• *Estaban Naruto y Ace trabajando en la granja, cuidando de sus animalitos.*

    -Las niñas buenas no deben pelear entre sí. Hay suficiente para todas. Cada una tiene su espacio...
    Me gustan las conejitas, las vaquitas y las gatitas... Pero no hay razón para pelear, ninguna se va a quedar sin su alimento. Y el agua, siempre es importante.
    *Estaban Naruto y Ace trabajando en la granja, cuidando de sus animalitos.* -Las niñas buenas no deben pelear entre sí. Hay suficiente para todas. Cada una tiene su espacio... Me gustan las conejitas, las vaquitas y las gatitas... Pero no hay razón para pelear, ninguna se va a quedar sin su alimento. Y el agua, siempre es importante.
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  • Las vacaciones se acabaron, es hora de volver al trabajo de guardián.
    Aunque este lugar apeste y sea ruidoso, lo prefiero que esa granja. Todo es mejor que volver a ese sitio lleno de degenere.
    Las vacaciones se acabaron, es hora de volver al trabajo de guardián. Aunque este lugar apeste y sea ruidoso, lo prefiero que esa granja. Todo es mejor que volver a ese sitio lleno de degenere.
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  • La nieve caía con más fuerza cuando el motor del viejo camión se detuvo frente a la granja. Sarah fue la primera en asomarse por la ventana, y no necesitó ver bien para saberlo, porque sus dos James habían salido por algunas cosas que faltaban para la cena de Navidad.

    —Ya llegaron…

    La puerta se abrió, dejando entrar el frío de Montana y el sonido de botas sobre la madera.
    Sarah no dudó ni un segundo.

    —Tío Buck.

    Se lanzó hacia él con la naturalidad de quien no pide permiso para querer.
    El resto del mundo quedó en pausa por un instante.

    Detrás, James entró cargando una caja de regalos torpemente envueltos, luchando un poco con el equilibrio.

    —Llegamos a tiempo para la cena, ¿o ya se comieron todo?

    —Ni se te ocurra —respondió Sarah, sonriendo orgullosa—. Mamá dijo que nadie toca la mesa hasta que estemos todos.

    Como si la invocaran, Lorelai apareció desde la cocina, secándose las manos en el delantal. Su mirada recorrió la escena con calma: Sarah aún cerca de Bucky, James dejando los regalos en el suelo, la casa llena otra vez.

    —Ahora sí —dijo con suavidad—. Ahora está completa la casa.

    El árbol brillaba ya decorado, con adornos viejos y nuevos mezclados sin orden. James ayudaba a colocar las últimas luces, mientras alguien más ajustaba la estrella en lo alto.

    —Sigue chueca.

    —Es tradición.

    La cena fue ruidosa y cálida. Risas, historias repetidas, silencios cómodos. Lorelai servía los platos como quien cuida un ritual antiguo. James escuchaba más de lo que hablaba. Sarah observaba, guardándose el momento en el pecho.

    Al final, los regalos bajo el árbol. Nada exagerado. Todo pensado.
    Sarah miró alrededor, con el corazón lleno.
    No eran perfectos.
    No eran normales.
    Pero eran familia.

    Y en la granja Rogers, esa noche de Navidad, el mundo podía esperar.
    Porque allí
    había hogar.


    𝙎𝘛𝘌𝘝𝘌𝘕 𝙍𝘖𝘎𝘌𝘙𝘚

    𝙅𝘼𝘔𝘌𝙎 𝘽𝘼𝙍𝙉𝙀𝘚
    La nieve caía con más fuerza cuando el motor del viejo camión se detuvo frente a la granja. Sarah fue la primera en asomarse por la ventana, y no necesitó ver bien para saberlo, porque sus dos James habían salido por algunas cosas que faltaban para la cena de Navidad. —Ya llegaron… La puerta se abrió, dejando entrar el frío de Montana y el sonido de botas sobre la madera. Sarah no dudó ni un segundo. —Tío Buck. Se lanzó hacia él con la naturalidad de quien no pide permiso para querer. El resto del mundo quedó en pausa por un instante. Detrás, James entró cargando una caja de regalos torpemente envueltos, luchando un poco con el equilibrio. —Llegamos a tiempo para la cena, ¿o ya se comieron todo? —Ni se te ocurra —respondió Sarah, sonriendo orgullosa—. Mamá dijo que nadie toca la mesa hasta que estemos todos. Como si la invocaran, Lorelai apareció desde la cocina, secándose las manos en el delantal. Su mirada recorrió la escena con calma: Sarah aún cerca de Bucky, James dejando los regalos en el suelo, la casa llena otra vez. —Ahora sí —dijo con suavidad—. Ahora está completa la casa. El árbol brillaba ya decorado, con adornos viejos y nuevos mezclados sin orden. James ayudaba a colocar las últimas luces, mientras alguien más ajustaba la estrella en lo alto. —Sigue chueca. —Es tradición. La cena fue ruidosa y cálida. Risas, historias repetidas, silencios cómodos. Lorelai servía los platos como quien cuida un ritual antiguo. James escuchaba más de lo que hablaba. Sarah observaba, guardándose el momento en el pecho. Al final, los regalos bajo el árbol. Nada exagerado. Todo pensado. Sarah miró alrededor, con el corazón lleno. No eran perfectos. No eran normales. Pero eran familia. Y en la granja Rogers, esa noche de Navidad, el mundo podía esperar. Porque allí había hogar. [SteveR0gers] [JamesBarnes]
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  • ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ
    ​Irina tosió, el aire rancio del pasado raspándole la garganta, mientras se arrodillaba sobre la tierra seca y agrietada. La aparición había sido violenta - como siempre-
    Un estallido de luz fría en medio del día, seguido por el silencio ensordecedor de la nada.

    ​Se llevó la muñeca al rostro, el guante de cuero negro absorbiendo el hilo de sangre caliente que resbalaba de su nariz...Mareo, náuseas, visión borrosa el precio por viajar a través del espacio-tiempo. Pero esta vez la sensación era más profunda, un frío pegajoso que no provenía de la fatiga, sino de la misión. Sus clientes ya no pedían la mera recuperación de artefactos, ahora la exigencia era más siniestra, más… final.

    ​Levantó la cabeza. El sol se cernía como un ojo amarillo y enfermizo sobre un paisaje monocromático de tonos ocres y pardos. A cien metros de distancia, la granja o un intento de ella, era un esqueleto de madera una choza tambaleante, un granero inclinado y un molino de viento estático que parecía un crucifijo roto.

    ​Entonces los notó.
    ​Una bandada inmensa de cuervos se levantó del tejado desvencijado de la choza. No volaron hacia el cielo. En su lugar, comenzaron a describir círculos lentos y metódicos justo sobre la cabeza de Irina.
    Eran más de veinte, plumas negras como obsidiana, y sus graznidos no eran los sonidos casuales de las aves. Eran gritos roncos profundos que resonaban en el pecho de Irina, un coro de advertencia primitiva.

    ​Se detuvo en medio de la explanada, sin fuerzas ni convicción para dar el siguiente paso. La angustia le oprimía el pecho como una prensa de hierro fundido. Sabía que los cuervos no la estaban ahuyentando a ella estaban avisándole a él...​El viejo granjero, el objetivo.

    ​Mientras observaba a los cuervos girar, sintiendo sus ojos avizores sobre su nuca. ​Uno descendió y se posó en el hombro de Irina, sus pequeñas garras penetrando el tejido de su chaqueta de viaje. El pájaro no picoteó; simplemente la miró fijamente con un ojo brillante y maligno.

    ​En ese instante, la puerta de la choza se abrió lentamente, con el gemido de unas bisagras oxidadas. Un hombre de silueta curvada y piel curtida por el sol se asomó, sosteniendo una escopeta de doble cañón. No había sorpresa en sus ojos viejos, solo una paciencia infinita.

    ​──Sabía que venías —dijo el granjero. Su voz era un susurro seco, apenas audible por encima del graznido de la bandada—. Mis guardianes te trajeron el mensaje.
    ​Irina sintió cómo el corazón se le encogía, los clientes siempre le habían dicho que el objetivo no sabría que venía. Que sería un golpe limpio. El granjero, su víctima, no solo lo sabía, sino que la estaba esperando.
    ​El cuervo en su hombro levantó el pico y soltó un último y estridente graznido, como si estuviera dando la señal de ataque justo cuando el granjero levantaba lentamente la escopeta.
    Irina no se movió la repentina y punzante claridad chocaba contra su cara... había fallado antes de empezar. La misión estaba contaminada. El objetivo no era un peón ignorante, sino alguien que estaba, de alguna manera, conectado al flujo temporal, quizás incluso protegido por él.

    ​La vida de Irina dependía de ser eficiente, invisible y letal. En este momento, era visible, acorralada y completamente sin intención de cumplir la orden.
    ​El granjero dio un paso fuera de la choza. A pesar de su postura encorvada, su movimiento era deliberado.

    ​Irina sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el viento frío de ese desolado páramo. Sus clientes le habían mentido. Omitieron que este hombre era consciente de su destino y de los intentos por alterarlo. Matarlo ahora sería un acto sucio, un asesinato innecesario de un hombre que ya estaba viviendo bajo una condena.
    ​La mujer tomó una decisión en una fracción de segundo, una que equivaldría a su propia sentencia de muerte si sus empleadores la descubrían

    ​──No vengo a hacerte daño —logró decir Irina, su voz era ronca por la sequedad y la tensión.
    ​Una risa seca y breve salió de la garganta del granjero.

    ​──Ya lo sé. Pero la intención no limpia la sangre, viajera. Y tú ya tienes suficiente en la nariz.

    ​Ignorando el cañón del arma que la apuntaba, Irina Intentó correr, dar la espalda al granjero, pero la desorientación fue inmediata. Dio un paso hacia adelante y se encontró girando, tropezando con una roca inexistente en la tierra. Cayó de rodillas, el impacto enviando un chispazo de dolor por sus rótulas. Los cuervos, que habían estado sobre ellos, se elevaron en el aire graznando con más intensidad, como un coro de despedida infernal.
    ​Irina se levantó tambaleante, la cabeza latiéndole al ritmo de una máquina averiada.

    ​Escuchó el sonido distante del granjero gritando algo, quizás una advertencia, pero ella ya estaba muy lejos, la voz del hombre se deshacía en la distancia

    ​Corrió ciegamente hacia ninguna parte, apenas consciente de que sus pies golpeaban el suelo. Cada zancada era un acto de voluntad bruta contra el cuerpo que había colpasado por el viaje, no supo como pero logró alejarse lo suficiente para no ver la choza desde su ubicación actual. Irina deshidratada y cansada se dejó caer en tierra seca, no había sombra ni agua, sólo el intenso sol quemando sus retinas aún desenfocadas

    ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ ​Irina tosió, el aire rancio del pasado raspándole la garganta, mientras se arrodillaba sobre la tierra seca y agrietada. La aparición había sido violenta - como siempre- Un estallido de luz fría en medio del día, seguido por el silencio ensordecedor de la nada. ​Se llevó la muñeca al rostro, el guante de cuero negro absorbiendo el hilo de sangre caliente que resbalaba de su nariz...Mareo, náuseas, visión borrosa el precio por viajar a través del espacio-tiempo. Pero esta vez la sensación era más profunda, un frío pegajoso que no provenía de la fatiga, sino de la misión. Sus clientes ya no pedían la mera recuperación de artefactos, ahora la exigencia era más siniestra, más… final. ​Levantó la cabeza. El sol se cernía como un ojo amarillo y enfermizo sobre un paisaje monocromático de tonos ocres y pardos. A cien metros de distancia, la granja o un intento de ella, era un esqueleto de madera una choza tambaleante, un granero inclinado y un molino de viento estático que parecía un crucifijo roto. ​Entonces los notó. ​Una bandada inmensa de cuervos se levantó del tejado desvencijado de la choza. No volaron hacia el cielo. En su lugar, comenzaron a describir círculos lentos y metódicos justo sobre la cabeza de Irina. Eran más de veinte, plumas negras como obsidiana, y sus graznidos no eran los sonidos casuales de las aves. Eran gritos roncos profundos que resonaban en el pecho de Irina, un coro de advertencia primitiva. ​Se detuvo en medio de la explanada, sin fuerzas ni convicción para dar el siguiente paso. La angustia le oprimía el pecho como una prensa de hierro fundido. Sabía que los cuervos no la estaban ahuyentando a ella estaban avisándole a él...​El viejo granjero, el objetivo. ​Mientras observaba a los cuervos girar, sintiendo sus ojos avizores sobre su nuca. ​Uno descendió y se posó en el hombro de Irina, sus pequeñas garras penetrando el tejido de su chaqueta de viaje. El pájaro no picoteó; simplemente la miró fijamente con un ojo brillante y maligno. ​En ese instante, la puerta de la choza se abrió lentamente, con el gemido de unas bisagras oxidadas. Un hombre de silueta curvada y piel curtida por el sol se asomó, sosteniendo una escopeta de doble cañón. No había sorpresa en sus ojos viejos, solo una paciencia infinita. ​──Sabía que venías —dijo el granjero. Su voz era un susurro seco, apenas audible por encima del graznido de la bandada—. Mis guardianes te trajeron el mensaje. ​Irina sintió cómo el corazón se le encogía, los clientes siempre le habían dicho que el objetivo no sabría que venía. Que sería un golpe limpio. El granjero, su víctima, no solo lo sabía, sino que la estaba esperando. ​El cuervo en su hombro levantó el pico y soltó un último y estridente graznido, como si estuviera dando la señal de ataque justo cuando el granjero levantaba lentamente la escopeta. Irina no se movió la repentina y punzante claridad chocaba contra su cara... había fallado antes de empezar. La misión estaba contaminada. El objetivo no era un peón ignorante, sino alguien que estaba, de alguna manera, conectado al flujo temporal, quizás incluso protegido por él. ​La vida de Irina dependía de ser eficiente, invisible y letal. En este momento, era visible, acorralada y completamente sin intención de cumplir la orden. ​El granjero dio un paso fuera de la choza. A pesar de su postura encorvada, su movimiento era deliberado. ​ ​Irina sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el viento frío de ese desolado páramo. Sus clientes le habían mentido. Omitieron que este hombre era consciente de su destino y de los intentos por alterarlo. Matarlo ahora sería un acto sucio, un asesinato innecesario de un hombre que ya estaba viviendo bajo una condena. ​La mujer tomó una decisión en una fracción de segundo, una que equivaldría a su propia sentencia de muerte si sus empleadores la descubrían ​──No vengo a hacerte daño —logró decir Irina, su voz era ronca por la sequedad y la tensión. ​Una risa seca y breve salió de la garganta del granjero. ​──Ya lo sé. Pero la intención no limpia la sangre, viajera. Y tú ya tienes suficiente en la nariz. ​Ignorando el cañón del arma que la apuntaba, Irina Intentó correr, dar la espalda al granjero, pero la desorientación fue inmediata. Dio un paso hacia adelante y se encontró girando, tropezando con una roca inexistente en la tierra. Cayó de rodillas, el impacto enviando un chispazo de dolor por sus rótulas. Los cuervos, que habían estado sobre ellos, se elevaron en el aire graznando con más intensidad, como un coro de despedida infernal. ​Irina se levantó tambaleante, la cabeza latiéndole al ritmo de una máquina averiada. ​Escuchó el sonido distante del granjero gritando algo, quizás una advertencia, pero ella ya estaba muy lejos, la voz del hombre se deshacía en la distancia ​Corrió ciegamente hacia ninguna parte, apenas consciente de que sus pies golpeaban el suelo. Cada zancada era un acto de voluntad bruta contra el cuerpo que había colpasado por el viaje, no supo como pero logró alejarse lo suficiente para no ver la choza desde su ubicación actual. Irina deshidratada y cansada se dejó caer en tierra seca, no había sombra ni agua, sólo el intenso sol quemando sus retinas aún desenfocadas ​ ​
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  • ¿En qué momento pasó?
    Sugar se fue sin siquiera decir adiós.
    ¿acaso fue mi culpa?
    Debí robarla y llevarla a la granja.
    No debí darle su privacidad.
    ¿qué fue lo que la daño?
    ¿por que no me dejó ayudarle?
    No soy el más sabio, pero le hubiera hecho pan de elote, hamburguesas o pay de manzana.

    Solo espero que a donde valla, sea la más feliz
    ¿En qué momento pasó? Sugar se fue sin siquiera decir adiós. ¿acaso fue mi culpa? Debí robarla y llevarla a la granja. No debí darle su privacidad. ¿qué fue lo que la daño? ¿por que no me dejó ayudarle? No soy el más sabio, pero le hubiera hecho pan de elote, hamburguesas o pay de manzana. Solo espero que a donde valla, sea la más feliz
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  • Bueno ahora toca trabajar mas duro aun para conseguir una granja propia.

    Nadie tocará a Dylan, mucho menos si él no quiere que lo toquen...
    Bueno ahora toca trabajar mas duro aun para conseguir una granja propia. Nadie tocará a Dylan, mucho menos si él no quiere que lo toquen...
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  • "𝑵𝒆𝒄𝒆𝒔𝒊𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒖𝒏 𝒎𝒊𝒍𝒂𝒈𝒓𝒐"
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Drama
    ㅤㅤㅤㅤ — 𝐸𝑛 𝑙𝑎 𝑖𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎, 𝑝𝑒𝑑𝑖́ 𝑢𝑛𝑎 𝑠𝑒𝑛̃𝑎𝑙...
    ㅤㅤㅤㅤ — 𝑷𝒂𝒑𝒂́, 𝒆𝒔𝒕𝒐 𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒄𝒖𝒍𝒑𝒂 𝒕𝒖𝒚𝒂...
    ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ˹ 𝖱𝖨𝖢𝖪 𝖦𝖱𝖨𝖬𝖤𝖲

    ㅤㅤㅤㅤ #𝘧𝑙𝘢𝑠𝘩𝑏𝘢𝑐𝘬 #𝑠𝘦𝑎𝘴𝑜𝘯2


    ㅤㅤㅤㅤHabían pasado apenas unos dias desde que habían salido de Atlanta y, con la cantidad de cosas que habían ocurrido, Liv sentía que habían pasado meses… El ataque al campamento, la perdida de Amy, Jim, la marcha de la familia Morales, lo ocurrido en el CDC.. y, en ultima instancia, lo que había ocurrido en el atasco en la carretera con el rebaño de caminantes… No tenían aun noticias de Sophia…

    El grupo entero estaba perdido en los bosques de Georgia liderados por Daryl. Mientras tanto Liv… Liv se encontraba en una granja desconocida, con gente desconocida… Aun recordaba la llegada de Maggie a caballo preguntando por Lori y por ella.

    “Han disparado a Carl. Rick os necesita”

    En ese momento el suelo se había abierto bajo los pies de Liv de forma metafórica. Su hermano pequeño. Un disparo. No había tardado ni dos segundos en subirse al segundo caballo que Maggie traía consigo a pesar de las preguntas preocupadas de Daryl enmascaradas de dura incredulidad. Liv le dedicó una mirada que queria decir “Es Carl. No hay discusión”.

    Aquel día había sido el más duro que Liv recordaba en mucho tiempo, y le trajo demasiados recuerdos del día en que recibió la noticia del disparo a su padre. Las horas que siguieron a la llegada de Liv a la granja habían sido crudas. Sus padres no habían querido contárselo a ella, pero los había escuchado igualmente tras la puerta… Shane no llegaba con lo necesario para la operación y había que tomar una decisión. Operar a Carl sin el respirador manual o esperar a que Shane (y un tal Otis) llegasen lo cual reducía considerablemente su esperanza de vida.

    Por suerte no tuvieron que tomar esa decisión. Shane llegó con lo necesario. Solo. Sin Otis.

    Pero Hershel ya estaba operando a Carl. Liv, cansada de esperar en el interior de la casa de los Greene con sus padres, había decidido salir al porche. No había solucionado nada. Ahora se encontraba sola, dando vueltas sobre el suelo entablillado, nerviosa. Tan nerviosa como el día que su padre ingresó en quirófano a causa de aquella herida de bala. Y ahora intentaba controlar las lágrimas y parecer mas valiente de lo que en realidad se sentía…

    Necesitaba… Necesitaba que Carl sobreviviera a aquella noche. Necesitaba a Daryl. Necesitaba… a su padre.


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #TheWalkingDead

    credits: 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒌𝒊𝒆 y LoveArt
    psd: tuschen psd 17.
    ㅤㅤㅤㅤ — 𝐸𝑛 𝑙𝑎 𝑖𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎, 𝑝𝑒𝑑𝑖́ 𝑢𝑛𝑎 𝑠𝑒𝑛̃𝑎𝑙... ㅤㅤㅤㅤ — 𝑷𝒂𝒑𝒂́, 𝒆𝒔𝒕𝒐 𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒄𝒖𝒍𝒑𝒂 𝒕𝒖𝒚𝒂... ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ˹ [THE0NEWH0LIVES] ㅤㅤㅤㅤ #𝘧𝑙𝘢𝑠𝘩𝑏𝘢𝑐𝘬 #𝑠𝘦𝑎𝘴𝑜𝘯2 ㅤㅤㅤㅤHabían pasado apenas unos dias desde que habían salido de Atlanta y, con la cantidad de cosas que habían ocurrido, Liv sentía que habían pasado meses… El ataque al campamento, la perdida de Amy, Jim, la marcha de la familia Morales, lo ocurrido en el CDC.. y, en ultima instancia, lo que había ocurrido en el atasco en la carretera con el rebaño de caminantes… No tenían aun noticias de Sophia… El grupo entero estaba perdido en los bosques de Georgia liderados por Daryl. Mientras tanto Liv… Liv se encontraba en una granja desconocida, con gente desconocida… Aun recordaba la llegada de Maggie a caballo preguntando por Lori y por ella. “Han disparado a Carl. Rick os necesita” En ese momento el suelo se había abierto bajo los pies de Liv de forma metafórica. Su hermano pequeño. Un disparo. No había tardado ni dos segundos en subirse al segundo caballo que Maggie traía consigo a pesar de las preguntas preocupadas de Daryl enmascaradas de dura incredulidad. Liv le dedicó una mirada que queria decir “Es Carl. No hay discusión”. Aquel día había sido el más duro que Liv recordaba en mucho tiempo, y le trajo demasiados recuerdos del día en que recibió la noticia del disparo a su padre. Las horas que siguieron a la llegada de Liv a la granja habían sido crudas. Sus padres no habían querido contárselo a ella, pero los había escuchado igualmente tras la puerta… Shane no llegaba con lo necesario para la operación y había que tomar una decisión. Operar a Carl sin el respirador manual o esperar a que Shane (y un tal Otis) llegasen lo cual reducía considerablemente su esperanza de vida. Por suerte no tuvieron que tomar esa decisión. Shane llegó con lo necesario. Solo. Sin Otis. Pero Hershel ya estaba operando a Carl. Liv, cansada de esperar en el interior de la casa de los Greene con sus padres, había decidido salir al porche. No había solucionado nada. Ahora se encontraba sola, dando vueltas sobre el suelo entablillado, nerviosa. Tan nerviosa como el día que su padre ingresó en quirófano a causa de aquella herida de bala. Y ahora intentaba controlar las lágrimas y parecer mas valiente de lo que en realidad se sentía… Necesitaba… Necesitaba que Carl sobreviviera a aquella noche. Necesitaba a Daryl. Necesitaba… a su padre. #Personajes3D #3D #Comunidad3D #TheWalkingDead ㅤ credits: [FRANK1E] y LoveArt psd: tuschen psd 17.
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    Cualquier línea
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  • Quítate mierda. Que tengo que enterrar los restos de los últimos que se intentaron meter a la granja a robar.
    Quítate mierda. Que tengo que enterrar los restos de los últimos que se intentaron meter a la granja a robar. 💢💢💢 ─
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  • Hola a tod@s!! Hoy vengo a contaros algo muy importante. Hoy hemos comprado a nuestra cerdita le hemos puesto Rita junto a sus lechoncitos que aún no le hemos puesto nombre! ^^
    Verdad que son lindos? Visiten nuestra granja para verlos, también hacemos visitas guiadas y actividades con los animales por un precio muy tentador~ contactarnos! ♥️
    Hola a tod@s!! Hoy vengo a contaros algo muy importante. Hoy hemos comprado a nuestra cerdita le hemos puesto Rita junto a sus lechoncitos que aún no le hemos puesto nombre! ^^ Verdad que son lindos? Visiten nuestra granja para verlos, también hacemos visitas guiadas y actividades con los animales por un precio muy tentador~ contactarnos! 🥰♥️
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  • « Humanos, cuanta cosecha tendré para mi granja de esclavos.

    Tengo programado el sentido del humor al 100% no te enfades Kat.»
    « Humanos, cuanta cosecha tendré para mi granja de esclavos. Tengo programado el sentido del humor al 100% no te enfades Kat.»
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