la respuesta. Decía la verdad. Incluso se había animado a jugar Ajedrez con él para mantener una charla más “humana” y que a mitad de juego aquel bajara la guardia para soltar la sopa, pero el resultado fue el mismo. Ni siquiera las amenazas de cortarle los párpados, los dedos… o extirpar sus órganos y mandarlos al mercado negro. Nada… Repentinamente, el cuerpo del interrogado cayó al suelo. No hubo detonación de ningún arma de fuego, no hubo siquiera unas últimas palabras para su familia. No hubo despedida formal o promesa de manutención a la familia del hombre. La única promesa fue el no tocar a la misma… Fue un cuchillo arrojadizo lo que terminó con la vida de aquel sujeto, una cuchilla que voló desde la mano de Giovanni hasta la frente del mismo, un tiro limpio y sin intentos previamente practicados. Se retiró del sitio, aquel interrogatorio sólo generó más preguntas que respuestas. ¿Estaba molesto? Definitivamente ¿Iba a permitir que eso le distrajera? No, los negocios a los negocios, y el corazón al olvido para no flaquear… ya después tendría tiempo para cualquier venganza. Pero por ahora, debía enfocarse en los negocios... >>
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  • El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general.

    Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable.

    ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­

    Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos.

    Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente.
    La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna.
    El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre.
    ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­

    Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga.
    El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo.
    ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada.
    ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro.
    ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
    El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general. Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable. ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­ Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos. Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente. La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna. El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre. ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­ Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga. El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo. ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada. ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro. ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
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  • Un nuevo amanecer
    Fandom Crónicas de Basilia
    Categoría Original
    La espera fue agonizante, pero grande su recompensa, el Rey Dragón había regresado a su palacio, a su tierra con su gente y al lado de sus Feridas .

    Navaja la esposa de verde cabellera no había perdido tiempo, en el momento que tuvo la oportunidad tomo al Rey Basilio para ella y lo encerró por varios días en su alcoba, hicieron el amor hasta quemar todo deseo, toda pasión, alcanzaron el clímax y el éxtasis en medio de besos, caricias y pasión desbordada, fue de ella el error, en uno de esos días la pulcera en su tobillo se desprendió sin que ella lo notará, un artilugio que parece ser un decorativo más, pero este objeto en particular es el que evita que las mujeres Basilias queden embarazadas, no fue hasta el décimo tercer día que la mujer se da cuenta que no la lleva en su pie izquierdo, en el momento y de forma inmediata evita el contacto con su conyugue, no menciona nada de lo ocurrido a su esposo, en ese momento parecía todo estar normal, los días pasaron y la mujer anuncia su retiro del palacio, por unos días solicita permiso al Rey Basilio para viajar a sus tierras y visitar a su familia, Zet no le niega el derecho y la mujer deja la capital de Basil, pasaron días, semanas y poco más de un mes, luego de aquel tiempo Navaja comienza a comportarse de manera extraña, duerme mucho, come demasiado, sufre mareos y somnolencia, la Ferida intenta ocultar sus síntomas, pero Rafat su Padre es un Dragón viejo y muy sabio, él nota algo extraño en su hija, especialmente cuando le ve comiendo carne cruda, algo para nada normal en Navaja, él varón siendo el jefe de su casa y preocupado por su hija envía un mensaje junto con una ofrenda al Rey Zeilen, pidiendo al Señor de los Basilios que se hiciera presente en su casa, añadió al mensaje que le preocupaba la salud de su hija, y que algo no andaba bien con ella .
    La espera fue agonizante, pero grande su recompensa, el Rey Dragón había regresado a su palacio, a su tierra con su gente y al lado de sus Feridas . Navaja la esposa de verde cabellera no había perdido tiempo, en el momento que tuvo la oportunidad tomo al Rey Basilio para ella y lo encerró por varios días en su alcoba, hicieron el amor hasta quemar todo deseo, toda pasión, alcanzaron el clímax y el éxtasis en medio de besos, caricias y pasión desbordada, fue de ella el error, en uno de esos días la pulcera en su tobillo se desprendió sin que ella lo notará, un artilugio que parece ser un decorativo más, pero este objeto en particular es el que evita que las mujeres Basilias queden embarazadas, no fue hasta el décimo tercer día que la mujer se da cuenta que no la lleva en su pie izquierdo, en el momento y de forma inmediata evita el contacto con su conyugue, no menciona nada de lo ocurrido a su esposo, en ese momento parecía todo estar normal, los días pasaron y la mujer anuncia su retiro del palacio, por unos días solicita permiso al Rey Basilio para viajar a sus tierras y visitar a su familia, Zet no le niega el derecho y la mujer deja la capital de Basil, pasaron días, semanas y poco más de un mes, luego de aquel tiempo Navaja comienza a comportarse de manera extraña, duerme mucho, come demasiado, sufre mareos y somnolencia, la Ferida intenta ocultar sus síntomas, pero Rafat su Padre es un Dragón viejo y muy sabio, él nota algo extraño en su hija, especialmente cuando le ve comiendo carne cruda, algo para nada normal en Navaja, él varón siendo el jefe de su casa y preocupado por su hija envía un mensaje junto con una ofrenda al Rey Zeilen, pidiendo al Señor de los Basilios que se hiciera presente en su casa, añadió al mensaje que le preocupaba la salud de su hija, y que algo no andaba bien con ella .
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  • Ya han pasado días de que ella había regresado, o aparecido, como sea que se dijera... sabía que no iba a regresar.
    ¿Cómo alguien dejaría un trabajo de reportaje para dedicarse a una librería o cafetería? Aún si era medio tiempo...

    Nicolás, se mantuvo en el mostrador y fue entonces que se dedicó a distraer su mente con algo de lectura ligera. Aunque realmente estaba cargada de emociones, intrigas y demasiados cambios en la narrativa.

    — Definitivamente ese Wickham no es de fiar... Elizabeth se merece alguien mejor... —
    Fue un pensamiento en voz alta tan espontáneo que incluso Jimmy le miró un tanto tranquilo al ver que el jefe no estaba afligido. Y es que era la primera vez que se atrevía a leer aquel libro: Orgullo y Prejuicio.


    -------------------------------
    #DiaMundialdelLibro
    Ya han pasado días de que ella había regresado, o aparecido, como sea que se dijera... sabía que no iba a regresar. ¿Cómo alguien dejaría un trabajo de reportaje para dedicarse a una librería o cafetería? Aún si era medio tiempo... Nicolás, se mantuvo en el mostrador y fue entonces que se dedicó a distraer su mente con algo de lectura ligera. Aunque realmente estaba cargada de emociones, intrigas y demasiados cambios en la narrativa. — Definitivamente ese Wickham no es de fiar... Elizabeth se merece alguien mejor... — Fue un pensamiento en voz alta tan espontáneo que incluso Jimmy le miró un tanto tranquilo al ver que el jefe no estaba afligido. Y es que era la primera vez que se atrevía a leer aquel libro: Orgullo y Prejuicio. ------------------------------- #DiaMundialdelLibro
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  • Flashback: "𝙱𝙸𝙴𝙽𝚅𝙴𝙽𝙸𝙳𝙰 𝙰𝙻 𝙴𝚀𝚄𝙸𝙿𝙾"
    Fandom MENTES CRIMINALES
    Categoría Slice of Life
    𝚂𝚃𝙰𝚁𝚃𝙴𝚁 𝙿𝙰𝚁𝙰 Sean Wesson


    Hace cuatro años…

    Siendo sinceros, ¿cuántas personas tenían la suerte de enviar su solicitud para entrar en el FBI y ser aceptadas? No demasiadas, ¿verdad? Y ahora… ¿Cuántas personas conseguían entrar en la Unidad de Análisis de Conducta? Muchísimas menos. Las probabilidades de entrar en la Unidad de ciencias del comportamiento eran mucho menores que el que te tocase la lotería. Aquel departamento era la joya de la corona, la creme de la creme. Allí solo entraban los mejores.

    Y Lauren habia pasado la vida esforzándose para ser una de las mejores. Desde que era una niña habia trabajado el doble para llegar a donde habia llegado. Sus raíces puertorriqueñas no le habían hecho un favor en un país como Estados Unidos. Pero si lo habia hecho su tesón y su afán por superarse a sí misma. Su currículo era testigo de esto.

    Después de graduarse en Criminología Forense y terminar su postgrado sobre Análisis de Escenas del Crimen, el cual habia realizado a la vez que se preparaba en la Academia, Lauren habia pasado dos años trabajando para la división de Narcotráfico en la policía de DC. Logró ascenso a Homicidios y allí siguió formándose y realizando cursos del FBI. Pues desde que habia entrado en la universidad, Lauren tenía una meta clara.

    Supo que habia tenido suerte de que Aaron Hotchner y Martin Hammond la vieran en acción cuando la UAC acudió a ayudar con un caso de terrorismo en la ciudad. Y no era tan engreída como para pensarlo, pero cuando su teléfono habia sonado dos semanas atrás anunciándole que habia un puesto vacante para ella en el Equipo B de la UAC, la muchacha no cabía en sí. En un primer momento pensó que alguien le estaba gastando una broma. No creyó que era verdad hasta que, tras recoger sus credenciales, se reunió con Erin Strauss, la jefa del Departamento.

    Y mientras Strauss alababa su currículo y sus éxitos laborales, Lauren tenía la sensación de estar viviendo un sueño del que tenía miedo de despertar. La voz de la jefa del departamento parecía distorsionarse en sus oídos y solo cuando percibió como ella se ponía en pie, Lauren lo hizo también.

    Alargó una mano para estrechar la de la contraria.

    -Bienvenida al FBI, agente Smith -dijo la mujer estrechando su mano con firmeza- ¿Quiere que le presente al resto de la Unidad?

    >> Siquiera recordaría que habia asentido, estaba tan nerviosa que tenía un nudo en el estómago y la cabeza embotada. Y esa sensación de eco que la habia embargado toda la mañana se disipó cuando tuvo delante a su nuevo jefe y sus compañeros en el que sería su nuevo lugar de trabajo.

    Erin los dejó tras un par de palabras más y Lauren se quedó allí sola con…

    -Martin Hammond -un tipo alto de cabello rubio y ojos azules alargó su mano derecha, y Lauren la estrechó con firmeza- Bienvenida, agente Smith. Deje que le presente al resto del equipo…

    Hammond soltó la mano de la agente y con esta señaló a los dos hombres cerca de ellos.

    -El agente Jack Tessaro, JT para los compañeros y amigos…- mientras Hammond lo presentaba el hombre se adelantó para estrechar la mano de la fémina.

    “Es un placer, agente Smith”, dijo Tessaro.

    -Y el agente Sean Wesson -la presentación recayó en un hombre de ojos castaños y cabello oscuro, ligeramente entrecano cubierto de bucles.

    Lauren curvó una suave sonrisa y alargó su mano.

    -Agente Wesson. Encantada de conocerle…
    𝚂𝚃𝙰𝚁𝚃𝙴𝚁 𝙿𝙰𝚁𝙰 [WESS0N] Hace cuatro años… Siendo sinceros, ¿cuántas personas tenían la suerte de enviar su solicitud para entrar en el FBI y ser aceptadas? No demasiadas, ¿verdad? Y ahora… ¿Cuántas personas conseguían entrar en la Unidad de Análisis de Conducta? Muchísimas menos. Las probabilidades de entrar en la Unidad de ciencias del comportamiento eran mucho menores que el que te tocase la lotería. Aquel departamento era la joya de la corona, la creme de la creme. Allí solo entraban los mejores. Y Lauren habia pasado la vida esforzándose para ser una de las mejores. Desde que era una niña habia trabajado el doble para llegar a donde habia llegado. Sus raíces puertorriqueñas no le habían hecho un favor en un país como Estados Unidos. Pero si lo habia hecho su tesón y su afán por superarse a sí misma. Su currículo era testigo de esto. Después de graduarse en Criminología Forense y terminar su postgrado sobre Análisis de Escenas del Crimen, el cual habia realizado a la vez que se preparaba en la Academia, Lauren habia pasado dos años trabajando para la división de Narcotráfico en la policía de DC. Logró ascenso a Homicidios y allí siguió formándose y realizando cursos del FBI. Pues desde que habia entrado en la universidad, Lauren tenía una meta clara. Supo que habia tenido suerte de que Aaron Hotchner y Martin Hammond la vieran en acción cuando la UAC acudió a ayudar con un caso de terrorismo en la ciudad. Y no era tan engreída como para pensarlo, pero cuando su teléfono habia sonado dos semanas atrás anunciándole que habia un puesto vacante para ella en el Equipo B de la UAC, la muchacha no cabía en sí. En un primer momento pensó que alguien le estaba gastando una broma. No creyó que era verdad hasta que, tras recoger sus credenciales, se reunió con Erin Strauss, la jefa del Departamento. Y mientras Strauss alababa su currículo y sus éxitos laborales, Lauren tenía la sensación de estar viviendo un sueño del que tenía miedo de despertar. La voz de la jefa del departamento parecía distorsionarse en sus oídos y solo cuando percibió como ella se ponía en pie, Lauren lo hizo también. Alargó una mano para estrechar la de la contraria. -Bienvenida al FBI, agente Smith -dijo la mujer estrechando su mano con firmeza- ¿Quiere que le presente al resto de la Unidad? >> Siquiera recordaría que habia asentido, estaba tan nerviosa que tenía un nudo en el estómago y la cabeza embotada. Y esa sensación de eco que la habia embargado toda la mañana se disipó cuando tuvo delante a su nuevo jefe y sus compañeros en el que sería su nuevo lugar de trabajo. Erin los dejó tras un par de palabras más y Lauren se quedó allí sola con… -Martin Hammond -un tipo alto de cabello rubio y ojos azules alargó su mano derecha, y Lauren la estrechó con firmeza- Bienvenida, agente Smith. Deje que le presente al resto del equipo… Hammond soltó la mano de la agente y con esta señaló a los dos hombres cerca de ellos. -El agente Jack Tessaro, JT para los compañeros y amigos…- mientras Hammond lo presentaba el hombre se adelantó para estrechar la mano de la fémina. “Es un placer, agente Smith”, dijo Tessaro. -Y el agente Sean Wesson -la presentación recayó en un hombre de ojos castaños y cabello oscuro, ligeramente entrecano cubierto de bucles. Lauren curvó una suave sonrisa y alargó su mano. -Agente Wesson. Encantada de conocerle…
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  • *Había sido un dia pesado en su trabajo, realizando entrevistas, observando productos, verificando tiendas con las cuales habían contratos y que cada detalle estuviese en total perfección*

    — (Mmmgghhh.... que fastidio... Odio cuando esas personas se creen saber mas que yo solo porque "me lo contó un amigo que ha estado viendo de eso en internet"... ¡¡Si mi trabajo fuese algo que se descargue de internet no habría estudiado en una Universidad!!!!! )

    *Frustrado, molesto e incómodo, había cerrado los ojos y descansado en el parque, calmando sus emociones con la esperanza de que el trabajo de la tarde fuese mas ameno*

    — (Luego iré por una buena taza de té.... espero tengan galletas mentoladas, veamos... recuerda, tarde es reunión con la tienda de tecnologías variadas TECHNO... que nombre tan original, luego es de verificar bodegas, finalmente la cena de negocios con el jefe cascarrabias.... sip.. odio este dia)

    *Con una respiración y suspiro profundo, Demian se quedó quieto disfrutando de la brisa del parque sin lograr calmar su ansia y frustración*

    #FreeRol #Working #BadDay
    *Había sido un dia pesado en su trabajo, realizando entrevistas, observando productos, verificando tiendas con las cuales habían contratos y que cada detalle estuviese en total perfección* — (Mmmgghhh.... que fastidio... Odio cuando esas personas se creen saber mas que yo solo porque "me lo contó un amigo que ha estado viendo de eso en internet"... ¡¡Si mi trabajo fuese algo que se descargue de internet no habría estudiado en una Universidad!!!!! ) *Frustrado, molesto e incómodo, había cerrado los ojos y descansado en el parque, calmando sus emociones con la esperanza de que el trabajo de la tarde fuese mas ameno* — (Luego iré por una buena taza de té.... espero tengan galletas mentoladas, veamos... recuerda, tarde es reunión con la tienda de tecnologías variadas TECHNO... que nombre tan original, luego es de verificar bodegas, finalmente la cena de negocios con el jefe cascarrabias.... sip.. odio este dia) *Con una respiración y suspiro profundo, Demian se quedó quieto disfrutando de la brisa del parque sin lograr calmar su ansia y frustración* #FreeRol #Working #BadDay
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  • ⊹₊˚‧︵‿₊ ¡Ah! ¿Ho-hola...? ¿Eres nuevo por aquí? Normalmente los clientes llegan más tarde... No le digas al jefe que me viste, ¿Si? Volveré antes que el show comience ¡Lo prometo! ₊‿︵‧˚₊⊹
    ⊹₊˚‧︵‿₊ ¡Ah! ¿Ho-hola...? ¿Eres nuevo por aquí? Normalmente los clientes llegan más tarde... No le digas al jefe que me viste, ¿Si? Volveré antes que el show comience ¡Lo prometo! ₊‿︵‧˚₊⊹
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